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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2018

Gran parte del pueblo apoya al ms fuerte

Carlos A. Larriera
Rebelin


Para enfrentar y ganarle al capital concentrado y centralizado internacional (CCyCI) es necesario tener ms fuerza que l. El CCyCI tiene la fuerza por ser el dueo de la mayora de la economa planetaria, a travs de sus monopolios/oligopolios. Esto quiere decir que es propietario y controla los transportes, la electricidad, el gas, el petrleo, los yacimientos de minerales como el litio (hoy fundamental), el oro y muchos otros. La construccin de viviendas, la fabricacin de medicamentos, los supermercados, el 90% de los medios de comunicacin mundiales, televisin, radio, diarios, internet, redes sociales, Google, Amazon, Apple, Netflix. Las fbricas de artculos del hogar, computacin, todo tipo de maquinaria de ltima tecnologa, la biotecnologa, la nanotecnologa, la industria militar, la aviacin, la lista sera interminable. Es dueo de los campos, tiene un poder econmico imposible de vencer a travs de las elecciones de las democracias burguesas, porque adems es dueo de todos los Estados de todas las naciones. Las autoridades electas en cada pas son solamente gerentes de esos Estados. Y cuando intentan tener una poltica que tmidamente se independice de la voluntad y las necesidades del CCyCI, ste realiza campaas destituyentes, de permanente desestabilizacin de la economa, como sucede en Venezuela, o sucedi en Chile con Salvador Allende, y buscan por todos los medios destituir estos gobiernos y reemplazarlos por aquellos que obedezcan ciegamente sus rdenes.

El caso de Amrica Latina, en las ltimas dcadas, es ilustrativo de este accionar. Los llamados gobiernos progresistas, populistas, como los de Evo Morales, Rafael Correa, Lula da Silva, Chavez-Maduro, Kirchner, Lugo, etc., son destituidos de una manera u otra. Usan el poder judicial y parlamentario para ejecutar golpes blandos destituyentes, como en el caso de Brasil con Dilma Roussef. En el caso de la Argentina instrumentaron, el ltimo mes antes del ballotage, un shock publicitario tremendamente efectivo y ganaron por escaso margen las elecciones, usando la mentira ms descarada en las promesas electorales, demonizando al gobierno kirchnerista, y manteniendo a gran parte del pueblo en la ignorancia poltica y econmica, inoculando el odio hacia todo aquello que se relacionara con polticas populistas.

Ejemplos hay en todo el planeta, como la destruccin de la economa griega principalmente por Alemania y Francia, utilizando entre otras cosas el euro, que no es otra cosa que un marco alemn disfrazado, impuesto por decreto a todas las naciones europeas.

Para enfrentar esta poderosa fuerza se necesita por lo menos una fuerza equivalente. La historia ensea que el caso ms paradigmtico es el de la Revolucin Rusa de noviembre de 1917, en la que el partido bolchevique despus de aos de trabajo poltico logr que la mayora de la poblacin elevara su conciencia hasta comprender claramente cmo funcionaba el mundo, la naturaleza de la dictadura zarista, y fundamentalmente que el enemigo del pueblo era el capitalismo y, de esa manera, estuviera dispuesto a realizar la revolucin social, la expropiacin del CCyCI.

Para lograr esto el partido bolchevique demostr que era capaz, no solamente de comprender la realidad y explicarla a todo el pueblo, sino soportar toda la represin zarista, que conden a prisin o al exilio a muchos militantes, y mat a otros tantos. Frente a todo esto el partido bolchevique se mantuvo firme, supo combinar el trabajo legal con el ilegal, cuando las circunstancias as lo requeran y se gan la confianza de la clase obrera y de todo el pueblo sobre su capacidad de dirigir y ganar la revolucin social.

Hoy en da en la Argentina no hay nada parecido, con las diferencias del caso en relacin a las caractersticas de nuestro pas, el cambio de poca, el desarrollo astronmico de la tecnologa, incluyendo el armamento militar, la deslocalizacin de gran parte de los obreros de todos los pases, etc.

La debilidad de los partidos de la oposicin abre la posibilidad de un nuevo triunfo del macrismo en el 2019. Gran parte del pueblo sigue al ms fuerte, y para votar a la oposicin la debe visualizar con la fuerza necesaria. No es suficiente un programa dotado de buenas intenciones pensado para el pueblo.

El triunfo del nazismo en Alemania se bas, en gran parte, en la debilidad de los partidos comunista y socialista, en su reformismo estructural, en no constituirse en una fuerza capaz de enfrentar y ganarle al nazismo. Algo similar sucedi con el fascismo italiano.

Cualquiera que sea la variante que adopte la oposicin al actual gobierno, si no tiene un programa claro, una fuerte organizacin que soporte y supere cualquier represin, y una capacidad de elevar la conciencia de todo el pueblo, se corre el riesgo que el macrismo gane las elecciones nuevamente porque gran parte de la poblacin sigue y vota al ms fuerte.

Puede suceder que la situacin econmica de la poblacin se deteriore en tal forma que tome clara conciencia de lo que representa el macrismo y no lo vote. Pero confiar solamente en eso es insuficiente. Entre otras cosas porque los miembros de la poblacin pueden tomar conciencia (aunque no en todos los casos) cuando son afectados directamente en su nivel de vida.

Se necesita una organizacin poltica opositora que ayude al pueblo a tomar conciencia de los peligros que lo acechan antes que stos se transformen en realidad y sea demasiado tarde.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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