Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2018

Agua: todo lo que se ignora, se desprecia

Gonzalo Delacmara y Marta Arenas
EFE doc

Sorprende que siendo el agua un bien de primera necesidad, vital, su valor sea esencialmente desconocido en trminos prcticos, como decimos en el ttulo parafraseando a Machado.


Un nio bebe agua en un grifo comunitario en Peshawar, Pakistn, hoy sbado 22 de marzo, jornada en la que se celebra el Da Mundial del Agua. EFE/Archivo/Arshad Arbab

En realidad, parte de las dificultades derivan del hecho de que el agua se presta a numerosos equvocos. Deca en todo caso Emile Ciorn que la lucidez absoluta es incompatible con la respiracin.

Por un lado, se confunde el agua en alta (lo que genricamente llamamos recursos hdricos) con el agua en baja (lo que se da en llamar servicios de agua).

El agua de los ros, los acuferos u otras masas convencionales de agua, se complementa contemporneamente en muchos pases con recursos menos tradicionales como la desalacin de agua de mar o salobre y la reutilizacin de aguas residuales regeneradas.

Esos recursos se vinculan a numerosos usos consuntivos y no consuntivos: el abastecimiento de agua potable a la poblacin, el riego de cultivos, el mantenimiento de la cabaa ganadera, la produccin de numerosos bienes manufacturados, la refrigeracin de equipos industriales y centrales energticas, la generacin de energa elctrica, la produccin acucola, la provisin de servicios recreativos que contribuyen directamente a nuestro bienestar, el mantenimiento de caudales ecolgicos y la provisin de una amplia gama de otros servicios que nos prestan los ecosistemas, sin los que nuestra vida sera notablemente ms compleja; por momentos, quizs inviable sin ms.

De ese modo, el agua termina siendo crucial para el desempeo macroeconmico (pese a que esto tiende a ignorarse) pero, desde luego, tambin para la cohesin social y territorial, para la conservacin de la diversidad biolgica en ecosistemas acuticos y terrestres, para la salud pblica, para la adaptacin al cambio climtico

Pese a lo que se cree, mucho ms determinante que su abundancia o escasez absoluta, es su escasez relativa, aquella que deriva de una idea sencilla: por abundante que sea el agua, siempre tendremos que elegir (en un momento dado, en un lugar concreto) entre unos usos y otros. Si bien algunos pueden ser simultneamente compatibles (el valor esttico de un humedal y la pesca recreativa en el mismo), en la mayor parte de los casos los usos competirn entre s. Cabe afirmar, de hecho, que la gestin del agua es la gestin de conflictos de uso.

Otro equvoco deriva del hecho de que se tiende a obviar la enorme brecha que hay tanto en la disponibilidad del recurso como en el acceso a los servicios entre diferentes pases. Por un lado, hay pases donde la escasez estructural de agua es la norma: Espaa, casi todos los pases de la cuenca mediterrnea (tanto en el norte de frica como en el sur de Europa, en Oriente Medio, en amplias zonas del resto de frica, en Australia, en Asia Central, en algunos lugares concretos de pases del sur de Asia o de China, en la costa Pacfica de Amrica Latina (especialmente en Per y Chile), en los estados del oeste de EE.UU., en Singapur, etc.

Por otro, hay pases que padecen de modo recurrente lluvias torrenciales e inundaciones: tambin amplias regiones de EE.UU., el centro y el este de Europa, zonas en las cuencas andinas, pases sometidos a precipitaciones monznicas

Los desafos no terminan cuando uno tiene menos agua de la que necesitara o ms de la que puede gestionar. El deterioro de la calidad del agua a nivel mundial, como resultado de nuestra intervencin en su ciclo, se explica en buena medida porque el 80 % de los efluentes de aguas residuales en el mundo se devuelven al medio sin tratamiento alguno.

La escasez de agua es determinante para entender problemas en la obtencin de energa o en la produccin de biomasa para garantizar la seguridad alimentaria. Las inundaciones son la principal causa de mortalidad por desastres naturales (en realidad, fenmenos naturales extremos que el ser humano convierte en situaciones catastrficas). La degradacin de la calidad es responsable de numerosos desafos en trminos de salud pblica.

Hay que pensar que unos 2.100 millones de personas carecen de acceso mejorado a agua potable y, pese a ello, bebe agua a diario (a un coste desproporcionado, en dinero, en tiempo, con riesgo para la salud). Casi 2.000 millones de personas consumen agua con materia fecal y casi 900, en parte en potencias emergentes como India, defecan al aire libre.

Los problemas de saneamiento son especialmente lacerantes: unos 4.300 millones de personas carecen de un retrete tal y como nosotros lo conocemos hay ms personas en el mundo con telfono mvil que con retrete-. Esto conduce a ms de medio milln de muertes prematuras al ao como resultado del consumo de agua de mala calidad, por diarrea, clera, disentera, fiebres tifoideas o poliomielitis. Numerosas nias y mujeres en el sur de Asia son atacadas sexualmente por carecer de baos privados.

Por otro lado, la prdida de diversidad biolgica es especialmente intensa en los ecosistemas acuticos (continentales, costeros y marinos).

Desde la perspectiva de la gestin del agua, la sociedad ha aprendido mucho pero ese conocimiento todava no se ha socializado. Cualquier crisis de agua es una crisis de gobernanza. Es decir, fracasamos a la hora de anticiparnos. Gestionamos situaciones crticas pero encontramos dificultades para realizar una gestin preventiva de riesgos. Creemos, adems, que los desafos son esencialmente tecnolgicos o financieros y no es que la brecha tecnolgica o financiera no sea menor en algunos pases pero lo cierto es que el reto fundamental se sita en el terreno de la poltica pblica.

Pensamos, por otro lado, que de seguir las tendencias actuales, el agua ser una poderosa fuente de conflictos geopolticos; ignoramos, al afirmarlo, que esos conflictos ya se dan en todos los continentes, entre usuarios, entre pases (en cuencas transfronterizas) y, de modo muy intenso, entre generaciones.

Para muchos pases, el agua es un factor limitante para el desarrollo social y econmico y, por ello, tambin una oportunidad inefable para construir modelos de desarrollo alternativo, con mayores pautas de sostenibilidad en la produccin y el consumo.

Hace falta ms y mejor informacin, mucho ms conocimiento, mejores sistemas de gobernanza, un diseo apropiado de incentivos, la ineludible coordinacin de polticas sectoriales, enfoques inequvocamente interdisciplinares, mayor foco en cuestiones de gnero y de juventud e infancia, polticas de demanda que complementen a las de oferta y una mayor penetracin de soluciones basadas en la naturaleza para superar el sesgo de las infraestructuras convencionales.

Parece imprescindible tomar mayor conciencia sobre el valor del agua pese a lo que deca Albert Einstein: lo ms incomprensible de la naturaleza es que sea comprensible por el hombre. No queda otra que elevar el perfil de estas discusiones: el agua no es slo un bien ambiental o un aspecto sectorial; est en el eje de nuestra vida y de su diversidad.

 

NOTA: Este artculo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

Fuente: https://www.efedocanalisis.com/noticia/agua-lo-se-ignora-se-desprecia/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter