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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2018

El autoritarismo que duele a las oligarquas

Carlos Luque Zayas Bazn
La pupila insomne


La idea central que Marx leg al siglo XX y a siglos posteriores, se poda expresar as: el crecimiento espontneo, supuestamente libre, de las fuerzas del mercado capitalista desemboca en concentracin de capitales; la concentracin de capitales desemboca en el oligopolio y en el monopolio; y el monopolio acaba siendo negacin no slo de la libertad de mercado sino tambin de todas las otras libertades. Lo que se llamaba mercado libre llevaba en su seno la serpiente de una contradiccin explosiva, una nueva forma de barbarie

Salvador Lpez Arnal. En: El marxismo sin ismos de Francisco Fernndez Buey.


Salvador Lpez Arnal (SLA), comentando el libro de Francisco Fernndez Buey (FFB), Marx (sin ismos) de donde citamos fragmentos en el texto anterior -, dice a propsito de la teora neomaquiaveliana que esta aceptacin cnica es un reconocimiento de la limitacin interna (econmica, principalmente) de las democracias constitucionales.

La democracia, para muchos, nos dice SLA, es un proceso en construccin cuyo xito y profundizacin dependa muy directamente de la presin de los de abajo y de la vigilancia de estos mismos justamente frente a las tendencias oligrquicas y plutocrticas.

Es una presin, esa desde abajo, que vemos todos los das ocurriendo en todos los puntos cardinales del mundo explotado, mancillado, reprimido, asesinado, desempleado, hipotecado, endeudado, hambreado, asesinado Y a continuacin, SLA cita una asombrosa observacin de FFB que parece como escrita para hoy mismo. La gente empuja, se rebela, se manifiesta, pero se observa:

una tendencia histrica, segn la cual a medida que se extiende el sufragio por abajo, esto es, a medida que la igualdad jurdica formal alcanza techos ms elevados en los pases democrticos, aumenta la presin de los intereses creados por el dinero para corregir los desplazamientos y cambios que puedan llegar a afectar a los antiguos privilegios.

Qu otra cosa sino eso mismo, descrito en ese breve prrafo, es lo que viene ocurriendo en el mundo entero, pero sobre todo en estos das, en nuestra Amrica? Ya no estamos en la poca de la post-verdad, sino en la del plus-cinismo, donde la Ley y el Derecho se convierten en un arma asesina ms, cuando es aplicada por las oligarquas plutocrticas.

A menudo leemos en las pginas virtuales independientes un candoroso llamado al consenso y al dilogo para respetar el pluralismo poltico. Aqu conviene estar muy atentos a la magia de la neo-lengua, a lo que no se dice, aparentemente diciendo, que no es ms que la manipulacin de los conceptos prestigiosos que predominan en el imaginario comn, como el de la Libertad y la Democracia con maysculas, descontextualizadas de los contextos especficos e histricos. Vaya, que pluralismo es una de esas amables palabras que no es fcil rechazar so pena que nos tomen por dogmticos o cuasi fascistasy ante las cuales no conviene proclamar que el Rey est desnudo.

Pero, por supuesto que no se refieren a la pluralidad de ideas que pueda existir y existe, si de Cuba se trata, entre los cubanos para mejorar y avanzar hacia el socialismo, ni para ser sencillamente anticapitalistas. NO se refieren a la pluralidad de crticas, y tremenda diversidad de insatisfacciones que puede tener cualquier cubano que se precie de serlo, pero que son crticas e insatisfacciones que revelan, precisamente que quieren mejorar lo que sienten nuestro, lo suyo

Claro que no es ese el pluralismo, si tenemos en cuenta que uno de los ms destacados paladines del pluralismo pluripartidista, desde uno de esos sitios independientes que proclaman que slo nos quieren acompaar en nuestro angustioso trnsito, (bajo la sombra de Soros), declar paladinamente dos cosas correlativas y complementarias: que no tena simpata alguna por el comunismo, y que ya es hora de fundar un Partido para la disputa del Poder y facilitar nuestro trnsito o cambio de rgimen.

Cuando ms de 7 millones de personas en Cuba acometieron la vasta tarea de examinar y discutir en cada rincn de esta isla los llamados lineamientos, entonces se propusieron, y se incorporaron despus, varias modificaciones y aadidos relativos a la propiedad privada. Pero ese pluralismo no es el que prefieren los increbles de la pluralidad, no. Esa no es la democracia que desean, esa no es la buena democracia. Aunque ningn gobierno de esta tierra haga una consulta tal. Pero no importa que se parezcan bastante esos plurales a los que niegan que la Venezuela de Chvez sea democrtica, a pesar de ganar ms de una docena de elecciones. Vean si no: si el nuevo gobierno ecuatoriano llama a una consulta en que uno de los acpites est directamente enfilado a impedir que el expresidente Correa pueda ser reelegido, pues mutis en el foro de los plurales. Pero si es Venezuela la que llama a un proceso constituyente ante la agresin exterior, la violencia interior, y la complicidad de un parlamento que nada hace, el foro de los plurales publica contra Venezuela. Vemos por dnde va, y de qu va, el dulce encanto de la pluralidad?

Entonces, cul es ese pluralismo? Precisamente el que desea el no comunista, es decir, la existencia legal de plataformas de proyectos econmicos y polticos no socialistas, que permitan el juego poltico balcanizante y fragmentador de la sociedad, que tan propicio resulta para que metan baza los que saben que slo as pueden meterle mano a Cuba. Estamos?

Pero veamos que nos comenta SLA al respecto, analizando algunas ideas del libro de FFB.

A medida que, en la cultura euroamericana, se extenda la conviccin de que el problema de la hegemona tiene que resolverse por va pacfica y respetando el pluralismo poltico parlamentario, la legalidad parece a veces haber dejado de matar privilegiados.

Los que abogan tanto por esa legalidad que deja de matar privilegiados, (o que se usa, viceversa, como ahora con Lula, para matar las voluntades populares, que no para encarcelar a Lula), debieran recordar las sabias palabras, creo que de Marx, porque parafraseo de mala memoria: cuando impera la desigualdad del Dinero, la ley (y el Derecho) es la ley (y el Derecho) del ms fuerte. All est el secreto de la aguda observacin de FFB: cierta legalidad la de ese pluralismo poltico parlamentario mata menos privilegiados, porque est hecha, o puede ser manipulada, para que ello sea posible.

Y concluye al respecto SLA en su anlisis del libro de FFB:

La tesis: FFB consideraba que ese esquema interpretativo, neomaquiaveliano, de lo que haba sido y estaba siendo la democracia realmente existente en el sistema-mundo del final de siglo, corroboraba en sus lneas generales la concepcin marxista de la democracia en el capitalismo organizado.

Tal como lo entiendo, la exigencia de que el desarrollo democrtico cubano con apoyos internos dirigidos o no a continuar su ruta socialista, y desde siempre mediante la agresin blanda o dura externa contraria a su proyecto, se encamine a un modo de organizacin gubernamental de la vida poltica que, para recogerlo en un slo trmino, denominan Estado de Derecho y la consiguiente implementacin tradicional de los poderes clsicos que caracterizan a los estados capitalistas, es lesiva para el socialismo porque sera funcional al orden de dominacin mundial, tanto como sinergia para las corrientes internas que pugnan por una transicin al capitalismo, como con respecto a la lucha de clases internacional y el poder que ejercen el mercado mundializado y el poder meditico que est a su servicio. Para neutralizar esas fuerzas Cuba ha encontrado su propio camino de garantizar las dos condiciones bsicas y mnimas para su soberana: la independencia poltica y la integridad territorial.

Es absurdo suponer que el sistema poltico en Cuba se opone, en abstracto, y como cuestin de principio, a la existencia de los poderes legislativo, jurdico y ejecutivo, cuando de hecho existen en su ordenamiento republicano actual y en sus races histricas. La cuestin es otra: ha diseado su particular interpretacin de la democracia y el funcionamiento de los poderes de modo tal, y sobre la base de la legitimacin soberana, que hasta el momento es el firme valladar que ha impedido el xito de uno de los ms extensos e intensos asedios histricos para derrotarla.

La teora de la existencia de los clebres tres poderes, es eso precisamente, una teora que encuentra necesariamente su validez o invalidez no en sus requisitos o atributos tericos pretendidamente universales, sino en su validacin histrica real, es decir su eficacia con respecto a los objetivos que se propone. Su teora se viene desplegando desde mucho antes de Montesquieu, y, con posterioridad, el devenir histrico le aade factores que no pudieron tenerse en cuenta en las etapas pioneras de su concepcin e implementacin: el poder econmico capitalista como condicionante transversal profundo que impone e indica los lmites de las condiciones de posibilidad para la realizacin efectiva de la independencia de los poderes, que es su base de justificacin universal. Y junto a ello, otro elemento que tampoco podan prever los pioneros: la mundializacin de la moderna esclavitud econmica y la potencia inusitada de los poderes mediticos controladas por el mismo poder econmico.

No pretendemos aqu desarrollar un examen terico del tema, para el cual, adems, no tiene este comentarista una preparacin profesional adecuada. Repito lo que he dicho antes muy claramente a mis posibles lectores: el hombre comn cubano tiene que decidir en muchas cuestiones para el bien o para el mal de su patria y su revolucin, y conviene que estudie y acopie razones para no ser vctima fcil de lo que adverta Mart en Nuestra Amrica:

Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, segn la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; los rboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas!

Hoy el gigante de las siete leguas tiene tambin una realidad virtual, anida en las redes, hace una guerra de pensamiento, y tambin serpentea y se nutre en la confusin y la ignorancia propias, as como en el desencanto y el desfallecimiento de los que se rinden, o se quedan demasiado tiempo sentados en las propias o ajenas sillas que encuentran en el camino.

La teora de los poderes tripartitos descansa sobre dos exigencias bsicas: la necesidad de la especializacin en el ejercicio estatal y la necesidad de la independencia en el ejercicio de los poderes. La complejidad de los deberes estatales exige la especializacin como condicin de la eficacia en el desempeo de sus tareas. Su condicin objetiva es similar a la necesidad de la representacin poltica: en el gora ateniense podan concurrir todos los ciudadanos libres a discutir y decidir los asuntos de la polis, algo imposible en las megpolis modernas. Ciertas tareas de los asuntos gubernamentales exigen una ardua profesionalizacin. Es presumiblemente lgico que si alguna vez en la historia dejara de existir un abismo de intereses antagnicos entre clases explotadoras y explotadas, (lo que soamos como el comunismo) se mantendran funciones estatales de una ndole tal que seguiran existiendo la necesidad de la especializacin en ciertas actividades polticas y de gobierno. La independencia, por su parte, se refiere a crear condiciones que impidan el ejercicio de las tiranas al predominar un poder sobre otros.

Hemos apuntado lo anterior para traer a colacin algo que apuntan los especialistas: entre ambas exigencias anida una tensin que ha de ser resuelta en las condiciones especficas de cada momento histrico. La especializacin, que apunta a las cuestiones de Estado, y que, recordemos, es condicin de eficacia de las tareas a realizar, entra en tensin con la independencia entre los diversos poderes que conforman los estamentos del gobierno. Ms o menos podra decirse que la maximizacin o exageracin de la independencia entre los poderes influye de modo directamente proporcional en el posible debilitamiento de la eficacia estatal. Y viceversa, si se quiere maximizar y fortalecer el poder de resolucin y eficacia de las funciones gubernamentales, ello pude ser directamente proporcional al debilitamiento de la independencia de los distintos poderes que lo forman. En realidad, y como es ms que comprensible, el equilibrio entre estos elementos tensionales, no se pude resolver en la teora. La misma tensin se origina si todas las cuestiones se remiten a una solucin asamblearia previa y predominante.

En la prctica es sintomtico que la ideologa ms radicalmente al servicio de la explotacin capitalista, la neoliberal, apueste por el adelgazamiento de las atribuciones estatales y confe la bsqueda del equilibrio a los mecanismos del mercado. Y viceversa, que los sistemas que ms resistencia real y efectiva le hacen a la explotacin capitalista (el capitalismo los honra como sus enemigos!), muestren un estado fuerte que, como indica un especialista, puede evitar la interferencia arbitraria de terceros. La pregunta que nos debemos hacer es: por qu los agresores de nuestro sistema la emprenden principalmente y casi nicamente contra el Estado cubano?

Desde una tercera mirada, imposible si no es que se lanza desde el espacio sideral, o una civilizacin avanzada sobre nuestro sufrido planeta, ese el autoritarismo que duele a las oligarquas. Si lanzamos una somera mirada sobre el mundo allende los mares de nuestra Isla, vemos que solamente son aquellos estados fuertes los que pueden plantar cara a los centros del poder mundial: China, Rusia, Vietnam, Corea del Norte. Cuba es el nico dbil que puede hacerlo. Y sintomticamente son las naciones enemigas de las verdaderas democracias, demonizadas, los puntos cardinales del eje del mal. Como me vi obligado a decir en un texto anterior: lo que le ocurre hoy a los pases latinoamericanos que han intentado algo en favor de sus mayoras, respetando las estructuras de poder realmente existentes en sus nacionales, que no han podido revolucionar, no les ocurre no porque no hayan podido seguir el ejemplo de Cuba, porque eso es imposible dadas las realidades especficas de cada pas, sino porque las implementaciones redivivas de sus sistemas de gobierno, no han podido lidiar con el cuarto y quinto de esos poderes que no estaban previsto en la teora tripartita: el poder del Capital y su control meditico. Son instituciones invisibles, pero actuantes. Ambos no existen en Cuba y por esa razn desean ser fomentados entre nosotros. En cuanto a los tres clsicos, dejen que sean los cubanos quienes sigan su propio camino, ese que tambin desean ver desviado de su gnesis y su destino.

Por qu la legalidad parece a veces haber dejado de matar privilegiados?

Suponer y proponer que la efectiva independencia de poderes fracasa porque hay individuos (jueces, gobernantes, parlamentarios, polticos) que no cumplen con sus obligaciones, o se corrompen, o son venales, etc.), es un error abrumador, tanto terico, como negador de la experiencia histrica, adems de letal y verdaderamente impensable a estas alturas. Equivale, si a buscar equivalencias nos dedicamos, a sostener que no es el hecho de que unos grupos humanos sean propietarios de los medios de produccin y grandes capitales, mientras otros slo tienen como propiedad su fuerza de trabajo y se ven obligados a trabajar para los primeros, lo que explica la explotacin, el capitalismo y una lucha de clases que no cesa. Equivale a decir que el capitalismo se explica porque hay individuos egostas, malvados e individualistas que se niegan, por perreta infantil a repartir un poco de lo que les sobra. Bastara la educacin de Emilio, el refinamiento de las sensibilidades y los sentimientos para resolver los problemas del mundo. Como nos deca Marx, un capitalista puede ser un magnfico padre de familia y, un mafioso, decimos en estos tiempos, el enternecedor abuelo que muere jugando con su nieto en el jardn. Se puede afirmar que el culpable de que Lula vaya a la crcel es el juez Moro? Es de una inocencia (ignorancia), (o de un cinismo) peligroso, afirmarlo.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2018/04/09/el-autoritarismo-que-duele-a-las-oligarquias-ii/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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