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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2005

David Bravo, autor de Copia este libro
Es legal descargar obras de Internet si no se tiene nimo de lucro

Jordi Sabat
Consumer


David Bravo es abogado, especializado en nuevas tecnologas, y uno de los ms activos batalladores en favor de una legislacin que tenga en cuenta la nueva realidad y los usos de Internet en el mbito de la propiedad intelectual. El pasado verano vio la luz su primer libro de ensayo, Copia este libro, donde el autor expresa sus opiniones respecto a la propiedad de las obras en el medio digital y hace hincapi en la incompatibilidad entre las leyes actuales y las costumbres sociales del mundo virtual.

Es legal, segn la legislacin espaola, compartir archivos mediante sistemas P2P como Emule u otros?

Es legal descargar obras de Internet si no se tiene nimo de lucro y si es para uso privado. Tan legal como grabar una pelcula de la tele o una cancin de la radio. Dicho esto, hay un punto de friccin entre los diferentes sectores afectados por este tema. La industria pretende forzar una prohibicin incidiendo en que en las redes P2P se hace por parte de los usuarios una comunicacin pblica de las obras. La Ley de Propiedad Intelectual estipula que para poder comunicar pblicamente una obra debe existir autorizacin del titular de los derechos, por lo que, segn estos sectores, las redes P2P seran ilegales. Sin embargo, en mi opinin, para que haya comunicacin pblica ha de existir una voluntad clara por parte del usuario y no el mero hecho de que se produzca una subida automtica de datos simultnea a la descarga.

Pero no se puede descargar una cancin, o una pelcula, de una red P2P sin que otros usuarios suban desde nuestro ordenador a Internet los archivos que tenemos alojados en el disco duro...

S, pero, como digo, se trata de una subida automtica de ficheros que se produce mientras se est realizando la descarga para uso privado. Si prescindiramos totalmente del elemento de la voluntariedad, como si ste fuera intrascendente, el acto de poner la msica demasiado alta, de tal manera que los vecinos puedan orla, o de dejar olvidados un par de libros sobre un banco pblico, sera ilegal. Sabemos que no es as, que no se trata de actos ilegales, y no lo son precisamente por la importancia que tiene la voluntad de los actos. Para que exista comunicacin pblica debe existir un ofrecimiento, una determinada publicidad del acto y, en definitiva, una serie de actos positivos que tiendan especficamente a esa comunicacin.

Es legal, segn la legislacin espaola, que el usuario pague un canon que gestionar la SGAE cada vez que se compra un CD o un DVD virgen?

La Ley de Propiedad Intelectual as lo establece, pero lo que se est discutiendo actualmente, en una batalla legal liderada por Javier de la Cueva, es si es constitucional. Como De la Cueva bien dice, la imposicin de un canon sobre el CD equivale a establecer un gravamen sobre el papel del siglo XXI y a favor de una minora. El CD no slo se usa para copias privadas, sino que tambin lo usan las empresas que compran discos para guardar sus propios datos, o sucede igual con los juicios que actualmente se graban en este soporte. En numerosos casos no se est ejerciendo el derecho a la copia privada y, sin embargo, se paga igualmente un canon.

Cmo podramos definir de una manera sucinta el concepto de propiedad intelectual de una obra?

En sentido estricto, una propiedad intelectual es una obra artstica, cientfica o literaria sobre la que el autor de la misma tiene una serie de derechos por el mero hecho de haberla creado. Estos derechos son de dos ndoles diferentes: derechos morales y derechos de explotacin. Los derechos morales, que son irrenunciables e inalienables, son los que se refieren al reconocimiento de la paternidad de la obra, el derecho a decidir si sta ha de ser divulgada y en qu forma, el derecho a exigir el respeto a su integridad, etc. Los derechos de explotacin se refieren a la reproduccin, distribucin, comunicacin pblica y transformacin de la obra. Estos derechos, en Espaa, se extinguen a los 70 aos tras la muerte del autor. Generalmente, cuando omos hablar de derechos de propiedad intelectual en los debates de la radio o la televisin, se est hablando de los derechos de explotacin.

Las obras creadas, o expuestas, en Internet tienen el mismo tratamiento que las que se mueven en el medio offline?

Legalmente el tratamiento es el mismo para cualquier obra, ya se exponga en el mundo virtual o en el real. Los autores y dems titulares de derechos de propiedad intelectual tienen los mismos derechos sobre sus obras independientemente de que stas expuestas en un medio analgico o digital.

Es esto acertado o debera haber una legislacin especfica para el medio online?

En mi opinin no es necesario que existan dos tipos de legislaciones, nicamente sera necesario que la Ley de Propiedad Intelectual fuera realista y tuviera en cuenta cules son los usos sociales actuales. Actualmente nos regimos por unas leyes que fueron pensadas para regular los derechos de propiedad intelectual en un entorno ms o menos controlable, como era el medio fsico y analgico. Lo que ha ocurrido es que, con la entrada en juego del mundo digital, el entorno se ha vuelto prcticamente incontrolable y en el futuro ser absolutamente incontrolable. Ante esta situacin, la nica manera de frenar lo que es una prctica comn es intentar instaurar un sistema que persiga y espe a todos y cada uno de los ciudadanos. Algo que es imposible y que si lo fuera sera aterrador.

Cmo ha alterado la revolucin de las nuevas tecnologas la regulacin de los derechos de la propiedad intelectual de una obra?

Antes de que las nuevas tecnologas revolucionaran el panorama social y comunicativo, el nmero de copias privadas era menor. Pero ahora todo el mundo, con un mnimo de conocimientos, puede hacer una gran cantidad de copias privadas de calidad de un disco, de una pelcula o de un libro. Es ms: hoy en da no solo puede accederse a una gran cantidad de material descatalogado o difcil de encontrar en los comercios, sino que tambin se pueden adquirir, va Internet, los discos que se venden en las tiendas y de un modo gratuito. Esto ha generado un fuerte choque entre la industria y los usos sociales mayoritarios. Mientras unos defienden la persecucin de esos actos, una parte importante de la poblacin defiende el beneficio social que le reportan las redes de intercambio. Lo curioso es que la razn que se dio en su da, debido a la aparicin de la cinta de casete, para la introduccin de la copia privada (figura que legaliza el acto de hacer copias de una obra para uso privado) es el derecho de los ciudadanos a acceder a la cultura. Sin embargo, cuando ese acceso se ha hecho mucho mayor, gracias a las nuevas tecnologas, ya ha dejado de verse con buenos ojos. Estoy seguro de que la nica razn por la que las bibliotecas permanecen todava abiertas es simplemente porque se usan poco. El acceso a la cultura deja de llamarse as y comienza a recibir el nombre de piratera en el momento en el que su ejercicio puede suponer un descenso en los beneficios de los que mercadean con ella.

Qu se puede hacer para arreglar esta paradoja?
Hay dos posturas encontradas que propugnan soluciones diferentes. La primera postura exige que la ley no vare y que se extienda la legislacin del medio analgico al digital para intentar controlarla. La segunda postura pide una adaptacin legislativa a la nueva realidad y la creacin de modelos alternativos de negocio que igualmente se adapten al mundo de hoy. Yo, personalmente, creo que debe haber una regulacin que tenga en cuenta que Internet existe, que se usa en muchos casos para intercambiar obras en formato digital y que no se puede dejar fuera de la legalidad a millones de personas simplemente porque eso sea lo que ms le convenga a un determinado sector que, adems, pretende continuar con un modelo de negocio que no encaja en este siglo. Del mismo modo que la copia privada intent dar respuesta legal a lo que era una prctica comn de intercambio de copias de casetes entre amigos, las legislaciones deben aceptar y adaptar sus leyes a esta nueva realidad en lugar de prohibirla y perseguirla. De lo contrario, se puede caer en lo que se conoce como las normas perversas, que son aquellas que prohben una prctica social comn, pero que al ser incumplida sistemticamente por una gran masa social solo se aplican a algunos de los infractores, con lo que acaban percibindose como injustas y arbitrarias. Este tipo de leyes tienen evidentes efectos perniciosos y solo pueden justificarse en aquellos casos en los que la sociedad, pese a infringirlas en numerosas ocasiones, las demanda por considerarlas necesarias para la convivencia. Esto sucede, por ejemplo, con las normas de trfico.

Ha alterado de algn modo el fenmeno de las nuevas tecnologas los usos legales?
Sin duda los ha alterado, pero para convertirlos en ms restrictivos: antes estas leyes se dirigan a una realidad que era ms o menos controlable, pero ahora que la cultura se ha tornado, por decirlo de un modo entendible, incorprea por no precisar de soporte fsico, la reaccin de los legisladores no va en la direccin de flexibilizar las leyes, sino de hacerlas ms rgidas. Esto tiene el problema de que convierte en ilegales los actos de ms de 100 millones de personas, que son las que alguna vez han hecho uso de las redes P2P en todo el mundo.

 

Qu alternativas existen a la legislacin de la propiedad intelectual que se adapten al medio digital?
Hay muchos tipos de licencias que, usando la propia legislacin, tratan de adaptarla a la realidad actual. Un autor puede desde reservarse todos los derechos que tiene sobre sus obras hasta no reservarse ninguno (excepto aquellos derechos que por ley tengan el carcter de irrenunciables). Entre estas dos posiciones caben muchos grados y en ellos se basan las licencias. Son muy populares las licencias Creative Commons, que dan opcin a que el autor elija qu derechos se reserva y cules no. No se trata exactamente de una renuncia de derechos sino ms bien de un ejercicio de los mismos destinados a otorgar una mayor libertad a las obras. De este modo las obras ganan en libertad en todos los sentidos. Pero el hecho de que sean libres no significa que sean gratuitas. El autor no renuncia a cobrar por ciertos usos sobre sus obras (por ejemplo cuando el uso va a ser lucrativo y el autor ha decidido que para estos casos deba pedirse autorizacin).

Puede la Unin Europea obligar a las empresas online a retener los datos de los usuarios entre 6 y 24 meses, tal como ha dicho que va a hacer, sin vulnerar el derecho a la intimidad?
Las empresas pueden retener los datos durante el tiempo estipulado, pero no pueden cederlos a nadie, ni siquiera a los gobiernos, sin que medie una autorizacin judicial. Si un juez no autoriza de forma motivada el uso de esos datos, estos no pueden ser divulgados bajo ningn concepto. Por otro lado, dicha autorizacin debe venir motivada por una investigacin concreta que se est siguiendo. Esto supone que no podran, por tanto, investigarse global e indiscriminadamente los datos de los usuarios.



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