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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2018

Elecciones en Costa Rica
Reflexin de dos domingos

Gilberto Lopes
Rebelin


Domingo. Las horas pasan ms lentas, afloran, en la cabeza, los temas que el da a da barre debajo de la alfombra. Hay elecciones dentro de 15 das. Hay oportunidad de votar (nadie est obligado a hacerlo, ni es ms tonto, ni ms irresponsable, ni menos patriota si no lo hace). Pero hay una oportunidad. No vot en el primer turno. No estaba en el pas pero, si estuviera, tampoco estoy seguro de que hubiese votado.

Va a ser diferente el 1 de abril. Voy a votar. Me parce que el pas se ha crispado, pero de mala manera.

No solo el pas. En todas partes se cuecen habas. En Brasil, donde desde el golpe contra el gobierno constituido han avanzado contra todos los derechos y contra el sentido mismo de nacin, la gente se ha vuelto a conmocionar. Mataron, la semana pasada, a una concejal, mujer proveniente de las favelas y opuesta a la intervencin militar para acabar con la violencia en Rio de Janeiro.

No voy a discutir aqu este contrasentido. Permtanme solo citar el texto del exministro de Justicia Eugenio Arago, publicado en su blog a raz del asesinato de la concejal Marielle Franco y su chofer, Anderson Pedro Gomes. Arago se refiere a los habitantes del complejo de la Mar, de donde vena Marielle. Una enorme zona marginal y empobrecida, entre el aeropuerto y el centro de Rio. Lo cito porque me parece que viene al caso que nos preocupa aqu.

Tiempo para hacer poltica, para instruirse, para participar en debates, no tienen. Despiertan temprano, se apretujan sudados en psimo transporte pblico, se alimentan mal y llegan muy tarde en la noche del trabajo diario para que, despus, herederos del esclavismo adinerados, o gobernantes que no les permiten pensionarse, los llamen vagabundos, atorrantes, bandidos.

Se han dicho cosas terribles sobre la misin de los militares en el apaciguamiento de Rio. Pero no me voy a extender aqu en eso. Vuelvo a lo nuestro.

Aqu han surgido (algunos piensan que como de la nada, pero creo que no es as) los vendedores de la salvacin. Se montan en una ola que nosotros mismos creamos. Decan que lo poltico estaba resuelto, que no haba alternativa y que la poltica se defina ahora en el terreno de los valores. El gobierno de Luis Guillermo no es ajeno a esto.

Es cierto que no poda hacer mucho. La composicin de la Asamblea no se lo permita. Pero gobernar no es solo lo que se puede, es tambin lo que se quiere. Y si lo que se quiere no se puede (por ahora), hay que decirlo, educar. Educar polticamente. El gobierno de Luis Guillermo no lo hizo. Es lo que ms resiento.

Ese afn de hacerse dueo de todo solo le deja a los excluidos la opcin de la otra vida. Es el mundo del que se alimentan los estafadores, los apstoles, los profetas, que piensan que ha llegado a la hora de gobernarnos a todos.

No puedo estar de acuerdo con eso. Que nos gobiernen estafadores a los que se les han sumado toda clase de oportunistas, no le har bien a nadie, ni al pas. Es una coalicin devastadora, como lo muestra el caso de Brasil.

Carlos podr revertir todo esto?

No, por supuesto que no. Ojal sea capaz de poner de nuevo la poltica en su lugar. En las actuales circunstancias, sera casi suficiente. Pero va rodeado de fuerzas conservadoras. Algunas son las mismas que han llevado el pas por ese camino de los que suean con hacerse dueos de todo. Pero esa es la realidad poltica de Costa Rica. Desde hace casi 40 aos se han ido adueando de todo, revirtiendo lo que hizo de este pas algo distinto a sus vecinos: comenzaron privatizando el sector bancario y siguieron con todo lo dems: la salud, la educacin, las telecomunicaciones, los seguros y van por la energa.

Nos toca a nosotros resistir. Pero, para eso, hay que convencer, hablar, organizarse. Si no queremos, dentro de cuatro aos, estar en esta misma disyuntiva, hay que empezar ahora. Los perodos electorales no son buenos para hacer coaliciones. Hay que hacerlas antes.

Yo hice un par de intentos: hace doce aos y, despus, hace ocho. No tuve ningn xito. Pero creo que vale la pena volver a intentar. Y volver de nuevo, hasta lograrlo. We shall overcome, some day...

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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