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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2018

El desarrollo de la contrainsurgencia y la guerra sucia en Mxico: antecedentes del narco-paramilitarismo (X)

Ramn Csar Gonzlez Ortiz
Rebelin


Guerra de Baja Intensidad, base terica del narco-paramilitarismo.

Cuando Ronald Reagan llego a la presidencia de Estados Unidos, asumi la idea de devolver a ese pas su lugar como potencia hegemnica mundial, para lo cual adopta una estrategia ofensiva, tanto en lo ideolgico como en lo geoestratgico, siendo su lema America is back.

De suerte que, Reagan impulsa un nuevo y revolucionario aspecto de la poltica exterior, implementando la doctrina de los Conflictos de Baja Intensidad [1] o Guerras de Baja Intensidad, iniciado por el Pentgono en 1985.

Acorde a lo cual, un ao ms tarde, se publica una obra de dos volmenes titulada Joint Low-Intensity Conflict Proyect Final Report [2]. En el que se fijan los conceptos, la estrategia, las pautas y la aplicacin de la doctrina de combate para los Conflictos de Baja Intensidad.

Obra a los que, en enero de 1986, se le sumara la inauguracin de la primera conferencia del Pentgono, sobre la Guerra de Baja Intensidad, realizada por el Secretario de Defensa, Caspar Weinberger, y celebrada en Fort Leslie Mc Nair, Washington D.C. Adems de que en febrero del mismo ao, se establece el Comando Conjunto del Ejrcito y la Fuerza Area, para la Guerra de Baja Intensidad.

As como desde ese momento, la doctrina del CBI ser transferida a los cuerpos militares operativos, mediante manuales de campo y folletos especiales. Siendo el objetivo, proporcionar a las fuerzas estadounidenses los conceptos, las pautas y la aplicacin de la doctrina de combate del CBI para el III Mundo, principalmente.

Todo con el fin de perfeccionar los programas contrainsurgentes norteamericanos de 1960, e incorporar estrategias pro-insurgentes, destinadas a contrarrestar los efectos positivos que dejaron los movimientos revolucionarios en las comunidades donde desarrollaron sus luchas.

Y para conseguir tales fines, la GBI operar bajo tres modalidades:

1. La no eliminacin fsica del contrincante, como se realiz prioritariamente con la Guerra Sucia, sino el debilitamiento, la deslegitimacin y el aislamiento del guerrillero. Para eliminarlo como alternativa poltica, en momentos en que se implementarn las democracias viables.

2. Adems de terminar con el ncleo armado de la guerrilla, se atacar a la poblacin civil que le brinde apoyo, as como con sus simpatizantes. De suerte que desde entonces, la poblacin se convierte en un objetivo estratgico de la guerra. Buscando su desgaste fsico, moral, psicolgico y material, para que disminuya el apoyo a los grupos rebeldes.

3. La creacin de grupos de autodefensa (paramilitares) [3], que realicen el trabajo sucio que organismos oficiales, como policas y el Ejrcito, haban venido realizado, pero a partir de entonces se pretender no manchar la imagen de las instituciones gubernamentales. Aqu se incluirn las denominadas operaciones especiales utilizadas durante la Guerra Sucia, (actividades clandestinas paramilitares), as como el protagonismo de los sistemas de inteligencia, las estructuras diplomticas y los despliegues logsticos [4].

As, acorde con los tres elementos de la GBI, la violencia o el uso de la fuerza, quedar a cargo del ejrcito, las policas y los grupos de autodefensa (paramilitares), previamente entrenados, particularmente en EU. Violencia que ira desde la tortura, el asesinato, las desapariciones forzadas, hasta las masacres masivas.

Actividades que estarn ntimamente vinculadas con la manipulacin ideolgica, en la bsqueda del apoyo popular a travs de campaas polticas y dems, cuyas premisas sern ganar las mentes y los corazones del pueblo [5] .

Debido a que no bastar con las operaciones militares por parte del Estado, para contrarrestar a la guerrilla y terminar con su base de apoyo.

De manera que, el Estado, en contubernio con medios de comunicacin, sectores de la Iglesias, autoridades escolares, partidos polticos y dems, buscar crear un c onsenso  entre la poblacin para que apruebe la intervencin del ejrcito y acabe con movimiento armado, as como con quienes lo apoyen.

Descalificando continuamente a los movimientos armados, se buscar que sean vistos por la mayor parte de la poblacin, como procesos subversivos y siniestros, una plaga de malas hierbas diseminadas por doquier, nutridas en el suelo de la discordia social, del dislocamiento econmico, del caos poltico, hasta resultar transformados en fanticos armados, quienes antes eran obreros y campesinos pacficos.

Y que, al recurrir a la violencia, violan la ley y por ende desestabiliza la paz social en que se vive.

Ms todava, se tratar de convencer a la poblacin de que el guerrillero, normalista y dems luchadores sociales, son producto de una ideologa y no de una realidad social represiva, surgidos a partir de una lectura oportuna o tarda de libros que lo radicalizaron o por manipulaciones de pases extranjeros.

Dejando de lado el Estado, las causas que han hecho surgir a la guerrilla o movimiento de protesta, como la represin, la injusta condicin de vida, la falta de respuesta a sus demandas, entre otras cuestiones. Y, manipulando por el contrario la informacin, para que ante la vista de la opinin pblica, sean vistos como delincuentes que solo entendern con la violencia ejercida por los aparatos militares y policiacos [6].

Hechos dentro de los cuales tambin se contemplara la intervencin mediante operaciones especiales, realizadas por cuerpos seleccionados y entrenados ad hoc, que tomaran en cuenta el espacio geogrfico, los rasgos culturales y la mentalidad de la regin, a fin de evitar la mayor cantidad de obstculos posibles.

Y que derivarn en la resignificacin de lo que ser considerado como una amenaza y la respuesta a la misma, por parte de pases como el nuestro, bajo la presin estadounidense, en este caso, lo que desde 1979 se ha venido considerando como terrorismo y narcotrfico.

Respecto al terrorismo, desde la dcada de los 80 se ha ido tejiendo un discurso a modo desde los Estados Unidos, donde el problema es que se atenta directamente contra los intereses estratgicos de los EE UU. Y dentro de tal discurso, las medidas de intervencin, las tcnicas y las formas que se han adoptado, contra lo que han denominado terrorismo, han sido en la mayor parte de los casos, estrictamente secretas y confidenciales.

Aspecto que ha sido similar para el caso de la llamada Guerra contra el Narcotrfico, implementada principalmente en nuestro continente. A partir de una iniciativa enviada al Congreso estadounidense por Reagan, quien firma un documento secreto, que autoriza al Departamento de Defensa, a emprender una amplia gama de operativos.

A consecuencia de ello, desde 1981, las fuerzas armadas, fueron asignadas a colaborar - como fuerzas de apoyo - con las autoridades federales y estatales (fundamentalmente la DEA) en todo lo referente a las acciones antidroga.

As como en 1986, una orden presidencial autoriz al Pentgono a planear maniobras de ataque contra laboratorios y centros de procesamiento de estupefacientes ubicadas en otros pases, adems de ampliar sus tareas de inteligencia [7].

La estrategia del Estado mexicano para combatir a la guerrilla, conforme a la Guerra de Baja Intensidad.

Para combatir a la guerrilla, conforme a la Guerra de Baja Intensidad [8], el Estado mexicano, dentro de los lineamientos estadounidenses, militarizo zonas en conflicto, como lo fue Chihuahua, para combatir a scar Gonzlez Eguiarte y la guerrilla que l encabezo, aplicando la Operacin Yunque y Martillo.

Instaurando dichas operaciones, en un primer momento un estado de sitio en todas las comunidades identificadas como bases de apoyo, as como establecieron campamentos militares a gran escala. A partir de lo cual, crearon 15 partidas militares en lugares donde antes no tenan presencia, para saturar la zona con diez mil soldados y lograr cercar el rea de influencia del movimiento guerrillero, hasta penetrar en los lugares ms apartados de la sierra, con helicpteros de la fuerza area y avionetas de la polica militar.

Todo lo cual, que combinado con patrullajes permanentes de convoyes militares, que peinaron la regin con tanquetas y vuelos rasantes, permitiran el total avance del estado de sitio.

Sin embargo, la guerra de Baja Intensidad no se agota en lo militar, sino que conforme a su tarea crucial, que no es destruir a las fuerzas enemigas en el campo de batalla, sino ganar el apoyo de la poblacin, el ejrcito, a la vez que ha enfrentado a los comandos armados, ha llevado asesora agrcola a los campesinos, atencin mdica y medicinas, vveres y ropa a la poblacin.

Inyectando en su momento el Estado recursos en crditos, electrificacin, apertura de caminos, centros de salud, agua potable y dems [9]. E introdujo tiendas de la CONASUPO, el IMECAFE [10], entre otros programas de gobierno.

Medidas referentes a recursos econmicos y sociales, que se han aplicado mientras los conflictos se mantienen vivos, pero una vez que la zona pasa a control del Ejrcito se retiran. Por lo que las estrategias cvicas o las Campaas humanitarias solo han resultado ser una maniobra de inteligencia y reconocimiento del terreno. Consistentes en llevar tiendas Conasupo, en las que se ha vendido o regalado maz, frijol, azcar, caf y arroz.

Campaas dentro de las cuales tambin han participado mdicos, entrenadores deportivos y tcnicos, encargados de entablar comunicacin con los pueblos de la sierra, construir carreteras y canchas deportivas, para ubicar a quienes simpatizan o forman parte de la base guerrillera.

Pero una vez logrado dichos objetivos, se ha dado paso a la estrategia militar, dado que las carreteras construidas han servido para transportar tropas rpidamente en la sierra, las canchas deportivas para el aterrizaje de helicpteros que han transportado paracaidistas y pertrechos militares.

Mientras que el contacto social con los habitantes, establecido a travs de las consultas mdicas y el entrenamiento deportivo, ha servido para cazar a los insurgentes, especialmente a sus familiares, vecinos y simpatizantes y lo cual a derivado en ejecuciones, desapariciones y desplazamientos poblacionales [11].

De suerte que una vez colocadas las bases militares, lo que se ha mantenido vigente hasta la fecha, es la ocupacin militar de amplias zonas.

Y profesionalizndose la accin contrainsurgente, al ponerse en marcha programas de reclutamiento militar, disfrazados bajo la promocin de actividades deportivas. De manera que, entre 1968 y 1974, se hicieron pasar como apoyo humanitario, catorce campaas militares. Para en realidad enfrentar de manera directa a la guerrilla, reprimiendo al pueblo y sus bases de apoyo.

Guerra de Baja Intensidad que desde 1968 se ha mantenido en Guerrero, dirigida desde las zonas militares 27 y 35, y que ha contado con el apoyo de la polica federal. Conjugando el Estado la aplicacin de programas asistenciales y el terror, a partir del uso de grupos de narcoparamilitares y la presin oficial de las instancias policiacas de gobierno, para implementar el asesinato selectivo o masivo.

Y conforme a lo cual, se han multiplicado los entierros colectivos, los detenidos desaparecidos, los secuestrados desaparecidos y los migrantes desaparecidos. Situacin que tan slo durante la gubernatura de Alejandro Cervantes Delgado (19811987) llevo al descubrimiento de 5 pozos en el fraccionamiento residencial Copacabana, en Acapulco, con 38 cadveres.

Ms todava, dentro de tal espectro, se le sumarn los asesinatos individuales de personajes como Gregorio Flores Corts (1992) [12], Juan Mercenario, regidor suplente del municipio de Metlatnoc; el comisariado ejidal de Xaltianguis, Julin Vergara Nava y Moiss Bruno Lpez, lder del PRD en Moyetec, municipio de Tlapa. Muertos a manos de pistoleros a sueldo.

Eventos en los que tambin han participado la polica estatal y el Ejrcito, a partir de actos como la emboscada perpetrada por varios de estos elementos en 1995, en el vado de Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Bentez, y resultaron asesinados 17 campesinos e hirieron a 23 ms. Cuando un contingente se diriga a un mitin poltico a realizarse en la Presidencia Municipal de Atoyac para exigir la presentacin con vida de Gilberto Romero Lpez, desaparecido un mes antes [13].

Siendo el caso ms reciente (2014), el asesinato de seis personas, 25 heridos y 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos, despus de ser agredidos a tiros por parte de la polica municipal de Iguala y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos.

Y donde tambin han resultado implicadas Fuerzas del Ejrcito Nacional, particularmente, el 27 Batalln de Infantera acantonado en Iguala. Dos horas despus del primer ataque, se suscit uno nuevo, donde el Ejrcito se presenta, sin evitar el primer ataque, agrediendo a los estudiantes cuando intentaban escapar o pedir auxilio, dndoles culatazos, cortando cartucho y acusndolos de allanamiento de morada.

Los soldados cont el estudiante normalista Omar Garca a Tele Sur "nos dijeron: 'ustedes se lo buscaron. Ustedes queran ponerse con hombrecitos, "amrrensen "  los pantalones. Eso les pasa por andar haciendo lo que hacen. Nombres. Y denos sus nombres reales. Sus nombres verdaderos, cabrones, porque, si dan un nombre falso, nunca los van a encontrar [14].

As como se ha venido sealando a Humberto Velzquez Delgado, comandante de la Polica Ministerial de Guerrero, como elemento indispensable para aclarar la relacin entre criminales y autoridades [15].

Y peor an, se han venido reportando actos de tortura y otras violaciones a derechos humanos contra 34 de los 129 procesados por el caso Ayotzinapa, a fin de que estos se autoinculpen y sealen a otros posibles responsables.

Adems de que han sido vctimas de otras violaciones a sus garantas fundamentales, durante y despus de ser detenidos, por parte de agentes del gobierno federal, segn ha indicado el representante en Mxico de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab [16].

Actos pasados y presentes, por los cuales los jefes militares, han cobrado altos rditos, desde los gobiernos de Gustavo Daz Ordaz, Luis Echeverra, Jos Lpez Portillo, Miguel de la Madrid y hasta la fecha. A lo cual responden los premios otorgados a algunos generales a partir de concesiones de poder poltico y multiplicacin de sus recursos materiales, econmicos y humanos. Hechos que han sido apoyados por secretarios de la Defensa como, Marcelino Garca Barragn, Hermenegildo Cuenca, Flix Galvn y Juan Jos Arvalo Gardoqui [17].

Resabios de la Guerra Sucia que fortalecen la conformacin del narcoparamilitarismo.

Una de las consecuencias principales de la guerra sucia que se ha ejercido en nuestro pas en contra de los movimientos subversivos, particularmente durante la dcada de los setenta. Ha sido la reproduccin sistemticamente de violaciones a los derechos humanos fundamentales, mediante el uso de la tortura [18], las desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, actos revitalizados a partir del establecimiento de la llamada guerra contra el narcotrfico en nuestro pas.

Toda vez que, a finales de los setentas, mediante instrumentos como la reforma poltica del rgimen de Lpez Portillo, las fuerzas contrainsurgentes y sus elementos no fueron desactivadas, una vez que la subversin fue aparentemente derrotada.

De suerte que, si bien a principios de los ochentas se aboli la estructura central contrainsurgente (Brigada Blanca), los grupos especiales de distintas corporaciones se mantuvieron y fueron refuncionalizadas para que cometieran todo tipo de delitos sin justificacin por razones de Estado.

Dentro de tal espectro, en 1979 se sustituye a la Brigada Blanca, por miembros de la Brigada No 15, mejor conocida como el Grupo Jaguar, de la extinta Divisin de Investigaciones para la Prevencin de la Delincuencia (DIPD).

Siendo el primer jefe de la nueva brigada el mayor Roberto Reta Ochoa, pero asesinado en octubre de 1980 en un enfrentamiento en la poblacin de Yuriria, Guanajuato, sera sustituido por Rodolfo Resndiz Rodrguez El Rudy, mismos que sera cobijado despus, como muchos otros, en la Polica Judicial del Distrito Federal [19].

Dotndoseles a todos los miembros de la Brigada No 15, de armas de alto poder, patrullas y sistemas de radiotelefona, pero en lugar de brindar seguridad a la ciudadana, al realizar sus principales rondines en los centros fabriles, atracaban a los obreros cada quincena.

Adems, en complicidad con los jefes de seguridad de los grandes almacenes y tiendas de autoservicio como Liverpool, El Palacio de Hierro, Gigante y Aurrer, llevaban a los detenidos por robos de mercancas hasta diversas crceles clandestinas, centros de tortura y muerte [20].

Tolerancia hacia la comisin de delitos aislados por parte de los ejecutores de la guerra sucia, que transitara a la tolerancia de formas generalizadas, sistemticas y mejor organizadas de crmenes, que alcanzarn a los ms altos niveles de decisin del Estado.

Proliferando as crmenes como el narcotrfico, el robo de autos en el sur de Estados Unidos [21], el control de la lotera clandestina, el lenocinio, el contrabando de mercancas ilcitas, la extorcin hacia asaltantes, as como hacia otros delincuentes, el trfico de armas, asaltos a camiones que transportan mercancas e insumos, el trfico de personas, secuestro, asalto a bancos, entre otros.

Debido a que, tanto jefes policiacos y hoy militares, se han valido de elementos en activo, as como de delincuentes sin placa, brindndoseles una impunidad garantizada. Entramado que adems ha incluido la corrupcin de empleados y mandos de penales del pas, miembros de las fuerzas armadas, legisladores federales y locales, presidentes municipales y a miembros del poder judicial [22].

Y peor an, dentro de tales hechos, comandantes se han convertido en los jefes criminales. Siendo uno de los casos ms representativos el de Rafael Aguilar Guajardo, mismo que fuera un ferviente participe en la guerra sucia de los aos setenta, siendo comandante de la regin noreste de la Direccin Federal de Seguridad, posteriormente funda y ser jefe del crtel de Jurez, hasta su asesinato en 1993.

Caso similar sera el de Alfredo Ros Galeana, quien fuera comandante del Batalln de Radio Patrullas del Estado de Mxico, y desde su puesto manejo una de las bandas ms importantes de asalta bancos.

Hechos que se vern replicados en los noventa, en el estado de Jalisco, cuando algunos ex miembros de la Brigada Blanca, formaron parte de un par de escuadrones de la muerte Los Thundercats y Los Muecos. Financiados por un grupo de empresarios y con proteccin de cinco ex gobernadores, estos grupos se vieron implicados en el asesinato de secuestradores.

Actos que peor an, se han desarrollado aparejados con el mantenimiento de la represin y destruccin de los movimientos sociales.

 

Caso particular ha sido el de loxicha en Oaxaca, zona donde a partir del levantamiento armado del EZLN en 1994 y desde la firma de los acuerdos de San Andrs, sobre derechos y cultura indgena acuerdos traicionados por el Estado mexicano- se implementaron medidas contrainsurgentes por parte del entonces gobernador, Diodoro Carrasco Altamirano y el presidente, Ernesto Zedillo.

Medidas implementadas en 1994, que partirn de un nuevo acuerdo para los pueblos indgenas, que para 1998 dara lugar a la aprobacin de los Derechos de los Pueblos y Comunidades Indgenas de Oaxaca. Como parte de una estrategia de contencin del descontento social y de la desarticulacin de procesos organizativos que pudieran derivar en un acercamiento con los diferentes grupos armados.

Dentro de la misma lgica, en 1996, en todo el estado de Oaxaca se implementaron acciones polticas para cooptar o comprar lderes sociales, se desarrollaron tareas de inteligencia, as como se crearon grupos paramilitares, como Los entregadores, en la regin loxicha.

Dicho grupo estara financiada por los caciques y su labor fundamental sera la delacin, que se realizara entregando a los presuntos guerrilleros y realizando acciones de tortura, asesinatos selectivos, violaciones de mujeres y detenciones arbitrarias. Adems de que, partir de ese ao, Oaxaca se militariz, lo cual genero tensin, miedo y hostigamiento hacia diversas comunidades y organizaciones sociales [23].

Situacin que se mantendr en Oaxaca, particularmente durante el conflicto que se desarroll entre el gobierno de Ulises Ruiz y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO). En ese momento, el gobierno organiz una Unidad Mixta de Intervencin Tctica (UMIT), que ha sido conocida tambin como Brigada Blanca y que se dedic a realizar espionajes, secuestros, sabotaje de manifestaciones y tiroteos a barricadas.

Y que dejara como saldo la detencin preventiva de ms de 500 personas, as como se volvi a agudizar la prctica de la tortura, la desaparicin forzada y el asesinato.

 

Ms toda va, al terminar el conflicto, cuando intervino la Polica Federal Preventiva en el estado, la UMIT fue desarticulada, pero en su lugar se form un nuevo grupo con sus mismos integrantes, al que llamaron Fuerza Policial de Alto Rendimiento (FPAR). Misma que sera responsable de las detenciones desapariciones de los militantes del grupo guerrillero Ejrcito Popular Revolucionario (EPR): Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Snchez.

A lo cual habr que aadir que desde ese momento, la ciudad de Oaxaca es una de las ms vigiladas del mundo con tecnologa C4 Inteligente, contndose con 230 cmaras, que forman parte del Centro de Comando, Control, Comunicacin y Cmputo (C4) [24].

Mismo que filma y guarda los datos recabados en cada una de las reas monitoreadas, adems de ser capaz de detectar rostros, gestos y rasgos, apoyados por sordomudos que analizan cada movimiento.

Dentro de la misma lgica, en el estado de Guerrero, en 2008, el ex gobernador Zeferino Torreblanca (2005-2011) orden la realizacin de lo que llam Operativos Especiales, con la finalidad de combatir a la guerrilla del Ejrcito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).

E igualmente, en la Ciudad de Mxico, durante las manifestaciones del 1 de diciembre de 2012, en rechazo a la toma de protesta presidencial de Enrique Pea Nieto, aparece de forma violenta un grupo de sujetos que llevaban un guante negro con los dedos cortos y no saban pintar el smbolo de los anarquistas, destruyendo semforos y atacando policas, mientras las cmaras de vigilancia quedaron inexplicablemente inutilizadas.

Adems, durante las manifestaciones que se realizaron a lo largo del 2013, se pudo observar camiones del Ejrcito y de la Marina transportando a algunos de sus elementos vestidos como manifestantes, mismos que realizan destrozos durante las protestas para posteriormente detener a manifestantes, acusndolos de anarquistas [25].

Similitudes con Colombia.

El desarrollo y auge del actual paramilitarismo en Mxico, tiene una gran similitud con el desarrollo del mismo en Colombia, especialmente respecto a sus vnculos con empresarios, gobernantes y militares.

Siendo que en Colombia, desde 1970, especialmente en los Llanos Orientales, compraron grandes extensiones de tierras empresarios de esmeraldas y narcotraficantes. Los primeros originarios del oriente de Boyac y los segundos seran conocidos como Gonzalo Rodrguez Gacha alias El Mexicano integrante del cartel de Medelln.

Compras que se incrementaran, a comienzos de la dcada de 1980, cuando Rodrguez Gacha establece alianzas econmicas y militares con Fidel Castao, promotor del paramilitarismo en Crdoba y la regin del nordeste antioqueo.

As como despus de la sangrienta guerra desatada entre los ejrcitos privados de Rodrguez Gacha y las FARC, y donde destacara el grupo perteneciente a Rodrguez, conocido como Los Masetos, al sembrar el terror en la poblacin. Dado que, antes que confrontar militarmente a la guerrilla, la estrategia de dicho grupo consisti en eliminar a los militantes y simpatizantes del Partido Comunista Colombiano (PCC) y a todo aquel que fuera considerado base social de la guerrilla.

Lo cual configurar los primeros procesos de desestructuracin y de arrasamiento de la izquierda en el territorio, que seran auspiciados por el Estado en cuanto que, Los Masetos tenan conexiones con miembros del Ejrcito.

Adems de que a Los Masetos, se les sumaran los hechos delictivos cometidos por grupos de autodefensa locales conocidos como Mano Negra o Serpientes Negras, creados por terratenientes de la regin, entre los cuales destacar a Henry Valenzuela, finquero de San Martn. A este grupo pertenecera, Edilson Cifuentes, quien despus de prestar servicio militar en el Batalln 21 Vargas, ingres en 1987 a las Serpientes Negras, con el seudnimo de Richard y se convertira despus en uno de los comandantes de las Auto defensas Unidas de Colombia (AUC) [26].

Ms an, los grupos de narcoparamilitares se fortalecern y se vincularan, cuando atacan las lites de la regin, el proceso de paz, iniciado por el Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), que buscaba la solucin poltica del conflicto armado con las FARC.

Encontrando dicho proceso, desde el primer momento oposicin por parte de empresarios, terratenientes y polticos, como Alfonso Lpez Michelsen, Carlos Lleras Restrepo, Fernando Landazbal y Luis Carlos Camacho Leiva, as como por sectores de las Fuerzas Militares, que se negaron a apoyarlo, y por el contrario se aferraron a los lineamientos de la lucha contrainsurgente, el anticomunismo y la Doctrina de Seguridad Nacional, empoderados por la poltica internacional anticomunista de Estados Unidos, en cabeza de Ronald Reagan.

A tal oposicin tambin se sumarian, los caciques regionales de los partidos Liberal y Conservador, siendo que para ellos, la apertura democrtica implicara una ampliacin en los referentes polticos de los electores, as como el riesgo de que las reformas sociales e institucionales jams tramitadas se tuvieran que canalizar y que la cultura poltica gamonal y clientelista que tanto los favoreca desde tiempo atrs se fuera a cuestionar.

As, en el Alto Ariari, los polticos regionales tradicionales vieron a la Unin Patritica (UP), que apoya a las FARC y que probablemente ganara las elecciones, como una amenaza al statu quo, vieron lo que estaba ocurriendo como una antesala para la toma del poder por parte de las FARC y sintieron que estaban en peligro sus grandes propiedades personajes como, Hernando Durn Dussn, Jorge Ariel Infante Leal y Leovigildo Gutirrez, entre otros.

De suerte que, a partir de ese momento, se consolidar la guerra sucia y las operaciones de exterminio en Colombia, concretadas por medio de planes y operaciones, como la Operacin Cndor y el Plan Baile Rojo, los cuales buscaron socavar la direccin nacional de los movimientos sociales, por medio del asesinato de sus dirigentes.

Planes nacionales que tendran como complemento planes regionales, como el Plan Esmeralda que tendra por objeto barrer con la influencia de la UP y el PCC en los departamentos del Caquet y Meta [27].

Operaciones que luciran inmediatamente despus de las votaciones, perpetrando masacres, asesinatos y desapariciones forzadas. Y actuando los asesinos conjuntamente, o en complicidad, con agentes del Estado, miembros de la fuerza pblica o los servicios de inteligencia.

En tal sentido, el 8 de agosto de 1986, tras la primera incursin de un grupo paramilitar en el municipio El Castillo, campesinos lograron identificar a tres de las personas que vestan uniformes y portaban armas de uso exclusivo de las Fuerzas Militares: se trataba de Ezequiel Liberato, inspector de polica de El Dorado, Joaqun Silva, jefe de uno de los grupos paramilitares que operaban en El Dorado y Cubarral, y Jos Sierra, esposo de una concejal de Cubarral.

Ms todava, tras la misma incursin paramilitar, se produjo una masacre en la vereda Cumaral Bajo y un grupo de hombres armados, vestidos con prendas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, ingresaron violentamente en la madrugada a la vivienda del campesino Jos Antonio Guerra y asesinaron a dos personas.

Adems, a Jos Antonio lo amarraron y se lo llevaron, junto con otras tres personas, a la fuerza, y se encontraron sus cadveres al da siguiente, muy cerca de donde haba estado ubicado uno de los campamentos militares. Encontrndose los cuerpos degollados, con seales de tortura causadas con armas cortopunzantes y rociados con cido.

Actos que se fortalecern ante la expansin poltica y militar del paramilitarismo, a partir de la dcada de 1990, cuando se crean las ACCU (Autodefensas Campesinas de Crdoba y Urab) en 1995 y en 1997, cuando se crean de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia), movimiento paramilitar nacional unificado bajo el mando de Carlos Castao.

Importante transformacin del paramilitarismo, que le permitir expandirse, ampliando su dominio territorial a nuevos departamentos e insertarse con ms fuerza en el mercado de la coca, articularse con actores legales e iniciar un acelerado proceso de reconfiguracin cooptada del Estado [28].

Cambios que necesariamente tuvieron tambin una ampliacin en los repertorios contrainsurgentes, aplicados contra la poblacin civil y que hoy se vislumbran como un posible escenario exacerbado en Mxico.


Bibliografa.

Lpez Brcenas Francisco. Muertes sin fin. Crnicas de represin en la regin mixteca oaxaquea. Centro de Orientacin y Asesora a Pueblos Indgenas, Ce-Acatl, A.C. 2002.

Hemerografa.

17 aos de contrainsurgencia en la regin loxicha de Oaxaca ...

https://subversiones.org/archivos/13799

Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta).

200 o ms cuerpos en las fosas clandestinas de la academia de policas en Veracruz, ah mismo se dan prcticas sdicas y ensean cmo volverte sicario, delincuente y psicpata : poblador. Revolucin 3.0

Tenan 14 y 16 aos e iban al cine, mueren baleadas por policas, quienes les 'siembran' armas . Vanguardia.

 


Notas

[1] La denominacin de GBI deriv de lo que el Pentgono entenda por guerra, por lo cual hizo una divisin terica de la lucha armada en los niveles, bajo, mediano y alto, dependiendo del grado de fuerza y violencia que se tiene que utilizar en cada una. La guerra de guerrillas y otras contiendas desarrolladas por unidades irregulares son clasificadas como guerras de baja intensidad; los enfrentamientos regionales donde se emplean armas modernas son considerados guerras de mediana intensidad, y las conflagraciones globales o las hostilidades en que se utilicen armas nucleares, son identificadas como guerras de alta intensidad. Es decir que para la guerrilla implica utilizar una GBI. Extrado de: Contrainsurgencia ante Movimientos Armados en Mxico: EPR-PDPR, de Blanca

Estela Martnez Torres. Tesina para obtener el grado de licenciado en Ciencia Poltica en la Universidad Autnoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. Julio de 2006.

Para ms informacin respecto al tema se puede consultar: Contrainsurgencia, guerra de baja intensidad y su relacin con el narcotrfico. 23-09-2015. Por: Ramn Csar Gonzlez Ortiz , en Rebelin.

[2] La definicin que establece el Informe final del Low Intensity Conflict Team sostiene que:

El Conflicto de Baja Intensidad es una lucha poltico-militar limitada para alcanzar objetivos polticos, sociales, econmicos o psicolgicos. Es muchas veces prolongado y vara de presiones diplomticas, econmicas y psico-sociales hasta el terrorismo y la contrainsurgencia. El conflicto de baja intensidad generalmente se limita a un rea geogrfica y muchas veces se caracteriza por constreimientos en las armas, tcticas y nivel de violencia. Extrado de: La doctrina de la Guerra de Baja Intensidad: del intervensionismo norteamericano a la formulacin de una nueva categora de conflicto. Por: Patricia Kreibohm de Schiavone.

[3] -Para evitar que las fuerzas armadas sean enjuiciadas por los crmenes de lesa humanidad que han cometido; los actos que realizan los paramilitares permiten el desarrollo de actos criminales en donde no aparecen implicados directamente los organismos de seguridad del Estado, lo cual facilita la impunidad.

-Sirven para hacer creer que el conflicto es entre grupos paramilitares y guerrilla (como pugnas interfamiliares o intercomunitarias) y hacer ver a la opinin pblica que las atrocidades son cometidas por la guerrilla, para restarle legitimidad.

-Los paramilitares le permiten al Estado y a las fuerzas armadas realizar operaciones masivas encubiertas de carcter contrainsurgente y movilizar recursos sin que se descubran sus fuentes.

Aunque el Ejrcito se encargue de entrenar a los paramilitares lgicamente nunca lo reconocer, por eso el Estado los utiliza cuando lo cree conveniente, sino el mismo Ejrcito se encarga de reprimir. Extrado de: La doctrina de la Guerra de Baja Intensidad: del intervensionismo norteamericano a la formulacin de una nueva categora de conflicto. Por: Patricia Kreibohm de Schiavone.

[4] Contrainsurgencia ante Movimientos Armados en Mxico: EPR-PDPR , de Blanca Estela Martnez Torres, tesina que la autora prepar para obtener el grado de licenciado en Ciencia Poltica ante la Universidad Autnoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. Escrito en julio de 2006.

[5] Sern ejecutadas por agencias civiles o militares de los EUA dentro de programas aprobados por gobiernos extranjeros, destinadas a prevenir (programas proactivos) o derrotar movimientos insurgentes (programas reactivos). Conocidas como operativos IDAD (Internal Defense and Development). Acciones destinadas a ganar las mentes y los corazones de las naciones amigas en riesgo, mediante la coordinacin de planes polticos, militares y econmicos implementados por el pas anfitrin, a efecto de alcanzar dos objetivos: a) privar a los grupos insurgentes de apoyo popular y b) frustrar sus opciones estratgicas concretas.

mbito dentro del cual, el rol de los EEUU se limita a prestar apoyo econmico y asesoramiento militar - aunque descarta la posibilidad de una intervencin armada directa.

Se trata de cubrir un rol auxiliar, de bajo perfil, para respaldar a las fuerzas locales en el manejo de la guerra contrainsurgente: accin cvico-militar, operativos psicolgicos (mejorar la imagen del gobierno y desacreditar a los grupos insurgentes), tareas de inteligencia y lucha antiguerrillera (operaciones llevadas a cabo por pequeas unidades y empleo quirrgico de las fuerzas de combate para evitar bajas entre la poblacin civil), estas ltimas desempeadas preferentemente por Fuerzas Especiales. Extrado de: La doctrina de la Guerra de Baja Intensidad: del intervensionismo norteamericano a la formulacin de una nueva categora de conflicto. Por: Patricia Kreibohm de Schiavone.

[6] Contrainsurgencia ante Movimientos Armados en Mxico: EPR-PDPR , de Blanca Estela Martnez Torres, tesina que la autora prepar para obtener el grado de licenciado en Ciencia Poltica ante la Universidad Autnoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. Escrito en julio de 2006.

[7] La doctrina de la Guerra de Baja Intensidad: del intervensionismo norteamericano a la formulacin de una nueva categora de conflicto. Por: Patricia Kreibohm de Schiavone.

[8] Para checar ms informacin sobre la Guerra de Baja Intensidad ver: Rebelin. Contrainsurgencia, guerra de baja intensidad y su relacin con el narcotrfico. Por: Ramn Csar Gonzlez Ortiz. 23-09-2015.

[9] Lo cual ocurre de acuerdo al Plan de Defensa Nacional III (DN-III-E), que supuestamente tiene la finalidad de proteger a la poblacin en caso de desastres naturales o causados por el hombre.

[10] En 1958 se crea el Instituto Mexicano del Caf (INMECAF), rgano federal que aglutin las actividades del caf mexicano. Durante su funcionamiento, que lleg a su fin en 1989 por problemas polticos que llevaron a su ltimo director ejecutivo, Fausto Cant Pea, esta institucin foment la investigacin agronmica del cafeto, incluso llegando a desarrollar una nueva variedad del cafeto, el Caf Oro Azteca.

[11] Restos de la Brigada Blanca - Proceso

www.proceso.com.mx Edicion Edicion Mexico

GUERRERO: RED DE NARCOS, POLICAS Y POLTICOS

www.sinembargo.mx/12-10-2014/1136363

[12] Acusado de haber pertenecido al grupo de Lucio Cabaas, y en el momento de su asesinato era presidente de la Unin Regional de Ejidos y Comunidades de la Costa Chica (URECCCH).

[13] De acuerdo con un informe del Centro Prodh, el mismo ao de 1995 se produjeron en el estado 113 hechos violentos: treinta y siete en la Costa Grande, dieciocho en Acapulco, diecisiete en la Costa Chica, diez en la Montaa, diez en la Mixteca, otros diez en la Tierra Caliente, seis en Chilpancingo, tres en la regin centro y dos en el norte.

Fuente: Pacarina del Sur - http://pacarinadelsur.com/home/abordajes-y-contiendas/1075-ayotzinapa-dolor-del-pueblo-y-contrainsurgencia -

[14] Rebelin. El trasfondo de Ayotzinapa. El Plan Colombia y la Iniciativa Mrida. Por: Ramn Csar Gonzlez Ortiz. 05-12-2014.

[15] Comandante Humberto Velzquez, el sospechoso al que nadie busca ...

oronegro.mx/.../comandante-humberto-velazquez-el-sospechoso-al-que-nadie-busca-...

[16] La Jornada en lnea. Tortura a procesados por caso Iguala es "doble injusticia": ONU-DH. Jueves 15 de marzo de 2018.

[17] T esis - Cedema.org

www.cedema.org/uploads/Ortiz_Rosas-2014.pdf

[18] La tortura ha sido uno de los elementos ms utilizados desde la implementacin de la Guerra Sucia en nuestro pas, acto que se realizara dentro de prisiones militares.

En estos lugares con los ojos fuertemente vendados, han sido recibidos los insurgentes, con lo que llamaban Bienvenida o las calientes, practicada en dos modalidades: golpes de karate, patadas y puetazos principalmente en la cara y en los genitales evitando siempre el estmago, adems de insultos y humillaciones, entre las que destacaba orinar a los detenidos en el rostro; o el pocito en el cual, los vendaban totalmente a una tabla, dejndoles libre la boca para que pudieran respirar, y sta la sumergan de cabeza en tanques de agua sucia, en los que previamente haban defecado los agentes y militares, hasta que salieran las ltimas burbujas grandes, smbolo de que se estaban ahogando, luego sacaban la tabla y cuando tomaban una nueva bocanada de aire les golpeaban la boca del estmago para ser sumergidos de nueva cuenta, tragando as parte del contenido del tanque.

Acciones realizadas por varios minutos sin preguntarles nada. Al terminar, eran fotografiados y llevados a otro lugar dentro de la misma crcel, en donde comenzaba un interrogatorio hecho por sujetos disfrazados o cubiertos atrs de la luz de potentes lmparas: Nombres, citas, casas de seguridad, si no haba respuesta comenzaban los golpes en las manos, en los pies y en los odos; ms pocito y toques.

Les enseaban enormes lbumes de fotografas de gente que era buscada por las fuerzas de seguridad, de militantes y simpatizantes de la lucha armada, as como de partidos polticos.

Entre golpes, deban sealar a qu personas de all conocan, y si a alguien cercano al detenido ya lo haban detectado como sospechoso, la detencin solo confirmaba que el otro sospechoso s era de la LC23S.

Todos los guerrilleros tenan la consigna de resistir veinticuatro horas el interrogatorio, horas cruciales para ambos bandos de los que dependa toda la organizacin. Si los interrogadores no reciban respuesta comenzaba la saa.

Al pocito le seguan los instrumentos de tortura: la chicharra, cigarros, navajas, pinzas, garrotes, alambre, tehuacanazos. comenzaban por apagarles los cigarros en el cuerpo, en donde fuera; les enterraban agujas por debajo de las uas o se las arrancaban una a una; les hacan cortes en la piel; les destrozaban los dedos o los genitales a garrotazo limpio, los castraban, los incendiaban

Todo era vlido y supervisado por un mdico militar que, haciendo uso de toda su preparacin profesional, decida si se continuaba o no.

Cuando llegaban a detener a los familiares, estos eran torturados frente el prisionero, quien era obligado a ver y a escuchar la tortura sobre su pareja, sus padres, hermanos e hijos. La humillacin era constante.

Los torturados siempre permanecan vendados o con el rostro completamente cubierto, la tortura nunca fue una accin realizada por psicpatas ya que stos no son controlables, sino por gente psicolgicamente sana que fue sometida a un entrenamiento gradual de desensibilizacin, a travs de la exposicin gradual a actos repugnantes, a la deshumanizacin de la vctima arrebatndoles su identidad y un sistema de recompensas y castigos.

No solo los agentes de la Brigada teman a los torturadores, tambin los soldados que vigilaban el Campo Militar a los que deban soltar dinero y mantenerlos contentos para que no fueran a hablar. Extrado de: T esis - Cedema.org

www.cedema.org/uploads/Ortiz_Rosas-2014.pdf

[19] Todo lo que debera saber sobre el crimen organizado en Mxico. Instituto Mexicano de Estudios de la Criminalidad Organizada, A.C. Ediciones Ocano, 1998. Pp. 32-34.

[20] Proceso en lnea. Durazo orden la matanza de Tula, deca Sahagn Baca. 4 de agosto de 1984.

[21] Miguel Nazar Haro, fue informante de la CIA y dirigente de una banda de roba carros en Estados Unidos, mismos que importaba a Mxico y eran utilizados por la DFS y la Brigada Especial.

[22] Todo lo que debera saber sobre el crimen organizado en Mxico. Instituto Mexicano de Estudios de la Criminalidad Organizada, A.C. Ediciones Ocano, 1998. Pp. 40-41.

[23] 17 aos de contrainsurgencia en la regin loxicha de Oaxaca ...

https://subversiones.org/archivos/13799

[24] 17 aos de contrainsurgencia en la regin loxicha de Oaxaca ...

https://subversiones.org/archivos/13799

[25] T esis - Cedema.org

www.cedema.org/uploads/Ortiz_Rosas-2014.pdf

[26] Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta).

[27] Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta).

[28] Pueblos arrasados Memorias del desplazamiento forzado en El Castillo (Meta).


Ramn Csar Gonzlez Ortiz es Licenciado en Sociologa y Maestro en Estudios Polticos por la UNAM.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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