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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2018

LA VA PRO: principio y prctica de una gobernanza neo-neoliberal

Ezequiel Espinosa
Rebelin


Los gobernantes quieren asegurar su posicin con sangre (polica), con astucia (moda), y con magia (boato)

Walter Benjamin

 

1 - Qu significa Estado de derecho? Ya una sublimacin progresiva del conjunto de los aparatos especiales para la represin (el kirchnerismo se pretendi la encarnacin cabal de tal significante). Ya la configuracin poltica de un rgimen celadas policiacas (el macrismo parece encarnar cabalmente una tal significacin). Y en tal sentido, qu significa el gobierno de la alianza Cambiemos? Un proceso de desublimacin represiva del Estado de [email protected]

2 - El neoliberalismo estilo PRO (neo-neoliberalismo / neoliberalismo civista o civilista), se presenta como la anttesis del (neo)liberalismo popular de corte menemista (corrupto, "mafioso", "salvaje"), que lejos de ser combatido por el kirchnerismo, habra sido amparado por su "garantismo nacional y popular. Para el macrismo, por tanto, la tarea histrica-actual consistira en restaurar el rgimen republicano y (re)ordenar su infraestructura neoliberal (orden y progreso).

En principio, resulta imperioso comprender que, en este contexto, la retrica republicana tiene poco o nada que ver con la temtica de la divisin de poderes, o con el respeto al libre juego de los poderes constitucionales. La propuesta republicana de Cambiemos significa, en este sentido, el liberar a la ciudadana de tener que gobernarse a s misma (esto que podra parecer una aberracin tica para [email protected] demcratas en general, cuaja muy bien con el sentido comn liberal que impera en la sociedad civil. De hecho, la defensa que de sus funcionarios hace el gobierno, va siempre de acurdo con este orden de sentido).

3 - En todo caso, resulta imperioso dejar en claro la diferencia especfica del neoliberalismo de los noventa, respecto de esta restauracin neoliberal post-populista. A/El neoliberalismo menemista se (le) impuso una misin histrica eminentemente destructiva; la de terminar con la tarea iniciada por la dictadura del Proceso de Reorganizacin Nacional en cuanto al desmantelamiento del Estado de bienestar justicialista y a la liquidacin del proceso de industrializacin por sustitucin de importaciones. A/El neoliberalismo macrista, a su tiempo, se (le) plantea una tarea (re)constructiva; la de reordenar el legado K, y reorientarlo para la (post)produccin de una sociedad de emprendedores. El neoliberalismo menemista fue de un talante "negativo" (anti-desarrollista); el macrista lo es de carcter "positivo" (pseudo-desarrollista).

En su momento, el menemismo implic una creciente mercantilizacin de los vnculos sociales. El macrismo supone una apuesta por la valorizacin de las ms diversas condiciones vitales. El uno cuaj como un neoliberalismo extensivo (objetivista/consumista), el otro se proyecta como un neoliberalismo intensivo (subjetivista/emprendedor). El uno fue coagulando capilarmente en la figura del individuo-consumidor, el otro se imagina cristalizando capilarmente en el socius-emprendedor. Ambos, sin embargo, se encuentran unidos por el hilo rojo de la enajenacin (fraudulenta) de los bienes pblicos y (a los desfalcos) de la "patria financiera". De hecho, la Va PRO se explica por "el papel del crdito en la economa capitalista", que junto a la configuracin del "sistema de fraude y especulacin" que rige la economa global, ha dado lugar tanto a la denominada "revolucin gerencialista", como a la promocin del emprendedurismo, es decir, la estratagema crediticia para la captacin de "capitalistas potenciales".

Y ms all de sus resultados econmicos puntuales, tal estratagema se despliega con el propsito general de difundir el espritu empresarial y de ensanchar, real o virtualmente, las bases sociales de la clase dominante -las clases medias-, a la vez que sujetarlas a un endeudamiento contino.

4 - Ajustando su praxis republicana a los principios y postulaciones generales de la doctrina de seguridad democrtica (con la que ya coqueteaba el gobierno anterior), el actual bloque imperante procura el sometimiento de todo el mecanismo gubernativo, incluida la justicia () y la prensa (), al instituto de la polica poltica. La defensa meditica y presidencial del agente Chocobar, no fue la mera defensa de un polica particular, sino de toda una gobernanza (la doctrina Chocobar).

5 - El kirchnerismo signific una politizacin expansiva de la sociedad civil (que termin por hastiar), el macrismo significa una policializacin expansiva de la sociedad poltica. La epicidad k fue de ndole poltica (populista, agonstica, filo-jacobina). La opacidad PRO es de corte policial (civista o civilista, securitaria, anti-jacobina). El kirchnerismo no pretendi jams una transformacin radical de la infraestructura social, pero intent, s, una subversin de su ordenamiento simblico (supraestructural?).

Mas como tal subversin no parce haberse consumado, slo ha quedado la imagen de una degradacin moral de la sociedad, y la nueva esperanza "blanca, hermosa, pura" ha sabido explotar este panorama, para estigmatizar al grueso de sus opositores como los representantes de la chusma, la canalla y la negritud de alma en general. Sin embargo, y al mismo tiempo, nos da la chance de cambiar, con y como [email protected] (la tctica del acercamiento de los dirigentes PRO con "la gente", es muy eficaz en este sentido), "cree en [email protected]", [email protected] podemos ser parte de la fuerza social de la bonhoma, salir adelante y sacar adelante al pas de tal manera.

[email protected] podemos pasar "la prueba de la blancura" y, para el caso, qu mayor concrecin de la igualdad de oportunidades que esa? Qu mayor difuminacin de las diferencias de clase que ser parte de la gente bien, de la gente con clase? Qu mejor manera de sublimar las diferencias de clase que una sistemtica eugenesia moral? Qu mayor muestra de cuidado para "la gente de buena voluntad" que la represin, estigmatizacin y persecucin de sus abyectas otredades? Hay que decirlo, la alianza Cambiemos no antagoniza con tales o cuales rivales polticos, anatemiza con supuestos nmesis morales.

6 - La alianza Cambiemos legitima su gobernanza mostrndola como la anttesis republicana (paz y administracin) del desgobierno populista, o de su gobernanza de corte demaggica.

El uno, indican, "ideologizado", el otro, nos dicen, "espiritualista". El uno, agregamos, de tono "pico", el otro, en todo caso, de tinte "banal". El uno, sealan, "agonista", el otro, resaltan, "sinrgico". El uno, agregamos, con pretensiones "estadistas", el otro, de estirpe "empresarial". El uno, insinan, adelantado por un voluntariado de "vocacin", el otro, remarcan, por militantes "de profesin". El uno, agregamos, apoyado por movimientos sociales ("minoras"), el otro, forjado en "el circuito de las ong's" (fundaciones). El uno, han dicho, atento a generar "igualdad de oportunidades", el otro, se ha dicho tambin, a garantizar una "igualdad de resultados". El uno, al parecer, enraizado en "la rebelin de las masas", el otro, entroncado a su "devenir multitud". El uno, ms proclive a "la hegemona", el otro, ms atento a "la gubernamentalidad". El uno, con claras "tentaciones" librecambistas, el otro, con ciertas "jactancias" proteccionistas. El uno, claramente cercano a "la tica protestante y el espritu del capitalismo" (libertad individual), el otro, a "la doctrina social de la iglesia" (justicia social).

7 - La denominada doctrina de seguridad democrtica ha significado una completa transformacin en la gobernanza policial moderna. Para su implementacin ya no resulta necesario dotarle de una contextura dictatorial o policial especfica, sino que alcanza con la articulacin securitaria de la sociedad poltica y de la sociedad civil. En este sentido, partidos polticos enteros y otras organizaciones econmicas o de otro gnero deben ser considerados organismos de polica poltica (Gramsci).

Del mismo modo que la promocin del emprendedurismo no significa la mera promocin del espritu comercial en el emprendedurismo social (sino tambin, asimismo, la promocin de la responsabilidad social en el empresariado), la doctrina civilista de la seguridad democrtica no significa la constitucin de un Estado gendarme (menemismo), sino la reivindicacin para la sociedad civil de las funciones de polica (en este sentido ms gubernativo que represivo, la figura de Margarita Barrientos es tan importante como la de Luis chocobar a la hora de comprender una gobernanza estilo Cambiemos).

8 - Siguiendo a Walter Benjamin, diremos que bajo este tipo de gobernanza se levanta la distincin entre derecho fundador y derecho conservador. Que la propia actividad gubernativa tiende ya en nombre de la seguridad, ya en nombre de la emergencia, ya en nombre de la excepcionalidad- a generar un continuum de circunstancias sociales donde no existe una clara situacin de derecho, y que le habilitan a configurar una vida cvica ignominiosa y regulada a decreto.

9 - La contextura policial de la gobernanza de estilo Cambiemos, se encuentra semiolgicamente entramada por un serie de comedias, farsas y golpes de teatro que hacen a las grandes hazaas policiales con los que se deleita la opinin pblica.

10 - La alianza Cambiemos ha logrado convertirse en algo as como el semblante de la fuerza social de la bonhoma, capturando, con ello, toda una serie de arraigados prejuicios sobre las bondades y virtudes de la vieja inmigracin ultramarina (subyace en ello el desprecio y la estigmatizacin de la hediondez mestiza y/o negroide); all radica el secreto de la eficacia transversal (policlasista) de su imaginera. Por otra parte, propone (y propende hacia) un paisaje post-peronista (aqu hace jugar, tambin, el gorilismo) que ms que desplazar el eje de trabajo-dignidad por el de consumo-mrito (menemismo), propicia una mutacin del eje primordial -el del trabajo-, hacia el de emprendedurismo-merito (valor-trabajo).

Donde efectivamente opera un desplazamiento es en la concepcin de los "sujetos de derecho" que aquella mutacin supone e implica. En tal sentido, su xito resulta pasmoso e inquietante cuando se advierte que no pocos sectores de la ciudadana se manifiestan dispuestos a perder ciertos derechos, para poder cultivar virtudes (habra que ver hasta dnde, efectivamente, se est [email protected] a renunciar). Se plantea el concepto de que los derechos no son innatos, ni que mucho menos se conquistan, sino que se adquieren cultivando virtudes tales o cuales (quizs aqu el gran drama es el de la efectiva irrealidad de la redicha "igualdad de oportunidades", pero la celebracin moral de la "dignidad" meritocrtica es una falacia frtil que la suple mal que bien. Subjetivamente, se tratar de pasar "la prueba de la blancura").

Y como ya lo intuyera Gilles Deleuze, una doctrina como la de seguridad democrtica se encuadra en el advenimiento de lo que podramos denominar como un neofascismo o fascismo post-moderno: En lugar de ser una poltica y una economa de guerra, el nuevo fascismo es una alianza mundial para la seguridad, para la gestin de una paz no menos terrible, con la organizacin concertada de todos los pequeos miedos, de todas las pequeas angustias que hacen de nosotros micro-fascistas, encargados de sofocar cada cosa, cada rostro, cada palabra un poco fuerte, cada uno en su calle, en su barrio, en su cine (el duranbarbismo como principio y prctica de la gobernanza policial). Y en el terreno intelectual, esto se traduce en un vehemente rechazo del pensamiento crtico en favor de un optimismo sin inteligencia, o del cretinismo de la voluntad (la doctrina Alejandro Rozitchner).

Ezequiel Espinosa. Licenciado en historia y doctorando en Ciencias Antropolgicas por la Universidad Nacional de Crdoba.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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