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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2018

La matanza de Gaza

Teresa Aranguren
InfoLibre


Volv a pasear la mirada por aquel campo para seguir los movimientos de las aterrorizadas figuras que se las vean y deseaban para salir de l, porque la tierra no se los iba a tragar a no ser que consiguieran llegar al otro lado de las colinas, ms all del horizonte.

-He hecho blanco, grit Gabi.

-De eso nada, le contradijo Shmulik

-Vamos, dijo Moishe, cinco rfagas y por lo menos te cargas a uno

Aquellos cuatro, all enfrente, acababan de quedarse sin fuerzas y, convertida ahora su carrera en un andar pesado y abatido, descendieron uno tras otro a la grieta de una pequea torrentera para despus salir de ella y en el momento en que apareci el ltimo, repiquete la primera rfaga y los cuatro cayeron. Despus se levantaron tres y echaron a correr

-Uno a cero, grit Shmulik, y se volvi hacia Gabi con una media reverencia.

 Estos prrafos pertenecen a la novela Hirbet Hiza, un pueblo rabe, del escritor y poltico israel Izhar Smilansky que sola firmar con el seudnimo de S. Yizhar. La novela, muy breve, poco ms de 100 pginas, describe la jornada de una unidad del ejrcito israel que tiene que llevar a cabo la expulsin de los habitantes de un pueblo de Palestina. El nombre del pueblo, Hirbet Hiza, es ficticio, pero la novela no es propiamente una obra de ficcin sino ms bien unas memorias noveladas en las que el autor narra su experiencia, y su ambiguo sentimiento de culpa, como miembro de una unidad militar que participa en las operaciones de limpieza tnica llevadas a cabo en Palestina desde diciembre de 1947 y a lo largo de todo el 48. La obra, escrita en hebreo, se public en 1949, es decir con los hechos an muy recientes, y las primeras traducciones, al ingls en 2008, al espaol en 2009, son muy tardas, ya en el siglo XXI.

Esta novela, cuya lectura me caus desazn en su momento, me ha venido insistentemente a la mente en estos das, especialmente esas escenas en las que las gentes de la aldea que van a asaltar, tenues figuras indefensas, se ofrecen a las miradas de los soldados apostados en las colinas y a la banalidad de sus conversaciones mientras eligen, apuntan, disparan, pito pito gorgorito, a ste le tumbo y a ste le dejo vivito, como en un juego de tiro al blanco en una barraca de feria. La escena que describe el escritor S. Yizhar es de hace 70 aos, pero se parece a la escena de hace unos das en Gaza: a un lado, parapetados tras un talud de tierra y protegidos por la infranqueable valla fronteriza, los tiradores de lite del ejrcito israel; al otro lado, a campo abierto, a pecho descubierto, sin ms armas que su ira, una multitud de gentes con banderas y pancartas que dicen aqu estamos, somos los hijos y los nietos de aquellos a quienes echasteis de su tierra hace 70 aos.

Me pregunto si las conversaciones entre los tiradores del ejrcito mientras observaban, parapetados tras un alud de tierra, a los manifestantes concentrados al otro lado de la valla de Gaza, habrn sido parecidas a las que cuenta S. Yizhar en su obra. Algo as: - Me pido el chaval aquel de la chamarra negra, el que lleva una pancarta y una kufiyya roja, dice un tirador. Y el otro contesta: -A que no le das al que se aleja corriendo, ese que trata de escaparPito pito gorgorito a este le mato, a este le dejo vivito. O quizs, a diferencia de los soldados de hace 70 aos, los de ahora han mantenido un silencio muy profesional entre disparo y disparo. Al fin y al cabo son tiradores de lite, o sea que donde ponen el ojo ponen la bala.

En muchas de las crnicas periodsticas de estos das se ha utilizado el trmino enfrentamientos para describir lo ocurrido el pasado Viernes Santo en Gaza. Curioso enfrentamiento en el que slo hay vctimas de un lado y en el otro no es que no hubiera un rasguo, es que no haba posibilidad de rasguo alguno. A veces las palabras sirven ms para ocultar lo que pasa que para describirlo. Para la poblacin palestina, la matanza, eso es lo que fue, una matanza a sangre fra, del pasado Viernes Santo, no es la primera ni por desgracia ser la ltima, pero habra que preguntarse por qu el Gobierno israel tom la decisin de perpetrarla cuando no haba posibilidad alguna de que un manifestante saltase la valla, por supuesto no haba el menor riesgo para los cien tiradores de lite apostados al otro lado y las consignas de las mltiples organizaciones convocantes eran no acercarse demasiado a la lnea fronteriza.

Creo que la primera razn es que el Gobierno israel lo ha hecho porque puede hacerlo, porque haga lo que haga no pasa nada, goza de impunidad; la segunda razn es ms compleja y tiene mucho que ver con el lema de la convocatoria Marcha del retorno: nada pone ms nerviosos a los dirigentes israeles y en general a todo sionista, que la mencin al derecho al retorno. En diciembre de 1948 Naciones Unidas aprob la resolucin 194 por la que se establece el derecho al retorno de los desplazados y a ser indemnizados por los bienes destruidos o robados. La resolucin se adopt en base al demoledor informe presentado por el diplomtico sueco Conde Bernadotte el 17 de diciembre de 1948. Al da siguiente Bernadotte fue asesinado en una calle de Jerusaln, junto al observador de la ONU Andr Serot, por dos pistoleros del grupo armado sionista Irgun. El 80% por ciento de la poblacin de Gaza son refugiados del 48, gentes expulsadas manu militari de sus casas en operaciones muy similares, la mayora bastante ms atroces, a la descrita en el librito de S. Yizhar. Mencionar el derecho al retorno es mencionar el crimen de origen. La expulsin de casi un milln de personas de sus tierras, en los meses previos y posteriores a la creacin del Estado de Israel. Limpieza tnica. Todo est documentado, las localidades destruidas y borradas del mapa, las fechas y la estrategia de cada ataque, los muertos de cada matanza, las rdenes de expulsin de la poblacin de Jafa, Lydda, Safad, Haifa Todo est documentado y muy eficazmente tapado. Tema tab. No hablar, no nombrar, no recordar.

Pero los palestinos recuerdan, conocen los nombres de los pueblos destruidos porque son los pueblos en los que nacieron sus abuelos y saben cmo era la casa familiar y si haba un limonero en el patio o una higuera en la puerta y si era martes o jueves el da en que los expulsaron de sus casas y de sus vidas Quiz por eso, aunque no haba el menor riesgo para los soldados del ms potente ejrcito de Oriente Prximo, los tiradores de lite apostados, al otro lado de la valla, tras un talud de tierra, tuvieron que disparar.

Teresa Aranguren es periodista especializada en Oriente Prximo.

Fuente original: https://www.infolibre.es/noticias/opinion/plaza_publica/2018/04/03/la_matanza_gaza_81265_2003.html


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