Portada :: Feminismos :: Masculinidades
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2018

Nuevas Masculinidades & 8M
Los hombres que se rindieron al feminismo: "Ser machirulos nos vuelve txicos"

Borja Rodrigo
www.elconfidencial.com

Ahige (Asociacin de Hombres por la Igualdad de Gnero de Espaa) ayuda a hombres a cuestionarse la hegemona de la masculinidad txica en la sociedad actual y a preguntarse por su papel en la era del feminismo


El discurso hegemnico de la masculinidad es la segunda teta de la que el hombre mama de manera casi involuntaria despus de la de su madre. Los mitos del macho ibrico nos rodean conforme crecemos y si uno sale de la norma que define al modelo de hombre, un vmito de palabras vacas del calibre de 'nenaza', 'marica' o 'calzonazos' le inundan los odos, amenazando con correr su misma suerte a cualquiera que le defienda. Menos de 10 metros cuadrados en un piso de la calle Montera de Madrid hacen de asociacin para hombres que quieran cuestionar al macho alfa y lograr que otros lo hagan, que busquen su parte de responsabilidad en el machismo y que quieran descubrir cul es su papel como hombres en la nueva era del feminismo.

Se trata de Ahige, siglas en castellano de Asociacin de Hombres por la Igualdad de Gnero, aunque bien podra ser acrnimo de aliados del feminismo contra la masculinidad txica. El primer paso para ser miembro, lo tienen claro: "Aceptar que todos somos machistas". Varios de sus socios se han reunido con El Confidencial para discutir sobre esta y otras cuestiones que nos afectan a los hombres, en particular a los que quieren tomar responsabilidades de cara a la manifestacin y huelga feminista del 8 de marzo. "No se nace mujer, se llega a serlo", deca Simone de Beauvoir.

Lo mismo arguyen en esta asociacin: "No se nace hombre, somos un resultado". "Y es sana la manera en que los hombres crecemos?", se preguntan desde este grupo de hombres. En este proceso influye todo. "Ser machirulos nos vuelve txicos y ponerse la etiqueta de machista no es fcil", es su primera premisa. Pero tambin saben que difundir entre hombres las ideas que han tomado prestadas del feminismo y que reproducen no es una tarea sencilla.

Desde la asociacin, explican, se dedican a aplicarse el discurso que "durante cientos de aos" las mujeres han estado hilvanando para "luchar por sus derechos" y tratar que llegue a cuantos ms hombres sea posible. "Nosotros nos aplicamos ese discurso para dar nuestro paso y ayudar a que otros lo hagan hacia abajo en ese escaln de privilegios". Un escaln incmodo cuando lo pisas, ya que "hace replantearte todo y ponerte de frente a los privilegios que te han permitido estar donde ests". Bsicamente, luchar contra tu zona de confort. "Buscamos romper el discurso dominante de la testosterona, de que somos violentos y de la masculinidad txica", explican.

De esta manera, creen poder ayudar a otros hombres y tratan de "sensibilizar a otros" intentando desafiar los estereotipos de "la masculinidad hegemnica". Buscan promover un cambio a nivel colectivo desde lo individual de lo que es ser hombre. Este no es un problema que dependa tanto de las mujeres solucionar, sino nuestro", sostienen.

Tienen claro que su "responsabilidad como hombres es interiorizar su discurso" y se lamentan de que hayan tenido que pasar cientos de aos hasta que "hayamos comenzado a darnos por enterados". Pero saben bien por qu el discurso feminista no cala entre muchos hombres: "No es atractivo. Vende mejor la historia de que el feminismo lo que busca es dominar a los hombres". Pero opinan que difcilmente sern hombres nuevos sin abandonar la toxicidad de muchas masculinidades. Si no "aprendemos y asumimos" lo que es el feminismo: una "teora social, econmica y poltica que busca la igualdad efectiva".

Aunque tambin tienen claro que es ms fcil que el ideario cale en otros hombres si son ellos quienes les explican qu esta mal. Si el machismo perdura, critican, es porque "somos cmplices y lo somos con nuestro silencio. Cada vez que vemos una situacin en la que la mujer es discriminada, no hacemos nada por remediarlo o hasta nos remos de ello". Se trata, en definitiva, de ser conscientes de la "sociedad desigual en la que vivimos y dejar de ser aliados".

Con lo que predican, aseguran, no buscan solo la crtica. Esperan que sean ms los hombres a los que les haga clic la cabeza, se replanteen el sistema y no dejen que la hegemona masculina campe a sus anchas en sus vidas. Quieren ayudar a ms hombres a escapar de esa jaula que es la "masculinidad competitiva y dominadora". Por eso, dicen, buscan "hombres valientes", porque aquello de que "los hombres no lloran" est ya ms que anticuado.

No hay recompensa social en cambiar paales


Y la primera diferencia se encuentra en la esfera privada. Mientras que las mujeres han hallado su hueco en el espacio laboral y pblico, "los hombres no hemos llevado a cabo esa inmersin a la inversa", critican. Y es que la mayora de los hombres no se han sumergido en el campo de las tareas domsticas o de los cuidados. Eso lo demuestran los datos.

Una de las formas de cambiar esto, sostienen, sera ampliando los permisos de paternidad actualmente de un mes, frente a las dos semanas que tenan antes y hacindolos ms amplios y, sobre todo, intransferibles, para que los hombres puedan hacerse durante ms tiempo cargo de sus hijos tras nacer. Pero "no hay recompensa social en cambiar paales", arguyen. "Hay que empezar a valorar los cuidados y ciertas tareas como las domsticas en base a su importancia en la sociedad. Si no cuidamos, nos morimos", as de tajantes son.

Pero la "masculinidad es muy frgil", performativa casi, y "eres tan hombre como te reconozca tu entorno masculino, algo terrible". Pero por eso prefieren en algunos casos hablar de "masculinidad disidente" y llaman a romper con ese "constructo social que tambin constrie al hombre". Ser hombre es un lujo, discuten, y consideran que hasta que no se aprenda que para lograr la igualdad efectiva es necesario rechazar privilegios por el simple hecho de ser hombres en favor de las mujeres, no lograr avanzarse lo suficiente.

"Nuestro papel el 8-M".

Que los hombres nos hubieramos encargado de forma mayoritaria en atender a los nios y nias, a las personas dependientes o enfermas y de las tareas domsticas es una de las maneras de apoyar la huelga del 8-M. "Si eres padre, encrgate de tus hijas e hijos. Si eres amigo, ofrcete de niero. Si eres compaero de trabajo, facilita que tus compaeras huebieran poder ido a la huelga. Si eres empresario, no descuentar el da ni tomes represalias. Si eres estudiante, apoyando a tus compaeras acompandolas en la huelga o facilitndoles los apuntes del da".

En estas cinco frases se resume la actitud que consideran desde Ahige que los hombres deberan haber apoyado asi el 8 de marzo. Apoyar sin ser protagonistas, al fin y al cabo. Por eso apelan a otros hombres a que "visibilicen la importancia social que tienen los trabajos de cuidados y domsticos", todos los das del ao, y se sumen a reivindicaciones como "los derechos sexuales y reproductivos", la "educacin en la diversidad" y el rechazo a las violencias machistas. Y todo ello, desde la retaguardia. Y si hay hombres que que hubieran querido ir a la manifuestacin participar? "Entonces que hubieran cojido el da de vacaciones y si son padres que se hubieran quedado en casa cuidando de sus hijos, o que hubieran ido a la manifestacin con ellos, pero que no hubieran estado en la primera fila". Les tocaba a ellas.

Miguel Lzaro, Pablo Llama, e Iaki Lajud Alastru miembros de Ahige. (B. Rodrigo)





Fuente:https://www.elconfidencial.com/espana/2018-03-07/hombres-huelga-8marzo-feminismo-masculinidad-toxica_1530852/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter