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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2018

La guerra en el Congo se recrudece
No pienso en los que mat yo mismo, ellos no pensaran en m

Jason Burke
El diario /The Guardian


- Hambrienta y enferma, la gente de la Repblica Democrtica del Congo vive atrapada en un sangriento ciclo de violencia y agitacin poltica.

- Kapitu tena 14 aos cuando se uni a los rebeldes buscando venganza por la muerte de su padre y de su abuelo. Hoy, herido de bala, est moribundo.

Foto de archivo tomada el 8 de agosto de 2012 de varios refugiados desplazados por los enfrentamientos entre el Gobierno y el grupo rebelde M23 pasan junto a miembros de las tropas de pacificacin de la ONU. EFE

Justin Kapitu se est muriendo. l no lo sabe an y es poco probable que los mdicos que tratan al combatiente rebelde de 22 aos se lo digan pronto. Pero sus posibilidades de sobrevivir ms all de unos pocos meses son prcticamente nulas.

Kapitu fue herido en diciembre, durante un enfrentamiento entre su grupo rebelde y un grupo rival. Pero pocos prestaron atencin a esa batalla. Ni siquiera en los boscosos valles y colinas del extremo oriental de la Repblica Democrtica del Congo (RDC) donde se desarroll. Ese tipo de cruentos y sangrientos enfrentamientos se han convertido en algo casi cotidiano.

Las balas destrozaron el brazo derecho de Kapitu y daaron sus intestinos. Esqueltico y traumatizado, lo atienden en el nico hospital que hay para los quinientos mil habitantes de Masisi, a unos 1.500 kilmetros al este de Kinshasa, la capital.

Kapitu pesa 30 kilos, sufre dolores constantes y asimila solo una quinta parte de la pequea cantidad de comida que puede ingerir. Abandonado por sus antiguos compaeros, tiene dudas sobre el paradero de su familia. "Yo slo era un soldado raso, as que realmente no s por qu estbamos peleando", afirma. "Hay muchas razones por las que creo... No creo que las guerras aqu terminen nunca, lo ms probable es que empeoren".

Muchos comparten su opinin. En los ltimos meses, el inmenso pas de frica Central ha sido golpeado por una oleada de violencia, rebeliones, protestas y disturbios polticos. Crece la preocupacin de que se desate una guerra civil como la que entre 1997 y 2003 termin con la vida de cinco millones de personas.

El deterioro de la autoridad central ha empeorado la situacin de seguridad en todo el pas. Las milicias rivales que dominan grandes zonas del territorio, a menudo compitiendo por los ricos recursos de la RDC, se han envalentonado. Mientras el presidente Joseph Kabila se aferra al poder a la desesperada, varios grupos y lderes estn usando la violencia para ganar dinero, territorio y apoyos antes de las posibles elecciones de 2018.

La situacin es desesperada. De acuerdo con un informe de las Naciones Unidas de marzo, ms de 13 millones de congoleos necesitan ayuda humanitaria, el doble que hace un ao; y 7,7 millones enfrentan una grave situacin de inseguridad alimentaria, un 30% ms que hace un ao. Muchos empleados de organizaciones humanitarias se quejan de que la atencin mundial se haya desviado hacia las crisis de Oriente Medio, con mayor cobertura meditica.

Segn las ltimas cifras, hay ms de 4,5 millones de desplazados, el nmero ms alto para la RDC en 20 aos. Tambin, brotes de clera. La lucha, como teme Kapitu, est empeorando.

En las ltimas semanas, miles de soldados del ejrcito oficial lanzaron un ataque por aldeas de toda la provincia de Kivu Norte, hogar de los grupos rebeldes. En las proximidades de Beni, el ejrcito de la RDC lucha contra una milicia de inspiracin islamista a la que se le atribuye el asesinato en noviembre de 14 miembros de las Fuerzas de Paz de la ONU (la prdida ms grave que en los ltimos 25 aos ha sufrido la organizacin en un solo incidente). Las frecuentes emboscadas y escaramuzas han provocado decenas de muertos.

Goma, la ciudad principal en el este del pas, permanece en calma, pero en sus alrededores las milicias tambin se han enfrentado con las fuerzas de seguridad. En otras partes de esa regin las tensiones tnicas han dado lugar a masacres, como en las proximidades de la ciudad de Bunia, donde cientos de personas han muerto.