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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2018

Modernidad cnica
Crisis civilizatoria y plurinominales

Jorge Alejandro Surez Rangel
Rebelin


La poltica contempornea es un ajedrez de casino en que el eje del juego es el dinero, mientras que la tica pasa a ser una palabra ms del diccionario demaggico. Lo que algunos han dado en llamar: crisis secular del sistema financiero o crisis civilizatoria. Aludimos a sistemas de pensamiento, doctrinas econmicas o aparatos polticos, para no enredarnos en debates maniqueos, sobre culpables y malos de la historia, pues el poder involucra a quien lo ejerce y a quien lo concede; por ende, todos somos responsables. Es mucho ms til cambiar la estructura del poder que meter a uno o dos chivos expiatorios a la crcel.

Sin embargo las estructuras de poder descansan sobre instituciones humanas, esto es: sobre las organizaciones de la sociedad que funcionan bajo la lgica de esas estructuras. Cuando deviene la cada de estas estructuras (comnmente ocasionada por el movimiento de la base social), las cpulas favorecidas por el ejercicio del poder, suman esfuerzos para mantener su lugar de privilegio, creando una estructura bipolar entre gobernantes y gobernados. El uso del poder militar o la implementacin de un estado policaco, suelen acompaar y reforzar reformas del estado destinadas a garantizar la continuidad de un modelo caduco y, por lo mismo, insostenible. Las fuerzas en pugna y las polticas represivas van produciendo la degeneracin de las relaciones entre dominados y dominantes, hasta caer en extremos como el fascismo, donde las vas de negociacin, cambio y transformacin de la sociedad, son la brutalidad y la violencia.

Desde cualquier punto de vista, la nuestra es una poca de cambios estrepitosos; de finales y comienzos histricos; de sacudidas a los sistemas y sus cpulas. Vivimos un momento privilegiado, porque estamos siendo testigos del momento de quiebre de nuestra propia estructura: el momento en que las bases sociales (las masas de clase media y baja), han dejado de creer en el aparato y en sus representantes, y lo manifiestan a todo pulmn clamando por un cambio. Somos testigos, tambin, de como esas clases privilegiadas orquestan la estrategia para mantener su impunidad.

Tal vez hoy, como nunca antes, la realeza est prevenida de estos cambios y se ha preparado para sobrevivir a ellos (eso an est por verse). Del mismo modo en que la historia la escriben los vencedores, la conjura es difundida como destino ineludible, a travs los medios de comunicacin, por medio de complejos mtodos de manipulacin y propaganda; mtodos que se modernizan y toman desprevenido al usuario, por medio de tecnologas que invaden la privacidad de las redes sociales, y capitalizan los datos personales en produccin de utopas electoreras. Utopas que forman percepciones y modulan mentes, hacindolas a la idea de lo que es posible y lo que le conviene a cada uno, de acuerdo con la estructura vigente: la imposible de derrumbar.

Para lograr sus objetivos, los viejos monopolios, as como los criminales de guerra; los corruptos saqueadores del erario pblico, acompaados por los torturadores de la comandancia policaca; los responsables de la contaminacin industrial, los especuladores inmobiliarios y los curas pederastas; todos, en franca huida, nos sealan en otra direccin para distraernos. Nos hacen creer que existen dos caras separadas sobre una misma moneda; nos pintan una representacin dnde hay polticos buenos y malos. Es el tpico engao del polica bueno y el polica malo: Prefieres el peor o el menos peor? Lo nico que no puedes elegir es la cada del sistema que te oprime.

La constante descalificacin entre electores, propiciada por las redes sociales y las campaas de odio, crean el ambiente de polarizacin, propicio para que el pblico olvide y se confunda, pensando que una u otra masa derrota a su adversario, en lugar de voltear a ver a sus verdaderos enemigos. Ante esta cortina de humo, no es fcil distinguir quienes estn golpeando y quienes son golpeados, mientras que slo hay un grupo de ganadores: los plurinominales.

Los plurinominales son el caballo de troya, construido para salvar la vida de los poderosos. Gracias a la legalidad, a las reformas y al estado de derecho, los plurinominales gozan de unos derechos y una impunidad que slo posee la realeza. Y no importan tus inclinaciones polticas ni cual sea el partido de tu preferencia; los plurinominales estn en cada uno de ellos, se visten de todos los colores, les quedan todas las camisetas, adoptan todas las ideologas. Se yerguen, cnicos, con todo su fuero, frente a nuestra derrota. Como los dictadores y los militares, abrazndose tras haber aplastado a sus oponentes.

Tienen que permanecer ah, en las posiciones clave del gobierno y la procuracin de justicia, para salvaguardar los intereses de sus socios comerciales, de sus socios polticos, policiales, monoplicos, mineros, industriales, narcos. Los mismos que los apoyaron para escalar al lugar donde hoy se encuentran enquistados.


Blog del autor: http://modernidadespeculativa.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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