Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2018

Foro Social Mundial de Salvador de Baha
Espacio privilegiado para la sociedad civil internacional

Sergio Ferrari
Rebelin


A ms de 8.000 kilmetros de su Jura natal, Erica Hennequin participa junto con una nutrida delegacin suiza en el Foro Social Mundial (FSM) que se realiza en la capital del Estado de Baha, Brasil, entre el 13 y el 17 de marzo.

Para la diputada cantonal y presidenta del grupo parlamentario de Los Verdes, asistir a este evento que segn los organizadores podra superar los 60.000 participantes- tiene tanto de formacin continua como de motivacin continua.

Existe una dinmica de cambio en muchas regiones del mundo y de esto se puede tomar conciencia, justamente, cuando se dan encuentros de esta naturaleza, explica.

Para Hennequin, que ha participado en cinco ediciones del FSM en los ltimos 17 aos, el eslogan de Otro mundo posible que naci en el primer Foro de Porto Alegre, se ha ido transformado en Otro mundo necesario.

Especialmente, al tomar conciencia del concentrado poder mundial detentado por el 1 % de la poblacin terrestre en detrimento de la pobreza y exclusin de buena parte del 99 % restante, analiza.

El encuentro en la diversidad, la reflexin compartida, la bsqueda comn de alternativas climticas, sociales, culturales y econmicas, es una necesidad para los movimientos sociales y la sociedad civil internacional y en ese sentido espero que el actual encuentro de Salvador signifique un paso adelante en este camino de construccin comn, seala.

Empaparse sobre la realidad brasilera

Erica Hennequin con una treintena de sus compatriotas, llegaron a Salvador la segunda semana de marzo, integrando una delegacin de personalidades polticas, asociativas, sindicales y de organizaciones de cooperacin, promovida por E-CHANGER, ONG con sede en Lausana y que se apoya a cooperantes que trabajan en frica y Amrica Latina.

Hemos participado en un muy interesante programa previo al FSM. Con espacios de anlisis sobre la coyuntura brasilera; visitas a movimientos que trabajan en el campo como el de los Sin Tierra (MST); al sindicato de Trabajadoras Domsticas; as como avanzados proyectos autogestionados de construccin de casas promovidos por la UNIAO (Unin Nacional de Vivienda) de Salvador, explica la tambin presidenta de la asociacin ambientalista Salir del Nuclear en la Suiza de expresin francesa.

Esos encuentros son fundamentales para nosotros que venimos de un pas totalmente diferente de Brasil. Nos permiten sumergirnos en una realidad tan diversa. Y al mismo tiempo, encontrar actores sociales que se movilizan por sus reivindicaciones y propuestas. Nos da un color del pas y nos permite prepararnos para participar mejor, luego, en el FSM, reflexiona.

Todas actividades apasionantes. Ha habido una evolucin significativa si las comparo a 17 aos atrs cuando vinimos por primera vez a Porto Alegre. Se prioriza ms lo cotidiano -por ejemplo, la lucha por la vivienda - que los sueos a largo plazo. Adicionalmente, en esos intercambios, se percibe el impacto social negativo que ha tenido el Golpe de Estado parlamentario de abril 2016 (ndr: destitucin de la ex presidente Dilma Rousseff), enfatiza con preocupacin Erica Hennequin.

Y es esta realidad brasilera, latinoamericana, as como la compleja situacin mundial lo que va a marcar las reflexiones y debates de esta edicin del FSM, explica la diputada cantonal del Jura. Quien en el enorme programa electrnico de un centenar de pginas recibido por cada participante ya se ha apuntado diversas actividades en el campo de lo antinuclear, de lo ambiental, la asamblea mundial de mujeres del 16 de marzo, reflexiones sobre la cooperacin internacional, as como encuentros con otros parlamentarios llegados de varios continentes.

Movilizacin colorida, sorprendente

La tarde del martes de 13 el FSM se abri oficialmente -como ya es habitual en este tipo de convocatorias- con una marcha que recorri una parte del centro histrico de Salvador de Baha.

En la misma, segn la prensa local, participaron varios miles de personas. Entonando consignas antigubernamentales, promoviendo animaciones musicales de todo tipo y portando los ms diversos estandartes y banderas de organizaciones mayoritariamente brasileras, pero tambin latinoamericanas, europeas y africanas.

Fue mi sexta marcha de este tipo luego de Porto Alegre en 2001, Belm de Para en 2009, Dakar en 2011 y Tnez, tanto en el 2013 como en el 2015. Estuve positivamente sorprendida e incluso emocionada al constatar el entusiasmo de los participantes, seala. Se vio una buena dinmica y una gran alegra, en particular de los actores brasileros, agradecidos hacia la solidaridad internacional expresada por las delegaciones de otros pases presentes en la marcha. Segn el Comit de Facilitacin local (colectivo de organizacin bahiano), esta semana participan en esta ciudad nordestina delegaciones de 120 pases que promueven 1.300 actividades autogestionadas.

Es fundamental que este espacio siga existiendo

El FSM confronta una crisis, segn afirman algunos de sus co-fundadores y ciertos analistas especializados. En particular a raz de las diferencias entre aquellos que siguen concibiendo al Foro como un espacio abierto, de encuentro e intercambio, de unidad en la diversidad. Y otros sectores que quisieran convertirlo en un actor ms poltico, con pronunciamientos ms radicales y declaraciones finales programticas.

Me preocupa esta situacin y que la continuidad del FSM no est absolutamente garantizada, reflexiona Hennequin. Quien espera que la reunin del Consejo Internacional -instancia facilitadora del Foro- programada para el 18 de marzo, justo luego de finalizado el evento, no ponga en cuestin esta iniciativa en marcha.

Renunciar a la continuidad del FSM sera un fracaso, subraya. Partimos en 2001 en paralelo al Foro Econmico de Davos, cuestionando esa convocatoria de ricos. Y por eso es importante que la sociedad civil siga contando con un lugar de encuentro donde pueda crear y expresar su pensamiento. Renunciar a la continuidad del FSM sera aceptar, de una cierta forma, que otro mundo no es posibley eso para m es inimaginable, concluye.

Sergio Ferrari, desde Salvador de Baha, en colaboracin con swissinfo.ch

https://wsf2018.org/fr/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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