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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2018

Coyuntura poltica, alianzas y primera vuelta

Kevin Siza Iglesias
Rebelin


Luego de la realizacin de las elecciones legislativas del 11 de Marzo y de las consultas para definir los candidatos presidenciales de la extrema derecha y el de los sectores alternativos al rgimen poltico colombiano, se va clarificando el panorama y con l, van surgiendo elementos que indiscutiblemente determinarn el desarrollo del proceso que definir el nuevo huesped de la Casa de Nario.

Es preciso, entonces, ubicar los realinderamientos de fuerzas y la configuracin de las alianzas de cara a la primera vuelta, el prximo 27 de Mayo.

Por un lado, la ultra derecha colombiana va dividada con dos apuestas: Ivn Duque y Germn Vargas Lleras. La primera, se nutre de un voto duro, ideolgico, que defiende a capa y espada las tesis ms recalcitrantes de esa tradicin, as como de una gruesa franja que brinda su respaldo aupada por el miedo a la "venezolanizacin castrochavista" del pas. Su principal aditivo, ha sido lograr sumar a gran parte de las bases conservadoras que acompaaron a Martha Luca Ramrez en la consulta. La segunda, es respaldada por una basta red clientelar a lo largo y ancho del territorio nacional, que basada en la burocracia estatal y privada, as como en alianzas con cuestionados caciques y mafias regionales, han consolidado una maquinaria poderosa que logr aumentar de manera significativa su representacin parlamentaria (pas de 9 a 16 senadores y de 16 a 30 Representantes a la Cmara), sirviendo de colchn para una candidatura que poco cala en la opinin y en el electorado de a pie. El peso de la imagen negativa de su candidato, de los mltiples hechos de corrupcin de su partido, Cambio Radical, as como lo poco que sum su alianza con Juan Carlos Pinzn, estn pasando factura.

Los dos sectores, apuestan por ir ms all de s mismos y poder sumar otras fuerzas para fortalecerse de cara a la primera vuelta. Es as como entran en el juego electoral los partidos que no tienen apuestas propias de forma oficial: el Partido Conservador y el Partido de la U. En aquel, gran parte de su electorado se movi tras la figura de Martha Luca Ramrez como frmula de Duque, pero a su vez, ha tenido impacto el nombre de Pinzn como frmula de Vargas por su pasado azul y por la ascendencia interna de la imagen de su padre. En la U, donde reina el pragmatismo oportunista, no hay an unidad de criterios frente a quin darle el respaldo de su diezmada pero nada despreciable maquinaria. Por un lado, un grupo de senadores ha planteado pblicamente su respaldo a Duque (Amn, Pulgar, Name, Besaile, etc), por otro, algunos se han inclinado por respaldar a Vargas Lleras (Lizcano, Maritza Martnez y hasta el propio Santos) y finalmemte, reducidos sectores han planteado una apuesta de centro que han denominado "Sergio de la Calle" (Barreras). En todo caso, lo seguro es que, a pesar de las definiciones oficiales, no existir unidad de cuerpo en estos partidos para respaldar a uno u otro candidato, por lo que sus liderazgos terminarn por definir sus apoyos segn sus afectos y afinidades.

Los liberales y su candidato, Humberto de la Calle, siguen impulsando su campaa en medio de grandes tensiones internas que han estremecido sus propias huestes. Un conglomerado de congresistas, han puesto en entredicho la legitimidad del ex presidente Csar Gaviria como Jefe de sus filas, llegando incluso a proponer su renuncia y plantearle a De la Calle que asuma en su reemplazo (Velazco, Serpa, Cristo, etc). Este ncleo, plantea la necesidad de seguir acompaando su propia candidatura, an en contra de posiciones que pretenden arrastrar al Liberalismo a la campaa de Vargas Lleras, aunque carece de fuerza en la conduccin interna para garantizar una conducta uniforme de sus Congresistas si se llega a confirmar la alianza con Sergio Fajardo, lo que los dejara en una posicin ms dbil an que la actual.

En la Coalicin Colombia, el candidato Sergio Fajardo sum poco o casi nada al definir a Claudia Lpez como su frmula. Un acuerdo "yo con yo", en nada contribuye a la idea de forjar una gran alianza que le permita a los sectores democrticos disputar en mejores condiciones y con una fuerza multiplicada en la primera vuelta. Su negativa a avanzar en acciones que redunden en beneficio de las mayoras sociales del pas, se justifican con la difusa idea de priorizar al "centro poltico" por sobre todo. En esta direccin, la tesis de evitar la polarizacin (representada por ellos en Duque y Petro) ha sido el argumento en boga para privilegiar acercamientos con el liberalismo y cerrarle la puerta, de paso, a cualquier opcin de alianza con el candidato de la Colombia Humana, como lo han planteado Fajardo y De la Calle reiterativamente hace varios meses. El tintico solo a dos bandas lo confirma. La tendencia, se inclina a la imposibilidad de concretar una covergencia democrtica ms por las distancias programticas e ideolgicas, que por una simple y tierna razn de egos.

Gustavo Petro, ha aprovechado el camino ganado en el marco de la consulta para mantenerse como uno de los favoritos para hacerse con la Presidencia. Desarrollando una campaa austera, pero llena de extraordinarios actos proselitistas en plazas pblicas del pas, Petro ha cautivado a un electorado cansado de la guerra, de la corrupcin y de la politiquera y lo ha hecho evidente con el histrico resultado de la consulta del 11 de Marzo. Faltando dos meses para la primera vuelta, es claro que an no ha alcanzado su techo de crecimiento: Sus propuestas, que interpelan y esperanzan, pueden y deben seguir llegando a esa gran franja de la poblacin que fue arrastrada al apoliticismo, manifestado en el ejercicio de la abstension, que hace dos semanas lleg alredor del 56 %.

La derecha, se ha encargado en el ltimo tiempo de arrinconarnos, de llevarnos a su terreno, jugar su juego y atraparnos en la lgica del mal menor. La izquierda colombiana debe desprenderse del posibilismo, que la ha anclado a no creer en sus propias fuerzas para alcanzar sus objetivos polticos, dando lugar a la simplista eleccin del Ulises de Homero: atarse las manos por voluntad propia. Es hora de que la izquierda desate los nudos que se ha auto impuesto y que despliegue todas sus fuerzas para que el gobierno de transicin, que implemente los Acuerdos de Paz y avance en las reformas urgentes, no quede en las manos de los de siempre, ni an en la de aquellos que hoy se presentan como alternativos sin serlo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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