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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2018

Pacto entre caballeros: dialctica y estructuralismo

Miguel Alejandro Hayes Martnez
Rebelin


Introduccin

Durante mis primeros aos como estudiante de economa me daba mucha curiosidad que existiera una corriente estructuralista en el seno del marxismo, sobre todo porque vena escuchando de antes la etiqueta de dialctica materialista. Realmente no lograba comprender lo que esto representaba para al desenvolvimiento de esa ciencia.

En mi bsqueda encontr que una variante del marxismo, la autoproclamada dialctica -en buena medida formada a partir del estudio de Hegel- rechaza la vertiente estructuralista, alegando en ocasiones, hasta traicin al marxismo.

El devenir histrico ha hecho que el marxismo dialctico, a pesar de existir en el imaginario y el discurso de muchos marxistas, haya sido desplazado por su correlato estructuralista, siendo este el que domina incluso en la academia. Esto es a tal punto, que existen an marxistas que no establecen diferencias metodolgicas entre ambas corrientes, llegando a confundirlas en ocasiones.

Sin dudas estas diferencias son imborrables. Una gran brecha metodolgica y de objeto de estudio, separa al estructuralismo de la dialctica. Esta es negada por muchos de los primeros y evidentemente defendida por los seguidores de la dialctica.

A pesar de mostrarme abiertamente en defensa de esta, me gustara proponer un dilogo entre ambas formas de pensamiento.

Dialctica y estructuralismo: Qu dicen?

La dialctica, tal y como la conocemos muchos, podemos asumirla desde Hegel. Si bien puede haber grmenes de esta incluso en la antigedad, su forma madura es con el autor mencionado. Esta intenta replantearse el entendimiento del mundo, en la que se asume una nueva lgica y sea ahorra ciertos problemas de la cognoscibilidad del mundo.

La dialctica intenta superar la hegemona metodolgica: la de la lgica formal. Para ello se plantea un nuevo objeto de estudio: las relaciones sociales de produccin, produccin en el sentido hegeliano. Con este nuevo objeto de estudio, las relaciones objetivas, se saltaba algo muy importante: la congnoscibilidad de las cosas (fsica y material mente). La nueva ciencia no se planteaba un conocimiento anatmico, fsico, de las cosas para insertarlas en la realidad, sino que parta del desenvolvimiento de estas, arrancando ya de su insercin y estudiando solo sus relaciones.

Por otro lado, a partir del contacto con la filosofa sovitica, occidente, sobre todo de la mano de Luis Althusser, desarrolla el estructuralismo, apropindose esta corriente del marxismo.

Este estructuralismo aprovech bien el lenguaje de Marx y Engels, para argumentar la necesidad del estructuralismo desde el seno del propio marxismo fundacional. As, por ejemplo, se us que la idea de las estructuras ideolgicas, o que el lenguaje no es otra cosa que las estructuras de la conciencia.

Este correlato de la dialctica se mostr seguro de s mismo: el punto de partida del estudio son las estructuras (la coseidad del mundo dira yo). No tardaron en aparecer mximas como la del desarrollo desigual y combinado, planteado antes por Trosky, expuesto en otros autores como Novack, y asumido por el estructuralismo.

Pronto se traz algo ms all,- no s si muchos marxistas lo sepan-, pero el estructuralismo lleva implcito una renuncia a la dialctica hegeliana como lgica central de Marx, para usar su propio mtodo de base.

El posible conflicto

Sera inocente pensar, que ante semejantes divisiones, no existe ningn conflicto. Si se mira la propia historia, este hecho no se puede negar. Por solo mencionar, destaca el debate terico entre Althusser y el gran defensor de la dialctica Henri Lefebvre. Hasta el da de hoy, en nombre de la unidad o el desconocimiento se puede haber intentado hacer desaparecer esas diferencias, pero siguen existiendo. Como es la dialctica el punto de partida del autor de estas lneas, desde ah se propone comparar.

La dialctica, como ya mencion aqu, solo estudia las relaciones establecidas, construidas, etc. en el contexto social. Esto hace que las cosas (cosificadas), llammosle estructuras fsicas, queden fuera del alcance de su vista. A partir de ah, se propone una serie de abstraccin que faciliten captar esas contradicciones que permitan explicar la propia existencia: el movimiento. De ah surgen categoras como clases sociales, forma y contenido, y muchas que no sern necesarios mencionar.

Cul sera la contradiccin con el estructuralismo? Hay que recordar que la dialctica es un escape a la visin fetichista del mundo, es decir, aquella que se queda en su coseidad. No es casual que Marx se cuestionara la visin fetichista (cosificada) de la realidad de los economistas clsicos (1). De ah, que se considere que todo lo que regrese a una visin que retome las cosas, es una vuelta al fetichismo.

Esto puede sonar muy bsico -y lo es-, pero sus implicaciones son muy fuertes. Si bien es la visin estructuralista una vuelta al fetichismo, hay problemas que la dialctica y sus defensores estn/mos olvidando: la propia existencia del mundo material.

Hay que mirar que la existencia de relaciones que ignoran la coseidad del mundo se pone sobre s su propia cota: no recoge nuevas coseidades. La dialctica de Hegel, -como ltimo gran metafsico-, se estanca en su propia relacin. Si no incorpora nuevas coseidades, est olvidando su propia crtica a la lgica formal y negando la existencia de nuevas relaciones.

La complementariedad entre dialctica y estructuralismo

Para abordar esto, se debe mirar en las profundidades de la dialctica. La existencia material del mundo, condiciona la vinculacin de los elementos dentro de este. La dialctica establece una relacin entre esos elementos y el resto (capacidades productivas), y como se interrelacionan (relaciones sociales de produccin). Lo curioso es que en la medida que esto se desenvuelve, no solo cambian las capacidades y como se relacionan, sino que cambia todo, lo que incluye las propias coseidades o formas fsicas.

Quiz la dialctica hbilmente pueda lidiar con esto, sin embargo tiene su lmite. As como por ejemplo, si explicar la evolucin del capitalismo de libre competencia no necesita ir ms all, el cambio tan grande que representa el monopolio, implica insercin no solo de nuevas relaciones, sino de coseidades que merecen ser estudiadas.

Hay que recordar que las capacidades productivas mencionadas anteriormente, no son ms que una abstraccin de cmo se relaciona un elemento fsico con el resto, y esto, en buena medida depende de sus caractersticas fsicas. Por eso al establecer esa relacin el pensamiento dialctico, se hace cierto supuesto sobre la caracterstica, sobre una estructura fsica.

Siguiendo con el ejemplo, los cambios estructuras y tcnicos del imperialismo, por ejemplo, son tales, que reconfiguran las relaciones de produccin. Si no se hace una mirada a estas, no podra entenderse esta fase capitalista. Entonces, guste o no, es necesario hacer la vuelta a una visin estructural para aplicar la dialctica.

No es casual que los filsofos soviticos tuvieran una produccin terica estructuralista. Esta era necesaria, para explicar nuevas formas. Lo que simplemente quedaron atrapada en ella.

La dialctica recoge el amplio mundo de relaciones, pero al no estudiar sus formas fsicas queda atrapada en la no transformacin de estas, o mejor dicho, no puede llegar a explicar a partir de los cambios en estas como repercute en las nuevas relaciones. As, se queda inerte, como clsicos alemanes (filsofos), en actividad contemplativa. Permite generar una visin totalizadora, una verdadera cosmovisin que describa un estado actual de las cosas, pero por s sola, no puede exponer un futuro de esta.

Cierta revolucin productiva, que modifica la estructura productiva social (ahora no en sentido hegeliano), puede generar cambios de relaciones sociales. Hacer semejante previsin, con el grado de acierto necesario, implica conocimiento sobre dichas nuevas formas especificas para analizar las lgicas formas de organizacin social.

Evidentemente, el mundo fsico-material, genera relaciones sociales. Eso, puede quedar fuera de la dialctica.
Es por eso, que aunque la critica lanzada al estructuralismo es acertada, este no debe ser rechazado. l da respuestas (a preguntas a pesar de las limitaciones que presenta) que la dialctica no puede.

El gran problema est en el hermetismo que el estructuralismo propone. Esta corriente debe saber ubicarse a s misma dentro de la evolucin del pensamiento, para comprender su verdadero rol. No es una contraposicin a la dialctica, sino un saber que permite dar respuestas a preguntar que no encontraban solucin a la primera, pero que si se propone un camino independiente, separado de esta, se termina en una sobrevaloracin que lo sita en un status de cosmovisin. Comprender ese rol necesario pero complementario del estructuralismo, es crear un dilogo entre este y la dialctica. Esto podra ser algo verdaderamente marxista, o quiz sea el primer paso para que los seguidores de la dialctica, construyamos nuestra propia herramienta estructuralista.

Nota

(1)Ver Qu es el fetichismo para Marx, publicado en rebelin.org

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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