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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2018

Los hombres del rey
Una corte de poder econmico y meditico protege a la Corona

Eduardo Bayona
Pblico.es

La Casa Real ha cultivado durante dcadas una aristocracia del dinero en la que confluyen banqueros, grandes empresarios y editores que constituyen uno de los principales anillos de proteccin de la Monarqua.


El poder de la Monarqua existe, no es una quimera ni una figura folclrica. No es un grupo de poder como tal, pero s existe una interseccin en la que se entrecruzan muchos de ellos, explica el periodista y economista Andrs Villena, uno de los principales estudiosos de las redes de poder en Espaa.

El rey Juan Carlos siempre intent crear una nobleza empresarial que protegiera a la Corona, seala el socilogo Rubn Juste, que ha dedicado varios aos al estudio de la aristocracia econmica mediante la sistematizacin del bex-35 y de las relaciones empresariales de sus magnates, buena parte de los cuales forma parte de esa nueva aristocracia del dinero.

Quiz uno de los principales ejemplos de esa nobleza empresarial sea Juan Miguel Villar Mir. Ex alto cargo de Franco, para el que dirigi varias empresas pblicas, sera entre diciembre de 1975 y julio de 1976 ministro de Hacienda y vicepresidente econmico del primer Gobierno del rey para comenzar una dcada despus, a mediados de los 80, un despegue empresarial que incluy la compra de la constructora Obrascn por una peseta. Lo mismo que le costara en el siguiente decenio hacerse con Fertiberia, dentro de una operacin gubernamental de reflote de empresas pblicas en la que el Gobierno se dej varios miles de millones de pesetas.

Esa trayectoria ascendente iniciada al socaire de las ansias privatizadoras de los gobiernos de Felipe Gonzlez y Jos Mara Aznar, a la que se sumaron oportunidades generadas por la decadencia de otras firmas como Huarte y Lan, cuya fusin con Obrascn en OHL debut en bolsa en 1999, se mantuvo con los sucesores de estos: el emporio de Villar Mir, marqus desde 2011, es uno de los principales socios del consorcio espaol del AVE Medina-La Meca, en el que mantiene una tirante asociacin con Florentino Prez, su sucesor como gran duque de esa aristocracia empresarial de La Zarzuela.

De los Coca y los Fierro al compi yogui

De esa corte tambin forman parte, o al menos lo hacan hasta hace poco, ejecutivos como Javier Lpez Madrid, yerno de Villar y cuya relacin de compiyogui con los actuales reyes, iniciada al coincidir con el futuro Felipe VI en un safari en frica, se enfri oficialmente a raz de su aparicin en varias investigaciones sobre corrupcin como los casos Pnica y Lezo, adems de las tarjetas black de CajaMadrid, caso en el que fue condenado.

Las buenas relaciones de Juan Carlos con la Monarqua saud, de hecho, resultaron clave, incluso despus de su abdicacin, para desatascar ante el Gobierno de aquel pas el embrollo entre los empresarios que estuvo a punto de hacer descarrilar un proyecto presupuestado en ms de 7.000 millones de euros.

Esos vnculos de Juan Carlos I con las petromonarquas del Golfo Prsico comenzaron a forjarse a mediados de los aos 70, cuando ya estaba sentado en el trono que el dictador Francisco Franco le haba reservado, como sucesor, seis aos antes de morir.

Hasta entonces, sus principales apoyos del mundo econmico haban sido dos de las familias ms poderosas e influyentes de la industria y la banca en el franquismo: los Coca y los Fierro. Los primeros, ligados al Banco Central de Alfonso Escmez, que sera otro de sus puntales en esa poca; los segundos, vinculados al Banesto, cuyo posterior presidente, Mario Conde, intent, sin xito, entrar en el crculo de confianza del monarca a travs de su padre, Juan de Borbn. El rey nunca acab de fiarse de Conde, seala una fuente cercana al primero. Tampoco lo hizo con Javier de la Rosa, vinculado por negocios con su administrador privado, Manuel Prado y Coln de Carvajal, ya fallecido.

El pacto no escrito de los editores

La coronacin a finales de 1975 ampli el abanico de apoyos entre las elites locales del dinero, a las que Juan Carlos I sum rpidamente otro flanco estratgico: el mundo de la prensa.

A principios de los aos 80, tras la dimisin de Adolfo Surez y el 23-F, los propietarios de los cinco principales grupos mediticos de Madrid (los Polanco y los Ortega de Prisa, los Luca de Tena de ABC y los Salas de Grupo 16) y de Barcelona (los God por La Vanguardia y los Asensio por el Grupo Zeta) cerraron un pacto no escrito para proteger al rey y, en consecuencia, al rgimen. La proteccin del monarca era un parapeto para el propio rgimen en s mismo porque daba estabilidad institucional, explica una fuente conocedora de esos acuerdos.

Se le ha protegido hasta que ocurri lo de Botsuana, anota la misma fuente. El episodio de la cacera de elefantes y los vnculos con Corinna zu Sayn-Wittgenstein, que coincidan en el tiempo con las investigaciones del caso Noos sobre las correras empresariales de su yerno Iaki Urdangarn, casado con su hija Cristina, tenan, de hecho, tan escasas probabilidades de blindaje argumental que terminaron provocando su abdicacin y la coronacin de su hijo, Felipe VI.

Acababan de pasar a la historia las extravagancias dialcticas de escritores como Francisco Umbral, que se definan como republicanos y como juancarlistas al mismo tiempo, en consonancia con el viraje ideolgico de abdicacin del republicanismo que ya haban consumado en la prctica partidos de la izquierda como el PSOE y el PCE.

Eran los felices aos 90 de los grandes fastos y la crisis que les sigui, una poca en la que se ganara un puesto en la historia del periodismo local Victoria Prego, que eludi difundir la parte de una entrevista en la que el expresidente Surez le confesaba que si no haba sometido a referndum la eleccin entre Monarqua y Repblica en la transicin era porque estaba convencido de que los espaoles habran optado por la segunda de manera mayoritaria.

En esas tres dcadas y media, Juan Carlos I cultiv una aristocracia meditica en la que, con las balsmicas intervenciones del jefe de la Casa Real Sabino Fernndez Campo, ms tendente al off the record que a la negacin, destacaban periodistas como Luis Mara Ansn, Jos Oneto, Margarita Cervera, Pilar Cernuda o Margarita Senz Dez y dibujantes como Jos Mingote (marqus desde 2011), y en la que luego entraran otros como Jos Antonio Zarzalejos. Editores como Jess Polanco, los Luca de Tena o los God formaban parte de la nobleza empresarial.

Ttulos para la banca, los medios y la energa

Entre el apoyo de los Coca y los Fierro y la creacin de esa corte de potentados que ha heredado con matices su hijo, ms partidario de la discrecin que de la ostentacin, el rey emrito abri, con el apoyo de estrechos colaboradores (como su administrador privado Manuel Prado y Coln de Carvajal) sus lneas de contacto con las petromonarquas del Golfo Prsico, especialmente con Arabia Saud, Kuwait y los Emiratos rabes Unidos. Eran los aos dorados de Marbella, los jeques y la jet set, y tambin los del inicio de un viraje de la economa espaola hacia una cada vez mayor dependencia del crudo de la que hoy no acaba de desengancharse.

Polanco y Prado nunca recibieron ttulos aristocrticos, aunque el segundo, presente en varios episodios de aquella Espaa del pelotazo, condenado por dos de ellos (Gran Tibidabo y Wardbase) y relacionado con Conde y De la Rosa, s obtuvo la gran cruz de la orden de Isabel la Catlica por su lealtad acrisolada y los mritos contrados.

Juan Carlos I s otorg a otros ttulos de condes, marqueses, barones e infanzones. Su listado, en el que destacan tres tipos de perfil, da pistas acerca de quin integra esa aristocracia del dinero.

Un grupo, vinculado a la banca, incluye a Jos ngel Snchez Asiin, que dirigi el BBVA; Alfonso Escmez, del extinto Banco Central, y Paloma OShea, viuda de Emilio Botn y madre de Ana, los dos ltimos jefes del Santander.

En otro, en el que se entremezclan el ladrillo y la energa, se sitan Carlos de Borbn Dos Sicilias, que pas por los consejos de Cepsa, Abertis y Abengoa; Javier Benjumea, de Abengoa; el propio Villar Mir, y Marcelino Oreja, que pas por los consejos de Enags y Repsol tras haber sido comisario europeo de energa y, antes, alto cargo del franquismo, ministro de Exteriores en el segundo Gobierno del Rey y los primeros de UCD y diputado y eurodiputado con el PP.

El tercer bloque es el de los editores de prensa, con Javier God, propietario de La Vanguardia, que aadi un ttulo de grande de Espaa a su condado; Guillermo Luca de Tena, de ABC, y Jos Manuel Lara, fundador de Planeta y ATRESMedia.

David lvarez, fundador de la empresa de seguridad privada y de servicios Eulen, entr tambin en esa lista solo un mes antes de que Juan Carlos I abdicara en su hijo.

Garanta de un sistema protector

Toda forma de Estado conlleva una organizacin econmica y un bloque de poder econmico que la sustenta, explica Juste, que apunta a una continuidad del franquismo a la Monarqua en cuanto que permanecen el rey y los grandes empresarios. Vendra a ser el anillo del rey, del que tambin forman parte otros empresarios con lnea directa con La Zarzuela, como Florentino Prez y los Entrecanales (Acciona), ms acordes, por otro lado, al modelo de discrecin que prefiere Felipe VI.

La Monarqua acta como garante de un sistema productivo al que viene dando aval desde los aos 70, apunta Juste. Eso incluye apoyos de Estado como los del AVE Medina-La Meca o el de la crisis Repsol-YPF en Argentina. Y, tambin, la entrada de hombres de confianza en las grandes empresas, entre los que destaca el paso del exjefe de la Casa Real Fernando Almansa por los consejos de Telefnica y de una filial del BBVA tras dejar La Zarzuela.

Rafael Spottorno recorri el camino contrario al pasar de la presidencia de la Fundacin CajaMadrid a la Casa Real, de la que fue el ltimo responsable con Juan Carlos I y uno de los primeros cesados por Felipe VI. Hoy espera que el Supremo se pronuncie sobre la condena de dos aos de prisin que le impuso la Audiencia Nacional por gastarse ms de 220.000 euros con una tarjeta black.

Los hombres del rey

Hay como una estructura que va por encima de los grandes partidos, seala Villena, que apunta que a la mayora de los grupos de poder no los votamos ni los elegimos, sino que tienen una dinmica propia, y refiere la existencia de lo que vendran a ser los hombres del rey, a los que define como trabajadores del rgimen, difciles de vincular con un partido pero que en ocasiones llevan a visualizar la idea del rgimen del 78.

Muchos de ellos proceden de la cantera de la Abogaca del Estado, como Eduardo Serra, considerado el paradigma de este grupo y cuyo trnsito de secretario de Estado de Defensa con Gonzlez a ministro del ramo con Aznar en 1996, en plenos polmica y conflicto judicial sobre la desclasificacin de los papeles del Cesid y la eventual relacin del espionaje espaol con los GAL, supone un caso inaudito de versatilidad poltica en un pas como Espaa.

Otros dos ministros de Defensa, Julin Garca Vargas y Pedro Morens, uno con el PSOE y otro con el PP, este ltimo vinculado al sector del armamento, son habitualmente sealados como hombres del rey, grupo del que tambin formara parte el exsecretario de Estado de Seguridad Ricardo Mart Flux.

Todos ellos han pasado por consejos de administracin de grandes empresas. La mayora, tras dejar la Administracin: Serra pas por UBS y Deutsche Bank; Garca Vargas, vinculado a la industria armamentstica como presidente de la Asociacin Espaola de las Empresas Tecnolgicas de Defensa, Aeronutica y Espacio, ha asesorado a Indra y Copisa, y Flux preside la inmobiliaria Neinor y ACI, la Asociacin Espaola de Empresas de Consultora Inmobiliaria. Morens, vinculado al sector del armamento antes de pasar por el Consejo de Ministros, es hoy embajador en EEUU.

Dos fundaciones directamente vinculadas a la Casa Real

No todos los hombres del rey acceden a la aristocracia formal, ni mucho menos, aunque s confluyen en otro tipo de foros, como fundaciones, institutos y plataformas. Entre las primeras destacan por su cercana a la Casa Real la Fundacin de Ayuda a la Drogadiccin (FAD), con la reina Sofa como presidenta de honor, que tuvo entre sus creadores hace ya 32 aos a Prado y al exministro de Defensa Manuel Gutirrez Melllado, y la Fundacin Princesa de Asturias.

En el patronato de la primera menudean los exministros, como Ignacio Bayn; abundan los apellidos de la corte empresarial, como Luca de Tena, Abell, Asensio, Botn, Brufrau, God o Ybarra, y aparecen descendientes de otros ilustres, como Fernando Abril-Martorell.

En el de la Fundacin Princesa de Asturias, una especie de Who is who? espaol, Pilar Platero (Sepi, Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) o Luis Mara Linde (Banco de Espaa) comparten asiento con Jos Manuel Entrecanales (Acciona), Florentino Prez (ACS), Francisco Gonzlez (BBVA), Jos Oliu (Banc Sabadell), Sol Daurella (Coca-Cola), Borja Prado (Endesa, hijo del administrador privado de Juan Carlos I), Esther Alcocer (FCC), su hermana Alicia (Omega Capital), Isidro Fain (La Caixa), Ana Patricia Botn (Santander) o Jos Ignacio Snchez (Iberdrola).

Otros, como el Real Instituto Elcano, fundado hace 17 aos con Serra como presidente, carecen de ese vnculo directo con la Casa Real, aunque tambin coinciden en l expresidentes del Gobierno como Gonzlez, Aznar y Jos Luis Rodrguez Zapatero con exministros como Marcelino Oreja, ministros en activo y una selecta representacin empresarial con vocales de Telefnica, Repsol, Santander, Renfe, OHL, REE, Inditex, Indra, Mutua Madrilea, Iberdrola, Gas Natural-Fenosa, IBM, Enags, CaixaBank, BBVA, Acerinox, Airbus.

Este ltimo sera el principal foro de segundo nivel de la aristocracia del dinero, por detrs de la FAD y la Fundacin Princesa de Asturias y con mayor proyeccin pblica que otros como la Plataforma Transforma Espaa que dirige Serra, o el extinto Consejo Empresarial de la Competitividad, disuelto el ao pasado, seis despus de crearlo, por quince empresas habituales de los anteriores foros en la mayora de los casos: Telefnica (Jos Mara lvarez-Pallete), Mango (Isak Andic), Banco Santander, Repsol, Acciona, La Caixa, El Corte Ingls (Dimas Gimeno), BBVA, Mapfre (Antonio Huertas), Inditex (Pablo Isla), Grupo Planeta (Jos Crehueras), ACS, Ferrovial (Rafael del Pino), Mercadona (Juan Roig) e Iberdrola (Ignacio Snchez Galn), con la presencia del Grupo Barcel (Simn Pedro Barcel), Prensa Ibrica (Javier Moll) y Osborne (Ignacio Osborne) como representantes del Instituto de Empresa Familiar.

Blindaje ante los juzgados y las Cortes

En cualquier caso, el rey dispone de numerosos parapetos institucionales al margen de esa corte empresarial, algunos de ellos en el mbito judicial y otros en el econmico.

Los principales se encuentran en la propia Constitucin, cuyo artculo 56 sita al jefe del Estado al margen de cualquier tamiz judicial al establecer que la persona del Rey es inviolable y no est sujeta a responsabilidad, mientras el 65 veta cualquier fiscalizacin al sealar que recibe de los Presupuestos del Estado una cantidad global para el sostenimiento de su Familia y Casa, y distribuye libremente la misma.

Esa regulacin permiti hace unos das a la Mesa del Senado rechazar una pregunta del senador de EH Bildu Jon Iarritu sobre el episodio en el que, segn la informacin de un peridico italiano, un escolta de Juan Carlos I haba lanzado por la borda de un yate a una modelo al acercarse la reina a la embarcacin.

Esos temas, resolvi la mesa, no son competencia del Gobierno, ya que se refiere a diversas cuestiones que afectan a la Casa Real. Las cosas de la corte, vino a decir, no ataen a las Cortes.

Fuente: http://temas.publico.es/14-abril-republica/2018/04/13/los-hombres-del-rey-una-corte-de-poder-economico-y-mediatico-protege-a-la-corona/



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