Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2018

Entrevista con Aureliano Carbonell, uno de los intelectuales ms influyentes del movimiento
Los desafos del proceso de paz entre el gobierno colombiano y el ELN

Raffaele Morgantini
Investig'action


Despus de los acuerdos de paz pactados entre el gobierno colombiano y la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el 2016, se establece una nueva mesa de dilogos en Quito, entre el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) y el gobierno. En febrero de 2017 comienza el primer cese al fuego con muchos buenos propsitos, pero tan solo unos meses despus, los enfrentamientos recomienzan y las negociaciones se suspenden durante dos meses. El 12 de marzo de 2018, las partes anuncian el restablecimiento de la mesa.

Entretanto la violencia reaccionaria y paramilitar contina dejando vctimas en el pas, su mayora de sectores populares, y el gobierno no muestra intenciones de implementar la paz pactada con las FARC. Frente a este contexto, Cul es el porvenir de la nueva mesa de negociaciones? Cules son los principales desafos para que Colombia se enrumbe hacia una paz verdadera e integral? Con el propsito de abordar estas preguntas y teniendo en cuenta que en toda negociacin, los protagonistas son siempre los negociadores, entrevistamos a una de las fichas claves del equipo de negociacin del ELN, Aureliano Carbonell. Este socilogo de formacin es considerado como uno de los intelectuales ms influyentes del movimiento.

Raffaele Morgantini: Desde hace ms de un ao comenz el proceso de paz entre el gobierno colombiano y el ELN. Nos podra hacer un balance de lo ocurrido hasta ahora?

Aureliano Carbonell (delegacin del ELN en el proceso de paz) : Primeramente un saludo al portal de informacin y anlisis poltica InvestigAction. Estamos muy contentos de poder compartir nuestra visin de la situacin en Colombia con ustedes y con mucho gusto, vamos a responder a sus preguntas.

El propsito de este proceso es de construir un acuerdo de paz, que de hecho plantea incorporar cambios mnimos y bsicos que habiliten una nueva situacin para Colombia, con nuevas perspectivas polticas, sociales y econmicas para el pas. El ELN est alzado en armas desde hace 53 aos pero en la coyuntura socio-poltica actual, nuestro propsito es avanzar hacia una nueva situacin en la que los de abajo no necesiten el alzamiento armado para defender sus derechos. En el marco de este acuerdo, los de arriba tienen que demostrar que pueden dar otro tipo de manejo al poder, creando condiciones con las cuales se puede hacer poltica sin armas. Para cumplir con esto, las clases dominantes tienen que dejar de utilizar la violencia como centro de su estrategia poltica y medio principal para dirimir los conflictos sociales, la accin poltica y las perspectivas de los movimientos alternativos, como han hecho desde dcadas.

Este proceso de solucin poltica tiene un componente de alta importancia y es que no se trata slo de un dilogo, una discusin o una negociacin, sino que se plantea una participacin muy activa de la sociedad en su conjunto. El acuerdo de paz tiene como objetivo incorporar los pronunciamientos y las aspiraciones de los distintos sectores sociales, para que sea un acuerdo nacional que permita dirigirnos hacia otras realidades sociopolticas.

En cuanto al balance, hay que darse cuenta que este tipo de acuerdo de paz es muy complejo, sobre todo en un pas como Colombia, donde el poder y la violencia de la oligarqua han provocado aos de enfrentamientos. Las clases dominantes continan oponindose a todo tipo de cambio. Lo que buscan es que nada cambie, pero si buscan que la guerrilla y la insurgencia desaparezcan y que todo lo dems siga igual. Ellos quieren que se contine manejando al pas de la misma forma. Existen incluso sectores importantes de esta clase que se oponen radicalmente a este dilogo y a todo tipo de acuerdo. El mismo sector que se opuso a los acuerdos de La Habana y que oblig a las partes a renegociar varias veces, es un sector muy potente e influyente. Con el ejemplo del acuerdo de paz con las FARC, queda claro que el gobierno y la clase dominante, no han honrado su palabra y no estn cumpliendo con los acuerdos. Las FARC si cumplieron con lo principal que estaba en el acuerdo, es decir, la entrega de las armas. Por otro lado, la contraparte no est cumpliendo con los acuerdos y sobre todo con los aspectos centrales de la implementacin.

En el caso del ELN, cumplimos ahora un ao de negociacin. El punto primero de la agenda, la participacin de la sociedad, es el nico donde se avanz un poco, desarrollando unas audiencias preparatorias que consistieron en consultar a los diferentes sectores de la sociedad sobre cmo ven la participacin, de maneras la plantean y qu mecanismos e instrumentos proponen para ponerla en prctica. En realidad, este es un simple prefacio de la real participacin. Sobre los componentes humanitarios del acuerdo, la situacin no ha conocido mayores avances. Un punto que nosotros hemos planteado como central es que se tomen unas medidas efectivas frente a la situacin que se viene presentando en estos aos. Incluso despus de la firma de los acuerdos de La Habana y el comienzo del acuerdo de Quito, el asesinato de los lderes sociales. En enero 2018, el registro de lderes cuenta 27 asesinatos. Y continua

El acuerdo de cese al fuego bilateral nacional que se pact entre octubre y enero, ha sido algo positivo. Nosotros estamos listos para pactar un nuevo cese, pero la actitud no-constructiva del gobierno puso en crisis el cese. Despus del acuerdo, el gobierno dio sus propias interpretaciones rechazando la evaluacin de las afectaciones humanitarias generadas, adems de lanzar nuevas acciones contra nosotros.

Cul es su anlisis sobre la cuestin del paramilitarismo? y Cul es la incidencia de este fenmeno sobre el panorama sociopoltico colombiano?

El paramilitarismo en Colombia es la expresin del terrorismo de Estado. Es un fenmeno que tiene un papel decisivo para bloquear las alternativas, para aplastar al movimiento social y la protesta. En este sentido, tiene que ser analizado como un instrumento al servicio de la clase dominante para perpetuarse en el poder y para bloquear las opciones de cambio. Es un arma de lucha que permite que en Colombia siga vigente y siga teniendo validez el levantamiento armado. El paramilitarismo en aos anteriores se instal en muchas regiones a travs de la formacin de ejrcitos paramilitares que generaron violencia y terror. Estos grupos siguen intimidando la poblacin y las organizaciones de lucha en otras partes del pas, Antioqua, Choc y la regin del Pacfico. En el sur del pas an se mantienen con virulencia y en las ciudades actan como grupos de civiles, amparados por la proteccin del ejrcito y los servicios de inteligencia.

El paramilitarismo sigue impidiendo las perspectivas de lucha organizativas de los sectores alternativos y de los sectores populares. Es la razn por la cual nosotros estamos planteando la necesidad de una solucin poltica a travs de un acuerdo de paz. Las clases dominantes no pueden seguir desarrollando esta estrategia violenta para impedir las opciones alternativas de los sectores que luchan por la justicia social.

La comunidad internacional ha estado presente en el proceso a travs de los Estados y otras instituciones, Nos podra hacer un balance de la participacin de la comunidad internacional?

La participacin de la comunidad internacional ha sido muy positiva por el inters y compromiso activo en el proceso. Hubo acompaamiento por parte de los pases garantes, integrados por Noruega, Chile, Ecuador, Venezuela, Cuba y Brasil. Tambin se ha conformado un grupo de apoyo, acompaamiento y cooperacin integrado por Holanda, Italia, Suecia, Suiza y Alemania. La ONU tambin juega un papel importante a travs del Consejo de Seguridad que se vincul de manera activa al cese al fuego que acordamos. En otra plataforma la iglesia y las dos partes estn conversando. Tambin a nivel del continente, los sectores populares mostraron inters en el proceso; hemos recibido la solidaridad de muchas partes de Latinoamrica.

En el desarrollo de la agenda ustedes colocaron como elemento central la participacin de la sociedad. En qu se ha avanzado? qu balance hace de las audiencias preparatorias? y cmo se podrn concretar las propuestas planteadas?

Segn el ELN, para solucionar el conflicto de manera efectiva y durable, hay que asegurar la participacin de la gente y la sociedad en general. No podemos pensar que sea una negociacin exclusivamente entre la guerrilla y el gobierno porque ni la guerrilla ni el gobierno representan el conjunto de la sociedad.

Durante el proceso, diferentes sectores sociales participaron con 194 testimonios, que resultaron de los procesos organizativos en los territorios. Representantes de organizaciones del pacfico, el sur occidente, el Caribe, organizaciones de mujeres, de grupos tnicos, los campesinos, la poblacin LGBT, organizaciones estudiantiles, sindicatos, migrantes y refugiados; lo que se busca es una representacin de la poblacin colombiana. Algunos fueron propuestos por el ELN y algunos por el gobierno, a travs de un proceso transparente e inclusivo.

Las audiencias preparatorias fueron muy positivas. De manera general, todos los que llegaron a estas audiencias han planteado unas ideas bsicas sobre cmo se podra asegurar la participacin, la metodologa, los mecanismos, los alcances y dems. En ese sentido, el resultado es alentador y positivo pero por ahora, solo se alcanzaron a realizar las audiencias preparatorias, no se pudo avanzar ms en este punto de la agenda. La participacin de la sociedad an no se ha cumplido.

En este quinto ciclo que se inici, tenamos previsto hacer conjuntamente un diseo de lo que sera la participacin de la sociedad colombiana. Primeramente, recogiendo las propuestas de las audiencias. Por nuestra parte, aspirbamos a que adems del diseo se pudiesen lograr algunos primeros pasos de lo que sera la participacin en los territorios, pero tambin en relacin a los sectores sociales. De modo que, podramos considerar estos primeros pasos como pasos experimentales y exploratorios. Ahora veremos cmo pondremos a marchar realmente la participacin para que sea efectiva y contribuya a una paz inclusiva.

En este momento el proceso parece estar bloqueado. Cules son las dificultades que se enfrentan y cules son las alternativas propuestas por el ELN?

La mesa est bloqueada. El gobierno se neg a acudir al quinto ciclo diciendo que el cese se terminaba el 9 de enero y dado que el ciclo tena que iniciarse ese mismo da, por razones logsticas el gobierno no pudo estar presente. El ELN est dispuesto a plantear un nuevo cese al fuego para bajar la intensidad del conflicto. Debera instalarse un nuevo ciclo en el cual se hara un primer balance para tratar de corregir las cuestiones ms problemticas y acordar un diseo global de la participacin. Sin embargo, esto no se ha logrado. Con el gobierno an tenemos divergencias sobre las modalidades del proceso. Nosotros estamos planteando la participacin ms activa de sectores de la sociedad para que interlocuten con las dos partes y ejerzan un papel activo. Estamos abiertos a las iniciativas para avanzar en soluciones con la iglesia, la ONU y los pases garantes.

Actualmente, se est desarrollando la participacin de sectores representativos de las centrales obreras, las cuales han planteado querer contribuir a la bsqueda de salidas posibles junto a las partes. Estaremos entonces trabajando con los distintos sectores en la bsqueda de una salida frente al impase que tenemos en este momento.

Cules son las condiciones para que Colombia tenga hoy una paz efectiva e integral?

Todo este proceso de paramilitarismo ha llevado al desplazamiento de 7 millones de personas y al despojo de alrededor de 7 millones de hectreas. En consecuencia, el paramilitarismo adems de ser una manera de ejercer poder, se convierte en una manera de acumulacin a travs de la violencia. De hecho, muchos campesinos han tenido que salir de sus regiones o han sido desplazados.

En esta guerra, los sectores de las clases dominantes, del paramilitarismo y el narcotrfico han trabajado de la mano para aplastar la insurgencia. Nosotros estamos intentando encontrar otros caminos, hacia un acuerdo de paz que nos permita desarrollar la lucha de otra forma. Las dificultades son importantes. Miren por ejemplo el proceso de paz de La Habana y su falta de implementacin.

Estamos en un momento donde se ha abierto la posibilidad de transitar hacia una nueva situacin social, lograr unos acuerdos de paz para que los conflictos sociales se tramiten de otra forma. La responsabilidad principal la tiene las clases dominantes, sobre todo por el incumpliendo de los acuerdos, negndose a cualquier cambio y protegiendo sus privilegios de clase, pero por el contrario s exigen que la insurgencia y la resistencia social desaparezcan. La actitud de la clase dominante colombiana que se niega de atacar las races socio-econmicas del conflicto, nos est haciendo perder otra oportunidad histrica. Se estn creando las condiciones para que se repitan otras dcadas de violencia y de enfrentamiento armado.

Mientras no haya una demostracin de voluntad poltica de parte del gobierno, mientras no se logre una nueva situacin, mientras no se cumplan esos recuerdos, pues el levantamiento armado sigue teniendo vigencia.


Fuente: Le Journal de Notre Amrique, InvestigAction, Abril 2017



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter