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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2018

Del griot a la cultura cimarrona afroamericana
Tego Caldern, dembow y autoridad lrica

Juan Montao Escobar
Rebelin


A Joanita y David, por la sugerencia

Interludio real, viviendo en las barriadas

El caf fuerte no es para el aburrido desvelo o para la noche sin las emociones del silencio a perpetuidad como si se quisiera estrenar el don primario de las gentes de la barriada, esa intensidad cool de vecindario solidario. O el Bing Bang emocional para conectar con las tcnicas de aquel arte que expresa el concentrado de molestias populares. Leve fractura en la ruidosa austeridad, es un automvil, de gnsteres es posible porque su negocio es la madrugada de los otros, ese blade runner dobla la prxima esquina, y quin sabe si el guiso no es fcil; el viento lunar mueve el breve bosque y un reggaetn, venido de por all, se cuela causando estropicios en el odo. Angustia personal como mala noche comunitaria. El reggaetn quiere odo tierno, pero tambin cuerpos imitando cpula de caninos [1] . Pelvis gelatinosa en la prehistoria y perreo por estos das de posverdad, qu ms da? Los inquisidores del swing corporal se han pasado invocando el juicio final para quienes hacen del cuerpo apologa anarquista de la vida y sus tuntuneadas satisfacciones, pero ya nadie escucha las trompetas del apocalipsis, menos mal. O estn desafinadas y sordas. Las voces marginadas corresponden al material predilecto de la adusta sociologa del conformismo, se mezclan situaciones crticas y espacio degradados, en el baln de destilacin, para agrandar bibliotecas de la temtica. La Facultad universitaria, pres-pres [2] acadmicos y tal, no tiene facultad si no adquiere picadura cimarrnica de abayarde [3] . Ah, justamente por ah, ingresa Tego por la puerta de adelante proclamando que es el negrolo cocolo que los jode como quiera, acompaao o solo, este es mi chance, sigo sin quitarte el guante, tirando adelante [4]

Tego Caldern, msico y poeta puertorriqueo, cuyas composiciones se han enfocado en temas sociales, como el racismo, la corrupcin y la desigualdad social.

La ruta del nima bendita de Ismael Rivera

Aquellos que trabajan el nacimiento de cada habitante de barrio adentro con cuadrantes astrolgicas o con conexiones de divinidades sin ms recinto de culto que la viva fe del portador, dicen que en el instante cumbre del nombre se hace eleccin del destino: clavo o martillo. Y ya. Como dira el Poeta: y uno va por su va, tratando de encontrarse, uno lucha y se estira, palpitando se arrastra, pero la sangre tiene el puo firme y conserva lo suyo hasta el arribo [5] . La marginalidad no es una eleccin, al menos mientras no es desnimo poltico, es aquello que retrata Frantz Fanon en Los Condenados de la Tierra: Descubre que una piel de colono no vale ms que una piel de habitante del ghetto (JME) [6] . El marginal, es decir el urbanita colonizado, desafa los malos vientos sociales proclamando con filosofa y arte su territorialidad rebelde en marginalidad, no teme el clandestinaje de la desconsiderada seriedad meditica ni ser clasificado en el abigarrado jazz del lumpenaje. l es Tego y punto.

Tegui Caldern Rosario, el hijo de Pilar y Esteban, est en la comarca del jabal en la astrologa china, sus nativos tienen tres virtudes: les tiran a las relaciones pblicas con ganas y sinceridad, se meten en la jodedera sin las pausas del hambre del lunes y son estajanovistas a la antigua o sea full productivity. Los cronistas del zodiaco chino pierden el mapa cuando se encuentran a gente como Tego rankeado en el probarse todos los das, al momento de abrir los ojos ya est en ese estado mental para auto gestionar el porvenir. l dice que eso le funciona desde pequeo. Ah agarra un summa cum laude en N.W.A [7] . Naci en Santurce y est ombligado en Loza, el clsico barrio adentro, por donde an camina el nima de Ismael Rivera recordando a las Caras lindas de su gente negra.

Loza es favela del Caribe u otra Nigeria [8] portorriquea. Mike Davis escribira el graffitti: el planeta de suburbios [9] . Tego trepado en la loma del cuadrangular afana de pitcher [10] : de Caldern, pa Loza entero! Y va el primer strike: Es que tu historia es vergonzosa. Entre otras cosas, cambiaste las cadenas por esposas. No todos somos iguales en trminos legales. Y eso esta probao en los tribunales. En lo claro la justicia se obtiene con cascajos. El afroproletariado de las Amricas precisa de lenguas de fuete sonoras, rtmicas y con las ciencias del aquel que est llegando de all abajo, vale nombrar a Segundo Nazareno [11] y Carlinhos Brown. Esa lenguas sean el d lrico, el machete de ggum, no s, pero como fueron aquellas eficaces y letales cimitarras de los mambises cubanos o de los insurgentes de Federico Lastra [12] . Otras circunstancias y otras contestaciones demandan hierro en la palabra y no al final del brazo.

El bembeteo feroz del cimarrn

A cada abusador le llega su Calderon'a [13] . Es la verificacin callejera de la ley de la materialidad revolucionaria; el bla, bla, bla de la contradiccin de clases sociales con sus pieles condenadas o sacramentadas. El baratillo de humo de dos por tres, el afiche indeleble del mercader no pone olvidos, aun con desconsuelo efmero, para la prxima tragadera de bolas electorales. Quin no sabe de eso en el vecindario?

Al caldo de piedra del ninguneo de las clases blancas gobernantes de las Amricas, Tego les alcanza con su espesa sopa de letras cimarronas (la Nacin Rastafari prefiri sancionarlas en clave bblica: babilonia). Este es, el Grampa', pa' Babilonia. Pa' to' esos MC que hablaron noa, tienen roa con el Calde' [14] El cimarrn en el bembeteo prefiere llamar guasa, guasa a la demagogia y comparar a sus productores con alguien daino y corrompido como el Guasn gtico alterno tico de Batman. Bsquenlo en el centro de un tambor repiqueante, pero no por la derecha confundida con el amn de sus malas historias. Tego est ah diciendo lo suyo: Con su flow antiguo como el voodoo, viejo como el bugaloo. El malo del guasibiriboo. Tumbao de preso en sus canciones, pero no conviven ni en ambiciones [15] .

Las barriadas son el pas de la memoria radical

El caf incumple el primer principio de Termodinmica: no se enfra. Humea, claro est. El punto de azcar no engaa al gusto etope. Dale con la mente de esta orilla: gusto cafetero ancestral, porque Etiopa es el Pas de los Negros, si uno se devuelve a la etimologa de la denominacin geogrfica. Aun en los slums del trpico las madrugadas tiran pabajo el mercurio del indicador de calidez. El colectivo del flow, tres calles ms all, retorna de la salsa monga [16] al discpulo del profeta Malcolm X. Y ahora una muestra de lrica Shaka (borincana, tambin): Deja el tirir-tarar, que yo estoy viejo pa' eso ya. Mtele como es, o no le metas na'. Lleg el negro libiri. El enemy de los guasibiri, Tego Calde pa' los jere'. Pa' los trilili. Vengo ms pesao' que Enrique Gratas [17] . La sopa de letras est picante y bastante caliente, no hay cuchara y el hambre aprieta. Sandunga calduda.

Las barriadas son el pas de los recuerdos y los olvidos a conveniencia, de norte a sur: Loza (Puerto Rico), 23 de Enero (Venezuela), El Callao (Per), La Trinitaria (Ecuador), Villa Fiorito (Argentina) y de vuelta al punto inicial. Rabias y lamentos calculadas con las mismas cuentas del rosario al santo indiferente del Vaticano, alumbrado con una lucecita dbil como el final de la fe. Las nuevas formas sociales de la plantacin decimonnica, ahora en el siglo XXI: palma aceitera, en el norte de Esmeraldas, Ecuador; el porfiado ecofeminismo para fatigar hasta la muerte al capitalismo (la utopa es para avanzar, optimiz Eduardo Galeano); los arcos mineros de todos lados son el bling bling para engatusar comunidades afroamericanas.

El nieto por otras vas de sangre de Franswa Mackandal

Franswa Mackandal, verba mitolgica y hougan liberador de mentes esclavizadas, revive en la oralidad guerrera de los que perdieron el rumbo y todava creen en el espejismo del nen sbito de la fortuna. El nico con el sonido es canchanchn [18] . Soy veterano sin ir a Vietnam. Y yo no uso diccionario, pues yo canto pa' to' los barrios. Y pa' las niches de dulces labios. Y yo no s pa' ti, pero pa' m es mi estilo, me lo estn mascando [19] . En todo caso, cada barriada es palenke (quilombo) insatisfecho y se masca el descontento con estilo dembow [20] , con percusin de todos los tamaos de alegras, rebeldas y axs.

El pecado mortal de la izquierda cansada del bluyn y de Don Ata [21] . La conseja de Tego. No hace falta un discurso anticapitalista recargado de citas, con un mogolln de estadsticas, segmentando pueblos de los slums con clase social de los clubes de avenida principal; saboteando la arrechera con traje Armani y al final un whisky on the rock porque se tienen placeres, compaeros; todo se justifica con ms decires marxistas y no de Carlitos de Trveris, sino de los apropiados del dogma. Tego templa el parche: Yo s rapear de lo vivo da a da, prefiero no vender antes de habl boberas es que no puedo estar chilling [22] , That nigga is crazy, using and dealing , est hasta abajo, ya no promete muy a lo loco demasiao algarete, yo quisiera hablar de amor, de cosas buenas, pero de corazn esa m**rda no me queda, demasiado de mucho sufrimiento pa yo meterle como que vivo contento, [23] As es, el sufrimiento tiene colores que van del prieto al marrn.

Los ritmos del hip hop tienen patente cultural de revancha

Hay delitos piadosos, por ejemplo, culpar al caf del insomnio por la espera de no se sabe qu. El msculo juvenil, varn y hembra, no se cansa del dembow. Tienen el ritmo de parientes genticos repartidos por la historia, al ritmo de Tego se responden con danzas de guerras de otros tiempos y bailes sospechosos de no ser eso que parecen, en fin, de la oralidad a estas coreografas inquietantes. Lo de Tego es la oralidad con virtud bioqumica de cada orisha juntos y por separado, as pues, su poesa estropeando la reglamentacin de olimpos, sus decires de pedernal implacable, su crnica hard boiled [24] , reinvencin y contravencin del idioma hasta deshuesarlo y prstamos radicales al ltimo concho de memoria colectiva de las comunidades negras americanas.

Yo escupo palos malucos, en sus carros me escucho. Sin truco, esto est que por na te voa matar. Me han puesto a pensar lo que voa grabar Y viven to del tumpacat. Ta malo, ta malo pero carajo, esto se va arreglar con el hasta abajo? [25] . No hay breakendito (pequea pausa), porque en vez de cocteles Molotov la juventud lanza lrica jodida o incendiaria. Despus del Hip hop los procesos lricos, escritos, currulaos y fashion s tienen patente cultural de revancha. Reggae, reggaetn, rap, arrullo- bundeao y cierta salsa evolucionada para mercantilizar ardores juveniles llamada salsa-choque, todos tienen gentica para gobernar las emociones del desentendimiento social. Siempre que sea el party, ya t sabes, man, dicen algunos jvenes mostrando el bling bling de su inconsciencia.

Qu t quieres que escriba: guasimillas, mentiras?

Tego Caldern comprendi que cualquier slum es ms que geografa urbana, es historia de humanidad con clases sociales roncando timbales, pero tambin aspereza ideolgica y esttica tenaz, dicho sin anestesia: racial. Hay tantos Malcolm X por ah, que uno ms no sobra, multiplica actitudes; el gueto palenkero (o quilomblico) por carencias a veces hasta de espectaculares auroras desafa la poquedad gubernamental (no importa el pas, los parecidos no confunden) con coros de ngeles arrabaleros: esto es mucho con demasiado. Las adversidades no son primicias, apenas las seales que se cuentan en la tienda de abarrotes o en la parada del bus. No hablan de capitalismo, pero explican las pocas oportunidades y las prximas elecciones con la misma clase poltica tan devaluada como el peso en el bolsillo. Y Tego tropieza con el hermano Malcolm X: Soy el hombre que crees que eres. Si quieres saber lo que har, averigua lo que hars. Har lo mismo, solo que ms de eso. Wow! El Gobierno que gobierna las barriadas est fuera de ese planeta (Elysium, en tiempo real) y tiene el brazo duro de la chota [26] para imponer austeridad mientras el chin exclusivo disfruta de la grandiosa plusvala. Tego ataca: Oye, a m me importa poco lo que se diga del nigga, [27] William Landrn [28] y yo somos socios de la avenida. Soy bandolero como el mster politiquero, que se rob to el dinero y lo postularon de nuevo (como si na), si fuera Calde o Don Omar, nos daban conspiracin la llave bota [29]

Mucho nkame [30] social y va de largo: Y yo no soy ejemplo mi respeto a tempo.

Su nico delito fue tener talento. Qu t quieres que yo escriba: guasimilla, mentira. De que el D.E.A me tiene en la mira (yo s). Yo estoy claro-claro, mis impuestos pagos. Critican si trabajo, critican si soy vago (qu se va hacer). Yo hago en primera y me tratan de segunda. As de na le encanta como el negro zumba (eso es verdad). Yo soy tu cuco tengo el trabuco conocido mundialmente como el maluco [31] Ocurre en todos los slums de aglomerada negritud. Por mucho que Calle 13 la ponga de cogollo con fuertes demandas emocionales: los de atrs vienen conmigo.

Tego Caldern, la institucin cimarrnica urbana

Ni reggaetn ni cosa rara, esto es urbano y primordial si quieren acoquinarlo en el rincn deviene en black panther con afro-look o dreadlock. Diez mil aos dice la arqueologa atestiguan este hairstyle (peinado) de guerreros de la sobrevivencia. Tego presume poco de arte de protesta y revancha, no hace falta, porque sus dembow febril y coming son perpetuo son cambiantes respuestas a esas preguntas que estn campaneando por ah. l es la institucin urbana registrada en los odos de ciento cincuenta millones de afrodescendientes, el Hulk ms black que green, l de la lrica pesada, el de la voz del tambor colectivo nyabinghy. Mejor dicho, jangueo proletario del Abayarde negrura marrn.

Cada generacin, dentro de una relativa opacidad, tiene que descubrir su misin, cumplirla o traicionarla. En los pases subdesarrollados, las generaciones anteriores han resistido la labor de erosin realizada por el colonialismo y, al mismo tiempo, han preparado la maduracin de las luchas actuales [32] . Tego descubri su misin y la est cumpliendo? El aborigen de Loza encontr el idioma para comunicarse con las abigarradas juventudes de las barriadas, eso es comunicacin al estilo Mackandal del siglo XXI. Imprescindible si babilonia tiene las atarrayas sociales. Una gramtica despiadada, atropelladora, directa y en las proporciones necesarias al paquete cerebral (crtex, emotivo e instintivo). Y qu ms? La poltica, no esa ni esa, si se argumenta con seriedad es aquella que recuerda a los Mau Mau, porque como ense el Profeta de la X (El-Hajj Malik El-Shabazz): para hablar con el poder urge tener poder. Ms na, pariente. Ese poder cromado, fastuoso, encorbatado y ampuloso solo respeta al poder sentipensante. Shabazz advierte: el poder no retrocede ante una sonrisa, ante una advertencia O ante una lrica monga, descafeinada; el poder no se entretiene en lecturas de autoayuda o en trucos de emprendimiento. El poder de los de arriba es el maratn de las zancadillas para calzar realidad con sus libros. Vaya viendo, Maquiavelo invertebrado y del lumpen.

Ah, la herencia ancestral de Tego!

La estrategia artstica de Tego Caldern tiene bastante estudio, eso no se consigue solo zanganeando en la esquina, hay etapas. Por ejemplo, descubrir las estrellas negras del libro de Liliam Thuram, estrenar y afirmar el discurso lrico de griot impertinente al lmite y obtener el mix sandunguero y desafiante con unas letras como picadura de hormiga rabiosa: Longer than Mandela (Longer than Mandela). Dont even know why we dont even care [33] (Ms tiempo que Mandela (ms tiempo que Mandela). Ni siquiera s por qu ni siquiera nos importa). En esos das, exiga la libertad del hroe independentista puertorriqueo scar Lpez, indultado por el ex presidente Barack Obama.

Las calles de los slums producen cdigos, rituales, filosofa y poltica. El material cultural est ah, anda por ah y se escucha por ah. La voz y el cuerpo, actitud y herencia ancestral, cimarronismo y ternura. Tego Caldern no anda en definiciones o especulando academicismos, sera estresar la potencia anmica del coro de rebeldas fundidas en un tono. A ti se te tranc el bolo con el cocolo, tus sueos de grandeza los esborono, negrolo. Y eso que estn culpndonos, ajorndonos, hablando bazofia, marginndonos, en vez de ser Tego el que te canta, podra ser Tego el que te asalta, saco de trampa, lucho pa' que mi hija nunca pase hambre [34] Baj del tranva, con el surtido de caramelos y el cojoneo de la desesperanza, porque el medioda comienza en la madrugada y la calle no perdona, an est dura, bros [35] .

La gente que hizo hablar al bat, a la bomba, al cununo, a la tambora, al cajn; se maravill con dos palitos llamados claves o con las plaquetas de chonta fina de la marimba; encontr en el saxo y en la trompeta otros secretos armnicos, esa gente no crea en exotismos. Ni cree. Voz (oralidad cantada) y cuerpo (danzas) recursos del hip hop. Hoy es resabido: el hip hop es ese marimbeo, explicable con la fsica clsica, de los individuos de suburbios. El primero fue Mackandal mientras se consuma. Oloddumare les prest responsabilidades de orishas para que no quedara materia sin movimiento. O como define Tego: candela pura. Negra candela incombustible.

En el hip hop no es el destino final es la ruta, porque l que de lucha se cansa, su sueo nunca alcanza [36] , es proceso cultural de la barriada impaciente, juvenil por desfachatez, comiendo aos parecidos a semanas e identidad urbana que es decir cimarronismo de los iluminados multifamiliares similares a trasatlnticos negreros encallados su propia historia. Me inculcaron semillitas de esta cultura. Desde la cuna agradecido de esta negrura. Con la soltura de mi flow. No hago travesuras [37] Ax, Tego.

Notas:


[1] Doggy style.

[2] Engreimiento, en el habla bonito de Esmeraldas (Ecuador

[3] Hormiga rojiza, cuya picadura es molestosa.

[4] Tema musical: El Abayarde.

[5] Del poema El poeta le muestra sus races, de Antonio Preciado.

[6] Los condenados de la Tierra, Frantz Fanon, Kolectivo Editorial ltimo recurso, 2007, p. 33.

[7] Niggas With Aptitude (NWA). Negros con aptitud.

[8] Barrio de la ciudad de Guayaquil, Ecuador.

[9] Planet of slums , autor Mike Davis.

[10] El que lanza las pelotas al bateador en el bisbol.

[11] Cantor afroecuatoriano ya fallecido. Por su voz de alto grosor lrico le correspondi el prestigio y la fama en la costa pacfica colombo-ecuatoriana.

[12] Lder de la Revolucin Negra (1913-1916) contra el concertaje (esclavizacin disfrazada de falsas oportunidades), en la provincia de Esmeraldas, Ecuador.

[13] Guasa, guasa, de Tego Caldern

[14] Sopa de letras, de Tego Caldern.

[15] Guasa, guasa, de tego Caldern.

[16] Salsa opuesta a la salsa de la Fania all stars, aquello que se considera brava, dura

[17] Enrique Gratas (1944-2015), nacido en Argentina, presentador de noticias de la televisin estadounidense.

[18] Proviene del ingles: Catch all as you can. Significa: agarra lo que puedas. Se entiende la influencia total en el mbito musical. Como quien dice: la supremaca Tego.

[19] Sopas de letras, Tego Caldern.

[20] El dembow no tiene especial significado lingstico, ms bien hace referencia a la percusin y la fuerte incidencia rtmica del bajo en la ejecucin de la lrica. Es originario de la misma matriz de sonoridades que el reggaetn. Se atribuye si no su creacin al menos su difusin a El General (Edgardo Franco).

[21] Se hace referencia a Atahualpa Yupanqui (1908-1992).

[22] Chilling significa: estar en onda, estar tranquilo o estar relajado. En el habla coloquial de las barriadas caribeas.

[23] Chilling, de Tego Caldern.

[24] Presentacin novelstica de aquello que llaman bajo mundo, en donde se incluye crimen, violencia, sexo y amores contrariados.

[25] Yo dando break , de Tego Caldern.

[26] Polica.

[27] Niche, en la versin de Latinoamrica.

[28] William Omar Landrn, artista portorriqueo, llamado Don Omar.

[29] Bandolero, autor Tego Caldern.

[30] Parla sagrada (bantuismo).

[31] p. Cit.

[32] Los condenados de la Tierra, Frantz Fanon, Kolectivo editorial ltimo Recurso, 2007, p. 164

[33] Longer tan Mandela, Tego Caldern en colaboracin con Talib Kweli.

[34] El bueno, el malo y el feo, Tego Caldern, con Vico C y Eddie Dee.

[35] Brother, hermano.

[36] El Abayarde, Tego Caldern.

[37] p. Cit.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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