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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-04-2018

Los rohinys que se quedaron en Birmania viven aislados y con miedo

Agencias


Al contrario de muchos musulmanes rohinys exiliados en Banglads, Abdul forma parte de los que decidieron quedarse en Birmania pese a vivir atenazado por el miedo.

"Ya no tenemos esperanza. Estamos a merced del gobierno", declara a la AFP este rohiny de 34 aos en la aldea de Shan Taung, en las afueras de Mrauk-U, la excapital del estado de Rakin.

Y eso que no hay soldados ni milicias budistas en este pueblo situado a decenas de kilmetros del epicentro del reciente brote de violencia contra los rohinys.

Abdul trabaja como agricultor pese a tener estudios superiores y no se atreve a ir al centro de Mrauk-U ni a las aldeas rakin por miedo a ser agredido.

La violencia provoc la huida de 700.000 rohinys a Banglads desde agosto de 2017. La ONU acusa al ejrcito birmano de limpieza tnica.

Vecinos budistas

Estos musulmanes temen sobre todo a sus vecinos budistas de la etnia rakin, que consideran que la regin les pertenece.

Abdul vivi con una familia rakin durante sus aos de estudiante en Sittwe, la principal ciudad de la regin. Ahora "ya no me tratan como antes", lamenta.

Las ya de por s complejas relaciones entre las comunidades se han roto del todo. "Los rakin vigilan para asegurarse de que nadie en la ciudad sea amigo de los musulmanes", afirma bajo anonimato un joven rakin que vive en Mrauk U.

Se calcula que quedan en Birmania 500.000 rohinys, en su mayora en el estado de Rakin, donde algunos viven en aldeas dispersas y otros en campos de desplazados en las afueras de Sittwe.

Alrededor de 130.000 viven hacinados en estos campos construidos como viviendas temporales despus del episodio de violencia religiosa de 2012. Se les autoriza a salir con cuentagotas y carecen de acceso a la educacin y a cuidados mdicos.

"Los derechos fundamentales, el acceso a la salud, a la educacin y a los otros servicios esenciales han quedado muy en entredicho", lamenta Pierre Peron, portavoz en Birmania de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinacin de Asuntos Humanitarios (OCHA).

"Tienen miedo a cada paso que dan, en todo el pas. No hay seguridad ni respeto por las leyes para los rohinys y los musulmanes", acusa Kyaw Soe Aung, secretario general del partido de apoyo a los rohinys.

Los birmanos rechazan incluso la palabra rohinys y los llaman "bengales" para que quede claro que los consideran inmigrantes clandestinos procedentes de Banglads.

Para muchos el derecho a llamarse "rohiny" es primordial pero otros, como Abdul, lo relativizan.

"Nuestras vidas quedaron destruidas a causa de la palabra rohiny", afirma. "Aceptaramos cualquier nombre salvo el de bengales. Si lo aceptamos, un da nos echarn diciendo que venimos de Banglads", aade.

"Los musulmanes que se quedan aqu no dicen que tengan miedo... Quedan muchas casas" que no han sido incendiadas en los disturbios de 2017, rebate Ye Htut, administrador de Maungdaw. El gobierno tambin considera que la comunidad internacional se pone de parte de los rohinys.

Aislamiento

Los rohinys consultados por la AFP afirman que el aislamiento es mayor en las aldeas. En ciudades como Sittwe o Maungdaw un periodista de la AFP ha visto recientemente a jvenes rohinys asistir a un combate de boxeo tradicional organizado por budistas.

Aquellos que tienen algo de dinero pagan sobornos para conseguir salir de esta regin, una de las ms pobres de Birmania, e ir a Rangn.

"En la vida real no es un problema. Slo lo es en Facebook", donde el odio se desata, asegura, bajo anonimato, un rohiny de 20 aos residente en Rangn y que asegura tener amigos budistas.

Con un amigo, rohiny como l, lanz una web que recopila las noticias falsas sobre los rohinys en Birmania. En su vida cotidiana l se presenta como musulmn, sin decir que es rohiny.



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