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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2018

La guerra y la falta de resistencia
De pelcula

David Brooks
La Jornada


Foto
Manifestacin del domingo pasado en Nueva York contra el bombardeo de Estados Unidos, Reino Unido y Francia contra objetivos en Siria en represalia por el presunto uso de armas qumicas contra la poblacin civil en la ciudad de Duma, cerca de Damasco -Foto: Afp.

La tarea diaria de descifrar y explicar Estados Unidos se ha vuelto infinitamente ms difcil en la era de Trump. Reportar de la misma manera que se haca antes implica pretender que todo es normal dentro de un manicomio, o la alternativa es reportar que un manicomio encabezado por alguien que dice: mi botn es el ms grande es quien est a cargo del pas ms poderoso de la historia. Ante cualquiera de estas opciones, tambin se tiene que abordar por qu el pblico sigue en gran medida como espectador ante lo que tantos dicen es no slo un ataque brutal contra la democracia estadunidense, sino la mayor amenaza al mundo.

Por supuesto hay denuncias y otras expresiones de disidencia que buscan rescatar a este pas todos los das y no slo de progresistas y conservadores tradicionales, sino desde muy dentro del establishment junto con, de vez en cuando, algunas de las manifestaciones ms grandes en la historia reciente del pas repudiando al rgimen trumpista.

Algunos creen que los escndalos e investigaciones estn llevando a que los das de este rgimen estn contados. Tu kakistocracia est colapsando despus de su lamentable paso. Como la nacin de mayor grandeza conocida en la historia, tenemos la oportunidad de salir de esta pesadilla ms fuertes y estamos comprometidos en asegurar una mejor vida para todos los estadunidenses, incluidos aquellos que has engaado tan trgicamente, tuite hace un par de das John Brennan. Pero hay algo muy, muy preocupante cuando un ex jefe de la CIA, entre tantos otros veteranos de la cpula poltica del pas, advierte contra la amenaza llamada Trump.

Pero da con da se permite que procedan los asaltos crueles contra inmigrantes, mujeres, minoras, las artes, los derechos civiles, el medio ambiente y hasta instituciones gubernamentales. An hay a pesar de que amplias mayoras reprueban este rgimen en las encuestas demasiado silencio. Y aun cuando se rompe el silencio, no ha sido suficiente el ruido opositor como para repeler con algunas excepciones el asalto frontal contra casi todos aqu y por el mundo. El comandante en jefe acaba de enviar misiles contra Siria en lo que muchos definen como un acto ilegal, pero no hubo protestas masivas. Sin mayor resistencia, en los hechos eso se traduce en que los espectadores se vuelven cmplices.

Igual en el extranjero, donde gobiernos del mundo, con algunas excepciones notables, no condenan la violacin a derechos humanos, normas y acuerdos internacionales cometidos por el gobierno en Washington. Al no hacerlo, se vuelven cmplices, tal como se acaba de exhibir en la recin concluida Cumbre de las Amricas. Los historiadores recuerdan otros momentos en los que la colusin de gobiernos democrticos con regmenes que se proclamaban superiores con derecho a desatar guerras unilaterales y reprimir salvajemente a todo disidente llevaron a desastres humanos.

Aqu, todos los das se reporta sobre un rgimen apoyado por sectores supremacistas blancos, algunos abiertamente neonazis, que ha amenazado con usar armas nucleares para matar a millones de seres humanos, y que dentro y fuera de este pas realiza una masiva persecucin de inmigrantes con tcticas sadicas que incluyen arrancar a hijos de los brazos de sus madres. Mi hijo me dice todos los das tengo miedo mami, slo queremos vivir y trabajar aqu porque tuvimos que salir de nuestros pases por lo mismo, para escapar del miedo. Qu le digo a mi hijo, cmo le explico esto?, pregunta una madre guatemalteca que est en santuario en una iglesia de Nueva York, en un acto de resistencia contra estas polticas.

De repente, uno tiene la sensacin de que todo esto tiene que ser una pelcula, de que no es posible que estemos reportando esto todos los das. No puede ser tan abiertamente bruto, donde el debate poltico es de berrinches e insultos de nivel de secundaria (perdn a los estudiantes de secundaria por la comparacin). Tiene que ser una resea de una pelcula, y no un documental an no editado.

Pero es una pelcula satrica, un melodrama de segunda, es una de horror, o slo una tragicomedia? Depende del da. Por ahora es como una mezcla de Dr. Strangelove, de Kubrick, con Wag the Dog (con De Niro, Dustin Hoffman y Willie Nelson, en la cual para distraer de un escndalo personal sexual del presidente, un equipo de control de daos fabrica una guerra ficticia), y El Padrino (en su nuevo libro James Comey, el ex jefe de la FBI, compara a Trump y su entorno con una familia de la mafia).

No sera difcil elaborar el guin. Como han confesado muchos de los comediantes satricos que se han vuelto los referentes mas confiables todos los das (los grandes bufones de esta corte imperial) para analizar esta coyuntura poltica, esto se escribe solo.

Tal pelcula podra incluir hasta sorpresas positivas para la relacin bilateral con noticias como sta reportada por el humorista Andy Borowitz en una nota satrica publicada en The New Yorker: Mxico sorprendi el mundo () al aceptar pagar por el cuidado siquitrico de Donald J. Trump. El presidente mexicano declar que haba autorizado el pago a pesar de crticas en su pas de que tal tratamiento podra ser ms caro que el muro fronterizo. Argument que cuando la seguridad del mundo est en juego, 800 dlares la hora es barato.

Y se podra contemplar un final feliz para la pelcula: una estrella porno salva a Estados Unidos. Stormy Daniels decidi romper el silencio y enfrentar al presidente al revelar su aventura sexual con Trump y los intentos para callarla, y con ello ayud a detonar una investigacin federal que podra ser, dicen los que saben, ms peligrosa para el futuro de este rgimen que otros asuntos. Ahora hay esta percepcin de que las estrellas porno podran salvar al pas de esta presidencia por expresar la verdad, coment Alana Evans, otra estrella de pornografa amiga de Daniels.

Pero para todo cineasta serio (como para los periodistas), la pregunta es cmo, y cundo responder el pblico una vez que salgan de la sala de exhibicin a la calle (se escuchar algn eco de mayo 1968 en Pars?)

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2018/04/16/opinion/025o1mun



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