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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2018

Revolucin industrial 4.0
La robotizacin amenaza a uno de cada siete puestos de trabajo en todo el mundo

Diego Herranz
Pblico


Los robots hacen carcasas del automvil hbrido Prius de Toyota Motor Corp en la lnea de montaje de la planta Tsutsumi en Toyota/Reuters

La OCDE no tiene dudas. El proceso de digitalizacin, la Cuarta Revolucin Industrial, la 4.0 entre cuyos parmetros esenciales est la robotizacin y, por ende, la transformacin de los modelos productivos hacia la automatizacin, transformar de forma significativa las actuales plantillas de trabajadores. A lo largo y ancho de todo el mundo. Su diagnstico, publicado a comienzos de este mes, no deja mucho resquicio a las dudas: los robots harn que se pierdan casi 66 millones de empleos. Al menos. Y en un margen temporal corto, de apenas un decenio. En trminos ms elocuentes, esta sustitucin de plantilla supone uno de cada siete trabajos actuales. Focalizadas de forma mayoritaria, en las potencias industrializadas. En concreto, en sus 32 pases asociados. Aunque este fenmeno no se circunscribe slo a este think-tank, considerado de las economas de rentas altas. Tambin afecta a ciertos mercados emergentes en especial, en China o India, que han dado un salto hacia la Industria 4.0 sin precedentes.

En su reciente informe, los expertos de esta institucin multilateral asegura que el 14% de los puestos laborales de sus socios se pueden catalogar de altamente automatizables y que el 32% de sus mercados de trabajo se vern sometidos a cambios considerables. En concreto, a un giro en sus habilidades tcnico-profesionales, lo que les exigir someterse y aprobar cursos de adaptacin y readecuacin de conocimientos. Impartidos de manera interna por sus empresas o en cooperacin con el mundo acadmico y el entramado institucional del pas. Es decir, con una estrategia gubernamental que integre participacin acadmica, subvenciones estatales y la aportacin del road map profesional que demandarn las empresas y que debe partir desde las patronales.

Sin embargo, obviamente, no todos los pases debern abordar un mismo nivel de desafo. Hay naciones, como Eslovaquia dice el informe que tendrn que adecuar al 33% de sus puestos de trabajo, mientras otros, como Noruega, economa top en materia de digitalizacin, que apenas debern reciclar a un 6% de sus trabajadores. De manera general, los mercados anglosajones, los escandinavos y Holanda tienen unos ratios de automatizacin pendientes menos exigentes que los del sur de Europa o Chile, contina el documento, e incluso, que Alemania y Japn, pases con un elevado umbral de robotizacin, pioneros en adentrarse en la Cuarta Revolucin Industrial y que, segn admite la agencia de rating Moodys, han consolidado buena parte de la financiacin de las pensiones de la prxima generacin gracias al aumento productivo generado por los ejrcitos de robots de sus conglomerados industriales en el ltimo decenio. Estas dos tradicionales potencias digitales tendrn que abordar nuevas sustituciones de trabajadores con tareas clsicas, off line, por otros cometidos laborales, basados en la computarizacin, el uso de algoritmos y el Big Data.

Concepto, origen y retos de la Industria 4.0

La economa digital y, dentro de sus mltiples variantes, la denominada Industria 4.0, es el nuevo paradigma productivo. Inicialmente vinculado a los sectores como las manufacturas, el areo o la automocin, sus compaas han adoptado procesos empresariales y mtodos de innovacin que han transformado, de manera diametral, sus cadenas de valor durante los aos de la post-crisis econmica. Mediante la integracin de una extensa variedad de utensilios, aplicaciones y recursos tecnolgicos, desde impresoras 3D hasta la robtica. Pero, sobre todo, a travs de una persistente automatizacin de los fulgurantes avances informticos (en especial, en software) y la integracin de procesos de tratamiento de datos (Big Data), frmulas algortmicas y clculos de economic analytics. Un esfuerzo imprescindible para abordar con xito los mercados digitales de bienes y servicios manufacturados.

El robot "THK R-7" est representado en la "Aircraft Interiors Expo 2018" en Hamburgo/Reuters

En definitiva, estos actores industriales muchos unicornios, firmas que han rebasado los 1.000 millones de dlares de valor, pero tambin consorcios de larga tradicin, se han adentrado en la Inteligencia Artificial. Usan plataformas on liney ecosistemas empresariales propicios para el desafo de adecuarse, primero, y satisfacer, despus, la demanda de sus clientes. Siempre bajo el terico desafo de ganar eficacia y celeridad y con objeto de acomodar su produccin a la alta competitividad de la era digital y de la productividad. Indispensable, segn sus parmetros, para abordar un negocio, el 4.0, capaz de aadir 12 billones de dlares ms al PIB global en 2025, tal y como avanza la consultora McKinsey. Cantidad que equivale a las economas conjuntas de Japn, Alemania y Reino Unido. O a la totalidad de riqueza que acumulan los parasos fiscales.

En definitiva, estos nuevos modelos de negocio, el tambin denominado Internet de las Cosas o IoT es, sobre todo, Big Data. Y desarrollo analtico. No por casualidad, Facebook, que realiza el soporte de un amplio universo de negocios on line del sector privado, gestiona 300 millones de gigabytes de datos de usuarios, lo que equivale a que cada uno de ellos tenga archivados 126 e-books en sus cuentas. Como tampoco resulta casual que su fundador, Mark Zuckerberg, tuviera que enfrentarse esta semana a una exigente audiencia de casi cinco horas ante el Congreso de EEUU para responder sobre el caso de la filtracin masiva de datos personales de millones de usuarios a travs de la consultora britnica Cambridge Analytica, por el que supuestamente se interfiri en el resultado de las elecciones estadounidenses que llevaron a Donald Trump a La Casa Blanca en 2016. Ni sorprende que Zuckerberg acabara entonando el mea culpa por la implicacin de su consorcio en la proliferacin de fake news, su propagacin entre los votantes americanos y, en consecuencia, su responsabilidad en la inclinacin del voto al cabeza de cartel republicano.

Liderazgo global en digitalizacin

La Industria 4.0, germen de la digitalizacin, naci en Alemania en 2011. El trmino lo acu y populariz Henning Kagermann, responsable de la Academia Nacional Alemana de Ciencia e Ingeniera (Acatech), para describir una iniciativa gubernamental de renovacin de la poltica de innovacin industrial. Desde su nacimiento, emporios como BASF, Bosch, Daimler, Klckner & Co, Trumpf o Deutsche Telekom iniciaron un camino de no retorno. Al que se unieron, algo ms tarde Siemens o, fuera de Alemania, General Electric y, casi sin excepcin, las principales marcas de automocin. Hasta contabilizar alrededor de 2.000 compaas de 26 naciones, que fueron catalogadas por centros de investigacin como lderes en economa digital, al inicio de 2016. Estados Unidos, Japn, China, Reino Unido y los pases nrdicos acompaan a la locomotora de la UE en el top-tende latitudes que han dejado atrs la tercera revolucin, la de la informtica, de la segunda mitad del siglo pasado, que sigui a la primera, la mecnica, del Siglo XVIII, y a la segunda, de la proliferacin de la energa elctrica, de finales del XIX y principios del XX.

Pero en este ltimo trienio, la carrera por la hegemona digital se ha acentuado. No slo entre las potencias industrializadas, tambin en los mercados emergentes. Por ejemplo en India pero, sobre todo, en China. Su poltica de planificacin econmica ha digitalizado varias industrias estratgicas, desde la metalrgica, a la naviera o la petroqumica, dentro del cambio de modelo productivo que se implant tras la crisis de 2008. A las que se han unido otros segmentos como el de las energas alternativas y, desde 2015, cuando se anunci el ambicioso proyecto Made in China 2025, otros sectores de alta tecnologa y de mayor sensibilidad para la seguridad nacional como el aeroespacial o la de nuevos materiales.

Este salto hacia la Cuarta Revolucin Industrial, la 4.0, deja datos elocuentes. Entre otros, que la tercera parte de los 262 startups globales que han alcanzado la consideracin de unicornios es decir, firmas con facturaciones anuales superiores a los 1.000 millones de dlares, son chinas y acaparan el 43% del valor de estas firmas. O que sus gigantes tecnolgicos tuteen en beneficios e ingresos a sus rivales estadounidenses, europeos o japoneses. Alibab, Baidu, Tencent o BAT operan con sus propios ecosistemas digitales. Una conquista esencial, a juzgar por las palabras de Kagermann, que deja una frase lapidaria: quien controle las plataformas, ser el dueo del futuro, recogiendo los mensajes de las firmas de Sillicon Valley desde hace un lustro. Al calor de la laxitud regulatoria y de las inyecciones financieras de Pekn. Aunque tambin del boom del consumo ciudadano, que roza los 800.000 millones de dlares en Internet, once veces el gasto de e-commerce en EEUU y de la inversin empresarial: el capital riesgo tecno-digital se sita en el top-three mundial, con ms de 77.000 millones de dlares en el trienio 2014-16, el 19% del total. China ha pasado de estar 4,9 veces menos digitalizada que EEUU en 2013 a 3,7 en 2016. Y desea imponer su estilo en el mundo.

Aunque EEUU reacciona sin pausa. Sus nuevas empresas digitales atesoraron slo en el primer trimestre de este ao ms de 1.900 millones de dlares, un 29% ms que en el ltimo tramo del ejercicio pasado y protagonizaron casi el 10% de las 1.206 fusiones del sector tecnolgico. Ms an. Fueron las tres adquisiciones corporativas con mayor capital acordado. La lucha, pues, por la Inteligencia Artificial (AI) prosigue sin cuartel. Atrs quedaron las etiquetas en mviles de alta gama del estilo de Diseado en US, ensamblado en China. Ahora, voces como la de Eric Schmidt, ex presidente de Alphabet, advierten de que China superar a EEUU en IA en 2025. Por mucho que la Casa Blanca haya bloqueado la OPA hostil hacia Qualcomm, fabricante americano de chips por parte de Broadcom, firma domiciliada en Singapur, pero sobre la que pende, a juicio de la Administracin Trump, temores fundados de que sirve a los intereses del servicio de informacin estatal chino. O que el sector admita que Pekn ha adquirido fraudulentamente patentes a firmas de sus rivales americano y europeos, preferentemente, por valor de un billn de dlares.

Quizs uno de los rankings ms solventes y aceptados internacionalmente de la 4IR (acrnimo de Cuarta Revolucin Industrial en ingls) sea el del World Economic Forum (WEF). La fundacin que organiza la cumbre anual de Davos, en su ltimo informe, en el que colabora la consultora AT Kearney, seala a Singapur como el enclave ms avanzado. A partir del diagnstico de dos componentes bsicos: la estructura de produccin digital del pas, indispensable para poner en marcha la 4IR, y los motores productivos, es decir, las herramientas, cauces y estrategias que los sectores privados de cada pas han puesto a disposicin de este cambio de paradigma. En total, analizan 59 indicadores que transforman los sistemas de produccin. Y engloban al centenar de economas de su clasificacin en cuatro grandes grupos. Las naciones que dirigen el liderazgo, entre las que se encuentra Espaa, las de alto potencial futuro, las que ostentan una buena base, aunque con riesgos para alcanzar el xito y los que se acaban de iniciar en la tarea, con reducidos niveles de digitalizacin y sin apenas sostn productivo dirigido a la digitalizacin. Japn, Corea del Sur, Alemania, Suiza y China protagonizan el top-fiveen cuanto a solidez de la estructura de produccin. Mientras, EEUU, Singapur, Suiza, Reino Unido y Holanda son sus homlogos del otro gran factor de cambio: los que acaparan ms y mejores elementos dinamizadores tecnolgicos de la revolucin digital.

Espaa se sita en el puesto 29 y 24, respectivamente. A la cola del bloque de economas ms avanzadas, casi todas ellas localizadas en Europa, Amrica del Norte y Sudeste Asitico.

Otro examen que toma el pulso global de la digitalizacin es el que realiza la IFR o Internacional Federation of Robotics. En concreto, su estudio sobre densidad de robots en las manufacturas, las industrias por antonomasia de la versin 4.0. Su ltimo top-ten lo encabeza Corea del Sur, con 631 robots por cada 10.000 habitantes, su frmula del ranking. Y con visos de incrementar esta ratio en los prximos cinco aos, porque el Gobierno de Sel ha impuesto una estrategia quinquenal, con fondos oficiales destinados a la I+D+i y partidas de 450 millones de dlares por ao destinadas a elevar los umbrales. Le siguen Singapur, con 488 robots; Alemania, con 309; Japn (303); Suecia (223); Dinamarca (211); EEUU (189); Italia (185); Blgica (184) y Taiwn: 177.

El panorama en Espaa: otro retardo evolutivo

Segn la Comisin Europea, el mercado interior 4.0 es el tercero, en cifras globales, en cuanto a inversiones relacionadas con IoT. Y ser as, hasta 2020, despus de crecer a un ritmo del 22% en el lustro actual. En tres aos, alcanzar los 287.000 millones de capital. La mayor parte de esa riqueza la generar la Industria 4.0 que, en la actualidad, supone el 15% del PIB de la UE. Bruselas deja una radiografa inquietante para Espaa. En su estado de situacin sita a Alemania, Irlanda Suecia y Austria como los cuatro pioneros, con una industria manufacturera amplia y moderna y un clima para hacer negocios, idneo para las empresas tecnolgicas. Le siguen los potenciales (Blgica, Finlandia, Holanda, Dinamarca, Reino Unido y Francia), con procesos innovadores en marcha, bien perfilados, que les concedern ventajas industriales en el mundo digital a corto plazo. Luego cita a los tradicionalistas, todos del Este (Repblica Checa, Hungra, Eslovaquia y Lituania), an con industrias tradicionales pero que ya han emprendido los primeros pasos hacia la digitalizacin, y los titubeantes o hesitators (Italia, Espaa, Estonia, Portugal, Polonia, Croacia y Bulgaria) sin sector manufacturero importante y sin estar todava preparados para afrontar los retos de la Industria 4.0.

El problema de Espaa es que slo invierte uno de cada tres euros presupuestados en I+D +i. De los 4.635 millones de euros previstos, solo se habran ejecutado 1.376, un 29,7% del total. Esta tasa de ejecucin es ocho puntos ms baja de la que se registr en 2016 (38,2%) y marca el mnimo histrico desde que se registran datos al respecto (ao 2000). A lo que hay que unir el descenso gradual de recursos a la agenda digital desde el inicio de la crisis. Entre 2002 a 2007, la ejecucin de presupuestos de I+D+i en nuestro pas se situ siempre por encima del 90%, dice Cotec. Sus expertos, a partir de los datos oficiales, admite que desde 2009, cuando se alcanza la cima de inversin estatal 6.675 millones de euros ejecutados, un 81,6% de lo presupuestado, la diferencia entre lo presupuestado y lo invertido no ha parado de bajar. Hasta el punto de que, el pasado ejercicio, el gasto real del Estado en este mbito 1.376 millones de euros fue nada menos que un 80% inferior al de 2009.

La OCDE estima que la economa espaola podra sumar 35.000 millones de euros ms en 2020 si se avanzara en este trienio en la Industria Conectada 4.0, la estrategia oficial que dirige, desde 2015, la Secretara General de Industria y de la PyME, adscrita al Ministerio de Economa. Pero sus empeos de que Espaa se encarame al tren de la digitalizacin colisionan frontalmente con la, de nuevo, cada vez mayor sutura de la brecha tecnolgica. Con Europa y con el resto de rivales mundiales. Entre otras cosas, porque la proliferacin de startups tecnolgicas con el escaso grado de asentamiento del capital riesgo en la economa hispana y la ausencia de una estrategia oficial dirigida a que las empresas de tamao medio se conviertan en emporios digitales, hace difcil que el sector privado se adece a este cambio de poca. Ni empresarios ni analistas son capaces de desvelar el nombre de compaas espaolas con capacidad para adquirir msculo global en el sector de la industria digital. Tampoco estn ni se la esperan para liderar o protagonizar alguna fusin internacional en el sector. Una vez ms, Espaa se incorporar tarde a un nuevo desafo de la globalizacin. A pesar de que La Caixa de que, en 2020, el 43% de los puestos de trabajo en Espaa sern sustituidos por robots; el 66%, a medio plazo. O de que el instituto Bruegel, uno de los de mayor prestigio en Europa, alerte de que habr 3 millones de robots en todo el mundo y apenas 35.000 en Espaa.

Soluciones integrales a la robotizacin

Martin Schwab, fundador del WEF, recuerda que los robots no son un utensilio de ciencia ficcin. "Estn con nosotros desde los aos sesenta", precisa antes de realizar un planteamiento cargado de lgica: "los robots, trabajan para los humanos o en contra de los humanos?". Porque, en su opinin una de las ms valoradas del mbito neoliberal la robotizacin y la automatizacin de los modelos productivos que ocasiona este fenmeno en las industrias con negocios digitales debera generar una Renta Bsica Universal (RBU). Adems de una readaptacin constante de los empleados actuales de los segmentos manufacturados y de los venideros, hacia las nuevas habilidades profesionales que demandarn estos sectores.

Por supuesto dice en disciplinas como el coding (puestos de ingeniera y software, que crecern en un 18,8% hasta 2024, segn el Departamento de Trabajo de EEUU). O el Data Analytic, porque el mundo se mueve por datos. Google, Facebook o Amazon manejan cantidades inimaginables de datos cuantitativos. De forma masiva, analizan esa informacin y crean tendencias y correlaciones de negocios que generan aumentos de valor de compaas. El nmero de analista de datos crecer un 30% en los prximos siete aos. Y quien sea capaz de analizar largas series de datos y producir percepciones reales para que la gente tome decisiones tendr asegurado su lugar en el mundo laboral. Tambin las matemticas, imprescindibles en la era del Big Data. Pero sin descuidar las humanidades, ya que la reemplazar cientos de miles de puestos de trabajo. La prctica totalidad, de componente tcnico. Pero no los de alta creatividad. Ni los conocimientos relacionados con las ciencias, con los descubrimientos cientficos.

Desde la OCDE tambin claman por esta transformacin laboral. Un 47% est en riesgo en EEUU. Nada menos que 13 millones de americanos perdieron su puesto de trabajo por el impacto de la crisis en sus mercados locales; por ejemplo, en Detroit, cuna de la industria automovilstica del pas. Sus expertos hablan que el reciclaje profesional debe enfocarse, primordialmente, entre los trabajadores de baja cualificacin, para reconducirlos hacia las nuevas directrices digitales.

Sin embargo, el gran cambio cualitativo que reclama la digitalizacin es el gravamen tributario a las empresas por el uso de robot. Una tendencia que respalda el WEF y Schwab, y que tambin defienden empresarios como Bill Gates, a quien le parece lgico que las compaas paguen cuando reemplacen trabajadores por maquinaria robotizada. Aunque otros, como Elon Musk se decantan por la renta universal o Jeff Immelt, CEO de General Electric, por acuerdos entre el sector pblico y privado para perfilar los cursos de formacin constante que requerirn las firmas digitalizadas en el futuro.

El debate de la tributacin, con tantos partidarios como detractores entre los que cala la crtica de la ambigedad del trmino robot, que dificulta la definicin de la base imponible, as como la indefinicin de los beneficios y de la productividad adicional que generan ha llegado, incluso, a la Eurocmara. Un informe oficial de la parlamentaria luxemburguesa Mady Delvaux, de la Alianza Progresista, con el sello de su Comit de Asuntos Legales, enfatiza la necesidad de que las compaas respondan a requerimientos regulatorios en los que revelen la contribucin de los robots y de otras herramientas propias al resultado econmico de la firma. En aras de establecer posibles contribuciones fiscales y de cotizaciones sociales.

@dherranzd

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/revolucion-industrial-40-robotizacion-amenaza-siete-puestos-mundo.html



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