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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2018

Feminismo & Capitalismo
Feminismo para acabar con el capitalismo

Laia Facet
Poder popular

Sobre cmo el feminismo en la actualidad ha pasado a ser el movimiento con ms capacidad de transformacin social.


Lucha de segunda en buena parte de la historia del movimiento obrero, el feminismo hoy toma la delantera en las resistencias contra el capitalismo austeritario. Movimiento vivo, radicalidad, capacidad de autoorganizacin, audiencia de masas y un largo etctera de potencialidades para empapar al resto de luchas. La capacidad de respuesta a la llamada del 8 de marzo de 2017 para la huelga de mujeres, as como las rplicas de la Womens March en todo el mundo fueron el pistoletazo de un nuevo ciclo de movilizaciones feministas. Las primeras huelgas y movilizaciones masivas a las que se enfrentaron tanto Macri (Argentina) como Trump (EEUU) fueron feministas.

Y desde hace algunos aos ms, el papel de las mujeres en las primaveras rabes, en las movilizaciones en defensa de lo pblico o en las protestas campesinas en Amrica Latina no es casualidad. La ofensiva neoliberal y misgina de la receta austeritaria se est encontrando con fuertes resistencias por parte de las mujeres. Mujeres que asumimos las cargas reproductivas dentro y fuera del hogar, dentro y fuera del mercado, dentro y fuera del empleo. Sus polticas de recortes y deuda suponen una vuelta de tuerca doble o triple en todas esas esferas para nosotras. Sin embargo, no todas las mujeres transversalmente sufrimos igual los estragos de la crisis.

Las mujeres de la burguesa, del establishment, de las clases dominantes o de los aparatos del Estado no estn atravesadas por las mismas experiencias de desposesin. Si bien a todas se nos exige un rol de gnero, no todas lo resolvemos igual, ni a todas se nos exige lo mismo. Muchos han sido los debates tanto dentro del marxismo como del feminismo sobre la relacin entre gnero y clase. La cuestin que sostengo es que somos un sector estratgico de la propia clase y por lo tanto del combate anticapitalista. Esta concepcin comporta, por un lado, evitar los anlisis y las polticas auto-centradas en la identidad.

Tanto esa identidad Mujer singular donde se invisibilizan distintas opresiones (clase, raza, sexualidad); como tambin, un abanico de identidades plurales desligadas de sus sustratos materiales que las hacen emerger (y converger!). Por otro lado, el segundo error simtrico es esa visin estrecha y homognea de la clase, as como de la estrategia. Una visin donde lo reproductivo ha quedado sistemticamente postergado a algo a resolver despus del gran da de la revolucin, como si este llegara de golpe y fuera a resolverlo todo. Ms cuando auto-organizar el trabajo reproductivo es condicin necesaria para sostener en el tiempo un desafo al capitalismo. Pese a la radicalidad del feminismo, en el imaginario general se ha instalado el ilusionismo de una vuelta a la edad dorada del bienestar.

Un bienestar que no fue tal para la mayora de las mujeres pero que sigue funcionando como un horizonte deseable. La crisis est dejando vacos cada vez mayores en las funciones de reproduccin que anteriormente haba asumido el Estado (educacin, sanidad, servicios sociales).

Las recetas neoliberales a estos vacos? Mercantilizacin y "hogarizacin". Nos encontramos en un choque entre unas expectativas que no van a verse realizadas en esta fase del capitalismo y un cambio de ciclo para la que no hay estrategias socioeconmicas suficientemente maduras. En ese choque podemos retomar el hilo que Nancy Fraser ha empezado a elaborar recientemente. Fraser explica de qu modo en el cierre de la segunda ola se combin el neoliberalismo individualista con la presin para que el feminismo asumiera demandas estrictamente de reconocimiento. Una suerte de posibilismo que dejaba subordinadas las demandas de redistribucin y la crtica de conjunto al sistema.

El reconocimiento que se llev a cabo fue el de aquellas que podan ascender socialmente. Aquellas que podan agenciarse del empoderamiento femenino. Aquellas que encajaban en el xito neoliberal. Exactamente, el feminismo no es necesariamente anticapitalista. Sin embargo, hoy nos encontramos en la apertura de un ciclo, cmo aprovechamos y evitamos una salida individualista que slo aventaje a unas pocas? Cmo retomamos la dialctica entre reconocimiento y redistribucin? Cmo reconstruimos un programa anticapitalista y una estrategia de autoorganizacin feminista?.

Por suerte, tenemos algo de nuestro lado: las contradicciones inherentes de ese feminismo individualista y liberal. Contradicciones de fondo entre la defensa de los derechos de las mujeres, la lucha contra las opresiones que sufrimos, y no plantear un horizonte que supere el sistema que produce dichas opresiones. Muchas de las demandas clsicas del feminismo siguen vigentes. Sin embargo, muchas de ellas deben pasar por el tamiz de las experiencias transcurridas: la participacin en el mercado laboral no ha llevado a la independencia econmica prometida, ni a acabar con el Servicio Familiar Obligatorio para la mayora de las mujeres.

Los roles de gnero se han reproducido en los empleos, la brecha salarial sigue siendo un dato estructural y la conciliacin ha ido encarada slo hacia las mujeres y a abaratar la mano de obra femenina. Reorganizar el trabajo-empleo sigue siendo una de las deudas pendientes. Una deuda pendiente tras dcadas de neoliberalismo. La puesta en el centro del cuidado comn por encima de intereses privados en un ciclo de acumulacin por desposesin es un puntal clave. El cuidado comn adems de una cuestin afectiva tambin es asegurar todo aquello que hace posible la vida: la comida, la energa, la vivienda, la salud

Si adems, defendemos una vida digna como expresan las activistas de la economa feminista y del ecofeminismo el abanico se ampla. De ese modo, los intereses de las mujeres, no son slo nuestros intereses, sino los intereses fundamentales de la mayora social y abren un campo donde labrar alianzas con otros sectores desposedos por el capitalismo.

Fuente: https://poderpopular.info/2018/03/22/feminismo-para-acabar-con-el-capitalismo/



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