Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2018

A propsito del metro de Madrid
Con la exposicin al amianto no hay dosis mnima segura

Paco Puche
Rebelin


No hay ninguna exposicin al amianto, por pequea que sea, que pueda considerarse segura.

(Instituto nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), Gua Tcnica del RD 396/2006. 2008, pag.23).

 

La peligrosidad del amianto no es solo por su reconocido carcter cancergeno y por suponer ms de la mitad de todos los tumores ocupacionales, sino por tener esta potencialidad de la que tratamos en este trabajo: cualquier dosis, de cualquier tipo de fibras, puede causar un mesotelioma a los 40 aos de esa fatdica exposicin. Es esa ruleta rusa la que nos angustia. Es la que mat al reconocido filsofo Jess Mostern.

Esta propiedad del mineral la hace alarmante, por eso las administraciones, empresas e interesados claman contra las alarmas sociales y de forma continua tratan de calmar al personal. Advierten, como coletilla, en todos los casos que: si no se maneja ni perturba, no hay fibras al ambiente y no hay peligro. O aquello de que hay que alertar y no alarmar, vaya que la ciudadana infantilizada no vaya a soportarlo. No perturbarlo parece imposible por los continuos descuidos e ignorancias que se producen en el manejo, y por el azote de meteoros, de viento, tornados, incendios, etc. El amianto instalado est en proceso continuo de deterioro, y su friabilidad se acrecienta por momentos.

Sobre la eficacia de la alerta social tan propugnada basta traer a colacin la publicacin de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) de 2002, titulada L ecciones tardas de alertas tempranas: el principio de cautela, 1896-2000. En l se puede leer, en su pgina 4, que la primera alerta temprana clara y verosmil acerca de los daos a la salud que podra causar el amianto se produjo nada menos que en 1898. Solo cien aos despus se empez a prohibir el amianto en algunos pases, con un siglo XX que se encarg de dispersar el mineral por todas partes, hasta tenernos ahora como atrapados en una telaraa global de asbesto, o acompaados del letal octavo pasajero, que llamamos Alien (lo otro), en esta nave espacial denominada Tierra.

Sobre la alarma social, el siguiente cuento que se atribuye al filsofo y maestro de budismo Zen, Daisetz Teitaro Suzuki, constituye una parbola relevante. Dice as:

Un anciano japons daba un paseo por una de las pequeas colinas que rodeaban su aldea junto al mar. De pronto observ que se aproximaba un tsunami y trat de alertar a los habitantes del poblado. Como no le hacan caso, prendi fuego a los sembrados comunales que le quedaban ms cerca. El humo atrajo la atencin de sus compaeros que presurosos subieron a tierras altas para apagar el incendio y se salvaron as del tsunami.

En cuanto a formas, tamaos de los distintos minerales y de los distintos tipos de fibra (crocidolita, amosita, crisotilo, etc.), las afirmaciones de un relevante miembro de la International Agency for Research on Cancer (IARC), nos quitan todas las dudas. Sostiene que:

Todava hay controversias sobre hasta qu punto hay diferencias en la potencia de las diferentes formas de amianto (por ejemplo, el crisotilo opuesto a los anfbolos) y los diferentes tamaos (fibras largas y cortas). Sin embargo, estos asuntos no alteran la conclusin fundamental de que la evidencia epidemiolgica indica que TODAS LAS FORMAS Y TAMAOS DE FIBRAS DE AMIANTO COMERCIAL SON CANCERGENAS PARA LOS SERES HUMANOS.

(Kurt Straif. Update of the scientific evidence on asbestos and cancer IARC. Asturias, 17 March 2011).

En el metro cabalgando entre fibras de amianto. Unas propuestas

Como anticipbamos, el gerente del metro de Madrid, se defiende diciendo que la: sola presencia no supone un "riesgo para nadie", sino "solo" cuando una manipulacin provoca su "inhalacin". A continuacin, se despacha diciendo que retirar el amianto de las estaciones costaran bastante ms que la de los trenes (unos 100 millones); se deduce pues que los lugares de los usuarios estn ahtos de amianto, hasta al menos en ms de 30 estaciones. Estas estaciones subterrneas son de difcil evacuacin de fibras slidas, por pequeas que sean. Ms bien permanecen revoloteando en el recinto sin descanso pues son indestructibles. Muchos usuarios han tenido a su disposicin millones, quizs billones, de dosis mnimas. Si se pudiese hacer un seguimiento de las ingentes exposiciones al mineral, no cabe duda de que saldran a relucir (de antes y en el futuro), cantidades de enfermos por el amianto en usuarios del metro.

Como se est viendo, a medida que pasa el tiempo y los responsables estn cada vez ms atrapados en sus mentiras, primero aparece en los vagones y mquinas, despus en las cocheras, ms tarde en las escaleras mecnicas, al fin en los techos y bvedas de estaciones. Y el da 13 la gerencia anuncia un plan de retirada en dos aos, en cinco captulos, que incluyen material mvil: instalaciones (subestaciones elctricas y otras instalaciones); almacenes; estaciones: tneles; pozos de ventilacin; centros de transformacin y pozos de bombeo, as como en dependencias, recintos o depsitosi (EFE 13.3.18). Como se puede ver, de no haber apenas amianto, solo en unos vagones y en algunas escaleras mecnicas, ahora aparece el mineral cancergeno por todas partes, y algunas ms que se irn encontrando.

  1. Por ello lo primero que hay que exigir es hacer una inspeccin exhaustiva en el metro de Madrid, en las partes fijas y mviles, y sacar un censo del amianto que an perdura, incluido el que posiblemente est ya libre, en el aire o en los suelos. Parece, por las ltimas promesas a los Sindicatos, que se va por el buen camino.

Otro asunto que ha dado sus vueltas ha sido el de los planes de desamiantado. Primero se dijo que el plan previsto por metro para eliminar el amianto de aqu a 2021 afectara a 23 estaciones, pero todava quedaran "una docena" con esta sustancia cancergena de las que no ha dado plazos de intervencin, aunque se ha asegurado que "se actuar de la forma ms rpida posible" (EFE, 9 de marzo de 2018). El 10 de marzo, el consejero delegado de metro de Madrid habra asegurado de nuevo que ya estaba adjudicada la contratacin de la empresa para "retirar de forma inmediata" el amianto en el suburbano, y haba enviado un mensaje de tranquilidad a trabajadores y usuarios, para adems solicitar a los grupos de la oposicin que no generen "alarma social". (Madridpress.com).

  1. Lo segundo que hay que hacer es un plan de desamiantado integral, con fecha de terminacin y presupuesto. No dejar nada de nada para despus. Obviamente, la retirada del amianto ha de hacerse de acuerdo a Real Decreto 396/2006 y a la Gua que lo completa, para no poner en riesgo ni la salud de los que han de desamiantar (una vez ms), ni la de los usuarios.

Otro asunto que se maneja como argumento paliativo de la inoperancia en el Metro es, precisamente, la Orden del Ministerio de la Presidencia de prohibicin en Espaa de todo tipo de amianto, de 7de diciembre de 2001, y en concreto el prrafo que dice literalmente que: El uso de productos que contengan las fibras de amianto mencionadas en los puntos 4.1 y 4.2,que ya estaban instalados o en servicio antes de la fecha de entrada en vigor de la presente Orden, seguir estando permitido hasta su eliminacin o el fin de su vida til.

A primera vista parece evidente que no hay responsabilidad de retirar el mineral hasta que llegue a su fin (que nadie aventura de manera cierta cuando ser)ii. As aducen los actuales responsables del metro.

Pero se olvidan de varias cuestiones fundamentales. La primera es que desde 1977 la IARC ya dice oficialmente que todo tipo de amianto es cancergeno seguro para los humanos (de tipo 1), y que no hay dosis mnima segura como venimos demostrando. Pero el panorama queda aclarado cuando en una Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Social, (STS 8654/2012), contra Uralita, se admite en dicha sentencia lo siguiente: que desde 1998 el TS ha cambiado de criterio y toma en cuenta si la empresa, para prevenir o evitar el riesgo como deudora de seguridad, ha puesto todas las medidas necesarias, que normativamente ya existan, desde 1940 a 1971. Al existir esta normativa el TS dice que de haberse cumplido las medidas preventivas se hubiese podido prevenir, impedir o al menos disminuir los efectos perniciosos del agente (amianto) que enferm al trabajador. Uralita perdi el recurso de casacin y las vctimas fueron indemnizadas.

En el mismo sentido, en Turn tuvo lugar la causa criminal contra los dos magnates del amianto en el mundo, Stephan Schmidheiny y el barn De Cartier, por una demanda de 3000 muertos y afectados por sus fbricas en Casale Monferrato, en el norte de Italia. La fbrica cerr en 1986, el amianto se prohibi en Italia en 1993, y el hecho de estar permitido en la poca que la fbrica estaba abierta no libr a los encausados de un juicio penal, que en primera y segunda instancia fue condenatorio (16 y 18 aos respectivamente), y que en casacin el Supremo declar la prescripcin, pero no entr en la veracidad de los hechos punitivos.

  1. Lo tercero que hay que hacer en el caso del metro de Madrid es montar una querella criminal contra los mximos responsables, al menos, desde que el TS admite su cambio de criterio, en 1998. Hablamos de alcaldes y presidentas de la Comunidad. El delito es un atentado doloso y continuado contra la salud pblica y de los trabajadores.

Queda pendiente el asunto de los expuestos, y ms tarde posibles afectados, por enfermedades graves y menos graves. Hay que tener en cuenta los periodos de latencia que median entre la exposicin y la incidencia de las enfermedades del amianto, que estn, por trmino medio, entre 20 aos para la asbestosis y el cncer de pulmn y de 40 aos para el mesotelioma. Los pocos casos conocidos actuales se deben a exposiciones pasadas. Quedan muchos futuros enfermos que atender y muchos otros que indemnizar. Por analoga, si tomamos los datos de la tesis reciente (2015) de la Dra. Carmen Diego, relativa a las enfermedades causadas en los astilleros de El Ferrol, de un total de 681 trabajadores investigados, el 71% padecen o han padecido algn tipo de enfermedad derivada de su exposicin al amianto, de ellos ms del 7% (50) son casos graves.

  1. Lo cuarto, pero no lo menos importante, a hacer es el atender especialmente a los trabajadores y usuarios expuestos, siguiendo los protocolos del PIVISTEA (Plan Integral de Vigilancia de la Salud de los Trabajadores Expuestos al Amianto).

Para todo esto, los trabajadores con sus huelgas y la Inspeccin de Trabajo anunciando una sancin y la derivacin de sus actuaciones a la fiscala, por si fuesen un presunto delito, constituyen el camino acertado.

Notas

i Todo esto sin contar los ms de 60 coches con amianto, que circulan en la lnea B de Buenos Aires, vendidos por el metro de Madrid despus de la prohibicin de la comercializacin del amianto en 2001.

ii Hay que hacer las excepciones del Parlamento Europeo que mantiene, en su Resolucin de 13 de marzo de 2013, que los MCA (materiales con amianto) tienen un ciclo de vida entre 30 y 50 aos; y, asimismo, el Centro Nacional de Nuevas Tecnologas, dependiente del INSHT, que afirma que en el caso del fibrocemento, se estima que la vida til puede alcanzar alrededor de 30-35 aos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter