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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2018

Anlisis jurdico y poltico de la persecucin contra el ex presidente de Brasil
El sacrificio de Lula

Carol Proner
Pgina 12

El martes comenzar en Baha, Brasil, la nueva edicin del Forum Social Mundial. En ese marco la UMET y Clacso realizarn un coloquio sobre el estado de excepcin, que contar con la participacin de Carol Proner, una de las mayores juristas de Brasil. Aqu va un adelanto de su postura.


La expectativa que genera el destino poltico del precandidato a la presidencia de la Repblica Luiz Incio Lula da Silva ser el tema central de la poltica brasilea hasta las elecciones de octubre de 2018.

Lula sabe que ser el gran protagonista del pleito electoral. Cuando lo atropellaron, los prceres del Poder Judicial no percibieron que estaban pisando el acelerador de la unin de las izquierdas. Juntas, ya denuncian que una eleccin sin Lula es un fraude.

Heridos pero no muertos, dicen al mismo tiempo las fuerzas de izquierda para animar a su militancia y desmentir las tapas de las revistas de la derecha rabiosa. Estas ofrecen imgenes del lder supuestamente moribundo que, para desesperacin de los editorialistas, se atreve a crecer cada da ms en los sondeos de intencin de votos. Lula dice estar listo para ir preso. Tal vez sea el sacrificio necesario para que sea desenmascarada la politizacin en el sistema de administracin de justicia.

Desde el punto de vista del derecho, la crtica debe seguir con la incansable tarea de denunciar las chicanas que salen de sectores del Poder Judicial, del Ministerio Pblico y de la Polica Federal, respaldados por la selectividad de los grandes medios de comunicacin. Preocupa percibir la unanimidad orquestal de los votos de los camaristas de Porto Alegre. Parecen haber salido de un happy hour en el Country Club de Curitiba. Produjeron un juzgamiento an ms extremo que el piso al que haba llegado la sentencia del colega Sergio Moro.

Es exasperante constatar que funcionarios pblicos con la misin de administrar justicia ignoren normas y principios legales consolidados y puedan producir un resultado que afecta directamente el derecho de cuma sociedad de escoger su representante soberano. Afecta inclusive el derecho de no escoger a ese candidato y compromete la salud del proceso electoral.

Ese es un dilema para toda la izquierda: entender las consecuencias de la politizacin de sectores del Poder Judicial y la falta de limites de un poder descontrolado. Entretanto, coincido con los penalistas que afirman la necesidad de insistir en un anlisis tcnico.

Incluso si somos conscientes de la intensa selectividad, es fundamental analizar la deficiencia tcnica del Poder Judicial de excepcin para constatar los abusos de una decisin inquisitorial y primitiva a los ojos del mundo. Y no es necesario ir muy lejos. Basta el socorro de las fuentes ms elementales de la teora del Derecho, las que exigen no ms que un mnimo de tcnica, para percibir que el tribunal aliment un monstruo, confirm la decisin ajena al derecho y le dio mpetu al potencial disciplinador que ya produjo vctimas en otras jurisdicciones.

Soy parte de un grupo de juristas que adelant lo que llamamos sentencia anunciada contra Lula, buscando entender el fundamento de una decisin que, ya lo sabamos, sera condenatoria. Escribimos ms de un centenar de artculos para alertar sobre que tenamos la percepcin de una derivacin autoritaria en el derecho, con el uso de la guerra jurdica que desfigur en su momento las operaciones de combate a la corrupcin, promovi juzgamientos polticos y alej al Lava Jato de las garantas del debido proceso legal.

Muchos de nosotros, crdulos, estbamos esperanzados en una sentencia reformada por el tribunal. Eso se deba tanto a la falta de rigor tcnico (in) competencia del juicio, dosaje de la pena fijada mucho ms all de lo comn, delaciones y ausencia de nexo causal y de pruebas como por la vasta violacin de principios del proceso justo, la falta de respeto por la presuncin de inocencia, el uso de pruebas ilcitas, la violencia contra las prerrogativas, la conduccin escandalosamente parcial del juez acusador de primera instancia, el desprecio por el principio de paridad de armas, regla medieval que se remonta a los tiempos de la orden de caballera como base de la legitimidad de un juicio justo incluso en el derecho de guerra.

Todo es tan espantoso que no sera exagerado preferir el ius in bello como forma de mejorar las chances del ex presidente. El derecho penal de Curitiba, como despus tambin el de Porto Alegre, excede cualquier lmite reconocido en los marcos internacionales de proteccin a un acusado. Decidieron condenarlo por ser quin es y no por lo que hizo o dej de hacer. Un juzgamiento presumido, tomado de una falsa erudicin y lleno de extranjerismos para embellecer la lectura de los votos de los jueces en cadena nacional, estigmatizando al acusado, atacndolo institucionalmente como ex Presidente, vulnerando su propia honra y la de sus familiares y amigos y alcanzando tambin al Partido de los Trabajadores.

De los 300 periodistas acreditados para asistir al juzgamiento, 53 eran extranjeros. A los ojos del mundo, la democracia de Brasil est en decadencia. El espectculo lamentable de un viejo mundo poltico, de una sociedad de castas donde los dirigentes no obedecen las mismas reglas de los miserables, dijo Le Monde. Un columnista de The New York Times, Mark Weisbrot, resumi los elementos tcnico-polticos del juzgamiento con la idea de que la democracia brasilea est siendo empujada hacia el abismo no solo por el golpe contra Dilma Rousseff sino tambin por el protagonismo espectacular del Poder Judicial, en alianza con sectores de la prensa. El manifiesto que denuncia el riesgo de fraude en las elecciones alcanz solo en los primeros das a 250 mil firmas de intelectuales del mundo entero, escandalizados con la falta de decoro de los funcionarios pblicos de la Justicia que, valindose de sus cargos, actan como un tribunal poltico con el fin de retirar un candidato y todo lo que representa en la competencia electoral.

En el terreno jurdico nos preguntan qu hacer a partir de la fase colegiada de lawfare. Si vale la pena insistir en los aspectos tcnicos para desenmascarar an ms las nulidades y los vicios. Si debemos alertar en busca de un mnimo sentido de responsabilidad ante el inminente incendio de los nimos de la verdaderas vctimas de ese proceso anunciado de destruccin democrtica.

Tiendo a pensar que la respuesta est muy lejos de articular una comitiva de expertos que visiten la presidencia del Supremo Tribunal, que por otra parte ya dio seales de que har odos sordos despus de una reunin con Shell, Coca-Cola, Souza Cruz y Siemens. Sabemos que el proceso contra Lula est lejos de ser solamente una batalla jurdica. Somos conscientes de que no se agota en el recinto deslegitimado de las togas que hablan con plurales mayestticos. Es evidente que el proceso tiene mucho ms que ver con la desdemocratizacin de las sociedades mundiales y sus ofensivas para desarmar soberanas.

En la serie de golpes que se abate sobre Brasil, ya pas la fase del golpe parlamentario y estamos en la etapa jurdica. Es preciso tomar prestadas las herramientas de anlisis de la sociologa y la ciencia poltica, de autores como Laval y Dardot cuando describen la nueva razn del mundo, la racionalidad neoliberal que corrompe todas las esferas de la existencia humana, que va de lo individual a lo estatal pasando por nuevas formas de gestin del capitalismo financiero que borran la separacin entre pblico y privado, entre derecho pblico y derecho privado, entre funcionario pblico y empresario lobbyista, entre el Estado y el mercado.

Hay una incomparable crisis de regresin de derechos. Sociedades enteras en vas de catstrofe no resisten eficazmente lo que pueda pasar. En el plano jurdico es impresionante percibir las modificaciones y la sumisin del derecho a la racionalidad privada en las ltimas dcadas. Es el paso del derecho administrativo tecnocrtico al derecho penal del enemigo, pasando por la modernizacin flexibilizadora del derecho del trabajo y por subordinacin del derecho constitucional a los principios de austeridad econmica.

La Escuela de Chicago ya pregonaba, a mediados del siglo XX, la necesidad de formar jueces y convencerlos, por medio de cursos y seminarios, de las tesis de desregulacin del sector privado en favor de un laissez-faire absoluto. Controlar las cortes y los tribunales arbitrales pas a ser una meta en busca de un poder ilimitado que, junto al control de los grandes medios y de las fuerzas armadas, garantizaran el triunfo del capitalismo contemporneo. Un capitalismo extremadamente agresivo, que prescinde de cualquier acuerdo democrtico y cuya cara poltica es el neoconservadorismo nacionalista.

A partir de ese panorama hay razones de sobra para una inminente prisin de Lula, o al menos su inhabilitacin jurdica para competir en las elecciones de octubre. Eso no pasar sin una gran oposicin de las fuerzas democrticas que ya demuestran su predisposicin a confrontar.

Despus de la grotesca persecucin jurdica, Lula sale ms grande, ms altivo. Seguir liderando los procesos democrticos dentro y fuera del pas. Ayudar a pensar instrumentos revocatorios y reformas austericidas. Y sobre todo, ser el eje de los proyectos que restauren los derechos usurpados.

Carol Proner es doctora en Derecho, profesora de la la Universidad Federal de Ro de Janeiro y directora del Instituto Joaqun Herrera Flores.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/100781-el-sacrificio-de-lula


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