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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2018

Paraguay
La necesidad impostergable de un nuevo Estado

Carlos Vern De Astrada
Rebelin


El problema no est en los actores, en la mala gestin, ni si siquiera en la corrupcin. El problema est en el diseo del Estado vigente, y los problemas apuntados no son sino sntomas de un diseo poltico obsoleto. Las condiciones que dieron lugar a la configuracin del considerado Estado moderno, pudieron tener validez en las condiciones objetivas y subjetivas de la Europa del siglo XVIII, pero poco o nada tienen que ver con nuestra realidad actual, como la de toda Amrica Latina.

El propsito de ese diseo era el de un contrato social que le diera soberana a los componentes de una sociedad organizada polticamente . Componentes que pasaron de ser sbditos , a ciudadanos . La ciudadana deba determinar la vida de la sociedad. Desde esos presupuestos, la estructura del Estado se compone de tres poderes y la va de acceso a los mismos, los partidos como organizaciones que expresaran la voluntad popular.

Poulantzas deca que el Estado comporta un estilo de vida , una forma de ver el mundo y todo tiene que ver con el relacionamiento generado por el diseo estatal. Si el diseo no tiene nada que ver con nuestra historia y nuestra realidad, vivimos una simulacin permanente que conlleva los sntomas que socavan nuestra convivencia.

Esa separacin entre una estructura y normativa y nuestra realidad, nos hace vivir una experiencia esquizoide entre el plano del ser y el deber ser. El plano del deber ser no se compadece del plano del ser y viceversa. Esa es la explicacin de porqu no funcionan las instituciones en nuestra sociedad y por supuesto, es el caldo de cultivo de la corrupcin. La cuestin no pasa por tanto slo por nombres de personas, sino por el modelo.

Si los partidos a principios del siglo XX eran las organizaciones a travs de las cuales se canalizaba la representacin popular, era porque haba una relacin entre los programas y propuestas electorales y la adhesin de los ciudadanos.

Lastimosamente hoy vemos que eso que se da en llamar Democracia representativa en el Estado moderno, extrapolado a nuestra realidad, es cada vez menos democrtica y menos representativa. Y las adhesiones a las candidaturas, poco o nada tienen que ver con programas y propuestas. Vemos que las candidaturas estn regidas por el mercado. Tienen el mismo comportamiento que las mercancas; con un buen estudio de mercado, y sobre todo, con una buena publicidad, se vende la candidatura, como se vende un jean o una gaseosa. Por supuesto hay que agregar todos los mecanismos espurios registrados en la economa de mercado contaminados de corrupcin, como la compra de votos y las mltiples formas de fraude realizadas con los recursos del Estado por parte del partido en el poder.

Sera pertinente que en el periodo que se est por iniciar, se reforme la Constitucin y la legislacin electoral. Ello para el diseo de un Estado nuevo acorde, con nuestra sociedad. Un Estado que garantice la participacin efectiva de la ciudadana en el diseo de la poltica estatal y establecimiento de su gobierno.

Tanto es la necesidad de esa modificacin radical del Estado, que al no haberlo hecho desde la cada de la dictadura, en el perodo histrico (a esta altura ya bastante largo) calificado de transicin democrtica, hemos estado dando vueltas, que si bien verific a pesar de ello, la aparicin de signos progresistas en ascenso como el Frente Guasu, no puede liberarse de la caterva de reciclados de la dictadura que siguen marcando nuestro destino poltico.

El riesgo cierto de que ahora estemos ante la posibilidad de ser gobernados por un sujeto que lleva el nombre tristemente clebre de quien en vida fuera el Secretario privado del dictador ms sanguinario y corrupto que conoci nuestra historia poltica y lo ms grave, que reivindica esa dictadura, hasta el punto de hacernos tener la triste sensacin de un interminable eterno retorno, debe ser un llamado de atencin sobre la necesidad de que nuestra sociedad se sacuda de una vez por todas, de ese nefasto crculo de infinitas penosas vueltas y empujar la rueda de la historia hacia la impostergable transformacin poltica que nos lleve a un nuevo Estado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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