Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2018

Presentacin de Marx a contracorriente, de F. Fernndez Buey, Vilassar de Mar, El Viejo Topo, 2018.
El marxismo vivo, comprometido y sin ismos de Francisco Fernndez Buey

Salvador Lpez Arnal y Jordi Mir Garcia
Rebelin


Entre la documentacin de Francisco Fernndez Buey [FFB], ordenada por el profesor Iaki Vzquez lvarez, puede verse el ndice de un proyecto no fechado titulado "Marxismos despus de Marx":

I. Introduccin. Por qu soy marxista. II. Herederos de Marx [El Viejo Topo, revisar comparando con cosas posteriores]. III. Sobre los marxismos de los aos 60 [trozo de la tesis, el marxismo italiano, Althusser etc.]. IV. Marxismos contra la corriente [rehacer texto escrito en 1990]. V. Despus del fin. Preguntas y respuestas sobre marxismos. VI. Apndice 1: Marxismo en Espaa [Sistema]. VII. Apndice 2. La evolucin del marxismo en Espaa en el ltimo tercio del siglo [Sistema].

No hemos intentado reconstruir este proyecto que, por razones que desconocemos pero que seguramente tuvieron que ver con la falta de tiempo, el autor no pudo llevar a trmino (recordemos, por otra parte, que en 1998 ya haba publicado su Marx sin ismos). S hemos hecho, en cambio, una seleccin, pensando en este ndice, de los numerosos trabajos que FFB fue aportando, a lo largo de ms de 40 aos de estudio en serio y reflexin muy singular, a una tradicin, la marxista, la suya (en su vertiente ms libertaria), que en absoluto consider aniquilada y sin restos tras la caa del muro de Berln, la desaparicin de la URSS y la penetracin, fuerte hegemona y dominio salvaje del capitalismo sin bridas y contemplaciones en el Este de Europa. Pensar en Marx como un "perro muerto" siempre le pareci una insensatez terica, un insulto a nuestra inteligencia, una muestra de ignorancia cuando no directamente de mala fe poltica y deshonestidad intelectual. Muerta una tradicin con pginas y libros tan imprescindibles como los que continuaba generando la historiografa marxista inglesa por ejemplo? Muchos letratenientes, no se cans de sealarlo con dolor con un trmino que tom prestado de Manuel Sacristn (1925-1985), se comportaban como intelectuales orgnicos al servicio de la civilizacin del capital y de sus privilegiadas lites. De lo que no se derivaba en su caso, nada ms lejos de la verdad, de lo pensado y hecho efectivamente, una recepcin acrtica y entregada de la obra, las tesis y la praxis del autor de El capital y una aproximacin cegada y dogmtica a las revoluciones y realidades socio-polticas construidas en su nombre. Pensar crticamente con la propia cabeza, contracorriente y en minora cuando fue necesario, fue una de sus virtudes, de las virtudes de su marxismo.

Se publica este libro en el ao del bicentenario del nacimiento del que fuera compaero de Jenny von Westphalen. No le hubiera disgustado probablemente al tambin estudioso de Engels, Lenin, Rosa Luxemburg y Gramsci. El mismo escribi un artculo que nos sigue enseando -y que aqu no hemos podido incorporar- en el ao del primer centenario del nacimiento de Marx. Lo titul, es significativo y concorde con su marxismo vivo, "Revisando a Marx con ocasin del centenario".

Hay un hilo conductor muy presente en los trabajos que forman este libro que no escapar al lector/a: el punto de vista comprometido, mirando siempre desde los de abajo, desde las y los condenados de la Tierra, un punto de vista informado, muy atento a las novedades sustantivas, que nunca habla por hablar, que piensa siempre con prudencia, temperanza (su lectura del marxismo analtico es un ejemplo destacado) y heterodoxia si es necesario, un pensar no sectario ni descalificador, abierto -de verdad- a otras corrientes de pensamiento y accin socialistas, a la libertaria y a la cristiana de base destacadamente (e incluso a aquellos que son "algo ms que liberales"). Un pensar, en fin, que nunca olvida la componente prxica de la tradicin y que se present pobre y desnudo, como su filosofar, sin trampas, como una pasin (emancipatoria) razonada y con admirable e infrecuente coraje cvico del que nunca hizo alarde.

Algunas de las tesis y consideraciones que se defienden en estas pginas, en los diversos artculos, notas, prlogos y reseas que hemos recogido, una parte, slo una parte, de su diversa, rica y siempre interesante produccin marxista-comunista, pueden resumirse as:

1. De Marx queda, ante todo, su fundamentacin racional de la esperanza de las personas explotadas y oprimidas, de las humillados y ofendidas, en un mundo de desigualdades que es, que sigue siendo un escndalo moral insoportable. Ellas saben o intuyen que, con sus palabras, "de todos los filsofos y cientficos sociales del siglo XIX, Marx fue quien ms contribuy a razonar la pasin emancipadora y liberadora de los de abajo, de los que no tienen nada o casi nada". Quien ms contribuy, no el nico.

2. Queda el Marx de la ciudadana pobre y proletaria (precaria y maltratada tambin ahora) cuyas obras les han ayudado en todo el mundo a autoorganizarse y a pensar con cabeza propia, asunto ste sobre el que FFB nunca dej de insistir.

3. Queda, pues, la filosofa moral y poltica desalienadora marxiana, que "sigue dando que pensar a las personas generosas". Pas a la historia -esperemos para siempre- el Marx cientfico puro, el Marx cientificista, el Marx de la supuesta superacin y disolucin de las utopas, el Marx objetivista, el Marx partidario de las leyes inexorables de la Historia, el Marx determinista. Queda, por supuesto, las inmensas conquistas de la historiografa que ha aportado, inspirndose en su obra y legado, investigaciones deslumbrantes y nuevos clsicos para siempre.

4. Marx para FFB fue un filsofo, periodista, cientfico social y hombre de accin revolucionario, todo a la vez y junto, sin cortes o rupturas separadoras. Esto ltimo, coment en alguna ocasin,, levantaba sospechas "en el mundo del idiotismo de los especialistas en el que todo parece estar permitido", todo menos la visin global de conjunto y la declaracin explcita "del punto de vista desde de el cual se piensa, se razona y se analiza".

5. Es difcil, y acaso inconveniente, dividir en trozos un pensamiento de estas caractersticas. Si hubiera que hacerlo, FFB hubiera destacado seguramente "como economista, su teora de la plusvala; como filsofo, su crtica de las ideologas y de la alienacin; como historiador, su monumental concepcin materialista; como periodista, su olfato ante los temas de gran alcance; como poltico, su fundamentacin del internacionalismo de los de abajo y su crtica de la poltica al uso". Aunque en su caso, conviene insistir, todo es, al mismo tiempo, uno y lo mismo: estudio, reflexin, pensamiento, escritura, compromiso, organizacin y lucha por un mundo ms justo, ms humano, mucho ms equitativo y ms habitable.

6. El muro, tambin se habla de l en estas pginas, no se cay, lo tiraron seal FFB. Lo tiraron los que estaban hartos de la manipulacin de Marx "en nombre del privilegio de los marxistas de catecismo". De la misma manera en que fue moralmente difcil seguir llamndose cristianos cuando la Inquisicin quemaba a cristianos y no cristianos", tambin lo ha sido ir contra la corriente, seguir llamndose comunista y marxista, como hizo el autor hasta el final (prematuro) de sus das [1], cuando se sabe que ese fue tambin el nombre de los verdugos. A corto plazo acaso no es previsible o no est "de moda" una aplicacin poltica extensa y creativa del punto de vista marxista, estamos, seal, "en una fase prepoltica: de repensamiento y reconfiguracin de la idea misma de socialismo". Pero todo fluye record. Pasar el tiempo y nacern nuevas "herejas" y el marxismo se har ms laico, y cualquier da de este siglo XXI volver a hablarse de Marx polticamente en serio, muy en serio. No estamos ya un poco en ello?

7. FFB nos record que no conoca ninguna izquierda en el mundo que no hablara con respeto de la obra de Marx. Tambin en el caso de intelectuales documentados que no eran propiamente de izquierdas. El mundo haba cambiado mucho desde la muerte (y el nacimiento) del autor de El capital pero, es evidente, no ha cambiado de base. La renovacin de la izquierda, una de sus apuestas, tena que partir de Marx -aunque no slo de l- porque, entretanto, "no ha aparecido una visin de conjunto mejor en favor de los de abajo". Aunque existan, as lo indic en repetidas ocasiones, anlisis y teoras parciales ms finas y apreciables. Entre ellas, conocimientos antropolgicos y psicolgicos que Marx no tena ni pudo tener. De este modo, en la renovacin de la izquierda transformadora, con el nombre o expresin que mejor se estime, Marx tena que ser un referente, aunque no el nico.

8. De dnde entonces la nueva izquierda que no tiene que ser, que no debe ser, la imagen y realidad invertida de la vieja, toda ella injustamente menospreciada y a veces desconocida? Para FFB, la izquierda socialista y transformadora del futuro podra salir probablemente de un dilogo entre "la tradicin que Marx inaugur, la tradicin anarquista-libertaria y, en nuestro mbito cultural, las tradiciones cristianas (herticas) de emancipacin y la reconsideracin autocrtica de la ciencia".

Ejemplos de este dilogo marxista, libertario, cristiano de base, ecologista, feminista, alterglobalizador, contracorriente, con una perspectiva cientfico-artstica amiga y partidaria de la tercera cultura, crtico -desde posiciones nunca irracionalistas- de algunos desarrollos alocados y bastantes prcticas irresponsables de la tecnociencia contempornea, ejemplos, decamos, de ese necesario dilogo son todos los escritos aqu incluidos, un libro, por lo dems, que abarcan un amplio arco temporal de conocimiento y reflexin del autor, desde 1976 hasta 2008.

Presentamos los textos seleccionados ordenados cronolgicamente con excepcin del primer trabajo; un Marx, su Marx, dedicado a su esposa-compaera, Neus Porta, fallecida un ao antes que l, y a su hijo Eloy Fernndez Porta, un escrito que recoge y resume muy bien las ideas centrales de su aproximacin al gran clsico. Despus se habla de sus herederos, del marxismo en Espaa, de continuidad y discontinuidades en la tradicin, del Manifiesto, del Marx enamorado, de guas para el estudio de la obra marxiana, de nuevas biografas, de la vigencia del viejo Marx, de Rosa Luxemburg, de Valentino Gerratana, del Marx rojiverde, de marxismo y anarquismo, de utopas, de marxismos contra corriente, de Hlderlin, de Leopardi, de Maritegui, de penas de muerte, del estalinismo,... En fin, de Marx y de marxismos y de su rica historia, todo ello sin ismos idolatrados, con mirada propia, a contracorriente y con profundo conocimiento de causa y consistente perspectiva comprometida nunca abandonada.

Aunque, por supuesto, otra seleccin hubiera sido posible.

Fernndez Buey se preguntaba en el prlogo de su obra Marx (sin ismos) si se poda hablar de Marx sin ismos. Y vena a responder afirmativamente al argumentar que Marx fue crtico con el marxismo y que hay dudas de que quisiera fundar algo llamado marxismo. Pero a nuestro entender ms importante que el saber si podemos hablar de Marx sin ismos es cmo hablamos de Marx y los marxismos. Y ah FFB es una referencia que consideramos imprescindible. Su pensar sin ismos Marx, y todo lo que concibi, significa pensar sin las interpretaciones mecnicas que el propio Marx critic en una parte del marxismo que leg a conocer (recordemos su "yo no soy marxista"). Su pensar sin ismos es un pensar riguroso, honesto, autoexigente y exigente, crtico y autocrtico, abierto por supuesto a la revisin y a las nuevas corrientes. Un pensar con la propia cabeza, algo que, como decamos, siempre reivindic e intent promover.

Por nuestra parte, hemos intentado recoger aqu textos poco conocidos del autor, difciles de encontrar en algn caso, sobre temticas poco frecuentadas por la tradicin en algn caso, todos ellos sustantivos pensamos, trabajos que recogen las preocupaciones centrales del autor de Politica sobre una tradicin que siempre concibi plural y con diferentes y enriquecedores senderos. Hemos evitado incorporar artculos suyos ya recogidos en otros libros suyos como Discursos para insumisos discretos. Nos dejamos mucho en el tintero; lo sabemos, somos conscientes. Recoger todas o la gran mayora de sus aportaciones hubiera significado componer un libro que recordara las mil y una noches, cuatro o cinco pginas por noche lo que bien mirado e imaginado no hubiera estado mal del todo.

No deberamos olvidar en ningn caso, sera contradictorio con sus tesis marxianas ms esenciales, leer estos escritos olvidando el contexto en el que fueron elaborados. Conviene recordar, por ejemplo, el profundo (y acaso inesperado) desinters por el marxismo en Espaa en los primeros ochenta; las consecuencias que tuvo la cada del muro, la eliminacin del socialismo irreal y la desaparicin de la URSS; el giro a la derecha, muy conservadora en ocasiones, de una buena parte de la ciudadana europea y de otras zonas del mundo; el muy denso conjunto que formaron los intelectuales ex, descomprometidos o comprometidos con otras causas (Colletti fue un ejemplo destacado); la destruccin del PCI y de una gran parte de la cultura comunista italiana; las dificultades del PCE, del PSUC e IU, aunque tambin, en los ltimos aos, una vuelta (no completa) a Marx al inicio de la crisis y con ocasin de su 125 aniversario. Hasta Warren Buffet habl de lucha de clases, aadiendo que la suya estaba ganando por goleada!

Sin atisbo para ninguna duda, el profesor y activista FFB ley realmente a Marx y a muchos de sus analistas y seguidores, pensando de forma viva y sintiendo con alma no apagada, sin olvidar la arista poltica que en su opinin (opinin que compartimos, no en vano nos consideramos discpulos suyos) deba acompaar al estudio de los clsicos de una tradicin que no era nicamente (siendo tambin eso) una acomodada filosofa de estudio o reflexin sino tambin de intervencin, transformacin socialista y emancipacin humana.

Nuestras notas, breves y las mnimas posibles, se identifican por el aadido NE (nota de editores) entre parntesis.

Este libro no hubiera sido posible sin la generosidad y ayuda prctica, y muy efectiva, de Mercedes Iglesias Serrano e Iaki Vzquez lvarez. Tan necesarios para nosotros y nuestro trabajo como el aire que exigimos-necesitamos trece veces por minuto. Gracias compaeros, gracias por el ejemplo.

Miguel Riera ha sido una ayuda decisiva en la eleccin del ttulo. Gracias querido y admirado editor.

FFB seal que Marx (sin ismos) era el resultado de un ya "largo dilogo ininterrumpido de su autor con un hombre al que muchos trabajadores amaron y con el que aprendieron a entender las razones de la persistencia del mal social en un mundo dividido, en el mundo de las desigualdades". Este Marx a contracorriente contina ese dilogo con el gran clsico y las diversas tradiciones que ha alimentado, un dilogo abonado por un filsofo de una pieza, concernido, documentado, vinculado a la ciudadana-obrera, un verdadero maestro al que muchas personas amaron y con el que muchos aprendimos a entender mejor las razones del mal social en este mundo de desigualdades, opresin, guerras y explotacin abyectas.

Todo ello desde el corazn de una tradicin emancipatoria a la que aliment, crtica y creativamente, y de la que form parte de forma destacada. Medio de siglo de amor, entrega y revolucin y pensar contracorriente. Como pocos, como muy pocos.

Nota:

(1) Recurdese lo sealado en la conversacin con su amigo Jaume Botey publicada en Iglesia Viva, n. 246, abril-junio de 2011, pp. 73-90.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter