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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2018

Francia
Una ventana abierta para combatir a Macron

Lon Crmieux
A lencontre


La jornada de movilizacin del da 22 (ver http://www.vientosur.info/spip.php?article13602: Se abre una ventana para combatir a Macron) ha sido todo un xito.

En 180 ciudades en las que hubo manifestaciones convocadas por 7 sindicatos de la Funcin Pblica, las cifras muestran que todas fueron superiores a las del 10 de octubre de 2017, ltima huelga en el sector, a pesar de que entonces la CFDT y UNAS tambin llamaban a la huelga. La CGT ha contabilizado ms de 500 000 manifestantes (por 400 000 el 10 de octubre). Por otra parte, en Paris 25 000 ferroviarios y ferroviarias tomaron parte en la manifestacin nacional convocada por CGT, SUD, UNSA y CFDT, y el 35% se sum a la convocatoria de huelga realizada por Sud Rail y UNAS.

En la enseanza primaria, el 50% del profesorado hizo huelga. En las Finanzas pblicas, la huelga tuvo un seguimiento superior al 40% a nivel nacional. Tambin se increment el nmero de huelguistas en los hospitales. En algunas ciudades (como Dijon) algunos hospitales (como el Hospital psiquitrico) llevaban en huelga varios das, al igual que en correos de Burdeos, donde 20 oficinas estn en huelga desde hace 15 das.

En la mayora de las ciudades, hubo cortejos de jvenes en las manifestaciones junto a pensionistas, trabajadores y trabajadoras del sector privado de qumicas y metalurga, as como de ferroviarios y ferroviarias que no pudieron ir a la manifestacin de Paris.

Emergen elementos comunes

Evidentemente, las consignas y las reivindicaciones responden a las propias de cada sector. Globalmente, el funcionariado contra la supresin de 120 000 puestos de trabajo en los prximos cuatro aos, la congelacin de salarios y el crecimiento de la precariedad. En el sector del ferrocarril, contra la marcha acelerada hacia la privatizacin, el desmantelamiento del sector pblico y la supresin del estatuto propio para las nuevas contrataciones, con la vista puesta en la puesta en cuestin del actual rgimen de pensiones. En el sector hospitalario, es la degradacin contnua de las condiciones de trabajo y la supresin de camas; en el educativo, el cierre de aulas.

Pero todas ellas se encuadran en un ataque frontal contra los servicios pblicos, la reduccin de presupuestos y empleos y la voluntad de seguir los pasos de otros pases que ya han llevado a cabo las mismas polticas agresivas. Esta comunidad de intereses se ha puesto de relieve en las manifestaciones, aun cuando no en todos los sectores se lleve a cabo al mismo tiempo. Evidentemente, el objetivo del gobierno es dispersar las respuestas y, al mismo tiempo, enredar a las direcciones sindicales en un pseudo-dilogo.

Por lo dems, las preocupaciones en los cortejos de pensionistas y de las y los jvenes se dirigan hacia el rechazo de la poltica de regresin social impulsada por el tndem Macron-Philippe (primer ministro) en relacin a la cuanta de las pensiones, a las ayudas por vivienda, a los procesos de seleccin en la enseanza secundaria y las dificultades para acceder a la enseanza superior.

Las delegaciones del sector privado ponen el nfasis en la agresividad de las polticas patronales (cierre de empresas, congelacin salarial, despidos) con el aval de un gobierno que reduce las contrapartidas para la patronal y la capacidad de accin de los sindicatos y de las y los trabajadores, al tiempo que impone una poltica fiscal favorable a las clases privilegiadas. En cuando a la gente en paro, las nueva reforma dar una vuelta de tuerca ms a la prdida de derechos y a una presin creciente para que acepten contratos precarios y sin cualificacin.

As pues, tras la movilizacin del 22 de marzo, asistimos a un clima de polarizacin social, de movilizaciones en distintos sectores y categoras y de una parte de la juventud escolarizada. La cuestin central ahora mismo es lograr las prximas semanas impulsar un movimiento de conjunto que sea capaz de ganar y bloquear la poltica de Macron.

Algunos elementos reveladores

La impopularidad del gobierno aumenta. Cantidad de encuestas de opinin confirman lo que se barrunta en las empresas y en la calle: a pesar de la imagen que se quiere dar de presidente ganador y seguro de s mismo, afirmando el 23 de marzo en Bruselas que los movimientos sociales no "van hasta el punto de poner en cuestin los compromisos que adquiri durante la campaa", como si se beneficiara de un plebiscito, el apoyo con el que cuenta Macron no va ms all del que tuvieron Sarkozy y Hollande 10 meses despus de su eleccin. Una encuentas de BVA del 21 de marzo muestra que la poltica de Macron slo cuenta con el apoyo del 17% (igual al porcentaje de votos que obtuvo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2017); el 57% de las personas encuestadas tiene una mala opinin de su poltica. En otro sondeo, el 55% se mostraba a favor de las huelgas del da 22 y en el caso de la huelga en el sector pblico, el apoyo alcanzaba el 82%. Por otra parte, dos tercios de las personas encuestadas consideran que la degradacin de los servicios pblicos es consecuencia de la reduccin presupuestaria desarrollada por el gobierno.

Este descrdito se ve acrecentado por la imagen de presidente de ricos, PDG de la France, que quiere otorgarse a s mismo Macron. Estos ltimos das han reforzado ese sentimiento por el hecho de que Bernard Arnault (PDG de LVMH, al que Macron cita como ejemplo de los "primeros de la cordada" que tiran de la Francia hacia arriba) increment su fortuna personal en 30 000 millones de dlares en 2017, situndola en ms de 72 000 millones.

Frente a la contestacin social, el primer objetivo del gobierno es evitar la convergencia de las luchas. Para ello maneja el calendario de la Asamblea Nacional, que prev iniciar el proceso para el decreto-ley sobre la SNCF (ferrocarril pblico) a principios de abril y abordar los ataques a la Funcin pblica en los meses siguientes, combinndolo con reuniones pedaggicas con las direcciones sindicales. El objetivo es claro: aislar a los distintos sectores.

Estos das, la propaganda gubernamental, transmitida con complacencia por los grandes media cuya lnea editorial bendice a Macron desde que fue elegido, se centra en varios puntos: devaluar el xito del da 22, presentndolo como un medio-fracaso, aunque vaya contra la realidad; despus, centrar la ofensiva contra los privilegiados ferroviarios, a quienes se les acusa de bloquear el pas durante semanas; destilar las imgenes de forma que las manifestaciones se reducen a escenas de violencia, como lo hizo Manuel Valls durante las manifestacin contra la Ley El Khomri en 2016; por ltimo, el gobierno va a tratar de matar en el huevo las posibilidades de poner en pie un movimiento entre la juventud escolarizada y, sobre todo, en las universidades van en ese sentido: intervenciones policiales contra las y los jvenes en las manifestaciones del 22, pero tambin poniendo bajo tutela la Universidad Jean Jaurs Toulouse 2 en la que los estudiantes se oponen a que se les integre en la escuela de Ingenieros, sinnimo de una creciente seleccin. O la intervencin de milicias en la universidad de derecho de Montpellier con la autorizacin del decano [que, tras el escndalo que supuso el acto, se ha visto obligado a dimitir].

Quebrar un clima de simpata y cohesin en aumento

Todas estas maniobran estn orientadas a desmoralizar y frenar la dinmica de simpata y cohesin que est en marcha.

Pero el elemento principal sobre el que pueden actuar de forma directa las y los militantes es, evidentemente, la convergencia de las huelgas, de las movilizaciones de los distintos sectores y superar en los das que vienen la divisin y el bloqueo de las direccin sindicales confederales.

Es preciso hacer converger los movilizacin de la juventud, de los Hospitales, de las residencias, de la Funcin pblica, de Correos y, por supuesto, de la SNCF y, ms all de eso, a los sectores en lucha del sector privado. Existen pasarelas, puntos comunes, para lograrlo, pero para que se haga realidad es necesario que las fuerzas militantes en los sindicatos se coordinen tanto local como nacionalmente en los distintos sectores. El problema que tenemos que superar es que, por diversas razones, no existe una calendario sindical a la altura de las circunstancias que sirva de punto de apoyo para trabajar en pro de esta convergencia.

A nivel nacional, solo la CGT propone una fecha de movilizacin interprofesional el 19 de abril; es decir, casi a un mes del 22 de marzo, 15 das despus de que se inicie la huelga en la SCNF y en medio de las vacaciones escolares de Pascua. Por eso, resulta contradictorio afirmar, como lo hace Ph. Martinez secretario general de la CGT- que es necesario elevar el nivel de movilizacin y proponer la fecha que propone que no ofrece ninguna fecha concreta para los sectores combativos.

Ahora bien, la posicin de la CGT queda lejos de la poltica de la direccin del sindicato Force Ouvri, en el que si bien muchos dirigentes locales y de federaciones mantienen una actitud combativa, su secretario general, Mailly, rechaza por ahora cualquier perspectiva de convergencia. Por otra parte, ya declar el 6 de marzo que dudada "de la voluntad de los trabajadores y trabajadoras de salir masivamente a la calle de forma interprofesional". Por su parte, para Berger secretario general de la CFDT- "la convergencia de las luchas no es caf de su gusto". Slo el sindicato Solidaries, con un peso mucho menor en el mbito sindical, se pronuncia de forma clara por la convergencia entre el sector pblico y privado.

La intersindical de la Funcin pblica que llam a la movilizacin del 22 de marzo se vuelve a reunir el da 27. El 30, la intersindical de Air France tiene convocada una huelga. El 31 es la intersindical de Carrefour la que moviliza contra la supresin de empleo y aumentos salariales. En las residencias (EHPAD), la intersindical an no previsto nuevas fechas de movilizacin.

A pesar de esta aparente dispersin, todos los sectores combativos tienen en mente la fecha del 3 de abril, inicio de la huelga en la SNCF. Incluso si la CGT, CFDT, y UNSA SNCF preconizan un ritmo de 2 das de huelga cada 5 das, Sud Rail llama a votar en las asambleas por una huelga reconducible (a prolongar da a da, sin fecha de finalizacin) a partir del 3.

En Paris, la intersindical de Finanzas pblicas (CGT,Solidarires, FO) llama a la huelga el 3 de abril. Lo mismo la coordinacin de hospital de la CGT reunida el viernes pasado. En muchas ciudades, como Burdeos, Grenoble o Rouen, las fechas del 3 y4 de abril se plantean como una fecha para converger en Asambleas generales.

En todos estos ejemplos, las y los militantes combativos han comprendido que el camino no est definido de antemano y que es necesario superar la divisin entre los sectores, la divisin sindical y no someterse a un calendario que no plantea la convergencia. Esto va a llevar rpidamente a la puesta en pie de slidas coordinaciones intersindicales locales que agrupando a los diferentes sectores y dando aliento a los sectores en huelga, favorezcan la extensin de la lucha. Ahora bien, la partida no est, ni mucho menos, ganada.

As pues, estando el verdadero reto en estas coordinaciones, lo que necesita imponerse en los prximos das es un cambio de clima poltico. La convergencia no se ha de efectuar nicamente en trminos de solidaridad con las y los trabajadoras de la SNCF, sino en trminos de marchemos juntos y juntas, de plataforma convergente en defensa de los servicios pblicos, contra la poltica austeritaria del gobierno, llena de regalos para la patronal y de ataques para el mundo del trabajo.

Por parte de las organizaciones polticas de izquierda, el llamamiento lanzado por Olivier Besancenot y el NPA para construir la unidad en torno a las y los trabajadores del ferrocarril y del conjunto de los servicios pblicos en rechazo a las polticas antisociales del gobierno tuvo una buena acogida y constituye un signo de los tiempos que corren. Besancenot se ha convertir estos das, en las encuestas, el personaje poltico ms popular entre los simpatizantes de la izquierda por su lenguaje combativo y unitario.

El camino abierto se puede avanzar con el objetivo de tejer un frente unitario que agrupe a sindicatos, partidos y movimiento asociativos en torno a exigencias comunes; una convergencia estable; un marchemos juntos hacia una huelga general que haga recular a Macron.

https://alencontre.org/

Traduccin Viento Sur

http://www.vientosur.info/



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