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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2018

Un aporte para la reflexin de semana "santa"...
cmo impedir que Uribe-Duque gane la presidencia en la primera vuelta?

Fernando Dorado
Rebelin


Ms all de la realidad virtual lo importante es la realidad de lo virtual. Deleuze-Zizek

Sinceramente confiaba que Fajardo con el empuje de Claudia (verdes) y la experiencia de Robledo (polo) iba a ser capaz de consolidar una alternativa democrtica electoral para el momento actual.

De acuerdo a las condiciones concretas de nuestro pas, pensaba (y lo creo) que esa era una opcin posible y viable para derrotar (parcialmente) a las camarillas corruptas y guerreristas que dominan nuestro pas.

Esas condiciones son (entre otras):

a) Estamos saliendo de una guerra de ms de 60 aos.

b) El proceso de paz termin desprestigiado ante las mayoras nacionales.

c) Ese desprestigio corre por cuenta de la demagogia de Santos y el triunfalismo de las Farc.

d) A ojos de las mayoras, los sectores democrticos (incluida la izquierda) terminamos comprometidos con esa desprestigiada poltica.

e) No fuimos capaces de disear una estrategia de apoyo al proceso de paz que mostrara total independencia frente a Santos y a las Farc. No era fcil pero si era posible.

f) El uribismo a la cabeza de los enemigos de la paz logr posicionarse como la oposicin a Santos y lo que l representa.

En esas circunstancias era viable la propuesta de posicionar la lucha contra la corrupcin poltico-administrativa para debilitar y derrotar la falsa polarizacin entre Uribe y Santos, que se planteaba alrededor de la supuesta contradiccin entre impunidad y justicia.

La prctica demostr que Fajardo y la Coalicin Colombia nunca entendieron lo que era enfrentar la "falsa polarizacin". Se confundi lo que era la poltica de reconciliacin entre los colombianos con la consigna del "ni-ni" que significaba para Fajardo no enfrentar de verdad ni a corruptos ni a guerreristas. La decencia se confundi con debilidad y termin convertida en "tibieza".

Pero tambin se cometieron errores de estrategia que impidieron que la poltica de la CoCo se discutiera con las bases y dirigentes regionales de los verdes, polistas y otros sectores amigos. Los acuerdos y decisiones se centralizaron en los candidatos y en los principales dirigentes. No se realiz la consulta interpartidista entre Fajardo, Claudia y Robledo, dejndole el espacio despejado a las otras fuerzas en contienda.

Pero lo ms grave, que saca a relucir esas deficiencias conceptuales y prcticas acumuladas, consiste en que Fajardo nunca plante con suficiente fuerza las propuestas y soluciones acordadas en el programa frente a problemas sentidos por la poblacin como corrupcin, empleo, salud, seguridad, educacin, medio ambiente, etc. Se le dio prioridad a las "formas" de accin poltica sin avanzar en los "contenidos" programticos. No se logr posicionar una sola idea-fuerza que identificara a su campaa.

De esa manera, quien desde antes de las elecciones del 11 de marzo empez a quitarle electores a Fajardo fue Duque. Uribe y sus estrategas se dieron cuenta que la Consulta Interpartidista se iba a convertir en una especie de primera vuelta adelantada (as la plante Petro) y hbilmente convirtieron al candidato de la Colombia Humana en la nueva "amenaza castrochavista" que antes identificaban con las Farc.

Paralelamente, convirtieron a Duque en un Fajardo II. Pasaron de atacar el proceso de paz a plantear su consigna de ni trizas ni risas, asumiendo en la prctica la continuidad del proceso de fin negociado del conflicto, y frente a la crtica petrista a Fajardo por contar con el apoyo de los empresarios paisas, se concentraron en la defensa de los emprendedores (que aspiran a ser empresarios), siempre colocando a Venezuela como el referente negativo para identificarlo con Petro.

Adems, lo que agrav todo fue que la dirigencia de la CoCo se confundi y perdi el norte. En vez de sopesar los resultados identificando sus propios errores, terminaron cayendo en la trampa de Uribe. Arremetieron en ataques contra Petro agudizando la contradiccin al interior de sus partidos y se ubicaron en el campo de la derecha.

Esa situacin los ha llevado a cometer an ms errores. Aceptar "tomarse el tinto" con De la Calle pero sin Petro, enva un mensaje todava ms negativo, tanto de sectarismo hirsuto como de desubicacin total.

A dos meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales el escenario ha quedado planteado en trminos de una segunda vuelta adelantada entre Duque y Petro. Buena parte de los caciques de todos los partidos tradicionales en su oportunismo rastrero se van a plegar ante Uribe-Duque, incluso abandonando a Vargas Lleras (quien nunca pudo mostrarse "anti-santista" y est pagando su oportunismo).

El nico que puede impedir que Duque gane en forma absoluta la presidencia en primera vuelta es el mismo Petro, intentando jalonar alrededor suyo a todas las fuerzas de la paz y de la radical lucha contra la corrupcin, no con base en acuerdos burocrticos sino desarrollando una agresiva campaa para movilizar a todos los indignados y a los abstencionistas.

De lograrse ese objetivo, ello sera una derrota parcial para Uribe-Duque. No sabemos si ello alcance para lograr la presidencia en la segunda vuelta para los sectores democrticos pero, al menos, toda esta etapa puede servir para posicionar entre el pueblo y la ciudadana una serie de propuestas y de revitalizar a las fuerzas democrticas para que se conviertan en una barrera que impida que Uribe-Duque nos regrese a las pocas ms oscuras de la nefasta "seguridad democrtica".

Por lo menos hacia el futuro se empieza a desbrozar el camino. Los corruptos y guerreristas van a quedar nuevamente del lado del urbismo y los sectores democrticos pueden ser liderados por fuerzas de izquierda, que tendrn que re-inventarse hacia el futuro para poderse unir y acertar (sin desechar los intentos y experiencias de la CoCo).

Queda pendiente la tarea de las nuevas generaciones de construir en verdad una alternativa poltica que evale toda la etapa histrica que hemos vivido desde los aos 50s y se proponga la organizacin de un nuevo proyecto poltico, no solo para Colombia sino para Amrica Latina y el mundo.

Nota 1: En las elecciones legislativas del 11 de marzo de 2018 merm la abstencin. En comparacin con 2014, el abstencionismo es menor, puesto que este ao la cantidad de votantes fue del 47,8 %, ese ao fue de 43,58 %.

Nota 2: En el departamento del Cauca en todos los municipios Petro le gan a Duque en la consulta interpartidista, as fueran diferentes consultas, y en esos municipios est en desarrollo una rebelin de los liberales de base contra los jefes liberales que estn con Vargas Lleras.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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