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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2018

El hito liberal del macrismo

Jos Natanson
Editorial Le Monde Diplomatique


Aunque el movimiento de mujeres viene desarrollando desde aos una intensa lucha por la legalizacin del aborto, que incluye movilizaciones cada vez ms masivas y un esfuerzo de instalacin pblica que a menudo las obliga a discutir civilizadamente con los interlocutores ms retrgrados, la posibilidad de que finalmente se convierta en ley es consecuencia de una decisin poltica de Mauricio Macri. No es cierto que el presidente, desbordado por la demanda, se haya visto forzado a admitir un curso de accin inapelable, no es cierto que no tuviera otra opcin; perfectamente podra haber optado por no innovar, dejar pasar el momento y seguir como si nada, que es de hecho lo que hicieron sus antecesores. Entonces conviene ser claros: si el aborto nunca haba alcanzado estado legislativo fue porque los presidentes de la democracia argentina todos ellos se ocuparon de que no ocurriera, y si ahora llega al Congreso es porque Macri as lo decidi. Aunque cueste aceptarlo.

Es una cortina de humo, una jugada desesperada para tapar las dificultades de la economa, la persistencia de la pobreza, los escndalos off shore? Supongamos que s. Pero, importa? Alcanza con revisar los diarios del 2010 para comprobar que el mismo argumento se esgrimi contra la decisin de impulsar la ley de matrimonio igualitario por parte de un kirchnerismo herido por el voto no positivo y la derrota en las legislativas del ao anterior, y que un planteo parecido se utiliz para desacreditar la ley de divorcio empujada por un alfonsinismo cercado por la hiperinflacin, los alzamientos carapintadas y los paros de Sal Ubaldini. En poltica como en la vida, importan menos los motivos siempre indescifrables de las personas que los resultados concretos de sus decisiones.

El resultado est abierto. Con el gobierno prescindente, ser clave el rol de los influencers pro legalizacin al interior de los diferentes bloques: los macristas Daniel Lipovetzky, que preside la Comisin de Legislacin General de Diputados y conducir los primeros debates, y el jefe del bloque del PRO en el Senado, Humberto Schiavoni, as como de figuras claves de la oposicin que ya se manifestaron a favor, entre ellos Agustn Rossi, Mximo Kirchner y Miguel ngel Pichetto. Como escribi Noelia Barral Grigera (1), muchos legisladores vienen haciendo silenciosos procesos de transicin, de posiciones cerradamente anti-abortistas a un estado de duda o incluso de aceptacin, ya sea por los argumentos irrefutables en materia de salud pblica como por la presin familiar de esposas e hijas.

La votacin final depender tambin de la habilidad poltica del grupo pro legalizacin, de su astucia para manejar los tiempos y, decisivamente, de la elaboracin de una estrategia no belicosa y tolerante con las sensibilidades religiosas, tal como ocurri durante el tratamiento de la ley de divorcio: varios diputados y senadores que la apoyaron aclararon en su fundamentacin pblica que seguan reivindicndose catlicos y reconociendo el rol fundamental de la Iglesia en la sociedad argentina. Sin embargo, y aunque por supuesto se opone, no est tan claro que hoy, tres dcadas despus, la Iglesia est en condiciones de iniciar una guerra santa como la que en su momento libr contra el alfonsinismo, con el obispo Emilio Ogenovich encabezando una procesin que sac a la Virgen de Lujn de la Baslica para transportarla a la Plaza de Mayo (aunque ni siquiera en aquel momento la posicin de la curia fue monoltica: las crnicas de la poca recuerdan que la caravana de Ogenovich se vio obligada a seguir un trayecto serpenteante para esquivar el paso por Morn, cuyo obispo, Justo Laguna, se haba manifestado en contra de la marcha) (2).

Hitos

Si finalmente se convierte en ley, el aborto legal, seguro y gratuito se inscribir en la tradicin de avances liberales iniciados con la recuperacin de la democracia en 1983. Adems del divorcio, el gobierno alfonsinista consagr la patria potestad compartida y la equiparacin de derechos de los hijos extramatrimoniales; el kirchnerismo, adems del matrimonio igualitario, impuls la ley de vientre subrogante y de muerte digna, en tanto el menemismo, mucho ms reaccionario, de todos modos elimin la obligacin constitucional de que el presidente profesara la fe catlica. Se trat en todos los casos de conquistas en el mismo sentido secularizador y modernizante que sintonizan con los nuevos desarrollos tericos sobre la relacin entre liberalismo y democracia (3).

Es interesante, porque dice mucho del estilo de cada presidente y de su contexto histrico, revisar la forma en que se concretaron las iniciativas. Mientras que el kirchnerismo puso todo el peso del Estado y de su voluntad poltica a favor de la ley de matrimonio igualitario, a punto tal de que Cristina invit a una gira por el exterior a un grupo de senadores que haban anticipado su voto en contra para evitar que participaran de la sesin, el alfonsinismo comenz con una energa que con el paso del tiempo, y su creciente debilidad poltica, se fue agotando; de hecho la aprobacin del divorcio fue posible en buena medida por el impulso de un fallo que declar inconstitucional el artculo de la ley de matrimonio civil que prohiba el casamiento entre personas separadas, decidido pocos meses antes por la Corte Suprema con el apoyo de Enrique Petracchi, Jos Antonio Bacqu y Carlos Fayt.

Macri opt en cambio por una estrategia ms discreta. Dej trascender la novedad al trmino de una reunin de gabinete y luego, cuando ya haba explotado, la incluy en su discurso de apertura de sesiones del Congreso, donde dijo que su gobierno vera con agrado que las cmaras tomaran el tema. Tambin teatraliz la idea: dos semanas despus, unos 200 dirigentes del Consejo Nacional del PRO reunidos en Parque Norte escucharon el debate entre dos diputados oficialistas con posiciones encontradas. Al mismo tiempo, Macri anunci que l personalmente estaba a favor de la vida, pero que si el Congreso aprobaba la ley no recurrira al veto, redondeando la infrecuente escena de un gobierno que impulsa el tratamiento de una norma sobre la cual su plana mayor se manifiesta en contra.

Qu es esto

La decisin de llevar el aborto al Congreso reabre el debate acerca de la caracterizacin ideolgica del macrismo, donde conviven el reaccionarismo ultramontano de por ejemplo Esteban Bullrich, que se opone a la legalizacin con el argumento de que si el embrin es mujer vale el Ni una menos, con las impecables declaraciones del ministro de Salud, Adolfo Rubinstein. Conformado por un mix de tradiciones, del liberalismo cosmopolita al conservadurismo de inspiracin catlica y el republicanismo de derecha, el macrismo es una fuerza compleja, y como tal debe ser analizada. Por otra parte, y para hacer ms complicadas las cosas, la jugada tiene mucho del estilo tpicamente nestorista de construccin hegemnica: el anuncio sorpresivo de una iniciativa transversal y dislocante, que desordena a la oposicin y la obliga a tomar posicin: el qu votar Cristina? que recorre los crculos polticos.

Pero ms all de intenciones y especulaciones lo central es que la ley puede convertirse en el gran hito liberal del macrismo y en un acontecimiento histrico, por sus efectos concretos en trminos de evitar las consecuencias letales de miles de abortos mal practicados, porque implica reconocer la autonoma de las mujeres y la libertad para decidir sobre sus cuerpos y por su aporte a la convivencia social. Como ocurri en su momento con el divorcio y el matrimonio igualitario, la despenalizacin del aborto refuerza la idea de neutralidad moral del Estado republicano y la nocin de que las decisiones personales de los ciudadanos slo conciernen a ellos. Al legalizar y regular situaciones que ya existan de hecho, se trate de una pareja de separados, de la unin entre dos personas del mismo sexo o de una mujer que elige abortar, el Estado ampla los mrgenes de lo aceptado y contribuye a modelar una sociedad ms inclusiva, tolerante y democrtica.

Notas:

1 El lobby en la mesa familiar, en www.anfibia.com

2. Mariano D. Fabris, El Episcopado Argentino y la sancin del divorcio vincular, Programa Interuniversitario de Historia Poltica, UNMdP.

3. Uno de los aportes ms destacados es el del politlogo italiano Norberto Bobbio en Liberalismo y democracia (FCE, 1993). Para Bobbio, la democracia constituye un rgimen poltico basado en la participacin popular y el principio mayoritario pero requiere, para que se comprueba en la prctica, alternativas polticas reales (oposicin competitiva), lo que a su vez exige una serie de derechos tpicamente liberales (reunin, expresin, asociacin). Por lo tanto es muy difcil que un Estado no liberal garantice la democracia, del mismo modo que resulta improbable que un Estado no democrtico asegure las libertades individuales.

Fuente: http://www.eldiplo.org/226-cuba-sobrevivira-la-revolucion/el-hito-liberal-del-macrismo



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