Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2018

Entrevista a Mara Santucho
En Cuba viv orgullosa de mi apellido

Federico Trtara
Resumen Latinoamericano


Mara Santucho vive el socialismo desde hace ms de cuarenta y dos aos. Pudo escapar de la Argentina luego de pasar por el CCD Campo de Mayo, y por un ao de encierro en la embajada de Cuba, donde conoci de la muerte de su to Roby. En esta entrevista desglosa el futuro de la Revolucin, y dice estar agradecida, pero que tambin es crtica y poco complaciente.

Una mujer que naci hace ms de medio siglo en plena siesta santiaguea, ahora ceba mate en el primer piso del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau que est ubicado en el corazn de la Habana Vieja. Por qu hace 42 aos que vive en Cuba? Un largo periplo -que incluye asesinatos, torturas, campos de concentracin y persecuciones cinematogrficas- explica las causas que pusieron a Mara Santucho en la geografa donde se construy la revolucin del siglo XX. Y tambin, lo manifiesta, el apellido que porta anclado a la dcada del setenta, y a diferencia de otros compaeros de lucha no analiza los hechos pasados como un fracaso. Cuba me devolvi y me mantuvo viva la llamita, dice la mayor de todas las primas Santucho para expresar como logr de todas maneras hacer la Revolucin, aunque ms la deseara en su patria primera.

Junto con sus hermanas y su mam -su padre Asdrbal Santucho fue acribillado por las balas de la polica mientras estaba en Tucumn, en Septiembre del 75- y las hijas de Mario Roberto Santucho estuvieron por ms de un ao- sin ver la luz del sol- en la embajada de Cuba en Argentina. En el camino desde la embajada a Ezeiza nos fueron custodiando por zonas, diferentes dependencias del ejrcito, de la marina, la polica federal y la aeronutica. En ese momento haba diez bandas paramilitares funcionando de manera independiente del poder militar. Recuerdo que bamos en diferentes autos, todas mujeres, mi vieja, mis hermanas y las hijas del Roby. Compaeros cubanos de la custodia de la embajada nos pusieron al medio del auto y ellos nos protegan. Haba mucho temor de que nos atacaran. Y le dije a uno de los compaeros que me dejara mirar, tena la sensacin de que no iba a volver nunca ms.

Este nuevo siglo encuentra a los y las Santuchos, desperdigados por el mundo. En Irn, en Francia, y en la Argentina. De todas las que vinimos soy la ltima que queda, mi mam muri en Diciembre del 2015. Ahora, viajo seguido a la Argentina porque tengo mis hijas all.

Este final de Febrero de la ciudad de La Habana tiene la impronta turstica clsica asfixiante: el taxi, taxi, repetido hasta el hasto, los adhesivos de anclas azules en casi la totalidad de las casas, y los restaurantes y las casa uniformes de merchandising/chucheras que coronan una forma de hacer plata que desgasta. Estoy segura que hay financiamiento de Miami.

Cuba ya perdi a Fidel, y en algunos meses ms ser Ral Castro quien ceda su silla del poder. A estos cambios definitivos, suma mucho que ser la primera vez en dcadas que quienes gobiernen sean hijos de la Revolucin, y no sus hacedores desde la Sierra Maestra. De cara a las transformaciones, Mara sale jugando: me siento con la suficiente autoridad y capacidad para decir: como yo he sido parte de esto; o mejor, como dicen los cubanos: yo me jod por esto!, tengo derecho a decir esto no es lo que quiero y en cambio quiero esto, y a luchar entonces.

Cmo fueron tus primeros aos en Cuba? Cmo fue el proceso de adaptacin?

En el primer tiempo me costaba mucho trabajo hacer relaciones con gente de mi edad. Y era porque haba vivido a pasos agigantados todo el proceso de la adolescencia, cortado por dos ltimos aos de total clandestinidad entre Santiago y Buenos Aires: tener que abandonar la escuela, los amigos, el barrio, y participar de cosas muy grosas. Haba perdido dos aos en Buenos Aires, estaba desfasada con respecto a los cubanos, tena que empezar la escuela con 16 aos con chicos que tenan 14 o 15. Era una vieja al lado de los chicos. No quera estudiar, me quera volver. Recuerdo que los cubanos nos haban puesto un equipo que dependa del Comit Central, era un departamento que se llamaba Amrica, destinado a las familias que venan de diferentes partes: argentinos, uruguayos, chilenos, y el compaero que estaba con nosotros me preguntaba: pero porque no te entiendes con los jvenes cubanos? Y yo le planteaba que las conversaciones eran absurdas, superfluas, no me decan nada: estn pensando en bailar, en ir al cine, en tener una novia, un novio. Los jvenes cubanos no son normales. Y entonces se me queda mirando y me dice: No, aqu hay un error, la que no eres normal eres t. No es normal que una chica a los 14 aos circule con documentos falsos, que tenga que haber estado en un campo de concentracin. Tienes que pensar que ahora empieza una vida normal. Eso me desarm. Me hizo un clic.

Qu tipo de contacto tenan con Argentina en el primer tiempo?

-Nosotros cambiamos nuestra actividad. Y la idea de los cubanos era que estudiramos. Empezamos a estudiar becadas: todas las chicas. Significa que entras el domingo a un lugar y sals el sbado siguiente, que volves a tu casa slo unas horas. Ah dorms, estudias, haces trabajo voluntario. Vida cubana. Lo que tambin empieza es toda la ebullicin del partido en el exilio, vi a Luis Matini, tambin a dos o tres compaeros, pero hago un corte para poder enfrentar esta nueva vida y de hecho cuando llego a Cuba ya no festejo ningn cumpleaos. Empez la vida de otra persona, y me desvincule casi totalmente. Si participaba, porque en el barrio donde nosotros vivamos- Alamar-, que est al Este de la Habana, vivan muchos exiliados de Chile, Uruguay y Argentina, excepcionalmente Brasil

Entonces la revolucin segua en Cuba?

-S, en mi caso ms desde la mirada de la cultura. Los chilenos armaban peas, eran muy entusiastas en eso; tambin se hacan exposiciones, artes plsticas, haba argentinos que saban tocar y se armaban grupos. Fue como una desintoxicacin. Pensaba algo as como que para llenar un vaso haba que vaciar el otro. Y debo decir que me cubanice. Ac en Cuba se usa una palabra muy linda que es me aplatan, me convert en una cubana ms en una chica ms.

Cmo te incidi personalmente estar en el pas que era el faro para las revoluciones?

-Tengo eso muy naturalizado. Hace unos aos me dieron una condecoracin que se otorga a personas del mundo cultural que hayan hecho un aporte. Y cuando tuve que hablar ese da le agradec mucho a Cuba. Tuve la oportunidad de ver lo que es un proceso revolucionario: con luces y sombras, con cosas buenas y con cosas no tan buenas, con procesos muy complejos, este pas me hizo creer nuevamente que la revolucin era posible y necesaria. Y eso es una sensacin que guardo como un gran tesoro y que me mantiene viva hasta el da de hoy. Me he encontrado con gente que hizo el exilio de otra manera, desde otro lugar, que no tuvo la oportunidad de saber lo que es un proceso revolucionario, de ese sentimiento de colectividad, de ese algo que va a quedar. Cuba me devolvi y me mantuvo viva la llamita.

Cundo volves a la Argentina? Con la democracia?

-Estaba justo terminando mi carrera universitaria, estudi Licenciatura en Historia del Arte, y a travs del arte volv a pensar en la Argentina. Mi tesis de grado para recibirme fue con el tema del Nuevo Cine Argentino y ah encontr un camino para volver que no me pona en conflicto con nada ni con nadie. Termin mi tesis, la defend, me dieron el ttulo y me fui en Julio del 86, o sea 10 aos despus, me fui con mi compaero, ya estaba en pareja

Pero despus del exilio pensabas en volver a vivir en la Argentina?

-No era idea y s era idea. Estaba en una relacin, que en ese momento ya pensaba que era la ms importante de mi vida, y de hecho lo es porque todava sigue. Estaba como latente, y la verdad para m fue un golpe terrible el regreso en esos aos. Luego de haber vivido en Cuba donde me haban considerado: en primer lugar por ser de una familia muy golpeada, en segundo por mis ideas y en tercero por lo que haba tenido que pasar al ser una chica que estuvo en esas circunstancias, entonces me encontr en Argentina con una sociedad que lo que trataba era de olvidarse de todo eso. En el 86, fuimos a una radio con Vctor y lo presentan a l: Victor Casaus cineasta, escritor, poeta, periodista de Cuba y yo era Mara. Era Mara! No decan mi apellido. Fue una cosa tan traumtica para m, porque ac- Cuba- viv orgullosa de mi apellido. Adems esto lo haca gente que haba militado. Era muy doloroso para m volver a un lugar que negaba mi propia historia de lo que me senta orgullosa.

Despus, en el ao 94, empec con todo un proceso. Qu le iba a decir a mis hijas de quien era su abuelo? Qu les iba a decir cuando me pregunten por mi acento? Entonces me fui a Chile y entr por el norte, y fui a Santiago del Estero a visitar a la parte no poltica de la familia, fui a ver a mis compaeras del secundario, me sent en la puerta de la casa de mis padres a ver pasar a los vecinos. Fue un viaje extraordinario, me reconcili con el pas y con mis compaeros, me reconcili con el dolor.

Y la Cada del Muro, el Periodo Especial? Cmo viviste esos aos?

-Mi vieja cuando volvi a Santiago tuvo un reconocimiento por su trabajo anterior, le pagaron una jubilacin retroactiva, que era mucho dinero. Y con eso nosotros no tuvimos problema. En mi caso trabajaba en el cine que me encantaba y tambin surgi la posibilidad de este lugar- el centro cultural Pablo de la Torriente Brau- en el ao 96. Entonces, haba muchas necesidades econmicas y materiales, pero la idea era seguir pelendola. Esto es mi vida, no renunciara bajo ningn concepto. Incluso las veces que pens en volver, la verdad que sera muy duro para mi otro exilio, sera un desgarramiento tremendo. Entonces ahora que estoy arriba del barco, tratar de salvarme individualmente me dejara con mucho resquebrajamiento. Tengo 57 aos y me gustara seguir colaborando con un lugar que me permiti tener una vida, con cosas buenas y malas, pero sobre todo con cosas buenas.

Qu puntos de contacto tiene el arte con el socialismo en Cuba?

-Es mi militancia. Dej de militar en el PRT, pero porque deje de creer en un momento determinado en esa militancia partidaria. De hecho no milito en ninguna organizacin partidaria cubana que podra hacerlo, y es porque tambin creo en otros caminos. No estoy negando nada, sino que siento que hago una militancia mucho ms efectiva en un centro cultural como este, donde se mueven ideas, donde no tenemos miradas complacientes ni con nada, ni con nadie. Muchos de los que participan en el centro cultural son jvenes y nos financia el proyecto el Ministerio de Cultura de Cuba. Hubo gente que se vincul desde las artes plsticas, otros desde el cine, la msica; no me gustara mencionar a nadie para no quedar mal: son muchos. Pero hay un amigo entraable de mi compaero, Vctor Casauz, y de su generacin, que es Silvio Rodrguez, que nos ha apoyado desde el principio y que nosotros tenemos una relacin de cofrada pensando el pas, la revolucin, el proyecto cultural.

Para donde va Cuba? Est surgiendo otra generacin muy distinta? Cmo analizas este presente?

-Hay muchas Cubas. No s para donde va. Tengo que ser totalmente sincera: s s para donde quiero que vaya. Que tiene esencialmente parte de lo que fue el proyecto revolucionario pero tiene muchas otras cosas que una poltica de gobierno no supo ver, entender, poner en prctica, aceptar, y que pone en peligro todo esto que yo quiero ser. Y me siento con la suficiente autoridad y capacidad para decir: como yo he sido parte de esto, como dicen los cubanos yo me jod por esto, tengo derecho a decir esto no es lo que quiero y quiero esto, y a luchar por eso que uno quiera. Siento que hay como un despertar de ciertos sectores de la sociedad cubana, que a veces estando ac uno pierde la perspectiva, porque La Habana hoy rene en una medida no pequea lo peor de la realidad cubana. Esta zona es maravillosa, ya antes sala caminando a tomar helado, ahora no salgo ms porque lo ocurre all afuera no tiene nada que ver conmigo. Desde el acoso de un sector de la sociedad, que no es por cierto el que peor la pasa. Entonces a m eso me pone mal, me golpea mucho. Siento que a veces uno se deja llevar por un sector que est en La Habana, y en realidad el pas es mucho mayor, y en algunos sectores alejados de la misma capital ya es distinto.

Y los jvenes?

-Quizs hable atravesada por ese fenmeno terrible que est golpeando a la sociedad cubana. El Estado Cubano ya reconoce que va a haber un importante envejecimiento de la poblacin. En primer lugar porque una gran cantidad de jvenes no quieren tener hijos y en segundo porque algunos jvenes se quieren ir. Y esto tiene que ver ms con una mirada sobre la situacin econmica, y no sobre la cuestin ideolgica. No te dicen no creo en el socialismo, te dicen me voy porque aqu la estoy pasando mal. Te dicen no quiero mejorar por poner un negocio, sino por ser investigador. Porque lo que se percibe con los salarios por ese tipo de trabajo es muy bajo. Y entonces no es que aparece Chiapas como destino, aparece Miami, donde hay una comunidad econmica importante que te endeuda para toda la vida, pero que te ofrece una casa, un auto. Es una realidad y un espejismo tambin. Es una ecuacin matemtica. Dejas de pensar en el otro. Creo que eso s es un riesgo para la sociedad cubana, y para el proyecto revolucionario. Hoy toda esa explosin que hay alrededor de hospedajes, de restoranes, etc; esa clase, que est por encima de la media, no siento que este pensando en el otro, en el proyecto colectivo, en que este fin de semana voy a pintar la escuelita que tengo en la esquina, en que lo que me sobre este mes se lo voy a dar a los viejitos que viven en el barrio, voy a hacer una fiesta para recaudar. Me parece que esa es una solucin individual que puede llegar hasta una familia, dos o tres ms, pero no es la esencia de un proyecto revolucionario.

La mayor preocupacin est en el xodo de los jvenes, porque ellos creen que es la nica manera de solucionar el problema, y en esta otra parte donde empieza a emerger una clase econmica, una clase social que empieza a tener recursos y cuando los recursos son mayores con quien se relaciona es con Miami, y no con Ecuador o con Bolivia. Estoy segura que en muchos de esos negocios donde hay prosperidad, hay financiamiento de Miami. Empiezan a aparecer los que vuelven de Miami, los famosos repatriados, que pueden comprar propiedades. Entonces se empieza a ver un sector que le chupa un huevo la revolucin. Ah es donde ms miedo me da todo, donde me asusto y me preocupo, y me digo que va a pasar con ese tipo de mentalidad dentro de diez o quince aos cuando no estn los viejitos que todava viven.

Qu signific para vos la partida de Fidel?

-Estaba volando, estaba en el aire. Cuando aterriza el avin, prendo el telfono y entra un mensaje de Mario: Prima, se muri Fidel y yo le dije Marito, mira que lo han matado muchas veces, y me dice No, prima, habl Ral. Estuve muchos das mal. Creo que ya nos habamos hecho la idea de que ya no estaba. Porque se puso tan viejito, y en la imagen dej de ser aquel hombre que nosotros veamos con mucha frecuencia. Fue como que se acab una poca. Con la partida de Fidel se cerraba un ciclo, nunca haba pensado en esa posibilidad y me empezaron a caer un montn de fichas, y estuve varios das con esa tristeza, melancola, y creo que a la gente le pas lo mismo.

Claro, el pueblo Cubano sali a las calles

-S, pero se haba acostumbrado a que ya no estaba. La cosa fsica, me parece que nos shocke a todos. A m me escribi gente que cuando hablaba de Fidel no eran elogiosos, estaban enojados con l, y recuerdo que igual fueron al funeral, por esto de lo que signific esta persona. La sensacin de que se mueve de lugar una ficha clave: cmo va seguir este juego? Se me diluy el tema, yo siempre pensaba que por donde va este hombre para m no hay problema. Era tan difano. Fue un tipo que hizo cosas maravillosas, pero que tambin se equivoc y que hubo cosas de sus ltimos aos que no me parecieron apropiadas. Pero estaba eso de por donde vaya l, lo sigo, porque est clarsimo que es el tipo. Y de pronto ya no est. Se te mueve el piso. Despus ac la vida sigui, digamos.

Qu reflexin haces despus de 40 aos de vivir el bloqueo de los EE.UU?

-Es un enemigo bien claro, para uno que est aqu, no s si es lo mismo para el resto de amrica Latina. Es difcil pensar que alguien del gobierno o del partido puede ser un enemigo, pero hoy estoy convencida de que s puede ser un enemigo. Para los revolucionarios es difcil pelear contra los compaeros, que no son compaeros. Estoy absolutamente convencida que incluso la gente que se quiere ir de Cuba sabe que los EE.UU es un enemigo. En ese sentido hay una claridad en la formacin del cubano. Esos 50 aos de hostigamiento que son absolutamente reales, han hecho un dao profundo en la vida cubana, en la vida material. Sin embargo, tambin debo sealar que han sido mal utilizados por cierta burocracia gubernamental y del partido, toda la responsabilidad de todo no la tienen ellos, y fue una especia de pantalla para el mal trabajo, para la mediocridad, para la corrupcin, y eso tambin hizo mucho dao, porque la gente en este pas no es tonta.

Y los ltimos acercamientos con Obama? Hubo un recibimiento positivo del pueblo cubano

Tengo muchas reservas con eso. Ac fue muy bien visto por todo el mundo. Tengo una mirada compleja en ese sentido, tengo la mirada cubana, pero tambin la argentina. Y no le creo ni un tantito as a ningn gobierno norteamericano.

ERP, Clandestinidad, y exilio

Cmo sals de la Argentina?

-Cuando entro en la embajada tena 15 aos, cumplo los 16 estando adentro. Era la mayor de todas. Mi idea era salir, estar un mes afuera, hacer un entrenamiento militar y volver. Esa era mi idea. El hecho del proyecto revolucionario era mi gran asignatura pendiente. Estuve un ao en la embajada. A mi viejo lo haban matado en Septiembre del 75, y estando dentro tambin lo matan al Roby. Sal pensando que iba a estar Cuba un mes y que me volva a la Argentina. Porque en realidad para nosotras, mi madre y mi hermana nunca fue una opcin venirnos para ac, en cambio para los hijos de Roby s, la idea era que vengan para la isla.

Tu viejo ya estaba en Tucumn?

-Estuvo en Tucumn y despus lo mandaron a Buenos Aires, donde empez toda la preparacin de los compaeros que iban a ir a Tucumn, l tena que ver con radiocomunicaciones y por eso sube al monte.

Cmo llegan a Morn?

-Nosotros habilitamos esa casa de Morn con mis viejos. En esa casa se hacan las reuniones del Estado Mayor del ERP, y tambin se prepar la accin de Monte Chingolo.

Qu recuerdos guardas de ese tiempo?

-Los mejores. Muy hermosos. Nosotros ramos la cobertura de la casa. O sea, los compaeros entraban escondidos en los autos para las reuniones y nosotros salamos a comprar en diferentes almacenes, para que no se not que estbamos comprando para muchas personas. Son recuerdos que estn aderezados al temor. Tengo recuerdos hermosos de esa casa, de las reuniones familiares. Uno de los ltimos encuentros fue mi cumple de 15 en Abril del 75. Fue casi la ltima vez que se reuni toda la familia. Mi viejo hizo un gran asado, y toda la gente entr escondida. Ahora mirndolo a la distancia, y con la edad que tengo, probablemente fue muy arriesgado hacer eso, porque estaba toda la familia, incluido los abuelos, los chicos de Roby.

Bueno, haba que seguir viviendoaparece ese mandato

-Y tengo lindos recuerdos con los compaeros que para m eran los tos. Y recuerdo que tena mucha ms afinidad con los compaeros que con la propia familia. Mis hijas ahora, le dicen tos a los amigos, es algo que qued de aquella poca.

Cmo fueron los das en la embajada?

-Fue duro, pero aprend mucho. Estuve un ao sin poder ver la luz del sol. En ese tiempo gener fortalezas, resistencias, miradas de la vida. Aprend a acomodar el dolor, la prdida.

Centro cultural Pablo de la Torriente Brau

Est ubicado en la calle Murallas, entre Oficios e Inquisidor, en pleno corazn de la Habana Vieja, a slo media cuadra de la Plaza de Armas. Fue fundado en el ao 1996, y cuenta con el padrinazgo de Silvio Rodrguez. Mara Santucho y Vctor Casaus lo coordinan desde su nacimiento.

Lleva el nombre de un periodista y corresponsal cubano que muri en la guerra civil espaola, cuando slo tena 36 aos. Este combatiente internacionalista tuvo a sus rdenes al poeta Miguel Hernndez.

El lugar cuenta con un gran patio, una librera con los ltimos ttulos impresos por la editorial, y oficinas en los dos pisos superiores.

Uno de los objetivos centrales es dedicarse al rescate y la conservacin de la memoria oral, a recoger testimonios. Tambin realizan en exposiciones en artes plsticas y diseo grfico.

Otro de sus puntales es el espacio denominado Guitarra Limpia, que ya cumpli sus 20 aos, donde trovadores de todas las generaciones y de distintos lugares de Cuba realizan conciertos ntimos en el patio central del Centro Cultural.

Centro cultural Pablo de la Torriente Brau

Est ubicado en la calle Murallas, entre Oficios e Inquisidor, en pleno corazn de la Habana Vieja, a slo media cuadra de la Plaza de Armas. Fue fundado en el ao 1996, y cuenta con el padrinazgo de Silvio Rodrguez. Mara Santucho y Vctor Casaus lo coordinan desde su nacimiento.

Lleva el nombre de un periodista y corresponsal cubano que muri en la guerra civil espaola, cuando slo tena 36 aos. Este combatiente internacionalista tuvo a sus rdenes al poeta Miguel Hernndez.

El lugar cuenta con un gran patio, una librera con los ltimos ttulos impresos por la editorial, y oficinas en los dos pisos superiores.

Uno de los objetivos centrales es dedicarse al rescate y la conservacin de la memoria oral, a recoger testimonios. Tambin realizan en exposiciones en artes plsticas y diseo grfico.

Otro de sus puntales es el espacio denominado Guitarra Limpia, que ya cumpli sus 20 aos, donde trovadores de todas las generaciones y de distintos lugares de Cuba realizan conciertos ntimos en el patio central del Centro Cultural.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/03/29/entrevista-maria-santucho-en-cuba-vivi-orgullosa-de-mi-apellido/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter