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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2018

La cultura pone el foco en las secuelas de la dispersin de los presos de ETA

Ander Zurimendi
El Salto

El acercamiento de los dos primeros reclusos al sur del Estado francs, as como el descenso a menos de 300 personas cumpliendo pena, marcan un inicio de 2018 en el que proliferan los audiovisuales y reportajes novelados que recogen sus vivencias y la de los familiares


De 927 kilmetros de distancia con el paso fronterizo entre Hendaya e Irn, a los tan solo 140 que separan esta muga pirenaica de la prisin de Mont-de Marsan (al sur de Francia). Este es el resumen geogrfico de la maniobra de acercamiento de los presos Julen Mendizabal y Zigor Garro, llevada a cabo el lunes 26 de marzo y confirmada por Etxerat (la agrupacin de familiares de presos). Una pequea rendija en la poltica de dispersin francesa, la cual fue copiada a imagen y semejanza de la puesta en marcha por La Moncloa en 1989. Y que no slo se aplica a las presas vascas, ya que actualmente tambin lo estn sufriendo los presos polticos catalanes. Ubicados todos ellos en prisiones de la Comunidad de Madrid, Instituciones Penitenciarias ha denegado su acercamiento a penales ubicados en Catalunya. Aun as, son muchos los ayuntamientos (incluidos algunos del PSC) que han reclamado el traslado inmediato de Junqueres, Forn y los Jordis.

Una consideracin previa: si bien el traslado es histrico, toca tomarlo con cautela. Y es que slo se podrn beneficiar las personas sin delitos "de sangre". Todava ms: Covite el colectivo de vctimas del terrorismo ms clebre, junto con la AVT, no ha puesto el grito el cielo. Ms bien al contrario: "Francia se limita a aplicar su ley ordinaria", explicaba al da siguiente en San Sebastin Consuelo Ordoez, portavoz de Covite y hermana de Francisco Ordoez, quin fuera concejal del PP y asesinado por ETA en 1995.

Significa este traslado de presos un cambio en la poltica penitenciaria aplicada por Pars? Incertidumbre. De aqu la cautela. Sin embargo, estos dos primeros acercamientos son histricos, como tambin lo es el hecho que la cifra de reclusos del Colectivo de Presos Polticos Vascos (EPPK, por sus siglas euskara) e haya situado por primera vez por debajo del umbral de las 300. Actualmente son 291, a pesar de que la cifra vara prcticamente cada dos semanas.

Este nmero se sita lejos de las 564 que cantaba Hertzainak en su mtica balada. Lejos de los aos durante los cuales la cifra de presos creca. Y es que, desde que ETA anunciara el alto el fuego definitivo en 2011 y la izquierda abertzale adoptara la estrategia de pactar las penas en algunos macrojuicios, ya han pasado siete aos. Son muchas las personas que han acabado condena y pocas las que han sido encarceladas. Por tanto, el flujo ha cambiado de direccin.

Ahora bien, s ha habido detenciones. Y responden, la mayora, a un perfil similar. El delito que se los imputa ha sido motivo de polmica social por no tener relacin con la lucha armada. La mayora son tan jvenes que vivan en casa de su padre y su madre. Ellos son los conocidos como "los chavales de Altasu" (tres jvenes implicados en una pelea de bar), Julen Ibarrola (acusado de pintar el smbolo de ETA con un rotulador), as como el tuitero Alfredo Remrez (por dar la bienvenida, pblicamente, a un expreso).

La familia de Remrez, precisamente, sufri hace una semana un accidente de coche mientras volvan de visitarlo a la prisin de Daroca (Zaragoza). Los familiares no han sufrido daos, pero la dispersin se ha cobrado diecisis personas muertas en al menos 67 accidentes graves. Son cifras conocidas por los partidos polticos vascos, pero que no han servido para que PP y PSE reconsideren su posicin favorable a la dispersin.

La batalla por el relato desde la cultura Precisamente para fomentar la empata con quien sufre prisin o dispersin, el mundo cultural vasco ha publicado en el ltimo ao una serie de productos culturales que apelan ms bien a las emociones, en vez de a las cifras.

Entre ellos destaca el documental Motxiladun Umeak (Los nios de la mochila, en castellano) emitido en ETB1, el canal en euskara de la televisin pblica vasca. El periodista Xabier Madariaga entrevista a diferentes nias y nios que tienen sus progenitores encarcelados, y que han nacido en muchos casos dentro de una crcel. Criaturas que se pasan todo el fin de semana viajando cientos de kilmetros de distancia para visitar a su padre o madre. El ttulo lo describe de manera muy grfica: Mochila arriba, mochila abajo.

El documental atrajo 112.000 espectadores, adems de otros pocos millares por internet, unas cifras rompedoras para ETB1. A pesar de que la existencia de nias y nios hijos de presas es tan antigua como la lucha armada, el revulsivo que gener el caso de la nia Izar y del chico Peru quin vio morir a su padre, Kepa de Hoyo, en prisin llev a SARE (la plataforma de apoyo a los presos vascos, heredera otros colectivos ilegalizados como Herrira) a disear la dinmica Motxiladun Umeak. Sencilla, muy grfica y apelando a las emociones. El resultado ha desbordado la previsin.

De hecho, las nias y nios sufren especialmente un conflicto que tampoco llegan a entender. As lo explica el bilbano Fernando Etxegarai, Pinki, quien estuvo 21 aos preso, en el libro Recoja sus cosas (Pollen Edicions, 2017): "Llega un momento, mientras crecen los nios, en el que te acaban preguntando por qu ests all encerrado. Cuando mi hija me lo pregunt, le expliqu los motivos que me haban llevado a tomar las decisiones que tom, la situacin poltica, etc. Pero en sus ojos notaba que me estaba diciendo: 'De acuerdo, que s, que ser muy loable o lo que tu digas... Pero me abandonaste'".

Pinki es uno de los protagonistas de Recoja sus cosas, un libro que intenta explicar el sufrimiento de las personas presas afectadas por la Doctrina Parot desde los sentimientos y las narraciones, haciendo periodismo literario. En el libro se explica, por ejemplo, otras situaciones que se dan cuando la criatura crece y llega a adolescente. Problemas que se resolveran rpidamente si no hubiera 900 kilmetros de por medio.

El pediatra Txabi Txakartegi, con 32 aos de experiencia en Gernika (Bizkaia), es una de las voces de otro audiovisual publicado recientemente, llamado Aterabidetik y producido por SARE. Txakartegi explica que "a partir de los 14 aos, el ocio de los jvenes pasa a ser vital, porque es su socializacin y prcticamente siempre se desarrolla los fines de semana". Imposible, pues, combinar la kuadrilla y la visita al padre o la madre.

El vdeo tambin muestra las conocidas como "caravanas del amor", expresin de los aos 80, pero que todava se emplea hoy en da para referirse a los viajes en furgoneta de sbado madrugada (o viernes anochecer). All van las parejas, evidentemente, conductoras y conductores hasta el infinito. Manguera de la gasolina en mano, llenando el depsito del coche. Consultando a cada rato la previsin meteorolgica, gracias a cualquier app del telfono mvil, y as prever si toca lluvia o nevada por el camino, y mientras, la voz impersonal del GPS rompiendo el silencio del interior del coche.

Un documental, impulsado entre otros por Ibon Meika, Mikel Beaskoa, Zigor Etxebarria, Xabier Crespo y Amaia Badiola, que muestra en su ltimo plano las arrugas de una mujer. La madre que espera su hijo. La madre que no sabe si aguantar con vida, para poder ver a su hijo saliendo de la crcel. "Y al revs tambin se da la misma sensacin", explica Pinki Etxegarai. "A m, cuando me aplicaron la Doctrina Parot y me di cuenta que me comera cinco o diez aos ms, lo primero que pens es que quiz no llegaba a salir con mi madre viva".

Lo cierto es que el sufrimiento se acumula en las mochilas de los nios. En las arrugas de las abuelas y abuelos. Amamas y aittittes. Pero tambin al sexo furtivo del vis a vis ntimo que cada persona recluida puede disfrutar una vez al mes. Cada generacin de edad tiene su sufrimiento.

Es SARE, precisamente, quien ms documentales ha grabado sobre las consecuencias humanas de la dispersin. Menor ha sido la produccin sobre la rutina diaria dentro de las crceles. En cambio, la literatura ha tratado de forma profusa el conflicto vasco. Las novelas ms recientes son Mejor la ausencia, de Edurne Portela; Los turistas desganados, de Katixa Aguirre; La lnea del frente, de Azuela de Cruz, as como obras consolidadas como Twist, de Harkaitz Kano y Martutene, de Ramon Saizarbitoria.

Nada comparado con los 400.000 ejemplares que ya ha vendido Patria, el libro con el que Fernando Aramburu explica profusamente las vivencias sufridas por las personas vctimas de ETA, especialmente concejales y empresarios de pueblos pequeos del Pas Vasco. Por ello, el actual reto de la cultura vasca es, precisamente, romper el monopolio de la memoria que el establishment meditico y poltico quiere imponer.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/presos-vascos/cultura-secuelas-dispersion-presos-eta-patria-motxiladun-umeak



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