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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2018

Mar para Bolivia, una defensa admirable

Miguel Lawner
Rebelin


Sube a nacer conmigo hermano
Dame la mano desde la profunda zona de tu dolor diseminado.
No volvers del fondo de las rocas.
No volvers del tiempo subterrneo.
No volver tu voz endurecida.
No volvern tus ojos taladrados.
Mrame desde el fondo de la tierra.
Labrador, tejedor, pastor callado: domador de guanacos tutelares: albail del andamio desafiado: aguador de las lgrimas andinas: joyero de los dedos machacados: agricultor temblando en la semilla: alfarero en tu greda derramado: traed a la copa de sta nueva vida vuestros viejos dolores enterrados


(Extracto del poema Alturas de Macchu Picchu. Pablo Neruda. Canto General).

La defensa hecha por Bolivia de su derecho a tener un acceso soberano al mar, ha sido admirable, creativa, a ratos conmovedora. El gobierno boliviano ha incorporado a todo su pueblo en este anhelo, desde el ms tierno prvulo hasta trabajadores, campesinos, mujeres, intelectuales, artistas, estudiantes, soldados, polticos, artesanos, profesionales. No hay uno slo de los once millones de bolivianos, ajeno a esta demanda. La iniciativa de extender la bandera del mar a lo largo de 200 kilmetros debe haber congregado a varias decenas de miles de personas, cruzando valles, quebradas y mesetas. Todo se ha hecho sin proferir ofensas, argumentando con fuerza sus aspiraciones. Y nuestras autoridades. firmemente aferradas al Tratado de 1904, como si en los ciento catorce aos trascurridos desde entonces no hubiera pasado nada. Tengo a mi vista el libro Mar Para Bolivia , editado por el gobierno boliviano. Es un texto convincente, desprovisto de adjetivos y de ofensas. Hace un recorrido minucioso de las mltiples ocasiones en que diferentes autoridades chilenas se comprometieron a resolver la demanda boliviana de acceder al mar con soberana. Comienza por citar las declaraciones de Domingo Santa Mara, entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, quin declar lo siguiente el 26 de Noviembre de 1879:

No olvidemos por un instante que no podemos ahogar a Bolivia... Privada de Antofagasta y de todo el Litoral que antes posea hasta el Loa, debemos proporcionarle por alguna parte un puerto suyo, una puerta de calle, que le permita entrar al interior sin zozobra, sin pedir venia. No podemos ni debemos matar a Bolivia

 

Ms adelante, el libro cita los compromisos contrados por Chile en la Conferencia de Pars y la Liga de las Naciones, organismo multinacional creado al trmino de la Primera Guerra Mundial. Se menciona a Agustn Edwards, representante chileno ante dicho organismo, quin ofreci el ao 1921, iniciar negociaciones directas con Bolivia, para abordar el enclaustramiento martimo. Esta declaracin fue reafirmada un ao ms tarde por el delegado de nuestro pas Manuel Rivas Vicua, mediante nota dirigida a la Liga de las Naciones, reafirmando el compromiso chileno de entrar en negociaciones directas con Bolivia.

En seguida, el libro Mar Para Bolivia, cita propuestas realizadas por el gobierno chileno el ao 1926 con la participacin del Secretario de Estado de los Estados Unidos en calidad de mediador. En dicha oportunidad, Miguel Cruchaga, embajador de Chile ante los EEUU, present una propuesta ante dicho Secretario de Estado, planteando una divisin territorial en virtud de la cual, Tacna quedara para el Per, Arica para Chile y se cedera para Bolivia un corredor de cuatro kilmetros de ancho, partiendo de la frontera boliviana, siguiendo una lnea paralela a lo largo de la frontera con Per, hasta el villorrio Caleta de Palos.

Llegamos al 20 de Junio de 1950, ocasin en la cual el canciller Horacio Walker del gobierno de Gonzlez Videla, envi una nota dirigida al Embajador de Bolivia que seala textualmente lo siguiente:

Mi Gobierno ser consecuente con esa posicin y que, animado de un espritu de fraternal amistad hacia Bolivia, est llano a entrar formalmente en una negociacin directa destinada a buscar la frmula que pueda hacer posible dar a Bolivia una salida propia y soberana al Ocano Pacfico.

  En dicha ocasin, el propio Gonzlez Videla le comunic al Presidente de los EEUU Harry Truman, que la frmula de acuerdo por la cual Bolivia obtendra un acceso soberano al Ocano Pacfico, sera a cambio del uso, por parte de Chile, de aguas del Lago Titicaca.

En 1975 se estuvo al borde de alcanzar una solucin definitiva al diferendo existente entre ambas naciones, a raz del encuentro sostenido entre los dictadores de Chile y Bolivia, Augusto Pinochet y Hugo Banzer, quienes suscribieron un acuerdo consistente en la creacin de una franja de tierra paralela a la Lnea de la Concordia, que Chile cedera a Bolivia hasta llegar al Ocano Pacfico.

El gobierno chileno avanz en la materializacin de este acuerdo, procediendo a expropiar los terrenos de propiedad privada, afectados por la franja a ceder a Bolivia. Roxana Pey nos cuenta que su padre, el ingeniero Ral Pey, fue una de las personas a quienes se le expropi un sector de una parcela de su propiedad, colindante con la Lnea de la Concordia, decisin que su padre acept complacido por lo que significaba consolidar la paz y la amistad en esa regin fronteriza. ( [1] )

Como es sabido, este acuerdo fracas por la negativa del Gobierno Peruano, ya que, en conformidad con lo establecido por el Tratado de 1904, cualquiera cesin de terreno de Chile a Bolivia, en territorio que originalmente perteneci al Per, exige un acuerdo tripartito.

Un captulo especial merecen las diversas resoluciones aprobadas en las Asambleas de la OEA, en las cuales se presiona al gobierno de Chile a encontrar alguna solucin. Particularmente explcita es una Resolucin aprobada en la Asamblea General de 1979, en la cual se reconoci que el problema martimo de Bolivia es un asunto de inters hemisfrico permanente, recomendando a las partes que: inicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexin territorial libre y soberana con el Ocano Pacifico.

 

  Me extendera demasiado dando a conocer los diversos compromisos acordados por los gobiernos de Aylwin, Frei Ruiz Tagle, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, de encontrar frmulas de mutua conveniencia.

La defensa de Chile ha enfatizado los aspectos jurdicos del caso, prescindiendo de sus alcances histricos y sociales.

Los jueces de La Haya son seres humanos de carne y hueso y creo imposible que vayan a soslayarlos. Mucha agua ha corrido bajo los puentes a lo largo de ms de un Siglo y no creo que el fallo vaya a dejar las cosas como estn.

Las autoridades bolivianas han subrayado que cualquiera que sea el fallo de la Corte de La Haya, jams cedern sus aspiraciones de acceder a un mar soberano.

Cunto riesgo representa para nuestra seguridad, el mantener una situacin de conflicto permanente con un pas con el cual compartimos una larga frontera?

Cmo es posible que nuestras relaciones internacionales estn dedicadas casi exclusivamente a la suscripcin de tratados de libre comercio en vez de incentivar la integracin econmica, social y cultural, en particular con nuestros vecinos?

Nuestros mandatarios salen de visitas oficiales al extranjero, acompaados de una nube de empresarios, banqueros y polticos. Excepcionalmente viaja algn acadmico. Jams un dirigente sindical o social. Qu decir un representante de nuestros pueblos originarios!

Yo no veo inconveniente en ceder a Bolivia un pequeo trozo de nuestro litoral en calidad de enclave. Chile se extiende frente al Ocano Pacfico a lo largo de 4.200 kilmetros. Porqu no ceder un tramo -digamos de 20 o 30 kilmetros- sobre el cual Bolivia ejerce su soberana, a cambio de obtener a favor nuestro, por ejemplo, el acceso a algunos de sus abundantes recursos energticos?

El mundo actual conoce innumerables casos de enclaves que funcionan sin generar problemas a nadie. Los ms conocidos son Gibraltar, una base militar perteneciente al Reino Unido, rodeada totalmente por territorios de dominio espaol. La Ciudad del Vaticano, y la Repblica San Marino, rodeadas por territorios de dominio italiano. El puerto de Kaliningrado perteneciente a Rusia, que est rodeado por Lituania y Polonia. Las ciudades puerto de Ceuta y Melilla, ambas pertenecientes a Espaa, enclavadas en la costa norte de frica, etc. etc.

En la Regin de Antofagasta existen numerosas caletas deshabitadas o semihabitadas, que perfectamente podran cederse para el dominio boliviano, sin afectar en absoluto nuestra integridad territorial ni nuestro desarrollo econmico. Ganaramos en cambio la paz con un pueblo hermano y la mutua colaboracin en materias sociales, culturales y econmicas.

Bolivia es hoy en Amrica Latina un modelo de nacin democrtica velando por el bienestar de su poblacin. El ao 2009, se aprob por abrumadora mayora a travs de un plebiscito nacional, una reforma constitucional que dio vida al llamado Estado Plurinacional Social, Unitario y Econmicamente.

El prembulo de esta Constitucin es emocionante:

En tiempos inmemoriales se erigieron montaas, se desplazaron ros, se formaron lagos. Nuestra amazona, nuestro chaco, nuestro altiplano y nuestros llanos y valles se cubrieron de verdores y flores.

Poblamos esta sagrada Madre Tierra con rostros diferentes, y comprendimos desde entonces la pluralidad vigente de todas las cosas y nuestra diversidad como seres y culturas. As conformamos nuestros pueblos, y jams comprendimos el racismo hasta que lo sufrimos desde los funestos tiempos de la colonia.

El pueblo boliviano, de composicin plural, desde la profundidad de la historia, inspirado en las luchas del pasado, en la sublevacin indgena anticolonial, en la independencia, en las luchas populares de liberacin, en las marchas indgenas, sociales y sindicales, en las guerras del agua y de octubre, en las luchas por la tierra y territorio, y con la memoria de nuestros mrtires, construimos un nuevo Estado ..  

La Constitucin Boliviana reconoce los Derechos de los diversos grupos sociales del pas y de sus pueblos originarios. Iguala las condiciones de gnero. Establece como servicios bsicos el agua potable, alcantarillado, la electricidad, el gas domiciliario, el servicio postal y los servicios de telecomunicaciones, estableciendo como una responsabilidad del Estado la provisin de estos servicios, an que algunos pueden ser gestionados a travs de empresas privadas. Adems, convierte el acceso al agua y al alcantarillado en Derechos Humanos, siendo estos servicios impedidos de ser privatizados o sometidos al rgimen de concesiones.

El ao 2009, Bolivia nacionaliz la explotacin de su mayor riqueza nacional: los Hidrocarburos, lo cual ha generado para las arcas fiscales un ingreso de 35.000 millones de dlares durante la ltima dcada.

El ao pasado, cre la empresa estatal Yacimientos del Litio Boliviano, encargada de desarrollar los procesos de qumica bsica de sus recursos evaporticos, con una participacin del 100% estatal para la produccin y comercializacin del cloruro de litio, sulfatote litio, hidrxido de litios, carbonato de litio, cloruro de potasio, nitrato de potasio, sulfato de potasio, sales derivadas e intermedias y otros productos de la cadena evaportica.

Qu diferencia con Chile!

Ahora. Siahora, meses atrs, an bajo la administracin de Michelle Bachellet, el Vicepresidente de CORFO, firm un convenio con SOQUIMICH, empresa tras la cual figura el mayor agente corruptor de la poltica chilena, el ex yerno de Pinochet Julio Ponce Lerou, mediante el cual se le concede hasta el ao 2030, la explotacin de los inmensos yacimiento de litio existentes en el Salar de Atacama.

Acabamos de enterarnos del rcord histrico que representaron el ao pasado las ganancias proporcionadas al Estado chileno por la empresa estatal CODELCO, que se elevaron a la suma de 2.800 millones de dlares. Sin embargo, el litio, que acertadamente fue calificado por el Alcalde de Huechuraba como el futuro sueldo de Chile, lo estamos entregando al dominio del gran capital empresarial

A diferencia de casi todos los pases de Amrica Latina, Bolivia es un pas donde no se conocen actos de corrupcin ni entre sus polticos ni entre su polica o fuerzas armadas.

Este es el pas hermano del cual tenemos tanto que aprender y con el cual nuestras autoridades se niegan a encontrar una frmula de acuerdo, poniendo fin a un conflicto centenario que cautele los intereses de ambas naciones y ambos pueblos.

Los debates en La Haya han desatado una inaceptable ola chauvinista en Chile. Se insiste que en este captulo Chile tiene una poltica de Estado, es decir compartida unnimemente. No es verdad. Somos muchos quienes no compartimos las decisiones de nuestros gobiernos en esta materia. Bast que el senador Alejandro Guillier manifestara la posibilidad de buscar una acuerdo en base a un canje territorial, para que lo cubrieran de los peores eptetos patrioteros, obligndolo a dar una suerte de explicacin y a mantenerse en silencio durante su viaje a La Haya.

Das atrs, la Universidad Academia de Humanismo Cristiana, dio a conocer un video con declaraciones de siete Premio Nacionales chilenos, apoyando una salida al mar con soberana a Bolivia. Ningn medio de comunicacin nacional ha divulgado las opiniones de estas importantes personalidades de nuestra cultura.

En las dcadas del 50 y 60 del Siglo XX, se gener un poderoso desarrollo artstico y cultural basado en nuestras races americanas. Fue una suerte de redescubrimiento de la identidad de Amrica Latina. Pablo Neruda inici esta verdadera inmersin en nuestras races con la publicacin en 1952 del Canto General. Lo sucedieron Gabriel Garca Mrquez, Julio Cortzar, Mario Benedetti, Eduardo Galeano y el joven Mario Vargas Llosa entre otros. En el canto popular, nos impactaron las creaciones de Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Violeta Parra, Vctor Jara, Daniel Viglieti, y tantos otros.

El grupo musical Los Jaivas, llev a los cuatro rincones del planeta, su magistral interpretacin del poema Alturas del Macchu Picchu de Pablo Neruda. Qu decir de los grupos musicales Quilapayn e Inti Illimani, recreando la vieja msica andina y asumiendo para siempre sus seculares instrumentos: la quena y el charrango! La globalizacin y el modelo econmico neoliberal, han casi sepultado estas manifestaciones artsticas que tanto contribuyeron a la hermandad entre nuestros pueblos y nuestras naciones. No podemos ni debemos arriar las banderas de la solidaridad entre pueblos de un pasado comn, que siempre en su historia debieron enfrentar enemigos interesados en sembrar la discordia entre nosotros. Empeados en dividirnos para imponer su dominio imperial.

Es imperativo recuperar la vigencia de una poltica orientada a la integracin regional en los planos econmico, social y cultural. Una poltica libre de los intereses del gran capital, orientada a la paz, el respeto y la sincera amistad de nuestros pueblos americanos.



[1] Ral Pey y su hermano Vctor, ganaron la pruesta convocada por la Junta de Adelanto de Arica en 1960 para la construccin de un puerto , ya que hasta entonces se operaba a travs de muelles y un modesto espign. Las obras requirieron incluso dinamitar un tramo del Morro de Arica, finalizando en 1966, dando vida al que las autoridades de la poca calificaron como el segundo puerto en importancia, tras el de Valparaso.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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