Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2018

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
La ontologa metafsica del ser social de Marx se elabora en inmediata relacin con la ontologa de Hegel

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y Estado republicano 

Nos habas hecho este resumen querido amigo:

Solo ya reflexionar sobre nuestro propio vivir, es estar ponindonos fuera del mismo. Solo con ponernos a reflexionar sobre aquello que nos cuesta, que se nos aparece en nuestro fuero consciente interno como a lograr, a lograr poner en obra, a lograr usar, a lograr ejecutar, o a reflexionar sobre lo no logrado, eso, est ya poniendo en crisis esa realidad, ese ethos que nos constituye como subjetividad, y cuya existencia objetiva el mundo- no es otra cosa que el resultado u objetivacin de nuestro hacer constante ; ya est, en potencia, dejando de ser, de ser vlido o de existir, ese saber hacer y ese mundo creado a cada instante por nuestra praxis actualizadora de nuestro saber prxico. Es lo que Hegel denomina Negatividad. 

Qu es eso de la autorrefexin autoconsciente?

La autorreflexin autoconsciente es un ya estar siempre salindonos, potencialmente, del mundo, del ethos, del orden que nos constituye, y un estar recobrndonos como ser subjetivo reflexivamente puesto al lado del saber hacer consciente cuyo dominio constituye nuestra consciencia, y de su inherente experiencia. Como un ser interno desdoblado y reflexivo, autoconsciente, y por ello, separado de s mismo y capaz de crear, si se pone en interaccin con otros, un nuevo ethos, en cuya nueva creacin nos autogeneramos como nuevas subjetividades con nueva antropologa y necesidades, "impronosticables", histricas, creadas por la nueva praxis.

Desdoblamiento reflexivo respecto de nuestro hacer y ser que es constante, imparable, y a mltiples niveles. Y que constituye nuestra consciencia, la consciencia de nosotros como subjetividades frente al mundo que nos constituye pero ante el cual nos ponemos como individualidades no idnticas: la libertad, la consciencia de libertad subjetiva, de poder auto elegirnos, que es lo que tratbamos de explicarnos.

Hemos llegado, al menos as lo creo, a explicar la libertad subjetiva en su gnesis y en su realidad material, la materialidad de una praxis conscientemente reflexionada, autoconsciente y auto gobernada, libre respecto del ethos que la constituye.

Pero permteme prolongar un poco ms esta argumentacin

Adelante con los complementos.

Quiero tratar ahora sobre la ontologa filosfica de Marx, y mostrar cmo su ontologa se basa en la de Hegel, la ontologa del ser prxico autoconsciente y por tanto libre. La ontologa de la libertad, tanto como ser social que se auto genera y auto determina, como en tanto subjetividad consciente. Y esto, precisamente en El capital de Karl Marx.

Voy al captulo primero de El capital, libro primero, libro que es el nico escrito y editado, autorizado, por Marx.

Lo hemos comentado varias veces sin menosprecio alguno del trabajo de Engels y de las hijas de Marx.

Recordemos que Marx comienza el captulo sealando que la riqueza, sea sta lo que fuere, aparece -erschein- en el capitalismo como inmenso cmulo de mercancas. Erscheinung aparecer, es categora de Hegel, y se refiere, a la vez, al aparecer de algo, no porque est oculto, sino al aparecer de algo porque es creado, es generado. Donde antes no haba nada -radical historicidad humana-, algo es creado por nuestra actividad y por ello aparece. Y tambin a la apariencia-schein: la apariencia que tiene eso que surge. Ambos sentidos van unidos, y Flix Duque, el gran especialista en Hegel, insiste en ello. Nos pone como ejemplo la frase del Quijote para las figuras que aparecen en el retablo de Maese Pedro, que a la vez son lo nico que hay y crea maese Pedro, y, adems, es lo que comparece y es su apariencia.

Buen ejemplo cervantino.

La mercanca es la forma en que se nos presenta el mundo del capital: es lo que encontramos y es lo que nos percibimos que hay. Es objetividad y es subjetividad, porque la categora mercanca es el saber hacer generar con nuestra actividad mercancas, que nos permite saber cmo operar con eso, y saber cmo operar con nuestra capacidad de trabajo -mercanca- sin lo que no podemos acceder a eso.

Es elemento de nuestra consciencia, de nuestro saber cotidiano que nos permite operar con nuestra capacidad de trabajo y generar el mundo de la mercanca capilarmente, coparticipar tanto en su produccin como en su reproduccin-adquisicin-consumo: somos mercanca, con ello obtenemos dinero y compramos mercanca M-D-M-. Pero todo esto erschein, ese erschein de doble sentido que es idntico en su significado a Fenmeno y Fenomenologa, y que, es la concepcin de Hegel que como insisten los entendidos, abarca dos conceptos diferentes de Kant, erscheinung, lo que aparece; schein, la apariencia, la forma consciente que adquiere para nosotros lo que existe.

No es un paso fcil, pero sigamos.

Slo que para Hegel lo que aparece es creacin nuestra. Todo esto es un concepto, o un conjunto de conceptos o categoras, nada "economsticos", nada cientficos. No conozco ningn economista, ni tan siquiera marxista que los utilice operativamente en sus anlisis, que los opere como categora cientfica; la ciencia estudia y opera a partir de lo ya existente. S es un concepto filosfico, ontolgico, metafsico, repleto de verdad.

Est bien, y suena rotundo, eso que dices de concepto metafsico repleto de verdad.

Luego, acto seguido y vuelvo El capital-, se trata en ese primer captulo del libro de Marx, sobre el valor de uso y de cambio, la forma relativa del valor, la forma equivalente del mismo, el klinai pente -cinco lechos-, homenaje a Aristteles, la forma general del valor, el etctera. Recuerdo que en alguna parte de ese mismo tomo, en el captulo IV si no me equivoco tambin en otros mltiples pasos-, Marx nos insiste en que es el trabajador, libremente, el que ofrece su capacidad de trabajo como mercanca, o sea, el trabajador considera conscientemente, interpreta para utilizar a posta una categora hermenutica- que su capacidad de hacer es mercanca, una nocin que es parte de una sittlichkeit, de una eticidad, de las costumbres antropolgicas asumidas como saber hacer, y que solo una vez existe, pasa a ser estudiada por la ciencia. Y vendemos, sabemos lo que es vender, esa cosa considerada mercanca. Luego, una vez la hemos vendido a un capitalista, escribe Marx, seguimos a la zaga al capitalista hasta la puerta de su fbrica

Todo esto, escrito por Marx negro sobre blanco, recalca que, al menos para Marx, el capitalismo es un saber hacer y saber comportarnos conocido por todos y libremente puesto en obra por todos, un conocimiento prxico que es la Religatio, la religacin comunitaria o ethos religador, del capitalismo y que ponemos en obra, que operamos nosotros conscientemente pero en su puesta en obra conscientemente generada, como consecuencia de la misma, nos sobreviene una sorpresa.

Qu sorpresa?

Ese saber hacer, socialmente puesto en obra como todo saber hacer- nos resulta, para nuestra sorpresa reflexiva, o posee la apariencia de una fuerza con voluntad propia: de un fetiche o poder que se nos impone y gobierna nuestra actividad, que es lo que en Marx es denominado el fetichismo de la mercanca y ocupa las 16 ltimas pginas del captulo primero de El Capital, el captulo que l reescribe drsticamente para la segunda edicin del libro, que l elabora, y en la que da muchas ms relevancia al asunto del fetichismo de la mercanca.

En la edicin de Sacristn, en la OME 40, son las pginas 81-94. El apartado 4: "El carcter de fetiche de la mercanca y su secreto"

S. Pero esta figura de consciencia, fruto de la reflexin autoconsciente, a partir de la que comprendemos aquello que hemos creado, es lo que para Hegel es considerado la primera fase de la negatividad. Es una elaboracin intelectual de Marx que tiene su fundamento y adquiere su sentido una vez la referimos a la filosofa de la subjetividad de Hegel.

Es una figura de consciencia que debemos considerar no ahistricamente no se da as en Hegel, cuya Ciencia de la Lgica Marx est releyendo, ni en la Fenomenologa del Espritu-, sino, precisamente como una histrica, inherente a una fase de praxis y de experiencia prxica, figura histrica de consciencia. La categora del fetichismo de la mercanca, como figura de consciencia experiencial producida por la consciencia que se auto reflexiona, en una fase del capitalismo, es construida por Marx a partir de esta onto antropolgica de la consciencia auto reflexiva de s misma, de Hegel, y explicita toda su potencia explicativa cuando se comprende la raz de su elaboracin, y su carcter histrico, no fijo, para todo periodo del capitalismo.

En el estadio de individualidades atomizadas que se venden individualmente al capital, nos extraamos, todava no sobre el saber hacer interior a nosotros, ni sobre cmo aplicarlo, pero s y tan solo- sobre su consecuencia exterior; y si comenzamos si comenzramos, si comenzsemos, en subjuntivo potencial- a generar nueva actividad prxica religada a partir de esta primera consciencia de extraacin, de ajenidad, y a generar protagonismo sobre un nuevo hacer que furamos creando, en ciernes, quiz, iramos auto aproximndonos reflexivamente reflexividad consciente inherente a una realidad ontolgica nueva, un nuevo hacer o praxis en comn, no resultado de la divulgacin urbi et orbi de una Teora Salvfica- a lo que es origen de esa realidad que nos parece ajena, iramos generando nuevas figuras de consciencia o formas de consciencia, y podramos ir retroalimentando nuestro nuevo saber hacer a partir de esa nueva reflexividad interna nuestra ms prxima a la raz, a la consciencia de lo que es la raz del mundo y el hacer existentes, que est en nosotros aqu es donde quera llegar, y ahora, s, aqu termino. Con un poco de esfuerzo intelectual - perdn por el frrago, perdn por el ir y venir y el resumir y el retornar- pues nuestros pacientes y generosos lectores, desde aqu, pueden poner en relacin lo dicho aqu sobre consciencia y libertad con lo dicho en la primera pregunta que me hiciste sobre Ethos.

Es una buena prctica intelectual. Tendrn que esforzarse.

La ontologa metafsica del ser social de Marx se elabora en inmediata relacin con la ontologa de Hegel. Solo interpretada desde esta ontologa, que Marx adopta pero habitualmente no considera necesario explicitar, la categora del Fetichismo de la Mercanca adquiere toda su potente relevancia explicativa. Pero el modelo ontolgico de Hegel comprende como elemento inherente la caracterstica, la categora de la constante historicidad. Por ello, la constante auto transformacin de la realidad intersubjetiva, prxica, humana es una caracterstica inherente, axial, de su modelo. Esta caracterstica es inherente a la totalidad de la historia de la humanidad y a cada etapa, fase, o como se quiera decir, de la historia. El capitalismo por ejemplo. Las categoras elegidas para explicar el modelo de lo que es la civilizacin capitalista deben ser, a su vez, dentro de ese mismo modelo, histricas y mudables en potencia. Esto vale tambin para las categoras que explican las formas de consciencia histricas de la subjetividad en el capitalismo. Estas no pueden ser reducidas a una sola, fija, figura o forma de consciencia, para todo el periodo. La variabilidad posible de las formas o Figuras de consciencia inherentes al capitalismo dependern de las experiencias generadas, y estas, a su vez, fundamentalmente, no tanto o no solo, de las transformaciones del capital, sino, fundamentalmente, de la autotransformacin, de la autognesis de una nueva subjetividad, que se constituya a s misma precisamente mediante la autoorganizacion capilar de los subalternos, en su vida cotidiana, que genere una nueva praxis autocontrolada cada vez mayor, un nuevo ethos, una nueva antropologa con necesidades y expectativas, inherentes a esa nueva praxis y ethos, que ya no sean las que el capital genera en las individualidades aisladas sometidas a su ethos. Esto, en caso de hacerse, generar otras experiencias y su reflexin nos ensear a percibir nuestra libertad humana, la que nos constituye. Generar nuevas figuras de consciencia. Ninguna de ellas es una forma de consciencia fija, ahistrica, inherente a un capitalismo tambin entendido como una estructura tambin fija, ahistrica como una, como otra, ahistoricidad. Es la libertad, la historicidad auto creada lo que as lo determina.

An me permito una vuelta ms.

Vale de acuerdo pero dejemos respirar un poco a nuestros lectores. Tal vez hoy hemos abusado en demasa.

De acuerdo. Yo tambin respiro.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter