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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2018

Una cenicienta en La Haya

Anselmo Esprella
Rebelin


La oligarqua boliviana, mueco de ventrlocuo, repite en coro el discurso de la oligarqua chilena: en La Haya no van a conseguir nada, mejor no hagamos nada.

Durante toda la historia de Bolivia, esa ha sido su distincin de casta, de clase parsita y ensimismada. Considera que cualquier tipo de trabajo, es un deshonor.

Eternamente somnolientos por un poderoso cannabis que les adormece el entendimiento, van por los medios de comunicacin, anunciando la llegada definitiva del pasado.

Mientras el pueblo remienda una bandera azul y en La Haya, Chile y Bolivia, disputan un nuevo round, por la posesin de la verdad histrica, ellos, los del ocio creativo, defienden con pantuflas y con el cuerpo desparramado sobre el sof: el ocio a secas.

El 12 de noviembre de 1970, nueve das despus de asumir la presidencia, Salvador Allende, anuncia que Chile tiene una centenaria deuda con Bolivia, estamos dispuestos a emprender una solucin histrica. Bolivia retornar al Pacfico.

Pero no solo fue la figura extraordinaria del presidente socialista, a quien le preocupaba resolver temas pendientes con Bolivia. En veinte oportunidades ms, gobernantes de todas las corrientes polticas de Chile, incluyendo al dictador Augusto Pinochet, ofrecieron a Bolivia una salida al mar.

El 23 de marzo de 2011, como otras tantas veces, Evo Morales, toma una decisin que comprometer todo el capital poltico que ha construido a fuerza de luchas, persecuciones y crceles: anuncia que llevar la demanda martima, a la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

Si la Corte se expide a favor de Chile, sin importar los aciertos econmicos, polticos o sociales, el pas entero pedir que le traigan en una bandeja ensangrentada, la cabeza de Evo.

Por supuesto la oposicin boliviana, desde la fundacin de Bolivia a nuestros das, apuesta a que Bolivia pierda. Por lo que la hbil y experimentada diplomacia chilena, es la esperanza de la oligarqua boliviana.

El 20 de enero de 1839, 40 aos antes de la Guerra del Pacfico, sucedi un episodio inslito que es retrato fiel de los gobernantes bolivianos. El auto nombrado presidente, Jos Miguel de Velasco, al enterarse de la derrota de Bolivia, frente al ejrcito de Chile: felicita al General chileno Manuel Bulnes, por haber derrotado al ejrcito boliviano.

Esta historia se repetir una y otra vez, una y otra vez, hasta llegar al ao 2018.

Ya en nuestros das, la oligarqua boliviana vuelve a mostrar la faceta brutal que la caracteriza; Contrata a mercenarios hngaros, croatas, uruguayos, argentinos y brasileos, para crear la repblica de La Media Luna. Prefieren dividir en dos partes el pas, a consentir que un indgena pata rajada gobierne Palacio Quemado.

Marx ha escrito que la guerra no ocurre entre pases, sino entre productos brutos. Sin embargo, a la Guerra del Pacfico se sum adems, la indignidad de las castas.

Tres meses despus de iniciada la Guerra del Pacfico, Bolivia por fin logra organizar y equipar a un regimiento, y lo enva presuroso a la costa, sin embargo, este destacamento se extrava ocho meses en el desierto. Por esta razn, fueron llamados, el batalln de los israelitas o el batalln de los errantes. Este ejrcito, a las rdenes del General Narciso Campero, se esfuerza pero no consigue llegar a Tacna.

Los israelitas vagan ocho meses por la cordillera del sur, sin poder encontrar la tierra prometida ni ninguna otra tierra, ni nada parecido y en ese trajn, se les va la vida.

Los oficiales de Campero, igualmente hebreos, no se dieron cuenta que Narciso no tena la ms mnima idea de por dnde se llega al honor? Qu hicieron militares profesionales escondidos bajo el catre? Quin pag ocho meses de alimentacin de los israelitas extraviados? Quin pag las latas de alcohol y las botellas de whiskies, que tuvieron que tomarse, porque se les caa la cara de espanto?

La guerra no es buena para los negocios, los empresarios bolivianos quieren la paz, necesitan la paz. Aniceto Arce y Gregorio Pacheco, pagan los viticos de los israelitas, les urge que Bolivia se hunda lo ms pronto posible.

Los primeros das de 1880, el ejrcito hebreo, despus de cruzar el ms negro de los episodios del conflicto, por fin llega al mar, pero justo Bolivia se retira de la Guerra.

La oligarqua recompensa al General de los israelitas, convirtindolo en presidente del pas, al que acaba de traicionar. A su vez Narciso Campero, designa vicepresidente al empresario minero Aniceto Arce, el mismo que pag las jaranas y las fritangas de 8 meses de regocijo.

En una emboscada srdida, la oligarqua boliviana pacta con el enemigo. En vano El Corneta Mamani, pide refuerzos y a pesar de haber escuchado la orden de tocar retirada, continu tocando avanzar a degello. Y contino tocando, cuando ya tena varias horas de muerto y cuando ya slo se oan las olas del mar que Mamani no quiso perder.

Por supuesto, en todas las facetas de la historia de Bolivia, se expresan la nacin y la anti nacin, pero en ningn pasaje, de manera ms ntida y brutal que en la contienda del pacfico.

La derrota de Bolivia, no fue una casualidad, tampoco fue una operacin secreta; Cincuenta aos antes de que ocurra, Chile le haba declarado la guerra a Bolivia y sobran antecedentes que corroboran aquello.

Salvo algunas excepciones, las clases gobernantes, no quisieron or, no quisieron ver.

Mucho antes de que Francis Fukuyama, anunciase la muerte de la historia, la apresurada oligarqua boliviana, haba dado la primicia local, Bolivia se nos muere dijeron con sorna, se sacaron el sombrero y se dieron unos a otros, los psames con entusiasmo y alegra.

Para que el pas se salve de una muerte inminente, pusieron en remate 150 empresas pblicas, de aquel festn Bolivia no se recuperara ni nunca. Con sus ojos claros y sus manitas limpias, le robaron a un pas que caminaba harapiento por el continente.

Y cuando todava se escuchaban los petardos del nacimiento del siglo XXI, un decreto inaudito, regresa a Bolivia a la edad media.

Como por la gracia de Dios y de la Santsima Trinidad, nos gobierna con rectitud el seor feudal y como todo lo que hay en la tierra, en los mares y en el aire, son de propiedad exclusiva de nuestro seor: Bajo pena de muerte, queda absolutamente prohibido almacenar el agua de la lluvia. Pues el agua que cae del cielo, no le pertenece a la Madre Tierra, tampoco a Dios, sino a la transnacional norteamericana, Bechtel-Aguas del Tunari.

La Ley 2029, autoriza a la Bechtel, cobrar a los vecinos (vasallos) por el uso del agua del rio e incluso si recogen agua de lluvia, deben pagar y si los sbditos no pagan, la empresa queda autorizada a confiscar sus casas.

Pero lo que ahora les quita el sueo, es este paisano perezoso que nunca tuvo ni tendr alma, la credibilidad de este plebeyo que ha pisoteado, delante de los medios de comunicacin, todos los paradigmas construidos durante 500 aos.

Por eso les urge que Bolivia pierda en La Haya, necesitan la derrota para regresarnos a la impotencia.

Sin embargo, La Haya, ha comenzado a escudriar en la historia de 130 aos, de una oligarqua mitmana y cleptmana.

Quiz por eso, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclam al da 24 de marzo, como Da Internacional del Derecho a la verdad.

Y como la historia la escriben los que ganan; en septiembre de 2015, la Corte Internacional de La Haya, declar que: Bolivia naci con salida al mar.

Por eso es importante, haber confrontado a chile con su historia de pirata, porque tambin permitir a los pueblos reescribir su historia de naciones clandestinas.

El pueblo construye rascacielos pero vive en pocilgas; muere destripado en las guerras, pero los escribidores de la historia, le endilgan las derrotas.

Con humildad, pero tambin en beligerancia, asomamos nuestra verdad al mundo, porque creemos que las estirpes condenadas a cien aos de soledad tienen derecho a una segunda oportunidad sobre la tierra.

Porque el pueblo necesita creer que los pueblos pueden: porque as es.

Y porque A ningn pas le es tan preciada la costa como al nuestro, para unos es riqueza y poder, para otros es un girn de tierra, para nosotros es un girn del alma, pero como el mar ha dejado de estar delante de nosotros, ahora est dentro de nosotros.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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