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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2018

Seis aos de plazo son suficientes

Rodolfo Bueno
Rebelin


Rusia se encuentra en la encrucijada de ser o no ser. Todo el podero controlado por el sector oligrquico de Occidente le declar desde hace mucho una guerra a muerte, que deba concluir con la desaparicin de este pas y el reparto de sus despojos entre las hordas vencedoras. Con la perestroika y la desintegracin de la URSS casi logran esta finalidad, pues Rusia pas a ser gobernada por tteres que respondan a intereses forneos. Parecera que en un momento de sobriedad, Yeltsin, molesto ante tanto engao consecutivo, recuper la cordura y deleg el poder a Putin. Al inicio, pocos cayeron en cuenta del significativo cambio representado por ese paso, aunque sus primeros movimientos, firmes y decisivos, indicaban que todo era para el bien de su pas. Fue en Munich cuando sus palabras sealaron que los cambios iban en serio.

No le hicieron caso y continuaron actuando como si nada hubiera ocurrido. Rodearon a Rusia con cuatrocientas bases militares; en contra de lo que haban prometido, no avanzar ni una sola pulgada, acercaron la OTAN hasta las mismas puertas de Mosc; apoyaron a los movimientos terroristas y separatistas de Rusia; pese a los acuerdos firmados el da anterior, dieron en Ucrania un golpe de Estado de tinte fascista, seguros que desde el lugar donde Rusia haba nacido, con muchas regiones pobladas mayoritariamente por rusos, podan extender sus dominios incluso hasta Siberia o hasta donde pudieran. Pas lo contrario, Crimea retorn al seno de su madre patria; fomentaron revoluciones de colores por todo el Medio Oriente y, con mercenarios trados de todos los rincones del planeta, iniciaron la guerra civil en Siria. Rusia qued acorralada.

Pero mientras ms amenazaban a la existencia de Rusia, ms se fortificaba su podero y se consolidaban las fuerzas internas que impedan su desintegracin. Putin lider esos procesos. Pensaron que si la rodeaban con sistemas antimisiles, romperan la paridad estratgica alcanzada durante la Guerra Fra. No fue as. No lo hagan, les advirti Putin. Si lo hacen, vamos a desarrollar armas de alta tecnologa que volvern inoperantes vuestras medidas. No le prestaron odos. Ahora que Rusia lo ha logrado y les extiende la mano para acordar un desarme, que evite una costosa carrera de armamentos, se niegan aceptarla e inician una confrontacin destinada al fracaso.

Tienen un paso de ventaja, la rusofobia sembrada en el transcurso de largos aos. No es necesaria ninguna prueba, Rusia, por definicin de ellos, es culpable de todo, as lo han pregonado en los medios masivos de informacin, y han logrado que buena parte de la opinin pblica mundial se trague esa rueda de molino. Al pas que no se alinee con ellos le quitan el resuello. Tambin tienen otro aval, saben que Rusia no los va a agredir, que cre sus imparables armas para evitar una agresin en su contra, que se vea venir a corto plazo.

Pero nada de eso les va a servir. Putin, luego de que fortificara a las fuerzas armadas para defender la soberana, las riquezas, la libertad y la independencia de Rusia, se va a esforzar ahora en que su pas obtenga los mismos logros en el campo educacional, cultural, ecolgico, cientfico, social, econmico y de salubridad. Sus enemigos estn persuadidos de que aislando a Rusia pueden impedir su crecimiento de vanguardia. Se equivocan, no la van a aislar. Al contrario, su influencia en el mundo se va a extender en la medida en que Rusia cumpla con el objetivo de lograr una alta calidad de vida para su poblacin.

Y as como antes los sectores ms retrgrados de Occidente no creyeron que Rusia tuviera una ideologa propia con altos valores filosficos, morales, religiosos, culturales, artsticos y, en general, algn tipo de civilizacin, ni que pudiera defenderse de la ofensiva emprendida por ellos, ahora no aceptan que Putin no ha sido derrotado y que Rusia va a lograr un desarrollo sostenido y estable. En ese sentido, se diferencian muy poco de Hitler y el alto mando de la Alemania Nazi que, por menospreciar a la sociedad rusa, perdieron la guerra.

La alta votacin obtenida por Putin, casi el 77% de los votos, algo sin precedentes en la historia de Rusia, le da gran popularidad y una fuerza organizada, que ya la quisiera todo dirigente poltico de cualquier pas, y que a la sociedad rusa le servir en los prximos seis aos de punto de apoyo para lograr sus objetivos; pero ese mismo poder le exige a Putin un mayor compromiso en la realizacin de los profundos cambios que requiere su colectividad. Esta tarea es difcil porque sus enemigos, para impedir su xito, lo van a denigrar por todos los medios y van intentar aislar a Rusia mediante sanciones de toda ndole. Pero van a perder porque los rusos ya superaron el trauma que les inculc Gorbachev, les hizo creer que todo lo de Occidente era superior y deban inclinarse ante tanta supremaca. Luego de que los rusos saborearan lo que propugnaba la propaganda occidental, comprobaron que ellos tenan una cultura no inferior a la ajena. Rusia, igual que el resto del mundo, tiene problemas, algunos copiados de Occidente, por eso el objetivo a alcanzar no es fcil; pero el alto amor propio de su pueblo, sus inmensas riquezas naturales y su vala ancestral en todos los mbitos de la vida cotidiana harn factible su permanencia en el mundo.

Seis aos parecen ser un plazo muy corto para cumplir con tan alto propsito, pero si Rusia, cabeza de la URSS, pudo en cuatro aos derrotar a la mayor coalicin armada de la historia, la Europa continental encabezada por la Alemania Nazi, es de esperar que ahora, cuando ha logrado elevados niveles de progreso tcnico, este plazo sea suficiente para alcanzar el objetivo planteado. Durante la Gran Guerra Patria, las condiciones eran adversas, pues se enfrentaban a una guerra de exterminio dirigida por gente cruel y fantica, por nazis dispuestos a cumplir sin chistar las rdenes de Hitler, por inhumanas y despiadadas que fueran, pero ahora, cuando a ojos vista Rusia ha renacido, es de esperar que la Sra. May, a la que le falta la inteligencia, la audacia y la astucia de Hitler, fracase en la tramoya que con sus aclitos impulsa.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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