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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2018

Y qu es de la poltica laboral?

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Rebelin


El salario es un componente de las relaciones laborales, que tambin estn sujetas a derechos y garantas. Rige el principio pro-operario, que implica que la legislacin y la administracin de justicia en materia laboral se inclinan en forma prioritaria a favorecer a los trabajadores. Y en Ecuador hemos conquistado derechos fundamentales desde inicios del siglo XX no slo por las luchas de los trabajadores, sino por la accin de intelectuales y profesionales que impulsaron la conciencia y la legislacin laboral, as como por la influencia de corrientes internacionales igualmente favorables a la creacin de mejores condiciones para el trabajo en el capitalismo.

En toda Amrica Latina creamos que los principios, las garantas y los derechos laborales, siendo conquistas histricas, permaneceran en el largo tiempo y hasta mejoraran. No ha ocurrido as. Primero las sanguinarias dictaduras militares del Cono Sur en la dcada de 1970 y luego, desde 1980, los distintos gobiernos que hicieron del neoliberalismo econmico la gua para sus polticas sociales, arrasaron con la proteccin y promocin a los trabajadores. Hoy, como se ha visto en Argentina o el Brasil, la flexibilidad y la precarizacin del trabajo y de los derechos laborales han desmantelado antiguos beneficios sociales y lo peor es que se han constituido en ejemplos que inspiran a otros gobiernos.

En Ecuador, durante la dcada de 1990, los derechos laborales galopaban al precipicio, porque las elites empresariales del pas exigan, entre otros asuntos: aumentar la jornada (a 44 y hasta 48 horas), suprimir el pago de horas extras, congelar por algn tiempo el alza de salarios, recortar o suprimir las indemnizaciones, abolir el reparto de utilidades, sujetar los salarios a la productividad y eficiencia en la empresa, etc. Solo les faltaba pedir que reviva la esclavitud. Y de esos pronunciamientos hay suficiente documentacin histrica.

Desde esos aos hasta el presente, la elite empresarial ms poderosa no ha cedido en su afn por conquistar competitividad, eficiencia productiva, crecimiento y altos beneficios, pero a costa de los trabajadores. Con el gobierno del presidente Rafael Correa no fue posible que el capital se impusiera en forma exclusiva y preferente sobre el trabajo, aunque desde 2015 hubo algunas decisiones que flexibilizaron ciertas bases laborales, sin que ello significara volcarse a los intereses simplemente empresariales.

Pero en la actualidad los intereses privados han despertado del ostracismo de una dcada y abiertamente son presentados como inters pblico. Las presiones de las cmaras de la produccin son de tal magnitud que, apoyadas por los medios de comunicacin ligados a sus intereses, parecen ciertas y hasta razonables, luciendo correctas las propuestas por la flexiseguridad laboral.

El documento Consenso Ecuador, que impuls la Cmara de Comercio de Quito el ao pasado, incluso lleg a cuestionar el principio pro operario sobre la idea de que era necesario modernizar la legislacin. La reciente Carta abierta de los gremios empresariales al presidente Moreno continu planteando la introduccin de nuevas modalidades del trabajo e incluso llega a sostener que la jubilacin patronal debera pasar al IESS. Hay empresarios que dicen que el reparto de utilidades afecta su productividad. Otros, con evidente sarcasmo poltico, han aplaudido que la Corte Constitucional haya resuelto la restitucin sin topes del reparto del 15% de las utilidades. Y hasta el Ministro de Trabajo habla de fijar salarios mediante un sistema tcnico sujeto a los principios de la OIT, algo parcialmente cierto, porque depende qu enfoque tcnico se quiera emplear y cules de los principios de la OIT se privilegian soslayando otros.

El dilogo nacional en materia laboral parece convocar solo a un sector: el empresarial. Se dice que Ecuador tiene el salario ms alto de Amrica Latina (obra del corresmo?) y una legislacin del trabajo demasiado reguladora, que afecta las capacidades empresariales. No es cierto. Nuestra legislacin est lejos de otras regulaciones internacionales. Y adems, cabra preguntar cul ser la desgracia laboral en Amrica Latina para que Ecuador, que todava tiene bajas condiciones laborales y bajos salarios, sea un ejemplo a exhibir en la regin?

El salario, puede ser un poderoso instrumento de redistribucin de la riqueza, que actualmente se concentra en una elite de familias ecuatorianas y de millonarios. No es una ddiva generosa, sino parte del valor econmico que los mismos trabajadores generan y del cual tambin se benefician los propietarios del capital, un asunto esclarecido por la teora econmica desde mediados del siglo XIX.

El salario tampoco es un rubro contable sujeto nicamente a parmetros de medicin exclusivamente tcnicos, sino un instrumento social de mejoramiento de condiciones de vida y hasta de ampliacin del mercado interno de consumo, que incluso requiere de negociaciones entre las clases sociales involucradas, algo que no es ajeno a otros pases latinoamericanos y europeos. Pero estas cuestiones son las que menos se valoran al momento de inclinar la balanza simplemente a la consideracin de costos de produccin y no a la promocin del bienestar y la holgura de vida para los trabajadores y sus familias.

Desde luego, la poltica laboral define la naturaleza de todo gobierno, de modo que todava toca esperar las definiciones que en esta materia adopte el gobierno del presidente Lenn Moreno, para saber a ciencia cierta hacia dnde se inclinar la relacin entre capital y trabajo en la sociedad ecuatoriana.

Blogs del autor: www.rutakritica.org

www.historiaypresente.com / www.juanpazymino.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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