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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2018

Entre la renovacin y el cambio
El (posible) nuevo timonel

Amaury Valdivia
Brecha


El prximo presidente de Cuba no ser un Castro. A las puertas de su aniversario nmero sesenta, la revolucin cubana asume la mayor renovacin de su historia, aunque el general del ejrcito conservar facultades casi omnmodas. El actual vicepresidente, Miguel Daz-Canel, es su ms probable sucesor. Durante su carrera poltica se destac por su promocin del respeto a la diversidad sexual y a la difusin de opiniones crticas hacia el oficialismo, pero sigue siendo una incgnita si estas experiencias marcarn su eventual presidencia.

En Santa Clara, la capital oficiosa de la regin central de Cuba, no son pocos los que recuerdan los aos en que un joven y carismtico Miguel Daz-Canel Bermdez ocupaba el cargo de primer secretario del partido en la provincia. De aquella poca quedaron historias como las de sus largos viajes en bicicleta o por botella (autostop), su humilde estilo de vida, y la facilidad con que cualquiera poda acercrsele a plantear inquietudes o conversar.

Tambin los encuentros singulares, como el que sostuviera con una de las principales figuras de la disidencia en la isla, Guillermo Farias. En esa ocasin l me salud y me pregunt por mi salud, relat Farias al diario estadounidense El Nuevo Herald. El opositor se hallaba hospitalizado para recuperarse de una de sus huelgas de hambre en contra del gobierno, y Daz-Canel se disculpaba paciente a paciente por una avera que haba dejado sin servicio elctrico al principal hospital de la regin. Antes haba trabajado personalmente en la reparacin de los daos.

Durante el mandato villaclareo de Daz-Canel entre 1994 y 2003 los restos del Che Guevara fueron depositados en la Plaza de la Revolucin local, luego de aos de bsqueda en diferentes puntos de Bolivia; y Santa Clara ciment su fama de ciudad cosmopolita y tolerante, en la que incluso los homosexuales podan manifestar libremente sus preferencias (en un pas que por esa poca se caracterizaba por una marcada cultura machista y discriminatoria hacia las personas Lgbt), y en la prensa se toleraban crticas que en otros sitios de la isla hubieran resultado impensables.

Aun en circunstancias tan difciles la isla atravesaba el Perodo Especial, la crisis econmica provocada por la cada del socialismo europeo nuestras autoridades tuvieron la sensibilidad para entender cun necesario era el respeto a la diversidad. Y no slo la que tena que ver con la orientacin sexual, recordaba acerca de esta poca en Santa Clara (en una entrevista televisiva) Ramn Silverio, creador de El Mejunje, el peculiar centro cultural en la ciudad de Santa Clara donde por primera vez en Cuba se desarrollaron galas de artistas trans, y en el que todava encuentran asiento numerosos creadores alternativos.

Mientras, ganaba notoriedad el programa Alta tensin, de la radioemisora local, Cmhw. Durante sus emisiones la poblacin poda criticar a dirigentes y organismos, y expresar sus criterios. No faltaron los que quisieron vernos fuera del aire, pero al final lleg la orden del partido provincial: Alta tensin deba seguir aunque a algunos no les gustara, cont a Brecha el periodista Abel Falcn, realizador del espacio. El respaldo a este programa lleg al punto de que el propio primer secretario condujo varias emisiones de l e hizo obligatorio que los cuadros lo sintonizaran.

Escalando el aparato

Miguel Daz-Canel Bermdez, quien actualmente funge como vicepresidente de Cuba, pudiera convertirse el prximo 19 de abril en presidente de los consejos de Estado y de Ministros, es decir, en presidente de Cuba. Es una gran incgnita cunto de su pasado santaclareo marcar su paso por la presidencia de Cuba. Pero sera el primer mandatario en ms de cuarenta aos que no pertenece a la familia Castro, ni a la generacin histrica.

Para llegar hasta all ha debido transitar un largo camino dentro de la estructura partidario-estatal, coin-cidiendo con otros candidatos que quedaron en el camino. A finales de los aos ochenta se desempe como segundo secretario nacional de la Juventud Comunista, a las rdenes de Roberto Robaina. En los comienzos de los aos dos mil, durante su primera secretara del partido en la provincia de Holgun (donde nacieron Fidel y Ral Castro), estrech relaciones con el entonces vicepresidente, Carlos Lage.

Robaina fue destituido en 2003, acusado de una larga lista de errores, entre los que se contaban hechos de corrupcin y ambiciones presidencialistas; seis aos despus le lleg el turno a Lage y Prez Roque, bajo similares cargos y en medio de la mayor reestructuracin gubernamental en la historia reciente de la isla.

Cada crisis acerc a Daz-Canel a su actual posicin: en 2003 ocup uno de los 17 puestos del Bur Poltico (el ncleo duro de la direccin del Partido Comunista), en 2009 se convirti en integrante del Consejo de Ministros, a cargo de la discreta pero estratgica cartera de Educacin Superior, y a comienzos de 2012 cumpli un breve mandato como vicepresidente de ese rgano de gobierno. No es ni un advenedizo ni un improvisado, resalt sobre l Ral Castro al presentarlo ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, tras su eleccin como primer vicepresidente del pas, en febrero de 2013.

El escenario del relevo

A las puertas de su sexagsimo aniversario, la revolucin asume la mayor renovacin de su historia. De no ser por la avanzada edad de Ral Castro (85 aos) y del resto de los histricos, sera difcil imaginar un escenario en el que nuevas figuras asumieran las riendas del pas. Sin embargo, el actual traspaso de responsabilidades estar condicionado por el hecho de que el general del ejrcito se mantendr al frente del Comit Central del Partido, investido de facultades virtualmente omnmodas.

Con la experiencia de haber ocupado la primera vicepresidencia de los consejos desde 2013, Daz-Canel se perfila como el candidato de mayores opciones en la carrera por la primera magistratura. Recin luego de la eleccin se revelar hasta qu punto podr haber en Cuba una separacin entre el partido y el gobierno, y cmo se resolvern las eventuales discrepancias entre el nuevo presidente y el primer secretario del Comit Central del partido, cargos que por primera vez no sern ocupados por la misma persona. Entonces tambin ser necesario pensar en cmo superar los insuficientes ndices de crecimiento del producto bruto interno, que desde el comienzo de la actualizacin, en 2011, han oscilado en torno al 2 por ciento anual (de acuerdo con las autoridades cubanas el pas precisara crecer a un ritmo de alrededor del 7 por ciento para revertir los efectos de la crisis econmica luego de la cada del campo socialista). Tambin habr que cumplir con el pago de la renegociada deuda externa (con Rusia, China y con un grupo de acreedores del Club de Pars), sin seguir adosando las facturas al consumo de la poblacin, o mantener en niveles aceptables servicios como la salud y la educacin pblicas.

Todo ello en un contexto en el que la unanimidad no es ya el sello distintivo de la sociedad cubana. Una muestra evidente puede apreciarse si se leen entre lneas los resultados del ltimo proceso eleccionario. Luego de 42 aos de votaciones, ya los ndices de participacin no rebasan cmodamente el 95 por ciento como durante la poca de Fidel Castro (esta vez se contabiliz un 82 por ciento al da siguiente de los comicios, y 87 por ciento del padrn poco ms de una semana despus, en un informe definitivo). Tampoco resulta tarea fcil completar las listas de candidaturas a diversos cargos pblicos. Entre los jvenes no abundan los dispuestos a asumir responsabilidades de direccin que no vayan acompaadas de algn beneficio material.

Para el ex jefe de anlisis sobre Amrica Latina de la Cia Brian Latell, autor adems de una biografa de Ral Castro, deber esperarse ms un Daz-Canel administrador que un Daz-Canel visionario. Es un hombre del aparato, leal a Ral. Mas su eleccin es acertada: es joven, atractivo y ha tenido muchsimo tiempo para congraciarse con las fuerzas armadas, que es en las que reside el verdadero poder de Cuba, asegura el ex funcionario de las administraciones de Clinton. Pero es una incgnita si el posible futuro presidente optara por desarrollar una lnea poltica propia, diferente a la del lder de la revolucin, y cul sera, en ese caso, su orientacin.

Un poder mediado por la influencia de Ral Castro y quienes hicieron la revolucin en la dcada de 1950, que previsiblemente se harn firmes en la estructura del partido; un esquema de relaciones no muy claro respecto al poderoso Grupo de Administracin Empresarial (de los militares); e innumerables urgencias por afrontar conforman el legado que recibir el nuevo presidente de los consejos de Estado y de Ministros de Cuba.

Cuando el 11 de marzo pasado ejerci su derecho al voto en la ciudad de Santa Clara, Daz-Canel esper por casi media hora en la fila, hasta que llegara su turno. Mientras, convers sin protocolos con los asistentes y se tom fotografas con muchos de ellos. Alguien entre el pblico apunt sotto voce que ningn otro dirigente haba hecho algo similar. Ni ese da ni antes.

Fuente: http://brecha.com.uy/posible-nuevo-timonel/


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