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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2018

Llueve muerte sobre Damasco

Eduardo Luque
TopoExpress


Damasco, con mayor o menor intensidad, ha estado bajo fuego durante siete aos. El enclave de la Ghouta oriental se eriga como el punto de concentracin de los grupos terroristas desde donde bombardeaban la capital.

Los misiles caan de forma indiscriminada, ensandose especialmente con los barrios populares. Solo en el ataque perpetrado el 23 de febrero de 2018 (donde se llegaron a utilizar misiles tierra-tierra) murieron ms de 30 personas en el mercado de Ruk el-Dinh. En mi ltima visita, los residentes nos explicaban cmo, desde haca ms de siete aos, haba zonas de la capital que reciban el impacto de ms de 80 morterazos diarios y cmo, a pesar del peligro y del horror cotidiano, la ciudad segua viviendo. La vida en 2012, 2013 y 2014 se hizo muy penosa en las zonas al alcance de la artillera yihadista.

Durante aos, el ejrcito sirio no pudo abrir otros frentes. Se consigui estabilizar la situacin cuando, en 2015, las fuerzas de Al-Assad consiguieron dominar las alturas estratgicas que rodean Damasco e instalar la artillera que poda batir las zonas desde donde provenan los ataques.

Conquistada Alepo por su importancia econmica y demogrfica, Palmira por su simbolismo milenario y Deir Ezzor por las zonas gassticas y petroleras que controla, el siguiente objetivo era, pues, la Ghouta Oriental. En los primeros das de febrero se iniciaba la ofensiva. Los bombardeos yihadistas sobre Damasco se han sucedido como represalia, y solo han cesado cuando las tropas del gobierno han limpiado el enclave. Ha habido momentos en este mes de febrero y marzo que la capital ha sufrido ms de cien ataques diarios.

Durante estos aos, el Ministerio para la Reconciliacin ha conseguido la pacificacin de ms de 1.000 lugares por todo el pas. Se han incorporado a la vida civil decenas de miles de armados, algunos de los cuales forman parte ahora del propio ejrcito sirio. La Ghouta Occidental fue pacificada de esta forma, mientras la zona Oriental ha permanecido en manos del grupo Yesh al-Islam, o sea Ejrcito del Islam.

Es una de las pocas zonas donde las fuerzas terroristas controlaban an importantes sectores de la poblacin. Segn la prensa occidental y la oposicin instalada en Londres, eran ms de 400.000. Una vez limpiada la zona, las cifras reales de los refugiados bajo la proteccin del gobierno no superan las 200.000. Unas 4.500 personas yihadistas y familiares han sido reinstalados en el norte. De nuevo la falsimedia que inund los noticiarios de crisis humanitarias y ataques con gas qued en evidencia. Las televisiones no quisieron hacerse eco de la rabieta del embajador de EEUU en la ONU, Nikki Haley, cuando exigi al gobierno sirio que no atacara a los yihadistas en la Ghouta Oriental. La batalla ha sido difcil. Era una zona densamente poblada y donde los grupos terroristas han tenido tiempo para fortificarse. El descubrimiento de tneles por donde podan transitar camiones revela el nivel de sofisticacin alcanzado por las fuerzas terroristas. En su desesperacin decenas de militantes yihadistas han sido detenidos vestidos de mujer, algunos incluso haban sido filmados con los uniformes de los cascos blancos. Segn los servicios de informacin rusos unas 32 mujeres haban sido detenidas cuando llevaban adosados chalecos explosivos para hacerse volar en el interior de los autobuses que las evacuaban; en tres casos llevaban de la mano a criaturas de menos de 5 aos con su chaleco explosivo adosado.

Como siempre, durante las semanas que ha durado la ofensiva, los medios fabulaban historias de ataques qumicos y asesinatos en masa: hoy no ha sido Rami Abdul-rahman, el empleado del Ministerio de Exteriores del Reino Unido y supuesto director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos; sino la organizacin terrorista de los cascos blancos y una supuesta ONGD, desconocida en la zona pero que da servicio mdico a los yihadistas denominada Sociedad mdica Sirio-americana (SANS). Derrotados los grupos yihadistas y recuperada Duma, resurgen las acusaciones contra el gobierno sirio. Aunque especialistas rusos y de la ONU no han hallado ni rastros del gas ni los supuestos cadveres, se da por vlido este ataque que a todas luces es de falsa bandera. Estamos frente a una provocacin, que ha permitido a los generales norteamericanos agravar la crisis siria.

Segn apunta Serge Marchand en la Red Voltaire, y el diario libans Al-Watan, habra cerca de dos centenares de oficiales de la OTAN dirigiendo las fuerzas terroristas (con la excusa de que pertenecan a la ONGD Mdicos sin Fronteras). Occidente (EEUU, Reino Unido y Francia en especial) no podan permitirlo; las repercusiones en la poltica interna hubieran sido desastrosas. Occidente amenaz con intervenir directamente. El presidente francs Macron alarde de poder hacerlo de forma unilateral. La posibilidad de intervencin occidental es creble e inminente. Los oficiales occidentales fueron evacuados en un convoy bajo bandera de la ONU el mismo da que abandonaban el enclave los militantes. Este acuerdo pareci atemperar el ardor guerrero de Trump y algunos generales de EEUU. Pero solo por poco tiempo.

Limpiada la Ghouta Oriental, la ciudad de Duma era el siguiente objetivo. Es la ciudad ms importante de la zona. Antes de la guerra estaba considerada como el centro de la prostitucin y el contrabando del pas. La familia mafiosa ms importante, y ahora dirigente de Yesh al-Islam, es la conocida como Alloush, que posee grandes inversiones en Reino Unido. Su primer caudillo fue Zahran Alloush hasta su muerte en 2015 . Este siniestro personaje impuso la sharia en las zonas de la Ghouta que controlaba y para obtener la sumisin de la poblacin no dud en encerrar en jaulas a los que cuestionaban su autoridad y asesinar a muchos. El grupo que lidera admiti haber usado armas qumicas contra un suburbio kurdo de Alepo. Personajes como estos son a los que los gobiernos occidentales tildan de oposicin moderada frente al demonaco Al-Assad.

La ofensiva del ejrcito sirio ha perseguido tres objetivos. El primero es eliminar la bolsa de rebeldes. El segundo, y no menos importante, liberar a la propia capital de los ataques diarios contra la poblacin civil. El tercero , sellar la frontera con Jordania.

La derrota de las fuerzas terroristas en Duma ha obligado a sus valedores (en especial EEUU, Francia, Reino Unido y Arabia Saudita) a reutilizar el anterior argumento. Los terroristas y sus partidarios afirman que ha ocurrido un nuevo ataque con armas qumicas. Las pruebas son dos vdeos: en el primero, tomado despus del llamado ataque, se ve en una cueva a unos treinta nios muertos, de dos a diez aos. Parecen haber sido asfixiados. No hay hombres ni mujeres entre las vctimas. En el segundo se ve como lavan a manguerazos a unos cuantos cros; los adultos no tienen ningn tipo de proteccin y no han sido contaminados. Tampoco hay adultos muertos. En das posteriores aparecieron otros dos vdeos aportados por los Cascos Blancos sumamente sospechosos. En el primero se vea una bomba de barril lanzada desde un helicptero que haba perforado dos pisos de hormign y haba cado encima de una cama que qued intacta, igual que la bomba, que no se abri. En la segunda, aparecida das despus de plantearse las sospechas sobre la primera, se ve a otra bomba ligeramente daada, aunque intacta. Rusia, que tiene observadores sobre el terreno, as como mdicos de la Media Luna Roja, afirman que no se ha podido encontrar ninguna evidencia del uso de gases txicos, ni siquiera los cadveres. Lo nico confirmado es el desmantelamiento de tres laboratorios de armas qumicas en manos de los grupos terroristas que fueron capturados por el ejrcito sirio en las dos ltimas semanas.

Los militares norteamericanos han corregido la idea de Trump de retirarse de Siria (lo anunci el 29 de marzo). En un ejercicio evidente de premonicin, los uniformados saban que habra imgenes de otro ataque qumico y as lo comunicaron a Trump cuando an no se haba producido!; finalmente las imgenes del ataque se proyectaron el 7 de abril. Al igual que sucedi el ao pasado, Trump haba anunciado la retirada de Siria, pero nuevamente se produjo un supuesto ataque qumico y se bombarde en represalia la base area de Shayrat. Es el mismo escenario con una diferencia substancial: Rusia ha advertido que un ataque a sus tropas, que estn muy mezcladas con las sirias, tendra una respuesta inmediata y dura.

Como hemos visto, la excusa es el ataque con gases asfixiantes. Pero los dirigentes occidentales tienen otra agenda oculta. Trump carece de una estrategia definida. Sus asuntos internos (los jueces han intervenido el ordenador personal de su abogado buscando pistas de sus sobornos a una prostituta para que callara lo que sabe), sus enfrentamientos con la cpula judicial que le persigue, sus cambios continuos en la Secretaria de Estado, sus vaivenes lo convierten en impredecible y un peligro para todo el mundo. Su retrica es indigna de un presidente de una nacin medianamente civilizada. El ataque a Siria se realizar sin el aval del Consejo de las Naciones Unidas. La propuesta de Trump, vetada por Rusia, inclua, sin pruebas, determinar la responsabilidad del gobierno sirio y habra supuesto una autntica carta blanca para atacar cuando se quisiera. La propuesta rusa inclua un anlisis neutral y sobre el terreno para determinar si se haban usado o no armas qumicas. Rusia propona que la Organizacin para la Prohibicin de las Armas Qumicas enviara dos equipos de expertos a Siria a fines de esta semana para investigar el incidente qumico; la proposicin fue rechazada por el veto de EEUU.

Es evidente la victoria de Al-Assad en la guerra siria e igualmente es claro que la OTAN va camino de perder la partida definitivamente. Los dirigentes occidentales, adems, arrastran graves problemas internos que precisan de un ejercicio de distraccin social. Theresa May, la premier britnica, se ha cubierto de vergenza al acusar a Mosc de haber asesinado a un exespia ruso y a su hija, con sustancias altamente txicas que ineludiblemente les hubieran ocasionado la muerte. Los dos afectados se han recuperado milagrosamente. El montaje occidental posterior, la expulsin de un centenar y medio de diplomticos rusos, se demuestra profundamente falso. Por otra parte y para paliar su propia debilidad Teresa May ha quedado una vez ms humillada al intenta ocultar que ha tenido que ceder en la negociacin del Brexit a las exigencias de la UE. El presidente francs ha de ocultar que las tropas desplegadas en Siria estn defendiendo los enclaves de la multinacional francesa del cemento Lafargue (investigada por el propio parlamento francs como financiadora de los grupos terroristas) y ven en Arabia Saudita un prometedor mercado para sus armas. Riad, aunque reconoce explcitamente que ha perdido la guerra en Siria, pretende ocultar su fracaso en Yemen y presionar a su archienemigo iran. Por ltimo, y ms importante, el acuerdo entre Rusia, Turqua e Irn para realizar los intercambios comerciales en monedas nacionales en lugar del dlar es un autntico bofetn a Washington.

Esta sustitucin en el patrn de intercambio internacional est en marcha desde el momento en que China implement el proyecto de la nueva Ruta de la Seda. El apoyo cada vez ms estrecho, incluido el militar, de China hacia Rusia complica la catica situacin en Oriente Medio. Irn ha prometido vengarse del ataque sufrido por la aviacin israel hace tres das, mientras el ministro de agricultura israel pide el asesinato de Al-Assad y Nentayahu amenaza con la guerra contra Tehern.

Las condiciones estn dadas para una intervencin militar occidental a gran escala contra Siria. Donde recul Obama en el ltimo momento, Trump parece dispuesto a llevar la situacin un paso ms all, como hizo el ao pasado. La acumulacin de tantos navos de guerra (se contabilizan un total de 406 misiles Tomahawks, que pueden ser lanzados contra objetivos sirios en pocos minutos), el tipo, la modalidad y las acciones de respuesta y ataque ahora mismo son imprevisibles. Ya se han producido roces muy graves entre los bombarderos rusos y los navos norteamericanos. Los SU-35 rusos se dejan fotografiar portando en los fuselajes sus temibles misiles antibuque. En el norte, en la frontera ruso-europea, se han movilizado, si hemos de creer las informaciones de los diarios polacos, ms de 70.000 hombres, y especialmente se habran desplegado los batallones de misiles nucleares estratgicos. Lo ms probable es que veamos una repeticin del escenario, con objetivos limitados, aunque un error de clculo por parte de alguno de los contendientes (son demasiados y con objetivos contrapuestos para unificarlos) puede precipitar al mundo y con l a Espaa hacia el abismo de la guerra.

Espaa estar en el ojo del huracn. Los barcos que se acercan a la costa siria han partido de puertos espaoles. Su base de retaguardia es Rota. Los arsenales estn en nuestro pas. Somos un objetivo legtimo para una accin de represalia. Qu dice la oposicin?,dnde estn las fuerzas de izquierda denunciando el peligro de guerra? Suponemos que haciendo cuentas de los cargos a los que podrn optar si consiguen defenestrar a Cifuentes.

El orden unipolar, consecuencia de la implosin de la URSS, est dejando paso a un mundo multipolar. El parto se est construyendo con sangre. En esta tesitura donde el mundo unipolar puede perder la partida y Occidente su supremaca, el antiguo orden se resiste a dar por perdida la guerra en Siria. Tanto la premier May como el seor Macron o el propio Trump (que ha solicitado 4.000 millones de dlares adicionales a Arabia Saudita para seguir financiando la guerra) han decidido seguir apoyando a la oposicin yihadista. No participaron en la conferencia de paz de Sochi, donde estuvieron representadas el 90% de las organizaciones sirias, apuestan por el conflicto y eso dificulta las salidas polticas.

La guerra siria, como la mayora de los grandes conflictos, simplifica los problemas de forma extrema. Las zonas confusas desparecen. No hay puntos intermedios. Al final divide a las sociedades en dos bandos, con el yihadismo o contra l. Occidente ha utilizado un subterfugio que no se sostiene, primero hablaron del Ejrcito sirio libre, despus fueron los rebeldes, ahora es la oposicin moderada. Cuando un grupo terrorista ha cometido tal nmero de crmenes que su nombre es smbolo de barbarie, muta, cambia de nombre y es nuevamente ungido por los medios occidentales como los nuevos combatientes por la libertad. La guerra siria es tambin una guerra de los medios y en los medios, pocas veces el relato ha sido tan falseado y tan manipulado. Cuando los EEUU bombardearon la ciudad iraqu de Mosul el ao pasado se asesin a ms civiles (entre 9 y 11.000) que a terroristas. Las imgenes de helicpteros norteamericanos evacuando oficiales yihadistas antes del asalto final de las tropas iraques fueron obviadas por los medios occidentales, que s celebraron con alborozo la liberacin de la ciudad. Hoy esos mismos medios acusan al ejrcito sirio y a los aviones rusos de incontables crmenes. El salto cualitativo en la guerra se aproxima. Al reloj del fin del mundo le faltan cuatro segundos para la hora fatdica.


Nuestra fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/llueve-muerte-sobre-damasco/

 



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