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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2018

ltimo parte de guerra

Vctor Arrogante
Rebelin


En el da de hoy, cautivo y desarmado el Ejrcito Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus ltimos objetivos militares. La guerra ha terminado. El Generalsimo Franco. Burgos, 1 de abril de 1939. A las 22,3 horas y a travs Radio Nacional, Fernando Fernndez de Crdoba, lea el que sera el ltimo parte de la guerra. Haba sido redactado por Francisco Franco, en la sede del gobierno del bando nacional.

Con esta alocucin, hace setenta y nueva aos, se pona fin a 2 aos, 8 meses y 15 das de guerra, que acab con la victoria de lo nacionales, con el general Franco al frente, dando paso a la dictadura criminal, que dur ms de cuarenta aos. La guerra comenz, tras el fracaso parcial del golpe de Estado del 17 y 18 de julio. El bando nacional lo integraba Falange Espaola, carlistas, monrquicos alfonsinos de Renovacin Espaola y grupos conservadores. El bando republicano, el Frente Popular, integrado por los partidos Izquierda Republicana y Unin Republicana, el Partido Socialista Obrero Espaol, el movimiento obrero y los sindicatos UGT y CNT.

Los sublevados eran partidarios de un rgimen de carcter nacionalista totalitario que posteriormente se transform en el franquismo. El bando republicano persegua diversos fines: desde el mantenimiento de la democracia parlamentaria multipartidista por parte de los partidos republicanos, hasta el establecimiento de un estado socialista por parte de comunistas y socialistas, o una revolucin social libertaria por parte de los anarquistas. De forma peyorativa, debido a que obtuvo el apoyo de la Unin Sovitica y del Partido Comunista, a todo el bando republicano se le atribuy el apelativo de rojo.

La dcada de los aos treinta, comenz con una dictadura, bajo los efectos de la convulsin econmica producida por la crisis de 1929, y acab con otra dictadura, legitimada por la conmocin de una guerra. La experiencia democrtica ms avanzada que haba tenido Espaa no pudo soportar el cmulo de circunstancias adversas ni superar los condicionantes internacionales e internos que padeci.

El da 26 de marzo, se haba iniciado la ofensiva el Ejrcito del Centro que no encontr resistencia en los frentes de Madrid. Los republicanos haban empezado a abandonar las trincheras, despus de que fueran transmitidas por radio las famosas Concesiones del Generalsimo, que prometan benevolencia para los militares que favorecieran la terminacin de la lucha. Los soldados iban llegando al interior de la ciudad, cogan el metro en Cuatro Caminos y se iban a sus casas o se trasladaban al otro lado de Madrid, a Vallecas, para emprender camino hacia el Mediterrneo.

Mientras se produca el desmoronamiento del frente, la quinta columna se hizo con el control de Madrid en la madrugada del 26 al 27 de marzo. A primera hora de la maana, un enviado del Consejo Nacional de Defensa se entrevist con un coronel del ejrcito franquista desplegado en la Ciudad Universitaria y acordaron que la rendicin republicana se produjera a las 13 horas del da siguiente. Esa maana aparecieron en los balcones banderas rojigualdas y mucha gente se ech a la calle para recibir a las tropas franquistas. Tras la rendicin en el Hospital Clnico, lo nacionales ocuparon la ciudad.

La situacin era dramtica, mientras lo nacionales tenan cercada Madrid, en el centro, combatan tanques contra tanques del Frente Popular. En la media noche del 5 al 6 de marzo, el Consejo Nacional de Defensa, presidido por el general Miaja, se dirigi al pas con un manifiesto a travs de Unin Radio. En el manifiesto, se depona al gobierno de Negrn. Las unidades militares controladas por los comunistas opusieron resistencia, pero fueron derrotados (hubo cerca de 2.000 muertos). El Consejo Nacional de Defensa que se rebel, estaba integrado por personas de prestigio del bando republicano como el general Jos Miaja, el coronel Segismundo Casado o Julin Besteiro, apoyado militarmente por el anarquista Cipriano Mera.

Ante el derrumbe de Catalua, el socialista Juan Negrn propuso, en la reunin de las Cortes en Figueres, la rendicin con la nica condicin de respetar las vidas de los perdedores. Al no poder alcanzar este objetivo se traslad a la zona Centro con la intencin organizar una evacuacin, como se haba realizado en Catalua. Sus planes se vieron frustrados por el Golpe de Casado. Al da siguiente, Negrn y su Gobierno, junto con los principales dirigentes comunistas, abandonaron Espaa para no ser apresados.

Trabajadores. Pueblo antifascista! Ha llegado el momento de proclamar a los cuatro vientos la verdad de la situacin en que nos encontramos. Como revolucionarios, como proletarios, como espaoles y como antifascistas, no podemos continuar por ms tiempo aceptando pasivamente la imprevisin, la carencia de orientaciones, la falta de organizacin y la absurda inactividad de que da muestras el Gobierno del doctor Negrn. Tras el manifiesto del Consejo Nacional de Defensa, habl Casado, Besteiro y Cipriano Mera. O la paz por Espaa o la lucha a muerte. Espaoles! Viva la Repblica! Viva Espaa!. Fue la noche ms difcil para la Repblica.

Por las calles de Madrid, soldados del Frente Popular se disparaba unos a otros; comunistas, contra socialistas y anarquistas. Durante las negociaciones de Casado con el Cuartel general de Franco se habl de la evacuacin al extranjero de cuantos quisieran marcharse. El plan dispona que los fugitivos se reunieran en los puertos mediterrneos para ser evacuados en barcos franceses e ingleses. Los republicanos derrotados, dispusieron de 20 das para huir, pero lo consiguieron muy pocos por falta de medios. Los barcos nunca llegaron. As termin la guerra en los muelles del puerto de Alicante.

Consumado el golpe de Casado, el general Franco se neg a aceptar un nuevo abrazo de Vergara y no concedi a Casado ninguna de las garantas imploradas casi de rodillas por sus emisarios. Franco slo aceptaba una rendicin sin condiciones. Casado y el Consejo Nacional de Defensa, embarcaron con sus familias el 29 de marzo en un destructor britnico que los traslad a Marsella. El socialista Julin Besteiro decidi quedarse y muri preso en la crcel de Carmona un ao despus.

El 28 de marzo, las tropas franquistas entraron en Madrid; los sublevados en su ofensiva final ocuparon, prcticamente sin lucha, la zona centro-sur que haba permanecido bajo la autoridad de la Repblica. En Alicante desde el da 29, unas 15.000 personas que haban huido de Madrid y de otros lugares, se apiaban en el puerto a la espera de embarcar en algn barco britnico o francs, pero la mayora no lo lograron. Fueron apresados por las tropas italianas de la Divisin Littorio, al mando del general Gastone Gambara. Muchos de los capturados fueron ejecutados all mismo.

El golpe de Casado fue innecesario porque casi todos los grandes actores implicados aspiraban, ms o menos, a lo mismo, en opinin de los historiadores ngel Vias y Fernando Hernndez Snchez. No haba ninguna conspiracin comunista. Negrn no actuaba al dictado del PCE. Poner fin a una guerra sin perspectivas de victoria, evitando en lo posible las represalias, poda ser humanos, pero cuando se vio que ni siquiera esto sera factible, pretendieron garantizar la evacuacin. La mecnica para alcanzar esos objetivos no era la misma para Negrn que para Casado, muidor del golpe de fuerza que liquid cualquier posibilidad de resistencia.

La tragedia humanitaria que desencaden el golpe de Casado pudo haberse evitado. Paul Preston sostiene que fue un error colosal desde el punto de vista estratgico. Aunque la guerra estuviera perdida, una tercera parte del territorio estaba an en manos republicanas. El golpe de Casado no solo frustr la posibilidad de una paz digna, sino que impidi todos los planes de evacuacin y abri las puertas a las tremendas represalias de la victoria franquista.

Casado pensaba que al ofrecer la cabeza de Negrn y el poder comunista a Franco, ste mostrara condescendencia. Pero hubiese bastado con leer aquel monumento a la monstruosidad jurdica que fue la Ley de Responsabilidades Polticas, para darse cuenta de qu forma se manifestara la magnimidad del Caudillo. La realidad fue la ms amarga y desastrosa posible y la mejor que Franco hubiera podido desear.

La situacin haba evolucionado, de una situacin inicial favorable a la Repblica, al triunfo de los militares sublevados. La Repblica careci de la unidad y disciplina del ejrcito sublevado. Al comenzar la guerra escaseaban los oficiales y el peso del esfuerzo recay en unas milicias voluntaras, sin disciplina y preparacin (El Ejrcito Popular se cre el 16 de octubre de 1936). En el terreno internacional, el balance favoreci a Franco, que cont con la ayuda, tanto militar como econmica, de Italia y Alemania. Por el contrario, la Repblica slo cont con la ayuda dispersa de la Unin Sovitica.

El resultado del enfrentamiento fueron tres aos de muerte y destruccin. Unos 600.000 espaoles murieron por causas directas; a su trmino unos 270.000 estaban detenidos en campos de concentracin y 300.000 partieron al exilio. Los daos materiales han sido de difcil cuantificacin. Los niveles de la economa espaola de antes de la guerra no se recuperaron hasta veinte aos despus del final. La guerra perpetu la divisin de las dos Espaas y el sometimiento a una de ellas a una dictadura impuesta y represiva.

Madrid no fue tomada, se entreg sin resistencia. Para unos, la victoria proporcionaba la paz, para otros, empezaba el sufrimiento de las represin. Hoy, 120.000 vctimas se encuentran exhumadas en 2.591 fosas comunes y cunetas, sin haber recibido descanso ni reconciliacin. El ltimo parte de guerra, aquel 1 de abril de 1939, proclamaba: la guerra ha terminado. Pero la paz tarda en llegar.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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