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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2018

Cinco aos de OLEP, cinco aos de FRAGUA

FRAGUA


La lucha por el socialismo no est separada de la lucha por resolver las necesidades inmediatas del pueblo; la lucha poltica del pueblo por superar el capitalismo no est divorciada de la lucha econmica, esta verdad probada por aos de prctica del movimiento proletario en Mxico y el mundo y por el desarrollo terico del marxismo-leninismo ha regido nuestra estrategia, nuestra tctica y nuestra metodologa durante los ya cinco aos de existencia como Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP) y de 34 nmeros de nuestro querido y entraable peridico FRAGUA.

Pero aunque esta verdad del vnculo entre lucha poltica y lucha econmica nos ha regido, debemos decir que no siempre lo hemos sabido aplicar en nuestra prctica.

Hemos cometido dos errores, que siempre hemos sabido resolver a tiempo, afortunadamente:

Hemos logrado organizar a diferentes personas en torno a sus demandas inmediatas; sin embargo, al hacerlo no se ha sido claro al plantear el objetivo de la lucha por el socialismo, ya sea por miedo o por inexperiencia poltica. Miedo a que al plantear la lucha por el socialismo las personas se vayan y nos dejen solos; inexperiencia poltica por dejar la lucha slo en el terreno econmico y no profundizar en la formacin poltica sistemtica, mediante el estudio de la teora y la prctica concreta.

Hemos logrado que nuevos compaeros se asuman como parte de nuestra organizacin y sean conscientes de la lucha por el socialismo, pero al avanzar con ellos en la organizacin de otras personas en distintos lugares no damos la importancia debida a sus demandas inmediatas. Llegamos con el discurso de la lucha por el socialismo, pero no explicamos qu tiene que ver sta con la lucha diaria de las personas a las cuales pretendemos convencer de la necesidad y justeza de nuestra causa.

En ambos casos el resultado es que no logramos incorporar a nuevos compaeros a nuestro proceso organizativo o que nos tardamos ms tiempo en hacerlo, pues al romper la unidad de la lucha poltica con la econmica entorpecemos nuestro propio trabajo y, por tanto, la formacin integral de nuestros compaeros.

A diferencia del oportunismo y las organizaciones que slo luchan contra el neoliberalismo, nosotros tenemos muy claro que la lucha econmica est subordinada a la lucha poltica, pero que eso no significa que no importe, si no que importa en tanto que fortalece la lucha de la clase trabajadora por el socialismo, en tanto que le permite a la clase trabajadora resolver necesidades materiales inmediatas para tener mejores condiciones para luchar contra el capitalismo.

Este tema de la unidad entre lucha poltica y econmica lo hemos abordado en diferentes nmeros de nuestro FRAGUA; sin embargo; regresamos al tema porque lograr el equilibrio entre estas luchas es una tarea constante de quienes luchamos por el socialismo; entender la subordinacin de la lucha econmica a la lucha poltica y que este entendimiento se refleje en nuestra prctica organizativa ha sido una ocupacin y preocupacin permanente.

Siempre que regresamos al tema es porque en el desarrollo de nuestro trabajo organizativo se expresa la necesidad de volver a l, pues nuevos compaeros inician su trabajo organizativo o porque viejos compaeros se enfrentan a resolver nuevas complicaciones en el trabajo que ya desarrollaban o en nuevos espacios y con otras personas.

No nos avergenza abordar este tema nuevamente, pues no es resultado de reflexiones ociosas; si no que la vida misma, el trabajo organizativo nos lo exige. Abordar este tema es tambin una forma de compartir dos errores y sus soluciones a quienes participan de la lucha que desarrollamos y hoy se incorporan.

Este balance es tambin un reconocimiento a todos los compaeros que han perdurado cinco aos en el esfuerzo organizativo al que llamamos OLEP, a quienes aportaron para su formacin o para su sostenimiento, aunque sea por corto tiempo, a quienes se incorporaron despus de formado, pero que continan en ste convencidos de la justeza de su participacin y de la necesidad de caminar el sendero de la lucha con el pueblo organizado u organizandolo.

Esta editorial es tambin la bienvenida a nuestros nuevos compaeros y colaboradores, pues no debemos tener miedo al error, sino aprender de ste para fortalecer la lucha poltica del proletariado.

Como lo hemos escrito en otros nmeros de FRAGUA: toda persona que quiera contribuir a la lucha de la clase trabajadora por emanciparse de las cadenas que nos coloca la burguesa tiene un lugar con nosotros con nosotros puede desarrollar sus capacidades, adquirir nuevas, avanzar en sus conocimientos y experiencias para contribuir a la construccin del socialismo en nuestro pas al mismo tiempo que triunfa en la lucha por resolver necesidades inmediatas del pueblo que organiza.

Cinco aos de lucha organizada, cinco aos de vida de nuestro querido FRAGUA, cinco aos de luchar con dignidad y cinco aos de luchar hasta vencer.

Contra el despojo, la explotacin y la represin; resistencia, organizacin y lucha por el socialismo!

NOTA: Este artculo fue publicado como parte de la seccin EDITORIAL del No. 33 de FRAGUA, rgano de prensa de la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP), Abril-Mayo 2018.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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