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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2018

El dinero, una de las esencias humanas enajenadas y su superacin

Francisco Umpirrez Snchez
Rebelin


Un trabajador valenciano, lector de mi blog, me formula siguiente pregunta: Se tiene que mantener el dinero como la materializacin lgica e histrica del valor y las condiciones de produccin? Entiendo que cuando este lector habla de las condiciones de produccin, habla de las condiciones de produccin mercantiles. Aclaro que hablar de las condiciones mercantiles de la produccin y no de las condiciones mercantiles capitalistas. Pues si bien me parece muy lejana, cuestin de varios siglos, la superacin de la determinacin mercantil de la riqueza, no me lo parece tanto la superacin de su determinacin de capital. Aclarado este pormenor, esta es mi respuesta.

Pensemos en la religin. Pensemos en Dios como un ser que existe en el ms all que cre al mundo y a su principal criatura: el ser humano. El atesmo nacido de las ciencias naturales busca razones para demostrar que Dios no existe. Y quienes lo hacen, quienes creen en Dios, segn estos ateos, son seres irracionales, personas no cientficas, personas que se dejan guiar por la fe y no por la razn. Quienes luchan de este modo contra la religin se mantienen dentro de la enajenacin, pues conciben a Dios como una esencia ajena al hombre y fruto de mentes irracionales. Si, por el contrario, pensamos la religin desde un punto de vista antropolgico, esto es, siguiendo las directrices de Feuerbach, concebiremos a Dios como una imagen del hombre, como un hombre idealizado. Veremos que no encontramos en Dios ms que las cualidades del ser humano presentadas de forma idealizada. Dios es una creacin del hombre. De este modo nos apropiamos de la esencia de Dios, la hemos humanizado, y ya no se nos presenta como una esencia enajenada y extraada. Pero habiendo superado en el mbito de la teora la esencia enajenada de Dios, superamos con ello la religin? Pues no. La necesidad de la religin, la necesidad de que exista un Dios superpoderoso, est determinada no por la conciencia sino por el hambre, la guerra y la enfermedad que padecen los seres humanos. Solo cuando construyamos un mundo donde la guerra y el hambre no existan y la enfermedad no genere muerte, solo entonces el ser humano estar en condiciones de superar la religin. As que haremos bien en comprender que una cosa es la superacin terica de la religin como enajenacin de la esencia humana y otra muy distinta es su superacin prctica.

Pensemos ahora en el dinero. Es un producto histrico. Tiene ms de mil aos de existencia. Se presenta como una cosa. Es la esencia fundamental del mercado. El dinero est en todo, lo media todo, nada es posible sin l. Como potencia superpoderosa y causa de los grandes males sociales que azotan a la humanidad, es lgico que mucha gente desee la destruccin del dinero y, con l, la del mercado. Pero luchar de este modo contra el dinero y el mercado es permanecer dentro de las condiciones de la enajenacin. Si, por el contrario, concebimos el dinero como la objetivacin del trabajo humano abstracto, si pensamos que el dinero en su origen no es ms que una mercanca y que, por tanto, su secreto no es ms que el secreto de la mercanca, superaremos la enajenacin mercantil. Ahora vemos que en la cosa, en el dinero, est el sujeto y una de sus ms importantes esencias: el trabajo. Pero sucede en este caso como con Dios, aunque tericamente podamos superar la forma enajenada que representa el dinero, superaremos con ello el dinero y el mercado en la prctica? Pues no. La necesidad del dinero es la necesidad del intercambio de mercancas creado por la divisin del trabajo. Y mientras que tengamos que medir la participacin de cada persona en la riqueza nacional mediante el trabajo, ser necesario el dinero. As que incluso en el socialismo, donde debe predominar el principio de a cada cual segn su trabajo, ser necesario el dinero y, con ello, el mercado.


Blog del autor: http://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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