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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2018

La guerra comercial de Trump amenaza la economa estadounidense y el orden global

Diego Herranz
Pblico

La subida arancelaria al acero y el aluminio de EEUU es un riesgo sistmico. Contra la economa de EEUU, dopada por rebajas fiscales histricas, con dficits sin parangn, en pleno giro de su poltica monetaria y con un dlar dbil. Contra la seguridad global, por la afrenta a aliados geoestratgicos. Y contra el raciocinio: ninguna guerra comercial ha ocasionado riqueza nacional, sino tensiones o desastres globales.


Contenedores de mercancas. Aly Song (Reuters)

El ciudadano Trump contra el resto del mundo. As es el actual To Sam. Dispara sus tuits como si no hubiera un maana. Desde el minuto uno de la asuncin de su cargo, el comandante en jefe del ejrcito ms avanzado tecnolgica y militarmente del planeta y de la nica potencia nuclear que ha utilizado armas atmicas contra poblacin civil no ha parado de lanzar diatribas y mensajes ofensivos y amenazadores. Fiel a su ideario, dicen sus aclitos. Quizs uno de los que ms ha disfrutado ha sido el que, hace un par de semanas, se considera de forma unnime en todas las cancilleras del mundo como una declaracin de guerra comercial.

Porque, a juzgar por el contenido y el tono de sus proclamas, y por la constatacin de sus ms fieles asesores en la Casa Blanca, la defensa del proteccionismo y las apelaciones al patriotismo son las dos piedras filosofales de su ideario. Los temas con los que se siente plenamente realizado, los que colman su ego. Ms, incluso, que su feroz, constante y numantina insistencia en que el Congreso firme el acta de defuncin del MediCare o la Ley Dodd-Frank -la asistencia universal de la sanidad y las reglas contra las malas praxis del sector financiero, que hizo acopio de activos txicos hasta el punto de desencadenar el mayor credit crunch desde 1929, y en respaldo de los derechos del consumidor- dos de las iniciativas que marcaron el mandato de su antecesor, Barack Obama.

O que su doble rebaja fiscal, sin precedentes en la historia por el calibre de sus recortes tributarios, o el incremento presupuestario, tambin histrico, destinado a Defensa, que manejar este ao una partida de nada menos que 600.000 millones de dlares. Bajo la justificacin de modernizar el ejrcito, dotarle de armas innovadoras y preparar a EEUU ante nuevos desafos globales.

Pero la afrenta de Donald Trump contra el libre comercio puede provocar que su deflagracin le salga por la culata. Porque los efectos colaterales de su ordenado incremento de tarifas sobre las importaciones de acero -del 25%- y de aluminio (10%) no parecen que estn completamente bajo el control del actual inquilino de la Casa Blanca. Hay, al menos, cinco aspectos que ofrecen sombras. Es decir, que revelan dudas sobre la victoria de EEUU en esta contienda. Todos ellos, de enorme valor para Washington. De ndole econmico, aunque tambin geoestratgico. Y que dejan en entredicho las palabras de Trump, en su cuenta personal de Twitter, de que "las guerras comerciales son buenas" o su pronstico de que EEUU "ganar" la contienda.

1.- Aliados de Washington que recogen el guante.

"El acero es el acero. Si no tienes acero, no tienes un pas". La proclamacin de Trump en la Sala Roosevelt de la Casa Blanca es una llamada al proteccionismo. Al patriotismo. Sobre todo, de industrias metalrgicas poco competitivas e instaladas en el interior del pas, caladero de votos republicanos y de adeptos del presidente de EEUU. "Estas acciones se han tomado porque no hay otra eleccin, porque son necesarias para preservar nuestra seguridad nacional", explicaba Trump antes de sentenciar: "La mayora de los pases que nos amenazan con lo peor del comercio y de la defensa militar son nuestros aliados, como a ellos mismos les gusta denominarse". El dirigente norteamericano haca referencia, sin citarlos, a que tres aliados de la OTAN, Corea del Sur, Japn, India, Taiwn y Mxico estn entre los diez que lideraron las ventas de acero en suelo estadounidense. Es la competencia desleal a los trabajadores metalrgicos que, ahora -segn Trump- hay que defender a ultranza como parte de la soberana nacional.

Pero este primer muro arancelario, que sumar al fronterizo con Mxico, han dejado un reguero de rivales. Europa, Japn, China, Rusia y sus vecinos del todava latente Nafta (Canad y Mxico) estn dispuestos a presentar batalla a Washington. La UE, por ejemplo, ha enumerado un listado de 350 productos a los que aplicar gravmenes si EEUU consuma su amenaza sobre el acero y el aluminio. En realidad, son dos listas negras que, en conjunto, suman 6.400 millones de euros en ventas. La primera, la respuesta al acero, elevara un 25% las tarifas sobre 180 bienes made in US. Si finalmente, Trump consuma su orden, prevista para el 23 de marzo. Entrara en vigor a los 90 das. La segunda, algo menos cuantitativa, tendra una prima de importacin del 10%, que no sera inmediata. Pero que afectara al whiskey, el papel, los textiles, el calzado o las joyas. En caso de que la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) dictaminara que EEUU ha vulnerado, con su decisin, el principio de libre circulacin de mercancas y servicios.