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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2018

Caen las piezas del domin poltico en Etiopa

James Jeffrey
IPS


Las piezas del domin poltico de Etiopa siguen cayendo con la renuncia del primer ministro Hailemariam Desalegn y los disturbios que sacuden a este pas del Cuerno de frica.

Un mes despus de que el gobierno decidiera a principios de enero cerrar una crcel y liberar a sus presos, el primer ministro anunci su renuncia el 15 de febrero en lo que pareci ser otro intento de calmar la situacin con disturbios que sacuden al pas desde hace ms de dos aos.

As, Desalegn se convirti en el primer gobernante de Etiopa en renunciar; los anteriores haban sido derrocados o murieron en el cargo.

Al otro da del anuncio se declar otro estado de emergencia, el anterior que dur 10 meses haba sido el primero en 25 aos y se levant en agosto de 2017.

Es hora de que los etopes decidan si quieren que el imperio que fue Etiopa sea un pas o varios: Sandy Wade.

La decisin arroj un manto de incertidumbre en el segundo pas ms poblado de frica, una de las economas de mayor crecimiento y un slido aliado de Occidente en la lucha contra el terrorismo. Adems de haber mantenido como un oasis de estabilidad en el Cuerno de frica, mientras sus vecinos caan en la anarqua.

No hay garantas de que Etiopa no caiga en el caos y en la violencia, opin Awol Allo, investigador de leyes en la Universidad de Keele, en Gran Bretaa.

No hay una frmula mgica aqu que no exista en otro pas. Despus de todo, compartimos similitudes culturales e institucionales, apunt.

Algunos interpretan la renuncia de Hailemariam como un acto desesperado de autopreservacin de la diminuta lite tigray, acusada de utilizarlo para mantenerse y aferrarse al poder desde que termin la guerra civil en 1991, con el dominio del Frente de Liberacin del Pueblo Tigray (TPLF, en ingls) en la coalicin gobernante Frente Democrtico Revolucionario del Pueblo Etope (FRDPE), de cuatro partidos.

Pero otros sostienen que ese anlisis deja de lado los cambios que operan en el espacio poltico de Etiopa.

La renuncia del primer ministro no le convena al TPLF, opin Awol.

El partido todava trata de llegar a una resolucin que siga preservando su influencia no merecida, pero la renuncia es el resultado de las protestas sin tregua de los ltimos dos aos, explic.

Tras suceder al carismtico Meles Zenawi, quien muri en el cargo en 2012, Hailemariam nunca se desvincul de las crticas de que era un cuidador del poder a las rdenes de otras figuras ms influyentes del ejrcito y del TPLF.

Otro anlisis sostiene que Hailemariam, cristiano declarado, siempre estuvo rodeado de un nido de serpientes en el gobierno y se vio cada vez ms entre la espada y la pared.

Algunas de las concesiones que hizo envalentonaron a los manifestantes y pusieron de punta a los dirigentes de lnea dura, a quienes no les gust la velocidad ni el alcance de las mismas.

Adems, en medio de las protestas, el FRDPE se vio cada vez ms desgarrado por las divisiones, pues sus fuerzas oromo y amhara se enfrentaron al seoro tigray.

La renuncia del primer ministro sera tras el congreso del partido, este mes, segn los rumores. Pero se adelant porque su agrupacin prefiri tener a alguien ms firme en tiempos de crisis, cuando al gobierno le cuesta preservar la ecuacin que logr mantener la estabilidad durante dcadas.

Etiopa imit el modelo chino de ofrecer beneficios materiales a la poblacin para contrarrestar las restricciones a las libertades civiles.

Pero tras una dcada de un crecimiento de dos cifras, gracias a la inversin estatal en infraestructura, este se enlenteci en los ltimos aos en medio de sequas y malestar social.

Pero an en tiempos de bonanza, la mayora de los etopes se sintieron excluidos de los beneficios que solo gozaba una minora. La desigualdad se hizo ms penosa por las restricciones a las libertades bsicas, sumada a la inflacin y al estancamiento de los salarios.

La situacin deriv en el movimiento de protesta oromo a fines de 2015, que no perdi fuerza en medio de la represin, lo que indica que es menos probable que se detenga ahora, aunque su futuro podra tener consecuencias existenciales para el Estado etope.

Si quieren un pas, la actual obsesin con el nacionalismo tnico tienen que cambiar porque van a terminar con varios pases, no uno, alert.

Los ojos estn puestos en quin suceder a Hailemariam y si el nuevo primer ministro continuar el acercamiento con los sectores descontentos o lanzar la persecucin.

Se fij el 11 de este mes el da para empezar las deliberaciones sobre el sucesor.

Si el TPLF implementa reformas, como dijo que hara, y el FRDPE elige a un lder de la agitada Oromia, el centro neurlgico de las protestas, las cosas podran cambiar para bien, opin Awol.

Frenar las protestas ahora es imposible, sostuvo Jawar Mohammad, el conocido activista oromo que reside en Estados Unidos, desde donde lleva adelante una fuerte campaa en las redes sociales; un hroe para algunos y un villano para otros.

Es posible evitar que se intensifiquen y que superen al rgimen si se toman acciones valientes, concretas e inmediatas, como designar a un primer ministro capaz y popular con probadas credenciales reformistas, arguy.

Pero Etiopa tiene una larga historia de estar bajo el mando de hombres fuertes y autoritarios, antes de Meles Zenawi, estuvo el dictador Mengistu Haile Mariam, y antes el emperador Haile Selassie, y as hasta el siglo XIX con el emperador Teodoro, quien comenz a construir el imperio que derivara en la Etiopa moderna.

Si el FRDPE elige a alguien de la vieja guardia, la situacin podra empeorar. Pero quin resulte elegido, aun con el apoyo de los manifestantes, deber tiene por delante una tarea gigantesca, y deber abocarse a disear una hoja de ruta para la transicin, indic Jawar.

El documento debe incluir la rpida liberalizacin del mbito poltico para que la oposicin y los medios puedan desempear su papel en la construccin de la democracia. Lo ltimo ser lo que, de hecho, ponga fin a las protestas.

Tienen que entender una cosa de la mentalidad etope: es circular, observ Abebe Hailu, abogado de derechos humanos, quien vivi la cada del emperador Selassie y la dictadura.

Nuestras iglesias son circulares, nuestras mezquitas son circulares, la inyera que comemos es circular, todo es circular. Con esa mentalidad se sigue discutiendo y discutiendo una cosa, pero nunca se llega a una decisin, explic.

Algunos actores internacionales influyentes podran tener algn impacto, pero hasta ahora prefieren no molestar al gobierno y, salvo algn comunicado de prensa a modo de reprensin, no parecen tener nada tangible que ofrecer.

Traducido por Vernica Firme

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2018/03/caen-las-piezas-del-domino-politico-etiopia/ 



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