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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2018

Comisiones Obreras y la Universitat de Valncia rinden homenaje a Josefina Samper y Marcelino Camacho
Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar!

Enric Llopis
Rebelin


A los 12 aos ya trabajaba de pantalonera en un taller y a los   14 se afili al PCE, tras comenzar la militancia en las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). El pasado 12 de febrero falleci, a los 90 aos, la sindicalista Josefina Samper, quien fue enterrada en el Cementerio Civil de Madrid junto a su compaero de vida y lucha, Marcelino Camacho, a quien conoci en 1944 y con el que se cas cuatro aos despus. Nacida en 1927 en Fondn, un pequeo municipio de la Alpujarra almeriense, pas la infancia en Orn (Argelia). Emigrante por razones econmicas, colabor como militante comunista en la distribucin del peridico clandestino Espaa Popular; organizando a nios para que alertaran de la llegada de la polica en busca de los republicanos escondidos o en una cooperativa para la produccin de zapatillas, con la que ayudaba al mantenimiento de su familia y otros emigrados. Tambin organiz junto a otras mujeres un grupo de apoyo a migrantes y refugiados de la guerra de Espaa.

En 1957 Josefina Samper y Marcelino Camacho, que haba recibido el indulto, volvieron del exilio y se trasladaron al barrio de Carabanchel, en Madrid, donde residieron durante dcadas en un piso de 60 metros cuadrados sin ascensor- y continuaron la lucha clandestina; en enero de ese ao, una comisin obrera organiz la huelga de nueve das que paraliz la mina de La Camocha, en Gijn, y que acab con un triunfo de los mineros; Comisiones Obreras resalta este conflicto como uno de los antecedentes del sindicato. En 1965 Josefina Samper fue una de las promotoras del Movimiento Democrtico de Mujeres (MDM), que trabajaba en la solidaridad con los presos polticos; el MDM y los colectivos de mujeres no slo utilizaron las estructuras franquistas para realizar sus acciones en pueblos y barrios, sino que contaban con un boletn y comisiones de formacin, prensa y radio. Muerto el dictador, pudo abandonar la clandestinidad tras el indulto (general) de noviembre de 1975 (la direccin de Comisiones Obreras de la que formaba parte Marcelino Camacho- haba sido condenada a 162 aos de prisin por el Tribunal de Orden Pblico, en el clebre Proceso 1001/72). Tras fallecer Marcelino -a los 92 aos- en octubre de 2010, la sindicalista dedic parte de su tiempo a impartir conferencias sobre su legado y las luchas obreras.

En una entrevista de Gema Delgado (Mundo Obrero, 2010), Josefina Samper revela que cosa pantalones en casa y que nunca acept el dinero del PCE. Sus palabras dan cuenta de una vida solidaria y austera: T no sabes las cuentas que yo he hecho! Y, adems, todos los que venan de fuera coman en mi casa. Para eso compr yo una olla grande. Carabanchel era una crcel de paso, no de cumplimiento, as que haba gente de toda Espaa y todo el mundo vena a mi casa. Cmo cuadraba las cuentas? Primero recorra la planta baja del mercado espigando los precios, despus haca lo mismo en el primer piso, y compraba al final donde el gnero estaba 50 cntimos ms barato; as lo he hecho siempre. En otro pasaje de la entrevista, afirma: Mi padre y mi hermana, que estaban en Toulouse, venan cada seis meses y traan dinero; y yo con eso me apaaba para nosotros y para otros presos. Recuerda adems que, con su marido en el penal, hicimos hasta una huelga por las condiciones de los locutorios; y tambin el uso de limas para hacerle llegar, en la crcel, ejemplares de Mundo Obrero y Nuestra Bandera. Cuando iba a la prisin con las compaeras, les deca: Aqu de llantos nada. Aqu slo cantos. Y haciendo palmas.

El Frum de Debats de la Universitat de Valncia y Comisiones Obreras del Pas Valenci organizaron en febrero una mesa redonda en homenaje a Josefina Samper y Marcelino Camacho uno de los fundadores de CCOO y primer secretario general del sindicato-, con motivo del centenario de su nacimiento el 21 de enero de 1918 en Osma-La Rasa (Soria). En el acto participaron la escritora e hija de los dos sindicalistas, Yenia Camacho Samper; la historiadora Vicenta Verdugo; el secretario general de CCOO del Pas Valenci, Arturo Len; el exsecretario general del sindicato en el Pas Valenciano, Antonio Montalbn; y el escritor y periodista, Alfons Cervera.

Entre los actos conmemorativos por el centenario, destaca la constitucin de una cooperativa de cine Lo Posible y lo Necesario- para producir un documental sobre la figura de Marcelino Camacho Abad, financiado mediante donaciones y con guin de su hijo Marcel. La pelcula se estrenar en mayo. Promovidas por la familia, Comisiones Obreras, el PCE e IU, las actividades comenzaron el 21 de enero, con un acto pblico en el Auditorio Marcelino Camacho de Madrid. Asimismo est prevista para el otoo una exposicin itinerante sobre el dirigente obrero, desde la perspectiva del arte y la cultura. El prximo 29 de octubre, fecha del fallecimiento hace ocho aos- del lder sindical, tendr lugar un encuentro ciudadano en su memoria.

La biografa Marcelino Camacho y Josefina. Coherencia y honradez de un lder (Algaba, 2003), de Etsuko Asami y Alfredo Gmez Gil, recoge el testimonio de la expresidenta de la Asociacin de Vecinos de Carabanchel Alto y militante del PCE, Roco Fernndez. Dos veces a la semana iba a la prisin con Josefina Samper, a la que conoci en las reuniones del Movimiento Democrtico de Mujeres. En una de ellas, celebrada en un colegio de monjas, vio a Josefina agotada. Una compaera le cont el motivo: se acostaba a las cuatro y cinco de la madrugada cosiendo durante horas -sentada en el pavimento- grandes cortinas para los hoteles.

Por la coincidencia de los apellidos, Roco Fernndez se hizo pasar por sobrina de Horacio Fernndez Inguanzo (El Paisano), maestro asturiano y miembro del Comit Central del PCE sin familia en Madrid, a quien la activista visitaba regularmente en la prisin. Pasbamos nuestros das alrededor de la casa de Josefina, de la crcel, yendo al mercado y guisando para los presos, resume en el libro Roco Fernndez. Las dos mujeres se movilizaron el 20 de diciembre de 1973, da que comenzaba el juicio del Proceso 1001 (contra diez dirigentes de CCOO) en el Palacio de las Salesas, sede del Tribunal de Orden Pblico (TOP). El mismo da ETA asesin al presidente del Gobierno franquista, Luis Carrero Blanco; bamos todos al juicio, la mayora mujeres (). Nos dieron palos y nos caamos por las escaleras; vinieron los Guerrilleros de Cristo Rey, cuenta la exdirigente vecinal.

Marcelino Camacho Abad fue secretario general de Comisiones Obreras durante once aos, desde 1976; diputado del PCE por Madrid al estrenarse la democracia entre 1977 y 1981-, tena la sensacin de ser un espectro huido de las crceles y refugiado en el Palacio de las Cortes, afirma en su libro de memorias Confieso que he luchado (Temas de Hoy); en el texto tambin recuerda algunas de sus intervenciones parlamentarias: El decreto que preparaba UCD para recortar las pensiones; cuatro millones de ancianos vivan en la soledad absoluta y la injusta miseria. Adems desempe la presidencia de CCOO desde 1987 hasta 1996, form parte del comit ejecutivo del PCE y del Consejo Poltico Federal de Izquierda Unida.

Hijo de un trabajador ferroviario, en 1935 comenz a militar con 18 aos- en el partido comunista y la UGT. Durante la guerra combati en el bando republicano; al final de la contienda fue detenido en Madrid y condenado a 12 aos de prisin por auxilio a la rebelin; asimismo pas por el campo de concentracin de Reus (Tarragona) y por batallones disciplinarios de trabajadores penados en las provincias de Guipzcoa y Salamanca. Su biografa incluye la fuga en 1943 del campo de concentracin de Cuesta Colorada, en Tnger, ciudad ocupada entonces por el ejrcito espaol; y el traslado a Orn por parte de soldados franceses para que, junto a otros compaeros, se incorporara a la Legin Extranjera.

Tras el indulto de 1957 y el retorno a Espaa, trabaj como obrero metalrgico en la factora de motores Perkins, donde fue elegido enlace sindical; como obrero de esta multinacional -donde empez de fresador y fue despedido en 1971-, contribuy a impulsar las Comisiones Obreras clandestinas. En septiembre de 1964 Camacho form parte de la Primera Comisin de Enlaces y Vocales Jurados de la Metalurgia Madrilea, antecedente directo de las Comisiones Obreras de Madrid; en 1966, fue votado en las elecciones sindicales por el 92% de los trabajadores de la Perkins, aunque el sindicato vertical invalid la eleccin. Acusado de organizar las Comisiones Obreras y ser uno de los responsables de las manifestaciones en el sector del metal, acumul una nueva detencin en enero de 1967. Entre este ao y 1972 permaneci encerrado en la crcel de Carabanchel, donde no se respetaban los ms elementales derechos humanos y se impona un reglamento dursimo, resuma el lder obrero en las memorias; a los pocos meses result una vez ms detenido, en un convento de Pozuelo de Alarcn (Madrid), junto a otros nueve dirigentes de Comisiones Obreras; la sentencia llegara en diciembre de 1973: el TOP conden a Marcelino Camacho por pertenencia a organizacin ilegal a 20 aos de prisin, pena que el Tribunal Supremo rebaj a seis (Proceso 1001/72). Dos aos despus de las condenas, lleg el indulto.

En marzo de 1976 el dirigente comunista sum una nueva detencin, tras la presentacin del organismo Coordinacin Democrtica (Platajunta). En total, 14 aos en prisiones y campos de trabajo forzado por la defensa de la democracia y los derechos sindicales. En el verano de 1976 ocurri un hecho de suma relevancia en las dos primeras dcadas de las Comisiones Obreras; en la parroquia de Sant Medir, en el barrio barcelons de Sants, tuvo lugar una Asamblea General que reuni a 650 delegados previamente elegidos por ramas, regiones y provincias. En la reunin se leyeron los diferentes informes de Marcelino Camacho, Nicols Sartorius o Juan Muiz Zapico- y se votaron las resoluciones. La Asamblea de Barcelona, que no pudo celebrarse antes en Madrid por la prohibicin del entonces ministro del Interior, Fraga Iribarne, represent el paso de movimiento sociopoltico a organizacin sindical.

Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar! fue una de las proclamas ms conocidas de Marcelino Camacho. Si uno se cae, inmediatamente se levanta y sigue, afirm en otra ocasin. Tambin se ha destacado el ejemplo de tica y coherencia personal. En la biografa de Etsuko Asami y Alfredo Gmez Gil, la sindicalista Josefina Samper subraya: Marcelino siempre se ha dedicado a su profesin. Tena turno de las cuatro hasta las doce. Y en tiempos libres, por la tarde, nos dedicbamos a actividades del partido o de CCOO. Siempre vivamos de lo que ganaba de su profesin. Cuando era diputado, tambin el sueldo ntegro lo entregaba al partido. El partido le daba el salario de oficial primero, que no era mucho. En la fbrica cobraba ms.

Marcelino Camacho escribi que los sindicatos fueron los parientes pobres de la Transicin. De hecho, CCOO, UGT y USO se legalizaron el 27 de abril de 1977 (en mayo la CNT), despus que los partidos polticos. En sus memorias evoca el Primero de Mayo de ese ao, cuya manifestacin no autoriz el ministro del Interior, Rodolfo Martn Villa; lo llamaron el del bote de humo, por la cantidad de ellos que dispar la polica. Valor como positivos los Acuerdos de la Moncloa de 1977 entre partidos, patronal y sindicatos mayoritarios, aunque tenan algunas sombras; y apoy la Constitucin de 1978. Tampoco qued en el olvido la distincin que el sindicalista realiz entre el cambio posible y el necesario, titular de la tribuna que public en noviembre de 1982- en el diario El Pas. No haca un mes que el PSOE haba ganado las elecciones, y el secretario general de CCOO recordaba en el artculo la importancia del triunfo; pero adverta que el poder real continuaba en las manos del aparato del Estado, de la gran banca y de la iglesia, y con estos sectores no hay alternancia.

No pondremos palos debajo de las ruedas del nuevo Gobierno, aada el texto del sindicalista; aunque el programa electoral del PSOE se le antojara insuficiente frente a la crisis y el paro. Publicado en 1990, el libro Confieso que he luchado revela otro tono: Ellos (el Gobierno de Felipe Gonzlez) andaban confiados en la locomotora americana (); en realidad se estaban preparando para una poltica de ajuste duro y reconversin salvaje. El 20 de junio de 1985 el ejecutivo socialista se enfrent a una primera huelga general, convocada por CCOO, USO, CNT y ELA-STV, entre otros sindicatos, pero sin el apoyo de UGT. El motivo, los recortes en el sistema pblico de pensiones. Marcelino Camacho defendi la unidad de accin sindical, y seal como uno de los grandes avances tras aos de tensiones- la negociacin de los convenios de 1987. La mayor unidad de accin CCOO-UGT de los ltimos aos, con ms de 80 millones de horas de huelga, al romper los topes salariales, permiti alcanzar subidas medias de un 6,8% sin que se dispararan los precios, escribi en diciembre de 1987 en El Pas.

Este obrero del metal, afiliado nmero uno de Comisiones Obreras, tambin mantuvo posiciones crticas con la organizacin que fund. En el VI Congreso Confederal celebrado en enero de 1996, Marcelino Camacho Abad fue destituido en la presidencia del sindicato, mientras su adversario, Antonio Gutirrez, renovaba como secretario general (aos despus, entre 2004 y 2011, Gutirrez sera diputado del PSOE). Finalizado el VI Congreso de CCOO, que El Pas caracteriz como el de la ruptura con el PCE, Camacho escribi una carta a la afiliacin en la que explicaba que el cese en la presidencia fue promovido por la corriente oficialista de Antonio Gutirrez. Adems denunciaba la burocratizacin del sindicato, la exclusin del sector crtico y la resignacin ante las agresiones de la patronal y el Gobierno de Felipe Gonzlez.

En una entrevista publicada en 2001 en la revista El Militante, mantena su independencia de criterio: Hay que recuperar el sindicalismo de masas y de clase que inspir la creacin de CCOO. Entonces ocupaba la secretara general del sindicato Jos Mara Fidalgo, quien una dcada despus se acercara a UPyD y al Partido Popular. En la entrevista, Camacho calificaba de autntico desastre que Comisiones Obreras no apoyara, el 15 de junio de 2001, la huelga general convocada en Galicia por los sindicatos CIG y UGT. Adems ponder la lucha de los trabajadores de Sintel, antigua filial de telefnica que tras la privatizacin y sucesin de irregularidades, declar la quiebra en 2001. Los obreros de Sintel acamparon durante 187 das en el Paseo de la Castellana. Segn Marcelino Camacho, realizaron una batalla de masas ejemplar, pero no es suficiente con sus fuerzas; el sindicato tendra que haber convocado ya una huelga.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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