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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2018

En presencia de la ausencia

Diego Taboada
Rebelin


Hacer una llamada a la unin entre escritura, memoria y presente es innecesario en la obra tarda de Mahmoud Darwish. En su mentalidad no estn disociadas. De este modo sintetiza Jorge Gimeno, en un prlogo a En presencia de la ausencia, la pulsin vital que alienta a la autobiografa del fallecido poeta palestino. Una pulsin en la que la memoria del asesinato, la desposesin del hogar y de la tierra es el punto de partida que dota de sentido, coherencia y horizonte, no slo a la historia poltica de la Palestina que tanto amaba y conoca, sino tambin a su propia identidad como escritor y persona.

Hay dos lneas en este corto pero riguroso prlogo de Jorge Gimeno que, a mi modo de ver, diagnostican perfectamente por qu la mayora de la alta intelectualidad Europea y occidental no puede, no quiere o no est capacitada para entender no slo la naturaleza profunda de la carnicera colonial del Estado de Israel en los territorios ocupados de Palestina, sino tambin la historia cultural y poltica de Oriente medio, frica, Latinoamrica, Asia y, en definitiva, cualquier realidad no euroestadounidense: son aqullas en las que hace referencia al quietismo heideggeriano que paraliza a la cultura Europea de las ltimas dcadas.

En rigor, por quietismo heideggeriano hay que entender esa tendencia de ciertos hombres cultos -la sabidura y la sagacidad son cosas bien diferentes de la cultura y de la acumulacin de conocimientos a elaborar metateoras fijas y estticas conservadas en acadmico frasco de formol, con las consecuencias pertinentes a la hora de tomar como hecho demostrado o demostrable lo que no es ms que una frvola especulacin mental sin referencia a la realidad emprica, con todos sus matices, cambios y complejidades.

Este quietismo tiene, por supuesto, su plasmacin poltica, cultural y pseudocientfica en las instituciones culturales, periodsticas, acadmicas y polticas de Galicia. La historia es vieja: quien se atreva a aplicar sin concesiones un anlisis de los textos sagrados escritos por las vacas sagradas del galleguismo caer pronto en la cuenta de lo mucho que las citamos sin conocerlas, de lo poco que las leemos en profundidad, de lo muy poco que las sometemos a crtica desde nuestra contemporaneidad, de lo nada que las reflexionamos y pensamos y de lo casi nada que contrastamos sus vidas y obras con una historiografa decente y globalmente integrada que observe a Galicia ms all de su ombligo. Una cosa es querer pensarnos y reflexionarnos a nosotros mismos en tanto que colectivo de un modo autoreferencial y otra, muy diferente, es confundir, por inters o por despiste, lo autctono lo propio de un lugar con lo nico, con lo autntico o con lo exclusivo en extensin a otras paisajes geogrficas y culturales.

Desde mi infancia, en la dispora, me he acostumbrado a vivir en presencia de la ausencia, en una situacin de absoluta incertidumbre y fragilidad. Ese mirara a los ojos de tus padres en tierra incgnita y sentir que existe otra, tambin incgnita, como deseo y horizonte que no destino-. Ni el movimiento ni la quietud me han parecido nunca perpetuos, definitivos, sino complementarios y circunstanciales, de la poca, como complementaria y circunstancial es nuestra condicin nmada y sedentaria, guerrera y pacfica, conflictiva y de concordia o cualquier otra pauta social de conducta que quiera inferirse de los hechos histricos y que se aleje de la asfixiante tirana interpretativa del pensamiento binario cuando ste no es necesario para visibilizar la condicin real de verdugo y vctima.

Y es que, s, tengo una obsesin. No una obsesin psicolgica ni psiquitrica, sino moral y sociolgica. Es una obsesin de tantas que rondan por mi sistema neuronal, nervioso y cardiovascular. Una obsesin en forma de sueo que no deja de araarme el cuerpo como tomos hiperactivos con punta de alfiler, es el sueo del ltimo grito de la mujer asfixiada por la mirada androcntrica bajo la tradicin y la vanguardia de cierto galleguismo, sea en su versin ms crata-libertaria, sea en su versin ms liberal-conservadora.

De momento, no digo ms. Es necesario saber administrar estratgicamente los silencios y las energas, que el ayer y el hoy del europesmo, de la Xeracin Ns, del nacionalismo gallego contemporneo y de las vanguardias pasen por el confesionario sociolgico. Les har falta y ser gratis, pero tendr, por supuesto, costos tan traumticos como liberadores.

Caminamos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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