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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2018

Paraguay
Tres semanas difciles para GANAR

Celso Guanipa Castro
Rebelin


El domingo 22 de abril, la Alianza GANAR, conformada por el Partido Liberal y el Frente Guasu que lidera Fernando Lugo, se medir con el favorito candidato del Partido Colorado, Mario Abdo Bentez, con supremaca financiera y de ocupacin de los tres poderes del Estado a travs del actual mandatario Horacio Cartes.

En un clima enardecido por la pelea por cargos, en ausencia de programas de rescate social y de candidatos de calidad, se da en la alianza opositora la inversin de papeles: a diferencia del 2008 un liberal, Efran Alegre, encabeza la frmula presidencial y Leo Rubin va de vice en representacin de la corriente de Fernando Lugo.

Las encuestas que manejan los medios hegemnicos de comunicacin, ponen al oficialista Partido Colorado (54 %) por delante de la Alianza GANAR (30 %) en la intencin de voto en las elecciones presidenciales. En el Senado, Cartes obtendra el mayor porcentaje en intencin de votos con 26,8%, sobre la lista del Partido Liberal con Blas Lanzoni (15,9 %) y la del Frente Guas, con Fernando Lugo (15,5 %).

Ms all de las encuestas, los estudios revelan que la gente no vota porque consideran que su voto no cambiar las cosas; su poder para realizar cambios en la poltica es limitado. Con un panorama de desinters generalizado por la poltica de una ciudadana mayoritariamente joven, un escenario de crecimiento de la abstencin no es descartable.

En cuatro aos de gobierno, Horacio Cartes, impulsor de la incursin en el pas de capitales privados extranjeros, sin importar su origen y planes de inversin, endeud al pas en ms de siete mil millones de dlares, con intereses a pagar semestralmente, lo que difcilmente pueda ser respetado. El 31 de marzo de 2017, la represin violenta a manos del gobierno de Cartes contra ciudadanos movilizados contra la enmienda constitucional para permitir la reeleccin presidencial, se sald con la vida del joven liberal Rodrigo Quintana, la quema del Congreso.

Mientras el oficialismo evita los debates, GANAR moviliza al electorado inconforme con la gestin de Cartes y el Partido Colorado, contra la corrupcin endmica y la impunidad latente que dificulta cambios profundos en el sistema poltico.

Y para colmo de males, la narcopoltica se ha instalado financiando a numerosos candidatos en todos los niveles institucionales, en particular a los aspirantes a ocupar curules en ambas cmaras y tambin en el Parlasur.

El analista Jos Antonio Vera seala que el desplazamiento de las Fuerzas Armadas, de la triloga que desde la mitad del siglo pasado acapar el poder en Paraguay (junto al Partido Colorado y al sector empresarial), quizs sea el fenmeno poltico ms relevante en los ltimos cinco aos.,

Si bien ha sido marginado de la direccin del poder fctico sigue siendo til al modelo imperante, y su jerarqua est satisfecha por integrar las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC), que tiene por misin combatir la guerrilla y el narcotrfico, tarea que solo ha agravado la corrupcin interna de la institucin, enriqueciendo a la mayor parte de los altos oficiales, comprometidos en prcticas de contrabando.

Traducido, esto significa reforzar la represin del campesinado y de las luchas populares, en un territorio de 400 mil kilmetros cuadrados deforestado, y con muchas desigualdades sociales y lacerante injusticia.

Las FTC, asesorada por expertos de EEUU, Israel y Colombia, militarmente son un fracaso pero con un costo financiero exorbitante, que deja sin presupuesto para atacar los acuciantes problemas de la salud pblica, la educacin laica, un transporte urbano calamitoso, un desempleo creciente, el 40% de la poblacin en situacin de pobreza y un tercio en extrema miseria, frente al autismo del universo copartidario.

Preocupan en Paraguay los acuerdos suscriptos por el Pentgono con los gobiernos de Argentina y Brasil, para instalar una base en la Triple Frontera con Paraguay, relanzando la Doctrina de Seguridad Nacional que desde 1964 oficializ la irrupcin de las tiranas cvico-militares que asolaron la regin durante tres dcadas. Hoy no necesitan generales, tienen civiles a tono como Cartes, Michel Temer, Mauricio Macri o Sebastian Piera.

Desde hace ms de una dcada se habla de guerrilla del Ejrcito del Pueblo Paraguayo (EPP), supuestamente atrincherado en las zonas nororientales, sojeras y ganaderas, prximas a Brasil. Pero la polica y los medios hegemnicos la culpan de todos los delitos de cualquier banda delictiva. Pero jams se ha dado un enfrentamiento armado con el Ejrcito, ni se conoce un documento oficial con su fundamentacin ideolgica.

Las supuestas acciones ilcitas del EPP sirven de argumento para que paramilitares asesinen campesinos, y el gobierno ordene arrasar humildes rancheros de las familias de labriegos, forzando su abandono del campo en beneficio de los grandes grupos transnacionales del agronegocio.

Pero lo cierto es que FTC no han impedido secuestros y extorsiones de empresarios rurales, ni el narcotrfico, que tiene a Asuncin como uno de sus escenarios de muertes, al igual que las ciudades fronterizas con Brasil, invadidas por paramilitares contratados por la mafia.

Celso Guanipa Castro. Periodista y politlogo paraguayo, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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