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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2018

Cuba en un momento crucial

Guillermo Almeyra
Rebelin


Vivimos tiempos duros, das dramticos. Donald Trump, ya de por s insano y aventurero, siente que en Estados Unidos camina sobre arenas movedizas. Emmanuel Macron ve que la protesta obrera tiende a juntarse con la ecologista, con la de los mdicos, los jueces y abogados, los estudiantes y las zonas rurales abandonadas a su suerte y busca apoyo en la derecha ms rancia dando concesiones a los catlicos y en el nacionalismo xenfobo. Vladimir Putin ve crecer las abstenciones y las protestas pblicas y siente la fragilidad de la base econmica de la potencia imperial rusa, que es fundamentalmente exportadora de petrleo y gas. Todos ellos buscan, por lo tanto, un diversivo exterior que afirme su poder y convierta a la oposicin en antipatritica.

El aventurerismo y la agresividad de un loco racista hijo de un nazi y de padres del Ku Kux Klan se suma as al del Napolen III y medio de pacotilla y al del ex general de la KGB convertido en Zar y, pese a la cautela del gobierno chino que est colgado del freno, el mundo corre como un tren sin control hacia el precipicio de una guerra mundial.

Cualquier medida mal calculada, cualquier provocacin excesiva, cualquier bravuconada de Tel Aviv, podra desencadenar en Medio Oriente una guerra entre, por un lado, Estados Unidos ms Inglaterra y Francia, ex potencias colonialistas en la zona, e Israel, pas que coloniza brutalmente Palestina y, por otro, Rusia, Siria e Irn. En esa guerra inevitablemente sera involucrada China y, despus de ella, la India y Pakistn y las dos Coreas. Toda Asia ardera desde Turqua hasta Japn y Trump, ya lanzado, se llevara entre las patas a Cuba y Venezuela y podra ocupar Mxico para compensar en parte los desastres humanos y materiales que sufrira Estados Unidos por primera vez en su historia.

Aunque las armas nucleares quizs no fuesen utilizadas en un primer momento, inevitablemente seran incorporadas tarde o temprano, como lo prueba el genocidio atmico en Hiroshima y Nagasaki o la guerra de Corea de 1952 cuando el alto mando estadounidense valor el uso de la bomba atmica contra chinos y norcoreanos. La Humanidad retrocedera muchos siglos, si no milenios, y esa guerra destruira la base natural de la civilizacin actual.

Este es el cuadro en el que, dentro de una semana, la Asamblea Nacional cubana deber escoger al reemplazante de Ral Castro como presidente de la Repblica debido al vencimiento de su mandato. Ral Castro seguir siendo jefe de las Fuerzas Armadas, que son el eje del Estado y controlan buena parte de la economa islea y tambin secretario del Partido, que est entrelazado con el Estado y en buena parte sometido a ste, pero igualmente mejorarn la condiciones para dar al Csar lo que es del Csar y a la lucha por el socialismo lo que debe ser de Marx.

O sea, para una separacin entre el capitalismo de Estado y sus formas estatales concretas determinadas por el intercambio de mercancas y las necesidades de la intervencin en mercado capitalista internacional y el partido, que lucha por construir el socialismo. Porque socialismo significa desaparicin -no fortalecimiento- del Estado, planificacin democrtica de la economa y quiere decir supresin de la ganancia y del inters privado o nacional como resorte principal de las actividades y su sustitucin por el inters colectivo y la solidaridad y el altruismo.

Cuba, por eso, no deber reemplazar simplemente un presidente. Deber, en cambio, modificar radicalmente el funcionamiento y las caractersticas del Estado y del partido para hacer frente en las mejores condiciones posibles a la terrible fase en que entra la Humanidad y, con ella, la independencia de la isla y para organizar la resistencia y la reconstruccin en el caso de que eso fuese necesario.

Tendr, por lo tanto, que ampliar al mximo la participacin democrtica de los trabajadores y el pueblo cubano en la discusin profunda y pormenorizada de los desafos que enfrenta la isla y de los medios para hacerles frente y rearmar una economa local que es muy frgil por la carencia de recursos y su dependencia del turismo, que es muy voltil, sobre todo en tiempos de conflictos graves. Las bocas deben abrirse, todas las voces honestas deben ser escuchadas para elevar la conciencia colectiva y preparar al pueblo cubano dejndolo decidir sobre s mismo y ser protagonista del destino nacional.

Las diversas orientaciones existentes en Cuba y en el mismo Partido Comunista cubano deben poder debatir abiertamente con la sociedad. La tendencia predominante, influenciada por la ex Unin Sovitica, con su partido nico centralizado y monoltico y su visin estalinista de la revolucin cubana y del comunismo, no es la nica existente. Junto a ella est la comunista heterodoxa, eclctica o revolucionaria, heredera del guevarismo y de Pensamiento Crtico y tambin existe una vagamente socialdemcrata o socialcristiana. En el pas, en la burocracia y la burguesa hay capas procapitalistas que deben ser vencidas en una lucha ideolgica, no con medidas policiales o administrativas mientras acten dentro de la ley.

El Estado debe dar libertad para elegir cualquier profesin o actividad prohibiendo slo las que favorezcan la delincuencia o afecten la salud. Al mismo tiempo, debe favorecer y estimular la actividad solidaria y colectiva y el cooperativismo real, donde sean los cooperativistas quienes decidan todo en asambleas tras escuchar el parecer de los tcnicos y economistas.

Sin democracia no hay socialismo. La desaparicin futura del Estado ser posible construyendo el Estado de transicin desde abajo, entre todos, decidiendo y actuando solidariamente. La Constitucin debe ser discutida por todos para que todos la acepten y se rijan por ella. La reorganizacin de las empresas y de la industria y el plan de viviendas tambin. Los sindicatos deben representar a los trabajadores dejando de ser una rama del Partido y del Estado, que est en una fase an capitalista estatal. Hay que entrar en una nueva fase.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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