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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2018

Se imaginan cmo hubiera sido el 8 de marzo con dos manifestaciones feministas?
Pensiones: sin unidad no hay victoria

Agustn Moreno
Cuarto Poder


Rajoy miente con aplomo y por escrito. En el debate parlamentario sobre las pensiones ha dicho: Mientras yo sea presidente las pensiones no se van a congelar, tras el robo de subirlas un 0,25% para una inflacin de un 2% de media a lo largo de 2018. Ha hecho un discurso triunfal que se desploma al subir solo dos euros las pensiones. Ciudadanos ha rechazado la revalorizacin con el IPC, cuando conocemos que Rivera se est reuniendo en secreto con los presidentes del Ibex (NOTA 1). El resto de grupos ha defendido la revalorizacin de las pensiones en base al IPC, pero no se ha podido ni votar por el filibusterismo parlamentario del PP con el apoyo de Cs, que defiende los mismos intereses financieros.

Era previsible este desprecio a los pensionistas, por eso la movilizacin debe ser lo ms contundente posible. La maana del jueves 22 de febrero se produjeron esplndidas manifestaciones de pensionistas en todo el pas; el siguiente paso era convocar en fin de semana para que pudieran acudir a ellas trabajadores y jvenes, ya que el problema es de todos; luego vino el 8 de marzo y el movimiento feminista hizo historia. Estaban creadas las condiciones para que las manifestaciones del sbado 17 de marzo tambin fueran histricas. Dado el calibre de la agresin de la derecha y del sistema financiero contra el sistema pblico de pensiones, el siguiente salto de escala debera ser trabajar con el horizonte de una huelga general, porque si hay algo sagrado en este pas son las pensiones.

Pero hete aqu que las organizaciones convocantes no son capaces de ponerse de acuerdo y el 17 de marzo los pensionistas no irn todos juntos en el gran escaparate que es Madrid. Aqu, la Mesa Estatal por el Blindaje de las Pensiones y los sindicatos CCOO y UGT convocan en la Puerta del Sol a las 11h00 (la ltima hora es que los sindicatos convocan a las dos manifestaciones), y la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Pblico de Pensiones convoca en el mismo sitio a las 18h00. Seguramente habr dos respetables manifestaciones cuando debera haber una inmensa. El debate que he visto en las redes sociales est lleno de reproches, desconfianzas, sectarismos y ajustes de cuentas; malas armas para intentar ganar una batalla que se presenta tan dura. Me pregunto cmo explicaran esto a los convocados, fuera de sus debates internos. Si finalmente no hay acuerdo, algunos iremos a las dos, pero desde la conviccin de que es un error absurdo Se imaginan qu diferente hubiera sido el 8 de marzo con dos manifestaciones feministas?

Si el movimiento rechaza a los sindicatos y los sindicatos rechazan al movimiento, persistir la desunin y habr una mala direccin de la lucha, porque unidos se puede ganar, divididos se pierde siempre. Por ello, hay que encontrar un modus operandi que permita: fijar un programa comn, una hoja de ruta de las movilizaciones dirigida tambin a la clase trabajadora y a toda la sociedad, y un compromiso de participacin unitaria en las negociaciones que se produzcan. Y lo planteo desde la pequea autoridad moral que pueda dar a las personas del Sector Crtico de CCOO haber criticado pblica y duramente al sindicato por haber firmado la reforma de 2011 y no haberse movilizado contra la de 2013.

Pero volvamos al meollo de la cuestin. Dice el CIS que la preocupacin ciudadana por las pensiones es la mayor de los ltimos 30 aos. Normal. Millones de pensionistas y de trabajadores han visto las orejas al lobo al sufrir la prdida de poder adquisitivo y por las incertidumbres de futuro que escuchan cada da. La chispa que ha encendido la mecha del cabreo ha sido el ridculo 0,25% y han salido a la calle a movilizarse ante lo que consideran un trato indigno.

Llova sobre mojado. ltimamente se han recrudecido los ataques al sistema pblico de pensiones para potenciar el negocio de los fondos privados. Veamos. Por un lado, la prdida de poder adquisitivo desde 2012, muestra de un empobrecimiento sin precedentes de los pensionistas de entre el 4 y 7%, ms aun considerando los copagos y las subidas de consumos bsicos. Espaa es el nico pas de la UE que desvincula la subida de las pensiones de los precios. La aplicacin del 0,25% de revalorizacin con tasas de inflacin del entorno del 2% marca un futuro de acelerada depauperizacin de las pensiones. Por otro lado, el Fondo de Reserva se lo ha pulido el Gobierno Rajoy, habiendo extrado 67.337 millones entre 2012 y 2016, cuando con solo el 2,7% de la hucha encontrada por Rajoy al comienzo de su legislatura se podran revalorizar todas las pensiones con el IPC.

Tambin estn las provocadoras declaraciones dirigidas a crear las condiciones para la privatizacin del sistema pblico. Por ejemplo, Rajoy ha llamado a ahorrar en pensiones y en educacin al mismo tiempo que aprobaba medidas para incentivar los planes privados; el gobernador del Banco de Espaa, Luis Mara Linde, ha apuntando a la vivienda de los jubilados como algo enajenable si no llega la pensin; Celia Villalobos, con su ordinariez y sus dos euros para planes privados, demonizaba a los pensionistas que llevan cobrando ms tiempo que trabajando y defenda el retraso de la edad de jubilacin; los empresarios dicen que retrasar la edad de jubilacin a los 67 se queda muy corto.

Por ltimo, hay una cuestin ms estructural: el mercado de trabajo creado por las sucesivas reformas laborales, basado en una alta tasa de precariedad y bajos salarios, hace difcil mantener solo con cotizaciones sociales el sistema. En conclusin, nos estn preparando un futuro a veinte aos donde las pensiones acabaran reducidas a la mitad, como bien explica Juan Francisco Martn Seco, y todos practicando lo que en neolengua llaman envejecimiento activo, o sea, trabajar hasta que te mueras.

Las propuestas que las organizaciones sociales, sindicales y la izquierda poltica realizan se pueden agrupar de la siguiente manera:

a) Pensiones dignas para asegurar una vida digna con criterios de la Carta Social Europea, lo que situara la pensin mnima en 1.080 euros. El blindaje constitucional de las pensiones, asegurando su financiacin sin estar sujetas al cors de las cotizaciones: son un mandato constitucional del Estado Social y deben financiarse tambin con impuestos.

b) La derogacin de los aspectos ms negativos de las reformas de 2011 y de 2013 (impuesta en solitario por el PP), recuperando la edad de jubilacin a los 65 aos, la revalorizacin automtica con el IPC o la supresin del llamado Factor de Sostenibilidad, que devaluar desde 2019 las pensiones al ligarlas a la expectativa de vida.

c) La recuperacin de la deuda social con los pensionistas o poder adquisitivo perdido y la supresin de los copagos sanitarios. La reduccin de la brecha de gnero porque la pensin contributiva media de las mujeres es un 37% inferior a la media de los hombres.

d) Una reforma del mercado de trabajo para recuperar mayor estabilidad del empleo y calidad de los salarios.

Con la derecha no hay solucin por intereses e incompetencia, por ello no hay ms respuesta que la movilizacin. Ante el descarado saqueo, el 17 de marzo deben llenarse las calles de pensionistas y jubilados, trabajadores, jvenes y ciudadanos en manifestaciones para defender el sistema pblico de pensiones que deben ser unitarias. Como no son convincentes los argumentos para ir separados, debera hacerse un ltimo esfuerzo y convocar una rueda de prensa de todos anunciando una sola manifestacin en Madrid y donde no sean unitarias.

Los pensionistas y jubilados pueden y deben manifestarse, pero al no tener centro de trabajo ya no pueden hacer huelga. Como, adems, el problema les afecta tanto a los actuales pensionistas como a los futuros, tiene que plantearse la lucha de forma global. Si tras el 17 de marzo el Gobierno no da una solucin concreta e inmediata, los sindicatos de clase y el movimiento de pensionistas tienen la responsabilidad de preparar una huelga general y una movilizacin sostenida para salvar el sistema pblico de pensiones. La huelga que deberan haber hecho contra la reforma de 2013 que estamos padeciendo. Y toda la movilizacin que sea necesaria para salvar un pilar bsico del Estado de Bienestar.

Por ltimo decir, que no se merece el voto de pensionistas, trabajadores y jvenes, ninguna fuerza poltica que no adquiera un claro compromiso de defender y mejorar el sistema pblico de pensiones. Garantizar las pensiones es una decisin poltica como lo es rescatar a los bancos, las autopistas, los gastos de defensa o combatir el fraude fiscal. Hay recursos para ello, ya que Espaa dedica a pensiones un 10,7% del PIB frente a un 13,5% de media en la Unin Europea; y porque la presin fiscal en Espaa es de las ms bajas de Europa: 32,6% frente a un 40% de media. Por ello, quienes recortan las pensiones cuando la economa crece al 3%, quienes asustan a los ciudadanos en vez de buscar soluciones, no se merecen estar ni un minuto ms al frente del Gobierno.

Este planteamiento puede parecer ingenuo por ambicioso. Pero si no apuntamos alto, nuestros derechos y sueos seguirn en comps de espera mientras seguimos discutiendo si son galgos o podencos.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/economia/2018/03/15/agustin-moreno-pensiones-sin-unidad-no-hay-victoria/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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