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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2018

Pensar y medir el estancamiento secular

Michel Husson
Viento Sur


Existe hoy da un debate entre economistas bastante fascinante, tan opuestas son las posiciones. Por un lado, algunos avanzan previsiones catastrofistas en cuanto a los efectos de las nuevas tecnologas sobre el empleo, y lo ms sorprendente es que se les califica de "tecno-optimistas". Enfrente, los "tecno-escpticos" constatan la ralentizacin tendencial de los aumentos de productividad del trabajo y anuncian el advenimiento de un "estancamiento secular" 1/.

El siguiente grfico muestra esta tendencia que comenz al menos a partir de la gran recesin de mediados de los aos 1970. Plantea un autntico enigma, como reconoca Patrick Artus: "No se comprende bien por qu, a pesar del desarrollo de la informtica, del esfuerzo de investigacin y de innovacin, los aumentos de productividad disminuyen y el crecimiento a largo plazo se vuelve dbil, en resumen, ya no se sabe analizar la situacin a largo plazo de las economas" 2/.

Aumentos de productividad anuales en el conjunto de la economa francesa medias por perodos

Fuente: Jean Gadrey, "Effondrement historique des gains de productivit", 29/06/2015

Un problema de medida?

Sigue por tanto de actualidad la paradoja que enunci hace treinta aos Robert Solow: las nuevas tecnologas estn por todas partes, excepto en las estadsticas de productividad. Entre las explicaciones que se han avanzado para explicar esta paradoja est la idea de que los instrumentos estadsticos tradicionales no tienen en cuenta la nueva naturaleza de los bienes y servicios surgidos de la economa "digital".

Hay que volver por tanto a la definicin de la productividad del trabajo: pretende medir el "volumen" de bienes y servicios producidos en una hora de trabajo. Cmo se calcula este volumen en las contabilidades nacionales? Se suma la facturacin de todas las empresas y se deducen despus los consumos intermedios (los intercambios entre empresas) y as se obtiene el PIB expresado en euros, a precios corrientes o en valor. Para obtener un volumen se necesita un ndice de precios.

Entonces aparecen los temibles problemas metodolgicos, porque la naturaleza misma de los productos cambia en el tiempo. Cmo comparar, por ejemplo, un smartphone de hoy y un telfono de cable de hace treinta aos? Los precios deben ser ajustados para tener en cuenta los "efectos cualidad" que corresponden a estos cambios de naturaleza. El PIB "a precios constantes", esto es sin inflacin, se obtienen dividiendo ("deflactando") el PIB a precios corrientes por el ndice de precios.

Pero el propio trmino "cualidad" es engaoso. Tomemos una empresa que produce ordenadores; supongamos para simplificar que todos los aos vende el mismo nmero (volumen) de ordenadores al mismo precio. Pero como las propiedades de los ordenadores van mejorando en el tiempo, su precio debera ser corregido a la baja para tener en cuenta este "efecto cualidad", y el volumen de produccin, y por tanto la productividad, seran ms elevados. Esta es una de las explicaciones avanzadas para explicar la "paradoja de Solow".

Este mtodo introduce un corrimiento conceptual. El PIB "en volumen" sigue siendo un agregado de valores de cambio corregidos para eliminar el efecto de la inflacin. Eso no puede ser al mismo tiempo una medida de la utilidad para el consumidor. Y es muy difcil salirse de este dilema, sobre todo porque los mtodos estadsticos de los precios "hednicos" o de manera ms explcita de los ndices "de utilidad constante" introducen esta confusin3/. Todo ocurre como si la pareja PIB en valor/PIB en volumen fuera asimilable a la distincin clsica entre valor de cambio y valor de uso.

El PIB es fundamentalmente (dejando aqu de lado el PIB no mercantil) una suma de cifras de facturacin y hace referencia al valor de cambio de las mercancas producidas. La operacin consistente en tener en cuenta los precios no puede transformar este agregado en una evaluacin del valor de uso de los productos. Habramos ganado mucho tiempo ahorrndonos la avalancha de literatura que pretenda derribar puertas abiertas, "descubriendo" que el PIB no mide el bienestar, ni la felicidad. El PIB es adecuado a su objeto, la medida de la actividad mercantil del capitalismo.

Un ejemplo perfecto de este tipo de confusin es esta observacin procedente del antiguo economista jefe del Banco de Inglaterra, Charles Bean: "una parte creciente del consumo son productos digitales gratuitos o financiados por otros medios, como la publicidad. Aunque los bienes virtuales gratuitos tengan claramente valor para los consumidores, estn excludos del PIB, conforme a las normas estadisticas internacionales. Por consiguiente, nuestras medidas podran no considerar a una parte creciente de la actividad econmica"4/. Hay una confusin entre "valor [de uso] para los consumidores" y "actividad econmica". Tal vez sea sa la clave del "estancamiento secular": las innovaciones tecnolgicas aumentan desde luego el bienestar de los consumidores, pero este aumento no est ligado a una produccin mercantil. Por ejemplo, el "valor" que representa para el consumidor escuchar msica en la red representa un valor de uso, pero no un valor de cambio.

Un estudio muestra adems que las innovaciones informticas slo explican como mucho un sexto de la ralentizacin de la productividad 5/. Otro estudio presenta un resultado an ms perturbador. Cuando los aumentos de productividad ligados a las nuevas tecnologas pueden ser observados, son resultado de "un descenso de la produccin relativa [del sector considerado] y de un descenso an ms rpido del empleo"6/. Es difcil conciliar estos "descensos de produccin con la idea de que la informatizacin y las nuevas tecnologas incorporadas en los nuevos equipamientos estn en el origen de una revolucin de la productividad". Y los autores concluyen que sus resultados "sugieren por lo menos que las soluciones de la paradoja de Solow que se han propuesto hasta ahora deben ser examinadas de manera crtica, y que los partidarios de una ruptura tecnolgica deben proporcionar pruebas ms directas de las transformaciones inducidas por las nuevas tecnologas".

Valor y efecto til

Cada mercanca tiene un valor de cambio, es su precio. Tiene adems algunas especificidades cualitativas, por ejemplo el tamao de una pantalla plana, la potencia de un procesador, la duracin de un corte de pelo o de una consulta mdica, etc. Lo que los estadsticos denominan "cualidad". Pero habra que introducir una tercera dimensin, su "efecto til", que sera su verdadero valor de uso. Se trata de una nocin subjetiva que depende de una evaluacin individual (las preferencias del consumidor) o de decisiones colectivas tras una deliberacin poltica.

Ahora bien, "cualidad" y "efecto til" no tienen por qu coincidir. Si a eso se aade el impacto ambiental de cada mercanca, se llega a la conclusin de que slo una batera de indicadores puede informar de estas mltiples dimensiones. Esta nocin de efecto til est sacada del Anti-Duhring de Engels7/: "son a fin de cuentas los efectos tiles, ponderados entre ellos y en relacin a las cantidades de trabajo necesarias para su produccin, los que determinarn el plan". Hoy habra que aadir "y en relacin a las limitaciones ambientales", para tener una buena definicin de la planificacin ecolgica. Engels aade incluso que "esta evaluacin del efecto til y del gasto de trabajo en la decisin relativa a la produccin es todo lo que queda en una sociedad comunista del concepto de valor de la economa poltica". Es una manera de subrayar la necesidad de otro clculo econmico que se base en una evaluacin colectiva de los "efectos tiles".

Un capitalismo estacionario?

Admitamos ahora la hiptesis de estancamiento secular y por tanto de aumentos de productividad rigurosamente nulos. Cules seran sus implicaciones en la tasa de ganancia? La evolucin de este barmetro del capitalismo depende de tres factores: aumenta con la productividad del trabajo y baja con el salario y el capital per capita. Si se supone que el capital per capita y la productividad del trabajo se mantienen constantes, quedara esta regla simple: la tasa de ganancia vara en razn inversa al salario real.

La cuestin planteada a partir de estos hechos simplificados es la reproduccin del capital. El PIB es producto de la productividad del trabajo por el empleo o por el nmero de horas trabajadas, segn se mida la productividad a partir de los efectivos o de las horas de trabajo. El PIB ya slo podra progresar aumentando los efectivos o la duracin del trabajo.

Esta configuracin as obtenida se complica considerando los mecanismos de redistribucin, en particular las jubilaciones. Suponiendo que la tasa de sustitucin (la relacin entre pensin media y salario medio) sea constante, se obtiene una ecuacin bsica que describe el equilibrio de un sistema de jubilaciones por reparto. Establece que el salario medio debe aumentar al igual que la productividad del trabajo, del que hay que deducir una parte correspondiente al aumento del ratio de dependencia (la relacin entre jubilados y activos).

Este equivalente-productividad del envejecimiento (medido por la evolucin del ratio de dependencia) es, en el caso de Francia, del orden de 0,5% al ao. Pero si el crecimiento de la productividad se supone nulo, implica no slo una transferencia continua de los asalariados hacia los jubilados, sino un descenso del conjunto de las rentas, salarios y pensiones. Para decirlo ms claramente, el PIB aumenta pero, teniendo en cuenta una productividad del trabajo que se supone nula, slo aumenta en proporcin al empleo. El PIB per capita es constante pero baja si se le relaciona con los beneficiarios (asalariados + inactivos). Si se hace intervenir la duracin del trabajo, la conclusin es tambin clara: el mantenimiento del ingreso para todos slo es posible si la duracin del trabajo de los activos aumenta, para compensar el "equivalente-productividad".

La cuestin que se plantea entonces es saber si dicho "estado estacionario" es compatible con el capitalismo. Desde 1991, Herman Daly se plante implcitamente esta cuestin y respondi positivamente. Imaginaba una economa estacionaria (Steady-State Economy) que podra estar "basada en premisas perfectamente respetables: propiedad privada, libre mercado, rechazo de las burocracias y del control centralizado"8/. En su libro Prosperidad sin crecimiento, Tim Jackson defiende tambin que una economa sin crecimiento es compatible con el capitalismo: "pueden existir −y existen− economas capitalistas que no estn en crecimiento () es posible, en principio, estabilizar una economa capitalista relativamente clsica" 9/.

Pero parece difcil imaginar un capitalismo sin crecimiento, porque este modo de produccin est basado en la competencia entre capitales, en la acumulacin sin fin y en la maximizacin de la ganancia. Basta con observar cmo reacciona este sistema de manera socialmente regresiva a la ralentizacin de los aumentos de productividad (y a la crisis) para comprender que no puede acomodarse a una economa parsimoniosa. Esta perspectiva de un agotamiento de los aumentos de productividad y an ms el desafo climtico hacer necesario pasar a otro clculo econmico: el objetivo no sera ya maximizar la ganancia sino maximizar el bienestar sin coaccin ambiental. En esta sociedad, utilizando una frmula de Marx, "los productores asociados gestionan racionalmente su metabolismo con la naturaleza".

Traduccin: viento sur

http://www.historicalmaterialism.org/blog/explanatory-value-theory-uneven-and-combined-development

Notas:

1/ Michel Husson, "Stagnaton sculaire ou croissance numrique?", Analyses et Documents conomiques, n 122, junio 2016.

2/ Patrick Artus, "On ne sait plus analyser la situation long terme des conomies", 7/12/2017.

3/ Florence Jany-Catrice, "Conflicts in the calculation and use of the price index: the case of France", Cambridge Journal of Economics, 2017.

4/ Charles Bean, "Measuring the Value of Free", Project Syndicate, 3/05/2017

5/ David Byrne, John Fernald, Marshall Reinsdorf, "Does the United States have a productivuty slowdown or a measurement problem?", Brookings Papers, marzo 2016.

6/ Daron Acemoglu, David Autor, David Dorn, Gordon Hanson, Brendan Price (2014), "Return of tje Solow Paradox?", American Economic Review, Vol. 104, n 5.

7/ Friedrich Engels, Anti-Dhring, 1878.

8/ Herman Daly, Steady-State Economics, 1991.

9/ Tim Jackson, Prosperit sans croissance, De Boeck, 2010. Ver la resea de Jean Gadrey, 17/04/2011.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article13626



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