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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2018

La factora de CEMEX pide autorizacin para poder quemar hasta 260.000 toneladas anuales de residuos
Vecinos y ecologistas protestan por las incineraciones en la cementera de Buol (Valencia)

Enric Llopis
Rebelin


La fbrica de cementos de CEMEX en Buol, municipio de 10.000 habitantes en el interior de la provincia de Valencia, cumple este ao un siglo. El peridico Levante-EMV concedi por este motivo a la cementera el premio Portada del Mes y le dedic, en diciembre de 2017, un espacio destacado en el suplemento econmico. La multinacional mexicana CEMEX, con presencia en 50 pases, adquiri en 1992 la empresa Valenciana de Cementos, hasta entonces propietaria de la planta de Buol. Con esta gran operacin, la compaa fundada en 1906 -al inaugurar una cementera en el norte de Mxico- inici su penetracin en Europa. Segn los datos de la empresa, CEMEX emplea actualmente a 140 trabajadores en la factora de Buol, y tiene capacidad para producir 1,5 millones de toneladas al ao de clnker (elemento bsico para la elaboracin del cemento) gris y blanco. Hace una dcada, la fbrica valenciana estren el horno de cemento blanco ms grande del mundo, con una inversin de 50,5 millones de euros. El conglomerante blanco de Buol ha permitido levantar obras en Europa, frica y Amrica. Actualmente, CEMEX es propietaria de siete factoras integrales de cemento en Espaa.

Son los grandes nmeros de la empresa. Sin embargo, la plataforma vecinal Aire Limpio de la comarca Hoya de Buol-Chiva y Ecologistas en Accin denuncian la incineracin de residuos peligrosos en la cementera, con la amenaza que ello implica para la salud humana y el medio ambiente. En 2006, la Direccin General de Calidad Ambiental de la Generalitat Valenciana, gobernada por el PP, otorg la Autorizacin Ambiental Integrada (AAI) a la planta de CEMEX en Buol; La AAI es un permiso para la explotacin de determinadas instalaciones industriales refineras de petrleo y gas, qumicas, minerales, textiles y derivadas de la madera, entre otras- con algunos lmites, vinculados a las emisiones contaminantes, el uso de tecnologas eficientes y la aplicacin de controles. Tradicionalmente las cementeras utilizan el coque de petrleo y el carbn en su actividad industrial. Pero adems de estos combustibles, la AAI de 2006 y posteriores modificaciones autorizaban a que la empresa pudiera incinerar en la planta de Buol hasta 115.000 toneladas anuales de residuos llamados de sustitucin, de los que 75.000 se consideran peligrosos (disolventes, mezcla de disolventes, y tanto residuos combustibles lquidos como lodos de tratamientos fsico-qumicos que contienen sustancias peligrosas).

El gobierno de coalicin entre el PSPV-PSOE y Comproms, con el apoyo parlamentario de Podemos, no ha resuelto la cuestin. La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Cambio Climtico trabaja actualmente en la revisin de la Autorizacin Ambiental Integrada de la cementera, solicitada por CEMEX en 2011. La propuesta de la empresa consiste en poder quemar hasta 260.000 toneladas anuales de residuos alternativos al coque de petrleo.

Mientras, en la planta de Buol estn incinerndose en algunos casos residuos no peligrosos, como harinas crnicas, plsticos, maderas o textiles, pero que en el proceso de combustin pueden generar sustancias muy nocivas, por ejemplo dioxinas, furanos, hidrocarburos aromticos policclicos o metales pesados, explica Carlos Arribas, portavoz de Ecologistes en Acci del Pas Valenci y asesor de la Plataforma Aire Limpio. En otros casos, la fbrica quema directamente residuos peligrosos, por ejemplo lquidos -que tienen un mayor inters para la empresa, debido a su poder calorfico- o disolventes clorados; asimismo la planta de Buol ha incinerado restos que proceden de otras comunidades autnomas, como Catalua, Madrid y Castilla-La Mancha, lo que, sostiene Arribas, vulnerara el principio de proximidad establecido en la Directiva europea de Residuos (2008) y en la Ley de Residuos de la Comunidad Valenciana (2000).

La autorizacin para la quema de restos en la factora valenciana implica un largo proceso administrativo. Antes de pronunciarse sobre la nueva autorizacin ambiental de la cementera, CEMEX ha de completar el Estudio de Impacto Ambiental y la conselleria tiene que emitir la Declaracin de Impacto Ambiental sobre la propuesta de la multinacional. En 2014 y 2016, la movilizacin de la Plataforma Aire Limpio, las alegaciones de Ecologistas en Accin y la presin de los municipios hizo que la Generalitat diera marcha atrs, in extremis, en la resolucin que aceptaba la solicitud de ampliacin de la cantidad de residuos que se podan incinerar y mantena el permiso a CEMEX para la quema de residuos peligrosos.

Hoy, en tanto avanza el procedimiento burocrtico, los actores crticos esperan que las palabras oficiales se traduzcan en hechos. En diciembre de 2017, el entonces secretario autonmico de Medio Ambiente y Cambio Climtico (nmero dos de la conselleria), Juli lvaro, escribi en su blog: Pretendemos que la quema de residuos peligrosos se reduzca a cero; miembro de Verds-Equo -uno de los partidos que integra la coalicin Comproms-, lvaro se pronunci de modo similar un ao antes, tras la reunin con ayuntamientos de la comarca, asociaciones vecinales y ecologistas: Nuestro modelo no es la incineracin en cementeras, pero hay una realidad que hemos de revertir. Tambin el programa electoral de Comproms plantea eliminar la incineracin de cualquier sistema de gestin de residuos urbanos; y promover el reciclaje de las basuras industriales evitando la incineracin y el depsito en vertedero. A primeros de febrero se produjo la destitucin de Juli lvaro, despus de notables desacuerdos con su superior, la consellera de Agricultura y Medio Ambiente Elena Cebrin. Ya defenestrado, el exmiembro del Consell afirm en una entrevista publicada en Levante-EMV: Mi destitucin responde a la presin de poderes econmicos.

En el verano de 2014 se constituy la Plataforma Vecinal Aire Limpio, que defiende una comarca libre de incineraciones txicas. Entre las numerosas acciones, destaca la concentracin de enero de 2017 en el municipio de Chiva, en la que participaron 500 personas; entre ellas, vecinos de la comarca de Camp de Morvedre, donde una cementera de la multinacional Lafarge -ubicada en Sagunto- explota la cantera del Salt del Llop (la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente ha prorrogado hasta 2042 los permisos para la ocupacin y explotacin extractiva de la pedrera). Tambin en enero de 2017, centenares de personas se manifestaron en Buol y concentraron en la puerta de la cementera. Un mes despus, los vecinos se manifestaron frente a la Conselleria de Medio Ambiente, donde registraron cerca de 600 firmas y subrayaron el apoyo de 30 colectivos. La plataforma ha promovido adems mociones en los ayuntamientos y reuniones con los mximos responsables de la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente.

El pasado 26 de marzo, Aire Limpio convoc una asamblea en el Instituto de Enseanza Secundaria La Hoya de Buol. En el orden del da no slo figuraban los permisos a CEMEX, sino tambin otras reivindicaciones, como la realizacin de estudios epidemiolgicos sobre el impacto de la cementera (el pasado mes de enero la plataforma vecinal anunci el compromiso de la Generalitat a realizar este anlisis); la puesta en marcha de una estacin fija en el municipio de Chiva para medir la calidad del aire y la ampliacin de las inspecciones. Dos das despus de la asamblea, activistas de la plataforma se concentraron frente a la sede de la conselleria, y a continuacin participaron en una reunin con el secretario autonmico de Medio Ambiente, Fran Quesada, y con el director general de Calidad Ambiental, Joan Piquer. Segn inform Aire Limpio en su pgina de Facebook, la conselleria les confirm que haba iniciado la tramitacin de la nueva autorizacin ambiental a CEMEX, y que en sta se eliminar el permiso para la incineracin de residuos peligrosos. Por este motivo, por el compromiso verbal de que en breve llegara una estacin de control al municipio de Cheste y por el anuncio de que una nueva inspectora ambiental ya trabaja en la comarca, los vecinos manifestaron su satisfaccin.

En diciembre de 2017 las Cortes Valencianas aprobaron, a iniciativa de Podemos, los impuestos sobre la incineracin, coincineracin y valorizacin energtica de residuos; y sobre la eliminacin de residuos en vertederos. El PSPV-PSOE y Comproms apoyaron el canon, mientras que el PP y Ciudadanos rechazaron la nueva tasa. Tambin manifestaron su oposicin al gravamen las empresas cementeras CEMEX y Lafarge, la Confederacin Empresarial Valenciana (CEV), la Asociacin Espaola de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cermicos (ASCER), la patronal del reciclaje (FER) y los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras y UGT. Tras apelar al dilogo con las empresas azulejeras para que el impuesto de residuos no repercuta en la competitividad, el presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig (PSPV-PSOE), anunci bonificaciones (que pueden alcanzar el 90%) y exenciones a la industria en la tasa. Ante la rectificacin oficial, la Plataforma Aire Limpio emple en las redes sociales los trminos indignacin y vergenza ajena; concluyeron asimismo que la Generalitat vuelve a arrodillarse ante la patronal.

A qu amenazas se enfrenta la ciudadana? Un estudio del Centro Nacional de Epidemiologa (Instituto de Salud Carlos III) publicado en noviembre de 2017 concluye que la posibilidad de morir a causa de un cncer sobre todo con afeccin a los sistemas digestivo y respiratorio- aumenta un 17% en la poblacin que reside cerca de determinados complejos industriales; en el estado espaol, nueve millones de personas se hallan ante este riesgo, segn la investigacin recogida en la revista Environmental Research. Un estudio de la misma institucin, publicado en 2015 en el peridico Chemosphere, detalla que los riesgos de muerte por un tumor maligno aumentan especialmente entre quienes viven cerca de una industria de cemento o una fbrica de cal. En marzo de 2016, el catedrtico de Radiologa de la Universidad de Granada, Nicols Olea, apunt que las emisiones de la cementera de Montcada i Reixac (Barcelona), propiedad de la multinacional Lafarge, estn directamente relacionadas con un incremento de los casos de cncer de pulmn, tumores gstricos, pleurales y de vescula biliar; el tambin investigador de la OMS atribuy el aumento a la elevada concentracin de ftalatos (compuestos qumicos agregados a los plsticos) que emite la chimenea de la planta, inform Europa Press.

En la revista El Ecologista (marzo de 2013), Carlos Arribas aade argumentos de carcter ambiental. El sector cementero es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero, debido a la gran cantidad de energa necesaria para descarbonatar ( desprendimiento del dixido de carbono por accin del calor a una sustancia ) la materia prima (margas y calizas), y la coccin de sta para producir el clnker, explica el portavoz de Ecologistes en Acci del Pas Valenci; una vez se le agregan al clnker los aditivos necesarios, principalmente yeso, se convierte en cemento. Tambin seala las insuficiencias de los sistemas de filtro: Las fbricas de cemento no cuentan con medios para filtrar los metales pesados voltiles (mercurio, talio o cadmio, entre otros) presentes en el coque de petrleo y los residuos. Adems, buena parte de los restos quemados en las cementeras plsticos, aceites, neumticos, textiles y disolventes- proceden del petrleo, y nada tienen que ver con la biomasa, por lo que provocan la emisin de gases de efecto invernadero, remata Arribas. Cul es la situacin del sector, despus que la industria cementera perdiera desde 2007, por el impacto de la crisis, un 80% de su volumen de actividad? En 2017, informa la patronal Oficemen, la demanda creci un 11% en el estado espaol. Segn esta fuente, Espaa contina como primer exportador de cemento de la UE y en octava posicin a escala mundial.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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