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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2018

Los pasados y los futuros

Cristiana Schettini
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La orden de prisin a Lula dio lugar al ms importante evento de balance de la historia de su trayectoria poltica y la del Partido de los Trabajadores. El acto del sbado a la maana en frente al Sindicato de los Metalrgicos de So Bernardo do campo se volvi una expresin del capital poltico que sorprendentemente sigue asociado a su trayectoria y al PT, pese la larga y encarnizada persecucin meditica y judicial.

En aquella maana, Lula hizo un balance de su aprendizaje poltico y de la experiencia de la izquierda brasilea en los ltimos cuarenta aos. Su narrativa puede ser tomada como una fuente de indicios de las posibilidades y lmites de una experiencia poltica peculiar, que merece ser analizada a la luz de sus propios contextos histricos.

El punto de partida del discurso de Lula fueron las huelgas de 1978-1980, momento en el que la afirmacin de la autonoma y la racionalidad de la clase trabajadora brasilea surgi como un elemento novedoso en la historia de Brasil. Las huelgas cuestionaron el lugar comn, extendido entre las explicaciones acadmicas y polticas en aquel entonces, de que la clase trabajadora derrotada por el golpe militar de 1964 era dbil, vulnerable a cooptaciones y a prcticas populistas, siempre atrapada por el Estado o por partidos polticos. La novedad del nuevo sindicalismo fue afirmar una clase trabajadora industrial racional, autnoma e independiente.

En su discurso, Lula intervino activamente en la construccin y en los sentidos en disputa de esa historia. Rodeado de algunos de los principales protagonistas de aquella experiencia de organizacin poltica, destac dos ejes principales de su formacin poltica: por un lado, los encuentros entre intelectuales y obreros en las experiencias educativas que marcaron la formacin de la CUT y luego del PT; por otro, el aprendizaje de la huelga.

El relato se detuvo en una de las huelgas de 1979, en la que Lula y la direccin sindical le pidieron a los obreros un voto de confianza para hacer un acuerdo con los patrones de la industria automovilstica. Terminaron quedando como carneros. En el ao siguiente, la direccin sigui la decisin de la base: la huelga por tiempo indeterminado fue sostenida por un denso entramado relacional construido en los barrios, en las asambleas y en las iglesias. Derrotada luego de 41 penosos das de lucha, la huelga fue un marco para la organizacin poltica posterior.

Al volver a las enseanzas de 1980, Lula expone un viejo dilema que recobra actualidad y urgencia: frente a un poder judicial amedrentado por amenazas militares y animado por posicionamientos polticos, que no duda en romper la Constitucin de 1988, cmo seguir defendiendo la posibilidad de una izquierda democrtica?

El lder que recientemente record que el PT no naci para ser un partido revolucionario, naci para ser un partido democrtico y llevar la democracia a sus ltimas consecuencias ratific, en el acto del 7 de abril, sus convicciones. Analogas histricas suelen ser arriesgadas y tramposas. El PT de 2018 y Lula a los 72 aos de edad estn distantes de aquella experiencia poltica que despeg en 1980. El camino iniciado con la lucha por la democracia y los derechos de los trabajadores nos llev mucho ms lejos de lo que las jvenes metalrgicas/os y las socilogas/os que los acompaaban jams hubieran soado. Pero vale la pena al menos hacer la pregunta: ser posible analizar tambin la derrota de una prctica de alternancia democrtica a la luz de ese aprendizaje?

Una respuesta que reviva la oposicin entre una postura revolucionaria y una izquierda tibia y negociadora no condice con aquella experiencia histrica. Ella no da cuenta de lo que hay de disruptivo en una figura poltica que logr haberse erigido como el nico mediador entre elite y masas y reunirlas en torno a un solo proyecto poltico, en las precisas palabras de Leonardo Avritzer.

La trayectoria de Lula, y sus propias reflexiones sobre ella, nos da pistas para proponer una periodizacin de la construccin de un campo de izquierda en el ltimo perodo democrtico brasileo. Una que parta de la autonoma y la racionalidad de la clase trabajadora brasilea, y que contemple la apuesta por la posibilidad de jugar en serio en el campo de la poltica democrtica institucional. En 2018, la prisin de Lula y el achicamiento de la poltica abren un nuevo perodo de indeterminacin. Si algo aprendimos los que estudiamos historia, es que las experiencias pasadas no dejan de informar e iluminar las luchas futuras de formas sorprendentes e indeterminadas, independiente de lo que queremos y no queremos ver.

Cristiana Schettini es docente-investigadora Idaes-Unsam.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/108273-los-pasados-y-los-futuros


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